La atrapada
Willie Mays fue un bateador de 660 jonrones, considerado en su momento, como el mejor pelotero del juego. Era capaz de resolver cualquier duelo con un batazo kilométrico, o quizás con un toque de bola maestro, un robo electrizante, un tiro “rayo laser” desde lo profundo del jardín central, y también con una atrapada de antología. De manera que, desde antes de cantarse el play ball de la Serie Mundial de 1954 entre los Indios y los Gigantes, Mays era el “ombligo de las atracciones” como factor posiblemente decisivo.
¿Quién iba a imaginar que tan feroz bateador como fue Mays, sería recordado por siempre debido en gran parte, a esa atrapada realizada sobre el profundo batazo de Vic Wertz?
Pero la de Mays ha quedado como el espejo de todas las atrapadas anteriores y futuras. Nunca hubo otra igual, y nunca veremos otra parecida, se ha dicho constantemente, aunque Mays, tratando de no quedar atrapado por “su propia atrapada”, le resta importancia.
Era el primer Juego de la Serie Mundial y Bob Lemon, quien estaba enfrascado en un duelo de 2-2 con Salvatore Maglie dio base a Larry Doby y soportó hit de Al Rosen para enfrentar a Vic Wertz que llevaba de 3-3 en una tarde inspirada. Bateador zurdo echando humo frente a un pitcher derecho entrando en la etapa de vacilación. El manager Leo Durocher decidió retirar Maglie y traer del bull pen al zurdo Don Liddie.
Wertz atacó la estrategia con un swing potente sobre el primer lanzamiento, y la bola tomó altura mientras amenazaba aproximarse a la lejana verja del center field en el Polo Ground, a 460 pies del plato. Mays giró, hizo un cálculo rápido y preciso del espacio, cantidad de impulso, ángulo de caída y sprint necesario, y desplegando un esfuerzo considerado improbable, logró en el último instante, reteniendo su encabritado corazón en la garganta, la atrapada más impresionante de todos los tiempos. Joe Dimaggio saltó de su butaca para ovacionarlo con la boca abierta y el público hizo explosión.
Los Gigantes ganaron el juego 5-2, y luego se encaminaron hacia una barrida con victorias de 3-1,6-2 y 7-4. La atrapada de Mays, quitó el aliento y mató el ímpetu de los Indios. ![]()
| |
Columna de juan Venè 29/01/2012
Los "pillows contracts" más el florido argot del beisbol
Valentine satisfecho con opciones para la rotación de Boston
BOSTON - La decisión de enviar al campocorto venezolano Marco Scutaro a los Rockies ha afectado a Boston tanto a la defensa como en la nómina. El movimiento ha generado dudas sobre quién será el torpedero titular de los Medias Rojas en el 2012. Pero por otro lado, redujo la nómina para posiblemente firmar a otro abridor agente libre, que podría ser Edwin Jackson.
No obstante, el nuevo manager del conjunto, Bobby Valentine, ve las cosas de otro modo. Aunque el equipo no está listo para nombrar a un campocorto titular, Valentine dijo en un evento caritativo organizado por el infielder Kevin Youkilis que quizás los medios han exagerado con respecto a la supuesta escasez de pitcheo en los Patirrojos.
"Si es cierto que los tres abridores (Jon Lester, Josh Beckett y Clay Buchholz) que integran en estos momentos la rotación están saludables y listos, creo que tenemos muchas opciones en estos momentos para armar un cuerpo monticular muy bueno", dijo Valentine.
A los Medias Rojas le sobran candidatos para la rotación, entre ellos el mexicano Alfredo Aceves, Aaron Cook, los venezolanos Félix Doubront y Carlos Silva, Justin Germano, Clay Mortensen y el nicaragüense Vincente Padilla. Daniel Bard podría tener su rol asegurado ya que Boston cuenta con Andrew Bailey como cerrador, pero tendrá que demostrar que puede manejar la transición de relevista a abridor. Eso significa que habrá al menos un puesto disponible en la rotación de Boston y posiblemente hasta dos.
