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María Teresa Vera

María Teresa Vera. Cantante, guitarrista y compositora cubana. Voz imprescindible en la historia de la canción trovadoresca cubana. Fue una de las pocas mujeres cantadoras de su momento. Un paradigma, la excelencia de la canción cubana tradicional, de la llamada vieja trova[1]

Su habanera "Veinte Años" (con letra de Guillermina Aramburu), entre todas sus composiciones, es, indudablemente, la más popular y difundida, tanto, que ha llegado hasta la actualidad con la misma resonancia con la cual naciera en el ya lejano año de 1935[2]

 

Maria Teresa Vera.JPG


Síntesis biográfica

Primeros años

Nació el 6 de febrero de 1895 en Guanajay, municipio que antiguamente pertenecía a la occidental provincia de Pinar del Río. Nieta de esclavos, hija de un militar español que se repatrió al final de la guerra con el propósito de regresar pero falleció antes de lograrlo.

Creció al amparo de una familia en donde su madre era sirvienta. Ya jovencita empezó a darse a conocer en los ambientes de bohemia y trova, allí conoció a Manuel Corona quien le aconsejó que aprendiera a tocar la guitarra. Realizó sus primeros estudios de guitarra con el tabaquero y maestro de guitarra José Díaz y posteriormente continuó con Corona quien le enseñó el resto inclusive sus composiciones, que fueron sin dudad alguno el mayor beneficio que obtuvo la joven.

Trayectoria artística

María Teresa joven

Inició su carrera artística con el dúo integrado con Rafael Zequeira, con quien se presentó en el Teatro Politeama Grande, de la Manzana de Gómez, el 18 de mayo de 1911, cuando apenas contaba 16 años de edad, allí interpretó la canción “Mercedes”, acompañada por su autor; tal fue el éxito que alcanzó que tuvo que repetirla seis veces. Desde entonces comprendió que ese era el camino a seguir.

En 1918 viajó a Nueva York, donde actuó en el teatro Apolo junto a Rafael Zequeria, con quien formó dúo grabando varios discos. Sobre este dúo expresó en una ocasión:

"En 1916 comencé a cantar con Rafael Zequeira. Nos dedicábamos especialmente a la canción cubana. Zequeira y yo hicimos más de cinco viajes a los Estados Unidos [...]. Bien acoplados, identificados en nuestra misión artística, enseguida nos popularizamos dentro y fuera de Cuba. Nuestro dúo fue un éxito popular, aunque sea inmodesto decirlo."

En 1922, regresó a esta ciudad en compañía del trovador Manuel Corona, y aquí es contratada por la casa discográfica RCA Victor. Con Zequeira y Corona, María Teresa grabó 149 obras en 10 años, desdes 1914 hasta 1924 fecha en que falleció Zequeira. En ese período grabó cuatro obras con Higinio Rodríguez, con el cual continuó varios años hasta unirse a Miguel García.

María Teresa y Rafael Zaqueira

Muerto Zequeira en 1924, actuó sola –o acompañada esporádicamente por algún trovador- breve tiempo, hasta unirse, en 1926, a Miguelito García con quien formó dúo hasta 1931 en que formó parte de un cuarteto con Justa GarcíaDominica Verges y Lorenzo Hierrezuelo; también formó parte de otro cuarteto con Hierrezuelo, Hortensia López e Isaac Oviedo.

En 1926 fundó el Sexteto Occidente, integrado por Miguel García, segunda voz; Manolo Reynoso, bongó; Julio Viart, tres; Francisco Sánchez, coro y maracas, e Ignacio Piñeiro, contrabajo. Con esta agrupación viajó este mismo año por última vez a Nueva York donde grabó varios sones, eran un grupo de talentosos músicos que tenían carreras brillantes. Por asuntos personales abandonó el sexteto para poco un más tarde incorporarse al grupo de Justa García, que tenía un programa por la radio, en la entonces famosa Radio Salas. Justa, en aquella época tenía un cuarteto en el que había incorporado como guitarrista y voz segunda a Lorenzo Hierrezuelo.