Los Medias Rojas también han firmado a John Maine, quien no lanza en Grandes Ligas desde el 2010, a un contrato de liga menor. El representante de Maine le dijo al diario Fredericksburg Free Lance-Star de Virginia que el serpentinero podría reforzar el bullpen de Boston.
Con respecto al campo corto, Valentine dijo que el club aún no tiene un plan concreto tras la partida de Scutaro. Mike Aviles y Nick Punto son los candidatos internos para el puesto, ya que el cubano José Iglesias probablemente comenzará la temporada en Triple-A.
El gerente general Ben Cherington ha dicho que Aviles "definitivamente tiene la capacidad para ser titular".
Aviles, quien cumplirá 31 años de edad en marzo, y Punto, de 34 años, han disputado 100 juegos o más en una temporada apenas una vez desde el 2008. El primero de éstos tiene mejores números al bate: su promedio de por vida es de .288 comparado con la marca de .249 de Punto.
Aviles bateó .317 en 107 turnos al bate por Boston en el 2011.
Evan Drellich / MLB.com

TIGRES PUSO LA FINAL A PUNTO DE MATE
CARACAS (Prensa LVBP).- Tigres de Aragua alcanzó una importante victoria este sábado de 7 carreras por 1 sobre Tiburones de La Guaira para tomar ventaja en la serie final, en el quinto juego realizado en el estadio de la Ciudad Universitaria de Caracas.
De esta manera, los aragüeños se llevan a Maracay la serie 3-2, para buscar este domingo la corona 2011-12 de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.
En esta quinta jornada, nuevamente los bates del litoral estuvieron dormidos, mientras que la ofensiva central destacó con 15 indiscutibles, al menos uno en cada episodio, y el aporte de sus lanzadores, comandados por Yusmeiro Petit.
Los bengalíes salieron a buscar la victoria desde el propio primer inning, en el que consiguieron par de rayitas. Con dos outs en la pizarra, hits consecutivos de Adonis García, Wilson Ramos, Edgardo Alfonzo y Héctor Giménez pusieron arriba a los visitantes.
La respuesta de los escualos llegó en el cierre del segundo capítulo, luego de que Héctor Sánchez ligó triple y Álex Cabrera lo trajo al plato con hit por la izquierda.
Pero el descuento le costó caro a los de casa, pues Alfonzo la sacó por el jardín izquierdo en el tercer tramo, para poner la pizarra 3-1.
Ya en la séptima entrada, se desató la ofensiva felina y, con las bases llenas, Giménez disparó doblete barre bases y posteriormente pisó el home con triple de José Martínez para redondear un racimo de 4 rayitas que ampliaron la ventaja a 7-1.
El Ganador fue Yusmeiro Petit, quien actuó por 5.0 innings completos en los que permitió 4 imparables y una carrera; otorgó tres boletos y ponchó a igual número de bateadores. Leslie Waldrond cargó con el revés, luego de tolerar 10 imparables y 3 carreras, más un boleto y dos ponches en 4.0 entradas de labor.
Ahora, la final se traslada al José Pérez Colmenares de Maracay para el sexto encuentro y, de ser necesario, el séptimo y definitivo.
http://www.lvbp.com/scripts/home/noticias.asp?codnotc=1374

LA MARFILADA MONUMENTAL DE CAMALEÓN GARCÍA EN LA VI SERIE DEL CARIBE
Por Andrés Pascual
A la VI Serie del Caribe llegaron empatados en victorias Cuba y Puerto Rico, entonces principio y final de la clase beisbolera en el área, con 2 triunfos cada país.
Si bien los cubanos concluyeron la primera etapa del evento como máximos ganadores con 7 campeonatos, con todos los clubes del champion triunfando en por lo menos uno, como equipo fueron los Cangrejeros de Pedrín Zorrilla los que se despidieron con más gallardetes, tres, en 1951, 53 y 55. Panamá, como eléctrico, se atravesó a boricuas y cubanos en el de 1950.
Con el Estadio Sixto Escobar de San Juan por sede se desarrolló la VI Serie del Caribe entre el 18 y el 23 de febrero de 1954. Como era costumbre desde 1949, los países miembros de la Confederación regresaban al terreno de juego por el premio al equipo que mejor jugara una serie corta y peligrosa de 6 encuentros.
Por Cuba regresó el Almendares, dirigido por Bobby Bragan; por Puerto Rico los Criollos Brujos de Caguas, con Mickey Owen como manager- jugador; por Venezuela el Pastora, con el cubano Napoleón Reyes mandando el juego y por Panamá el Carta Vieja, que lo condujo Al Kubski.
N otable durante la Serie el juego que Conrado Marrero le ganó a Panamá 1-0 en franca cuesta-abajo como lanzador y que hizo que Eladio Secades, en el suplemento deportivo de esa semana para el Diario de la Marina, le colocará como pie de grabado a una foto a toda página del glorioso serpentinero: "Siempre el Premier".
Por los Alacranes lucieron al bate Sam Chapman y Angel Scull, que se encargaron de hacer lo que debió todo el club y no pudo. Muchos cronistas justificaron la derrota cubana porque el Almirante Rocky Nelson no hizo el viaje, lugar que ocupó el casi novato Julio Béquer, sin embargo, en 1955, Nelson estaba en la primera base y tampoco se pudo.
Por Puerto Rico brillaron Tite Arroyo, Víctor Pellot y los importados Jack Cassini y Howerton, que se refugiaron en la Isla del Encanto después que se les descartó por todos los equipos del Champion, porque nadie daba un centavo por el juego de dos "viejos" que creyeron inservibles para empeños mayores, pero que contribuyeron tanto con su nuevo club que pesaron muchísimo en el triunfo del Caguas y, en el caso de Cassini, integró el Todos Estrellas como intermedista.
Por Venezuela, Luis "Camaleón" García encabezó a los empujadores con 9 y fue seleccionado para el All Stars como antesalista. En esta serie debutó Luisito Aparicio.
Camaleón tuvo dos momentos raros fuera de Venezuela, uno de ellos, poco conocido, relacionado con los Cubans durante su breve estancia con los Azucareros en 1955: resulta que el venezolano, en medio de una buena racha de bateo, sufrió la astilladura del bate con el que producía, entonces se le ocurrió ponerle unas puntillas porque, como hombre supersticioso, "ningún otro puede chocar la bola" y así salió al terreno del Cerro un domingo, desconociendo el reglamento, que se encargó de enseñárselo el chief-umpire de la tarde, Lynn Selata, con la prohibición de utilizar el bate impropio. A pesar de la bulla que hizo, de la infructuosa bronca de Padre y Señor mío que armó, no pudo batear con el madero alterado y… cayó en slump.
La mañana del 18 de febrero de 1954 llovió a cántaros en San Juan, tanto que, en el resumen de las actividades del evento para el Diario de la Marina, Eladio Secades escribió: "llovió más que el día que enterraron a Bigote"
Sin embargo, a la una y treinta de la tarde, el agua amainó y permitió la inauguración de la serie con un doble juego que tuvo en el primer turno al Almendares contra el Carta Vieja y en el segundo al Caguas contra el Pastora.
Los cubanos iniciaron con mal pie el calendario al perder 5-7 contra los itsmeños.
A segunda hora salieron al terreno los anfitriones como visitadores contra el Pastora.
Para abrir el juego, Mickey Owen, el catcher ex brookliniano, famoso porque cometió el passed-ball en el noveno inning del 4to juego de la Serie Mundial de 1941 contra los Yanquis, seleccionó al Divino Loco Rubén Gómez que, ocho meses después, luciría su anillo de ganador como miembro del róster de los Gigantes de Nueva York en el Clásico de Octubre. Por su parte, el cubano le dio la llave de apertura al importado Thornton Kipper.