Allí en 1937 integró junto a Lorenzo Hierrezuelo un dúo muy popular y que permaneció cantando y cosechando éxitos por Radio Cadena Suaritos hasta la desaparición de la emisora y que se dejó escuchar por más de veinticinco años. En 1945 son contratados por el Circuito CMQ, para actuar en el programa "Cosas de ayer". En 27 años de trabajo en común, María Teresa y Lorenzo se identificaron tanto que llegaron a tener tal grado de profesionalidad que les permitió darse el lujo de ensayar en contadas ocasiones.

En 1947, con Hierrezuelo, realizó una gira por México, y actuó en los centros nocturnos aztecas Los Tulipanes y en el Motembo, de MéridaYucatán. En 1959 fue contratada por la radioemisora CMZ, del Ministerio de Educación.

Mantuvo, en emisoras radiales habaneras, programas de divulgación del cancionero cubano. Compuso canciones, entre las que resaltan Por qué me siento triste, No me sabes querer, Yo quiero que tú sepas, y la conocidísima Veinte años.[3] Sus últimas presentaciones en público las efectuó en el Cuarto Festival de Música Folklórica, Popular y Vernácula, y en el Primer y Segundo Festival de Música Típica Cubana, en 1961. Se retiró de la actividad musical, enferma, en 1962.

Gran intérprete de la canción cubana, su voz —según Silvio Rodríguez en testimonio a Jorge Calderón—,

"era sin vibrato, seca; tocaba las notas y sólo se prolongaba para glisar de un tono a otro, lo cual le imprimía una gracia, o más bien un carácter, muy singular. Su emisión era aparentemente descuidada, natural, popular; incluso a veces se le rajaba la voz, pero sin desafinar. Siempre hacía variantes de las melodías originales, por lo que, en este sentido, también interpretaba creadoramente."

María Teresa fue una de las pocas mujeres cantadoras de aquella época. En casi todas las grabaciones y la mayoría de las presentaciones en público que realizó en los primeros tiempos, Corona le acompañó, no solo con la guitarra también como voz del coro en guarachas, rumbas y sones, además creó muchas obras de otros estilos de la cancionística que también ella estrenó. Tocaba la guitarra segunda, con un vigor y precisión que resultaba ser la guitarra directora, fue siempre muy respetado por su acuciosa interpretación y profesionalidad.

Compuso pocas canciones, los textos se los hacían amistades que escribían poesía, era amiga de renombrados compositores entre los que se encontraban Manuel Corona, Rosendo Ruiz, Patricio Ballagas y Graciano Gómez. De Sindo Garay cantaba algunas canciones pues nunca cantó canciones del teatro lírico ni boleros que no fueran los tradicionales, prefirió no quebrar su línea estilística.

Muerte

Murió en Ciudad de La HabanaCuba el 17 de diciembre de 1965.

Obras destacadas

Portada de Disco

De las 183 canciones que grabó, muchas fueron como solista, pero con su primer compañero estable, Rafael Zequeira, cantó 149 obras, con Floro Zorrilla una, con Higinio 4, con Ignacio Piñeiro una rumba, y con Corona 10, representando es solo una muestra, pues su trayectoria se extendió por más de cincuenta años. Lorenzo Hierrezuelo aseguraba que en su repertorio había más de mil canciones de las que él recordaba cerca de novecientas.