El juego, peleado desde el primer inning, llegó empatado al octavo por un jonrón de Camaleón García; sin embargo…
Con un out en la pizarra, el rápido outfielder neoyorquino Jim Rivera, que no necesitaba instrucciones para echar a correr, se embasó por hit al right, Cassini se sacrificó y Víctor fue boleado intencionalmente, entonces entró al plato el veterano Howerton, hecho para situaciones de tensión por su estancia en Grandes Ligas que, en una bola y un strike, soltó un cohete hacia el hueco entre tercera y short, tan duro que muy pocos vieron cuando el debutante Aparicio se levantó con la bola en la mano para, según escribió el Maestro Secades, "pensando y actuando con malicia poco frecuente en jugadores tan tiernos como él, en vez de buscar el dobleplay por segunda, le envió la bola a Camaleón en tercera, con tiempo suficiente para sacar out al corredor"
Todos en el estadio vieron asombrados cómo la bola entraba al guante del antesalista y cómo este, buscando en un abismo lo que tenía ante sus propias narices, comenzó a girar aturdido sin reaccionar a los gritos de sus compañeros. Mientras, Jim Rivera, advertido por la confusión del tercera base, continuó el viaje al home.
Cuando el venezolano descubrió la píldora, ya el corredor había pasado por encima del plato con la carrera que serviría para que el Caguas presagiara el resultado final de la serie.
Con score de 3-2 concluyó uno de los más dramáticos y extraños juegos en la historia del evento.
Secades relató el angustioso momento de Camaleón García con la antigua expresión de desconcierto "Caballito de San Vicente, lleva la carga y no la siente", en la magnífica reseña del juego que tituló "Los zapatos homicidas de Jim Rivera"
Caguas ganó aquella Serie del Caribe con 4 victorias y dos derrotas y se puso delante de Cuba por un juego; el Almendares concluyó en segundo con 3-3.

Cabrera, un dilema en la esquina caliente
Durante los últimos días, algunos ejecutivos rivales han debatido acerca de si los Tigres de Detroit realmente tienen serias intenciones de hacer jugar a Miguel Cabrera en la tercera base, o si se trata sólo de palabrerías hasta que lleguen los entrenamientos de primavera y Jim Leyland tenga la oportunidad de sentarse con el jonronero para decirle que eso es algo que no sucederá.
"No hay manera de que lo hagan", dijo un ejecutivo de alto rango de la Liga Nacional. "No funcionará".
Pero Leyland insistió sin titubear, afirmando que Cabrera puede ser su tercera base. Lo hizo en Mike and Mike el viernes por la mañana, y luego habló con Tom Gage del Detroit News. Según la historia de Tom:
Si Cabrera simplemente ha aceptado, lo ha hecho por el equipo. En el caso de que algo salga mal, podría arrepentirse del cambio. O empezar a resentirlo.
Pero si Cabrera realmente quiere volver a su posición anterior, va a luchar para superar cualquier obstáculo.
El viernes, después de un viaje tormentoso hasta su casa las afueras de Pittsburgh, el manager Jim Leyland no dejó ninguna duda sobre la voluntad de Cabrera de hacer el cambio.
"Creo que quiere demostrar al mundo que puede jugar en la tercera base", dijo Leyland. "De modo que no creo que esto vaya a ser algo malo. Me dijo que le gustaría jugar allí".
¿Con lo anterior ya será suficiente?
Los Tigres no hubiesen firmado a Fielder sin la voluntad de Cabrera para hacer el cambio. Tampoco lo habrían firmado sin estar convencidos de que la voluntad de Cabrera era verdadera.
Aquí hay más al respecto.
Y no va a requerir un cambio de imagen de su cuerpo para que lo haga. Los Tigres no le pedirán que pierda mucho peso.
"Todo el mundo habla de su apariencia y del hecho de está pesado", dijo Leyland. "Por supuesto, quiero que pierda un poco de peso, pero te voy a decir una cosa, no quiero que pierda demasiado.
Cuando te acostumbras a un determinado peso, puedes perder fuerza junto con el peso si adelgazas demediado. Puedes perder algo de confianza en ti mismo, también, y tal vez no tu desempeño ya no sea el mismo. Eso no es bueno".
Si Cabrera se convierte en el antesalista regular de los Tigres y demuestra que puede ser lo suficientemente bueno para conservar la posición sin socavar el pitcheo de Detroit, habrá un montón de gente sorprendida en este deporte. Algunos resultados de una encuesta informal: No he hablado con un solo evaluador de talento de la MLB que crea que Cabrera es capaz de jugar en la posición con regularidad. Ellos creen que terminarán siendo testigos de demasiadas situaciones en las que un roletazo que podría haber sido un out crucial saltará dentro del cuadro -- y recuerden, la fortaleza de los Tigres reside en su pitcheo abridor.
Ya veremos qué es lo que ocurre.
Buster Olney
es escritor senior de ESPN The Magazine. Comenzó cubriendo béisbol en 1989, como reportero del diario Nashville Banner asignado al equipo Triple A Nashville Sounds. Luego, cubrió a los Padres de San Diego (1993-94), Orioles de Baltimore (95-96), Mets de Nueva York (97) y los Yankees (98-2001). Olney se unió a ESPN The Magazine en 2003, luego de haber laborado seis años en el diario New York Times.

Mike Ilitch decidido a ganar con Prince Fielder en Detroit
DETROIT - El dueño de los Tigres, Mike Ilitch, escuchaba a sus asesores explicarle sus opciones a estas alturas de la temporada baja y las diferentes formas que podría tomar el lineup sin el designado venezolano Víctor Martínez. Ahí fue cuando Ilitch, de 82 años de edad, comenzó a imaginarse a los bateadores de Detroit rotándose en el puesto de BD en un intento en vano por llenar el hueco que dejó Martínez, quien padece un desgarre en la rodilla izquierda y se espera esté fuera por toda la temporada.
"Comencé a marearme", comentó Ilitch.
Ante semejante situación, un equipo de mercado mediano como los Tigres que no goza de un contrato lucrativo de televisión ni de una asistencia de tres millones de espectadores, hubiese llenado el hueco con cualquier jugador barato disponible. Y ésa era justo la ruta que el gerente general Dave Dombrowski tenía pensado tomar.
Pero Dombrowski también le dejó claro a Ilitch que había un solo agente libre en el mercado que podía marcar la diferencia. Por su parte, Ilitch, quien recordaba ver cómo dicho jugador conectaba jonrones hasta el nivel más alto del antiguo Tiger Stadium cuando tenía apenas 12 años de edad, no necesitaba que lo convencieran.
Quería a Prince Fielder y lo consiguió.
Con todo respeto a los Angelinos y a los Rangers, el acuerdo de Fielder - nueve años y US4 millones, solamente por que Martínez se lesionó la rodilla - ha sido la "pesca" de más peso de esta temporada baja.
"Me ha dejado anonadado", dijo el manager Jim Leyland. "Hace tres semanas estábamos hablando acerca de la posibilidad de agregar a un relevista, pero no sabíamos si teníamos los recursos económicos para hacerlo. No sé qué pasó en tres semanas. Aparentemente a Little Caesar's le fue mi bien". Leyland se refiere a la cadena de pizzerías de Ilitch que, junto con las inversiones de su esposa Marian en casinos en Estados Unidos, le rinde bastantes divídenos. Pero es su deseo de conseguir un anillo de Serie Mundial que, como aficionado, no te deja más remedio que admirarlo. El cuarto contrato más jugoso en la historia de Grandes Ligas se elaboró durante cuatro días de negociaciones entre los Tigres y el representante de Fielder, Scott Boras. Lo que lo hizo posible fue una corazonada de Ilitch.
"Me dejé llevar por mis instintos", dijo Ilitch. "Mis instintos me dicen que esto va a dar buenos resultados. No me voy a preocupar. No estoy nervioso. Quizás en ese sentido esté un poco loco".
Puede ser que él se considere "loco," pero es preferible describirlo como "competitivo".