Cantó pormenorizadamente diferenciando los estilos: capricho cubano, guaracha, rumba, clave, criolla, canción, bambuco, son, habanera, bolero, melopea, schotis de los siguientes autores: 13 obras de Rosendo Ruiz, 87 de Manuel Corona, 15 de Ignacio Piñeiro, una rumba de Jorge Ankermann, 5 obras de Patricio Ballagas, y una de Manuel Limonta.[4]

Bambuco

Boleros

  • Virgen del Cobre, 1922
  • No puedes comprender, 1930
  • texto: Guillermina Aramburo; Tu voz y Yo quiero que tú sepas, 1930,
  • textos: Emma Núñez Valdivia; Por fin y Te acordarás de mí, 1930
  • No puedo amarte ya, 1934
  • texto: Guillermina Aramburo; No me sabes querer, Porque me siento triste y Yo quiero que me quieras, 1935
  • textos: Guillermina Aramburo; Mi venganza, Mis angustias y El último es el mejor, 1941
  • textos: Emma Núñez Valdivia; Con mi madre siempre y Mi sentencia, 1942
  • textos: Emma Núñez Valdivia; Ya te conocí, 1943
  • Sufrir y esperar, Te digo adiós, 1957
  • Ya no te quiero, 1957.

Bolero-son

  • Dime que me amas, 1937
  • Sólo pienso en ti, 1942

Guaracha

Habanera

  • Veinte años
  • letra G. Aramburu, 1935

Bibliografía

  • Justina Álvarez. «Proclamarán Hija Adoptiva de Guanajay a María Teresa Vera». Hoy (La Habana), 19 de febrero de 1960: 6.
  • Jorge CalderónMaría Teresa Vera. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986.
  • Ezequiel Rodríguez. «María Teresa Vera». El Mundo (La Habana), 9 de enero de 1966: 6-7.
  • Magaly Sánchez Ochoa. «La trovadora inmortal». Mujeres (La Habana) (10): 50-51, octubre de 1981.
  • Omar Vázquez. «Falleció María Teresa Vera». Granma (La Habana), 18 de diciembre de 1965: 3.
  • Guillermo Villarronda. «¡La reina de la vieja guardia puede morir de hambre!». Revista Bohemia (La Habana) (50): 60-62, 98, enero de 1958.

Enlaces externos

Referencias

  1. Volver arriba Teresa Vera, una trovadora excepcional – Portal La Jiribilla
  2. Volver arriba Todo sobre cine – Portal del arte cubano, Cubarte
  3. Volver arriba Maria T. Vera – Portal Uh.cu
  4. Volver arriba Teresa Vera, una trovadora excepcional – Portal La Jiribilla

Fuentes


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Pepe Sánchez

José Sánchez. Padre de la canción trovadoresca cubana y creador del bolero latinoamericano como género musical.

Síntesis biográfica

Pepe Sánchez nació en Santiago de Cuba el 19 de marzo de 1856. No tuvo formación musical académica alguna, ya que todo su conocimiento en materia musical era puramente intuitivo, pero enseñó admirablemente la ejecución de la guitarra, instrumento que tocaba con mucha maestría y cantaba muy bien, con voz de barítono. José Sánchez era sastre de profesión y demostraba poseer talento extraordinario para sus ocupaciones: la música y la sastrería.

A finales del Siglo XIX, el género trovadoresco se afianzaba cada vez más en el gusto popular, y tras la evolución que tiene lugar en el mundo sonoro de la época, integrado por aires europeos mezclados con ritmos africanos, había surgido la canción criolla, oriunda de la región oriental de la isla; en la ciudad de Santiago de Cuba.

Los cantadores o cantores les otorgaron su sello particular, creando un movimiento musical con características muy bien definidas al que se le llamó académicamente neorromanticismo popular cubano. Estos trovadores o troveros, que así también se les llamaba, crearon lo que hoy conocemos como trova tradicional cuya cubanía estaba en sus letras y en determinada cadencia que al tomar fuerza, le otorgaron a nuestro cancionero su identidad nacional.

En esa época, Pepe Sánchez, acompañado de su guitarra, entonaba sus canciones en serenatas, tan en moda en aquellos años en su ciudad natal; también en las reuniones que se hacían regularmente en las casas de los creadores-cantores incluyendo la suya, reuniones a las que se les llamó peñas. En estas peñas, que tenían lugar después de concluir las labores cotidianas, como obreros o artesanos, estos creadores, cantantes y guitarristas se acoplaban indistintamente formando dúos, tríos o cuartetos, creando o interpretando las canciones, compartiendo en fraterna emulación musical.