"Saben, Mike es un pelotero de antaño", dijo Marian. "Y sabe que cuando se presenta una oportunidad, hay que aprovecharla. Es un gran riesgo, y requiere de muchas agallas, pero él sabe que es lo indicado para tratar de ganar un título de Serie Mundial. Eso es lo que quiere de verdad para la ciudad".
El acuerdo no les garantiza nada a los Tigres en ese sentido. Seamos realistas: Algunos contratos son inversiones financieras arriesgadas basadas en un sólido conocimiento del béisbol. Otros movimientos intrépidos están basados en gangas. Ninguno de esos dos ejemplos aplica en este caso, ya que el contrato representa un riesgo tanto desde el punto de vista deportivo como bancario.
A diferencia de los contratos de 0 millones de Pujols y Alex Rodríguez, éste no cuenta con el respaldo de un acuerdo lucrativo de transmisión. Además, la llegada de Fielder obliga a los Tigres a trasladar al venezolano Miguel Cabrera a la tercera base, posición que no defiende con regularidad desde hace cuatro años cuando pesaba 30 o 40 libras menos.
Pero eso es asunto de Leyland, quien ya ha dicho o que cree plenamente en la habilidad de Cabrera para adaptarse. El manager confía en que la ofensiva del conjunto podrá contrarrestar lo que está cediendo a la defensa, ya que tiene uno de los mejores dúos de cañoneros de todos los tiempos en la parte gruesa del lineup.
Todo gracias a la inversión de Ilitch.
"Estas cosas simplemente no se dan", dijo Leyland. "Jamás he conocido a alguien que quiera hacer más por una ciudad que el Sr. Ilitch. Lo digo en serio. He hablado sobre él en otras ocasiones y la gente cree que soy cursi. Pero esto es increíble. Perdimos a Víctor y agregamos a uno de los agentes libres más codiciados del mercado. Aún me cuesta creerlo".
Hace poco, los Tigres exploraron la posibilidad de firmar a Fielder por un año. El proceso fue breve, ya que Boras rechazó la oferta. Posteriormente, Detroit se enteró de la lesión de Martínez.
Boras no tuvo que recalcarle los méritos de Fielder a Ilitch, quien recordó las veces en que el padre de Prince, Cecil, se metía en su oficina para hablarle del potencial de su hijo. Recuerden, estamos hablando de cuando Prince era un niño.
"Pensé que como cualquier otro padre estaba presumiendo de sus hijos", manifestó Ilitch.
Pero en poco tiempo, Ilitch presenció lo que Cecil describía. Cuando vio a Prince, de 12 años, batear cuadrangulares a lo más alto del Tiger Stadium, sus dudas se desvanecieron.
Los Tigres no lograron seleccionar a Prince en el draft amateur del 2002. Todo este tiempo Ilitch consideraba que tenía un asunto pendiente con él, pero no sintió la necesidad de hacer algo al respecto hasta que Martínez se lesionó.
En octubre sabremos si valió la pena o no.
Anthony Castrovince / MLB.com

Pavano abrirá por Mellizos en el Día Inaugural
MINNEAPOLIS - El capataz de los Mellizos, Ron Gardenhire, confirmó que el derecho veterano Carl Pavano será el abridor del conjunto para el Día Inaugural el 6 de abril en el Camden Yards de Baltimore.
El manager agregó que si todo sale como previsto con la rotación, el derecho Scott Baker abrirá el primer partido de Minnesota como local el 9 de abril contra los Angelinos.
Pavano, de 36 años de edad, tuvo efectividad de 4.30 con 102 ponches y 40 boletos en 222 entradas de labor por los Mellizos el año pasado.
Rhett Bollinger / MLB.com

Conozca su riesgo de infarto

¿Quiere saber si tendrá un infarto a lo largo de su vida? Según un equipo de investigadores de EEUU, si usted es hombre, ya ha alcanzado los 45, no fuma, no tiene sobrepreso ni diabetes y tampoco hipertensión, entonces su riesgo de sufrirlo es sólo de un 1,4%.
Sin embargo, con dos o más factores de riesgo a su espalda, las probabilidades se incrementan a un 49,5%. Así lo recoge un estudio que acaba de publicar la revista ’The New England Journal of Medicine’. Por primera vez, aseguran los responsables del trabajo, "analizamos el riesgo de enfermedad coronaria tanto en blancos como en negros, mujeres y hombres a lo largo de la vida". Hasta ahora, continúan, los trabajos se centraban especialmente en población blanca y masculina y con una previsión de 10 años.
En total, los investigadores de Northwestern University examinaron a más de 250.000 personas en un periodo de 50 años. A los 45, 55, 65 y 75 años, los participantes se sometían a una evaluación de sus niveles de colesterol, presión arterial, consumo de tabaco y diabetes. Los autores se centraban en estos aspectos, por ser los principales factores de riesgo de enfermedad cardiovascular o ictus.
Observaron que los hombres que alcanzaban los 45 sin estos factores sólo tenían un riesgo de 1,4% de sufrir cualquiera de estas afecciones. Sin embargo, bastaba con que fumaran y tuvieran mayores niveles de colesterol para que las probabilidades ascendieran a un 49,5%.
En el caso de las mujeres, al llegar a los 45 en plena forma, pueden sufrir infarto o ictus en un 4,1%. Con dos o más factores de riesgo, las posibilidades aumentan al 30,7%. "Vimos que las mujeres tenían más riesgo de ictus que los hombres, pero menos infartos", afirman los autores en el artículo.
Esto se debe, según Jaime Masjuán Vallejo, coordinador de la Unidad de Ictus del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, a que "ellas viven más añosy los ictus suelen ocurrir con más frecuencia a partir de los 65". Sin embargo, continúa, "la cardiopatía afecta a gente más joven y más a hombres, ya que ellos tienen peor control de los factores de riesgo, como puede ser el tabaco".
Como explica el doctor Masjuán Vallejo, los resultados de este estudio "subrayan la importancia de la prevención" y desvelan que la eficacia de los fármacos para controlar la diabetes o la hipertensión son mucho menos eficaces para prevenir los episodios cardiovasculares que llegar a los 45 sin este tipo de factores".
Dado que el trabajo incluye una amplia muestra de participantes, apunta el especialista español, "sus conclusiones son muy significativas". Sobre todo, teniendo en cuenta la necesidad que existe en la actualidad de trabajar más en la prevención. "Antes, ver a gente de menos de 50 años con un ictus era excepcional. Ahora, todas las semanas tenemos algún caso y esto es porque tenemos mayor carga de obesidad, hipertensión, diabetes y tabaco. No nos damos cuenta de que a poco que se descotrolen los niveles, por ejemplo de colesterol, antes de los 50, el riesgo de infarto o ictus incrementa considerablemente".
Los investigadores recuerdan, por tanto, que el estilo de vida es clave, particularmente la dieta, el ejercicio y dejar de fumar, que es lo que más ayuda a reducir los factores de riesgo que llevan a sufrir enfermedad coronaria o ictus. "Desde el punto de vista de la prevención, debemos hacer más hincapié en la idea de hacer todo lo posible por no desarrollar diabetes, hipertensión, no fumar ni acumular kilos de más", señala uno de los autores, Jarett Berry. Esto será lo más eficaz para mantener el corazón en forma a lo largo de la vida.
LOS YANQUIS CONTINÚAN LA BÚSQUEDA DE “EL DORADO”

Por Andrés Pascual
Antes, cuando los Yanquis lo eran de verdad (hasta 1962), por lo general contrataban por uno ó dos años a peloteros que ya estaban en edad de retiro, sin embargo, los clubes del Bronx de épocas previas a 1964 motivaban tanto, representaban tanto en las aspiraciones de aquellos jugadores por su interés en concluir sus carreras con el mérito suficiente como para hacer historia de poco tiempo que, algunos, estuvieron en etapas de leyenda como contribuyentes, incluso de un mes, de dos ó de tres al éxito portentoso y continuado.