En este ambiente surge el primer bolero de que se tiene conocimiento y una referencia precisa en Cuba, específicamente allí en Santiago, compuesto por Pepe Sánchez, el maestro como también le llaman, y se titula Tristeza, pieza que estructuralmente comprendía dos períodos musicales de 16 compases cada uno, separados por un pasaje instrumental que se ejecutaba melódicamente en la guitarra, al que le llamaban pasacalle.

Pepe Sánchez está considerado como el pionero en la definición de los rasgos del bolero. Entonces no había una forma precisa en cuanto a la estructuración tonal en la que se componía la canción; podía ser en cuanto al modo mayor o menor o combinando ambas modalidades.

Por su talento, ejercicio y vocación, Pepe Sánchez fue a su vez, maestro de importantes figuras del quehacer musical cubano, especialmente de Sindo Garay, a quien conoció de niño y puso en las manos su primera guitarra y promotor de cuanto evento artístico musical se ofrecía en la ciudad santiaguera, fue además un patriota amigo de muchos mambises y de Guillermón Moncada, a quien le compuso un bolero.

Fue director y fundador del famoso Quinteto de Trovadores Santiagueros, integrado por Pepe Figarola (primera voz), Bernabé Ferrer y Luis Felipe Portés (segundas voces), Emiliano Blez (guitarrista acompañante) y Pepe Sánchez (primera guitarra).

De sus obras musicales destacan, "Me entristeces, mujer” (popularmente conocida con el nombre de “Tristeza”), "Pobre artista", "Rosa I","Rosa II","Rosa III", "Elvira", "Cuando la expresión de tu canto", "Cuba, mi patria querida", "Caridad", "Adán y Eva", "Esperanza", "Redondilla, "Ángeles", "Naturaleza", "Himno a Maceo", etc.

Bolero Tristeza

La canción “Me entristeces, mujer” (compuesta en el año 1883) está formalmente conceptuada como la cuna del bolero latinoamericano. En este sentido, parece ser que el título original de dicha pieza era el de “Tristeza", pero debido a que a la hora de su registro ya existía otra composición inscrita con el mismo nombre, finalmente se decidió por titularla así.

En la opinión del estudioso Orlando Montenegro, este tema se encuentra realizado en dos períodos musicales de 16 compases cada uno, separados por un pasaje instrumental que es ejecutado melódicamente con las cuerdas de guitarra y conocido como Pasacalle.

Tristeza me dan tus penas mujer profundo dolor, no dudes de mí no hay pena de amor que entrever cuanto sufro y padezco por ti.

La suerte es adversa conmigo no deja ensanchar mi pasión un beso me diste un día lo guardo en el corazón.

Muerte

Ya al final de sus días, enfermó de angina de pecho, murió a la una de la madrugada el 3 de enero de 1918 a la edad de 62 años. En su memoria se celebra en Cuba el Festival Internacional de la Trova Pepe Sánchez.

Fuentes


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Trío Matamoros

Trío Matamoros. Fundado en Santiago de CubaOriente, el 8 de mayo de 1925. Este trío legó, en infinidad de grabaciones, un singular panorama de sones, boleros y otros géneros de la música popular, que se difundieron casi a escala planetaria. Agrupación de este tipo que alcanzó tal nivel de popularidad e influencia en los más diversos estratos sociales. Hicieron que su música fuera y siga siendo una de las más genuinamente populares síntesis de cubanía.

Integrantes

Trabajo artístico. Aportes de sus integrantes

Miguel, director, voz y guitarra primas, empleaba de un modo libre la sustancia rítmica y melódica de la lírica popular. No hacía armonías rebuscadas; su música era eminentemente tonal; en sus acompañamientos no empleaba disonancias ni otras asperezas armónicas, y algunos críticos de la época lo tildaron de tradicionalista y anticuado. No obstante, Miguel, compositor de ideas frescas, ritmo elocuente, buen gusto y acento profundamente cubanos, hizo que su música —interpretada magistralmente por su trío— fuera genuinamente popular.

Cueto, guitarrista acompañante, no hacía, como Miguel, el típico rayado característico de la mayoría de los trovadores orientales, sino un movimiento melódico-armónico que realizaba en los bajos de su guitarra, que es lo que comúnmente se conoce como «tumbao», al que Cueto le añadía algunos elemento sde percusión en la tapa de su instrumento, que se yuxtaponía al rayado hecho por Miguel en la guitarra prima. De este modo evitaba la cacofonía, tanto rítmica como armónica, muy común en otros intérpretes de la época. Esta fue la clave de Cueto como guitarrista acompañante de Miguel y parte del éxito del Trío Matamoros.

En este ejemplo, las figuras tipo romboide significan los golpes que deben producirse en las inmediaciones de la tapa de la guitarra. Este efecto se logra utilizando los dedos de la mano derecha completamente abierta. La línea ondulada representa el glisado, pero realizado en forma inversa a la normal o natural. En este caso debe deslizarse el dedo índice de la mano derecha desde la primera cuerda hasta la tercera o la cuarta. El pequeño ángulo colocado sobre la línea ondulada, indica que el glisado se realizará desde los sonidos agudos hacia los graves. Obsérvese que la línea ondulada que aparece en el acorde de este ejemplo, no tiene ningún señalamiento, por tratarse del glisado natural quesiempre se ha producido en la técnica guitarrística del grave hacia el agudo.

Siro, voz segunda y maracas, poseía un intuitivo concepto armónico que le permitía confeccionar una armonía correcta que yuxtaponía al canto protagonista que hacía Miguel. Asimismo, eran sobresalientes algunas figuraciones melódicas que «inventaba» para «florear» la armonía de la segunda voz; todos estos elementos los empleaba con gran fluidez, gracia rítmica y sandunga, y los enriquecía con el accionar rítmico de sus maracas.

Éxitos

El trío viajó por vez primera a Estados Unidos en 1928, donde realizó sus primeras grabaciones; en 1929 va a México; en 1930 a Santo DomingoRepública Dominicana, y en 1933, realiza una gira por VenezuelaPanamáCurazaoPuerto Rico y Colombia, y en 1960 se presenta por última vez en Estados Unidos. A su regreso a Cuba, después de 35 años de intensa vida artística, el Trío Matamoros se desintegra.

El impar éxito alcanzado por el trío, es debido al carácter de gran innovador que todos le conceden a Matamoros, cosa que logró al crear el bolero-son, es decir que al tema lírico que viene expresado en todo bolero el le añadió el montuno (parte final del son), haciendo del bolero un género bailable. Conciencia, Mata y Beby y Santiaguera son tres buenos ejemplos.

Sobre estas bases se afianzó la preferencia de que gozaron los Matamoros. El resto fue”coser y cantar”, sobre todo esto último, ya que lo hicieron por más de treinta y cinco años, durante los que tuvieron numerosas presentaciones en el extranjero.

Actuaron por última vez para el pueblo cubano en el Teatro Chaplin a principios de marzo de 1960. En ese mismo mes viajaron a los estados Unidos, regresando poco tiempo después, acogiéndose de inmediato al retiro.

Discografía

Los discos del Trío Matamoros

Las huellas dejadas en el tiempo por el Trío Matamoros parecen pocas. Sólo basta analizar el repertorio de cualquier agrupación actual para comprobar la repetición de dos o tres obras de Miguel, como si su trascendencia se limitara a ellas. Ello, sin duda alguna, demuestra un desconocimiento casi absoluto del significado de estos tres trovadores santiagueros en la historia de la música nuestra. Es una consecuencia del maltrato sufrido, en los últimos decenios, por la difusión del patrimonio musical cubano, debido a razones ajenas al interés del presente trabajo.