Sin considerar en el grupo al tremendo artillero Johnny Mize, que se mantuvo por cinco años y fue pieza fundamental en la victoria de los neoyorquinos en cinco Series Mundiales consecutivas (1949-53)
El pitcher cubano Pedro Ramos es uno de los casos: con 13 salvados en agosto-septiembre de 1964, ayudó a que el último club con nombres gloriosos estuviera en octubre contra los Cardenales, serie que perdieron en muy peleados 7 juegos.
Durantes los 20’s-30’s obtuvieron a Joe Sewell por poco tiempo, el bateador más difícil de ponchar de la historia.
El catcher Wally Schang estuvo con los Bombarderos en el período 1921-25, a la alineación que inició la dinastía llegó a los 32 años de edad, ya había jugado 8 campañas con los Elefantes Blancos y con los Medias Rojas.
Con la maquinaria del Coronel Ruppert bateó sobre .300 en 1921 y 1922 y fue un fino receptor, cuyo promedio, de aceptable a malo de .967, no refleja lo bueno que era defensivamente, sin embargo, capturó a un magnífico 44 % robando.
El pitcher Johnny Sain se incorporó al club cuando Dimaggio dijo adiós y Mantle inició el asalto al Firmamento, 1951 y tenía 34 años, procedía del Boston del Viejo Circuito, con el que ganó 24, 21 y dos veces 20, estuvo bajo la tutela de Casey Stengel hasta 1955 y el Viejo Profesor lo empleó como abridor y como relevista. Fue un bastión del staff de pitchers de la novena durante esas temporadas.
Se pudiera hacer un libro de los grandes e importantes movimientos de aquellas gerencias que hicieron grande a los Yanquis durante su era de esplendor en el beisbol (1921-1964)
Sin embargo, desde 1964 y, en especial, desde que los Steinbrenner son propietarios de la Organización, se puede hacer otro, más voluminoso, por los yerros ridículos que han cometido en el período 1971-presente en los movimientos de cambio, compra o venta de jugadores.
Desde la adquisición de Alex Rodríguez y su contrato superior a lo que costaban ambas ligas en el período 1945-1955, hasta los experimentos Randy Johnson, Kevin Brown o Carl Pavano con A J Burnett aún en la rotación, pareciera que el club tiene un compromiso con el Welfare, que incluye Medicare, más la estancia por un tiempo prudencial en Disney para disfrute de la búsqueda del Dorado de la historia, el lugar capaz de lograr el efecto de la “eterna juventud” por sus aguas milagrosas.
El japonés Hiroki Kuroda tiene 36 años y un contrato en el bolsillo que no puede con él por lo que pesa la cantidad que contiene.
No va a resultar en un nuevo Roger Clemens, como es la tradición que implantaron desde hace más de 20 años para ellos mismos, o será un rotundo fracaso, o un pitcher de alternativas de un día veremos y el otro también.
Esta gerencia ha dejado pasar sin tirarle a varios de los mejores pitchers del mercado desde Johan Santana.
Para el glorioso equipo el problema ha llegado tan lejos que, a pesar de ser los Yanquis, muchos agentes libres no quieren jugar ahí, otros incluyen hasta cláusulas de contrato que lo contemplan, porque no es cómodo ni gracioso estar con un colectivo cuyo dueño, como quien se toma una cerveza, le crea un estado de opinión negativa públicamente, tal como hizo The Boss con Dave Winfield, situación que se convirtió en un sello distintivo del club.
Si la “matemática de bodega” no engaña, revisando la edad del róster y de acuerdo al envejecimiento y las lesiones crónicas de varios de sus puntales, sin que se aprecie un nutrido y atractivo grupo de relevos en los circuitos menores, a este club le quedan dos años tal vez en niveles de juego superior. A pesar de que algunos se consuelan con “ya comprarenos a fulano de tal”, olvidando que, a diferencia de tiempos pasados, sobre todo en el Oeste, hay dueños que también tienen mucho dinero, son más cómodos como propietarios y no creen el El Dorado.