De cualquier forma, la ignorancia evidente acerca del catálogo total del trío obliga a un acercamiento lo más fiel posible a la fructífera discografía de los Matamoros, reproducida actualmente en decenas de producciones digitales por grandes y pequeñas compañías fonográficas extranjeras (¿por qué no lo hicimos nosotros?) El disco, ya se sabe, es actualmente un excepcional documento probatorio, el cual ha llegado a demostrar la falacia de algunas afirmaciones asumidas por especialistas y estudiosos, aferrados al análisis de partituras y otros documentos. Las tendencias actuales de la musicología nos convocan, cada vez más, a acudir a los archivos de las empresas grabadoras, ya abiertos para investigadores interesados en la materia. La verdad acerca del repertorio de Siro Rodríguez, Rafael Cueto y Miguel Matamoros puede obtenerse con sólo revisar la sorprendentemente extensa lista de placas editadas con su música durante unos treinta años.

Las primeras grabaciones con obras de Matamoros

Cuando Miguel aún dirigía su Trío Oriental de los comienzos, su interés principal estaba en la grabación de discos. Desde años antes, muchos trovadores habían ido a La Habana a grabar; otros, con algo más de suerte, fueron llevados por las discográficas de la época a sus estudios en los Estados Unidos. De hecho, Matamoros llegó a la capital en los primeros años de la década de los años veinte, pero sus gestiones fueron infructuosas, no obstante el interés y las gestiones del trovador Eusebio Delfín. Esa circunstancia deprimió a Miguel. Pero su coterráneo Pablito Armiñán le escuchó Son de la loma y decidió grabarlo con su compañero de dúo Manuel Luna, autor de la música del colosal bolero La cleptómana. Además, registraron, en esa sesión realizada en julio de 1923, otra página de Miguel Matamoros, titulada La china buena. Ambas fueron editadas por la firma Columbia en la placa 2041X. Y algo curioso: se les consigna como rumbas. Nada debe extrañar; era la tendencia de aquellos tiempos. Esas fueron, al parecer, las primeras grabaciones de obras concebidas por Matamoros.

En su Enciclopedia Discográfica de la Música CubanaCristóbal Díaz Ayala explica: Miguel, que además de talento artístico tenía cierto olfato comercial, se dio cuenta de que mientras no grabaran, mientras sus números no se escucharan en las victrolas, no pasaría nada. En 1926, el trío viajó a La Habana para unas pocas actuaciones en el Teatro Actualidades. Y logran que lo escuchen en la ferretería y almacén general que representaba a la Víctor en Cuba: Viuda de Humara y Lastra. Sin embargo, el momento todavía no había llegado. Habría que esperar a 1928, cuando la Víctor y Humara y Lastra decidieron realizar una gira promocional del Sexteto Habanero por toda la isla, culminando en Santiago. Les acompañaba Mr. Terry, director artístico de la Víctor y Juan Castro, empleado y hombre de confianza de Julián Lastra.

Cuando iban a comenzar a grabar el director del estudio objetó el nombre de Trío Oriental porque ya existía un trío con ese nombre, el de Blez y Figarola y había un Cuarteto Oriental. Entonces se decidieron por el sonoro apellido de Miguel: Matamoros. El día 28 de mayo de 1928, en la ciudad de Nueva Jersey, Siro, Cueto y Miguel grabaron por primera vez, contratados por la firma Victor. Se cuenta que los nervios les traicionaron: pese al acople forjado entre ellos tras varios años de serenatas y actuaciones en teatros, el resultado no fue el mejor. Por otro lado, aunque el trío se recuerda por su formato de dos guitarras y las maracas de Siro, algunas de estas placas dejan escuchar, indistintamente, claves o maracas. Incluso, es posible oír ambos instrumentos a la vez. ¿Quién era, pues, el cuarto Matamoros? No se sabe.

El uso de las claves por el Trío Matamoros ya era familiar desde dos años antes, cuando actuaron en La Habana en el ‘26. En la capital se dieron cuenta de la importancia de las claves en el son y las asumieron. Por eso aparecen en las primeras grabaciones. La primera obra grabada, aquel 28 de mayo, hace ochenta años, fue el capricho de Miguel Promesa. Pero el primer disco en salir al mercado contenía el bolero Olvido y el son El que siembra su maíz. Se dice que la placa, código 81274, logró el primer gran record de ventas: sesenta mil copias en 1928.

El trío grabó otras dos piezas ese día: Juramentos y Son de la loma. Al día siguiente, llevaron al disco once obras más, entre las cuales están Olvido, Dulce embeleso (que apareció editada como El beso), Luz que no alumbra y la habanera Mariposita de primavera. Luego, el 31 de mayo, la Victor decidió grabarles en Nueva York, a donde se trasladaron, seguramente, el día antes. Los programas fonográficos se completaron con seis composiciones del propio Miguel: Santiaguera, Regálame el ticket, Elíxir de la vida, El voto y la mujer, ¿Por qué pasaron? y una criolla titulada en el disco como Canción triste, conocida luego como La noche triunfal. Claro está, ninguna de las versiones originales de estas composiciones es difundida actualmente. En cualquier caso, se escuchan con cierta asiduidad las grabaciones hechas por los Matamoros muchos años después, cuando la tendencia era reforzar a los tríos con bajo y ritmo. En 1974, conversé por primera vez con Cueto y Siro y me revelaron su predilección por aquellas placas de 1928, porque sólo tocábamos nosotros.

Las primeras innovaciones : El septeto Matamoros

Todo indica la intención de los empresarios discográficos de probar al trío en el son. Era el momento esplendoroso del género en sociedad y ya la Victor había logrado apreciables ganancias con las placas del Sexteto Habanero, contratado por esa firma. Al parecer, tampoco estaban muy convencidos de la acogida potencial de los Matamoros con ese pequeño formato y, contando con la aceptación de Miguel, convinieron en grabarle a un septeto formado por él.

El 10 de diciembre de 1928, le graban en La Habana a un Septeto Matamoros, completado por el tresero Manuel Mozo Borgellá, el contrabajista Francisco Paquito Portela, el timbalero Manuel Poveda y Agérico Santiago con las claves. Era imprescindible incluir a la vez maracas y claves, a la usanza de aquellos grupos soneros. Llevan al disco ocho sones, todos compuestos por miembros del Septeto. Se destacan Déjame gozar, mulata, la primera creación de Siro Rodríguez en figurar en una sesión de grabaciones; Mi Teresa, de Poveda; Oye mi coro, de Mozo Borgellá; Los carnavales de Oriente, de Cueto, y El fiel enamorado, de Portela. La famosa conga de Rafael Cueto, sin embargo, no fue la primera obra suya en llegar a discos, porque ese mismo día el septeto grabó el son Quiénes son las mujeres, concebido por Borgellá y Cueto como binomio autoral. Otra curiosidad: contrariamente a lo supuesto, solamente graban un tema de Matamoros: Tú verás. Todas las piezas grabadas fueron consignadas como sones.

Al siguiente día, es el Trío Matamoros quien graba el pregón Frutas del Caney (Caignet) y La corneta china, un curioso danzón instrumental de Miguel con las dos guitarras solas. Ambas se editaron en el disco Victor 46044. Además, registraron en esa sesión los boleros sones de Matamoros A usted qué le importa y El consejo, destinadas luego a la placa V 46444. Se cuenta una simpática anécdota previa a la grabación de la primera de estas: cuando el operador preguntó a Miguel los títulos para las anotaciones correspondientes, este respondió ¿A usted qué le importa? Sorprendido e iracundo a un tiempo, el técnico recriminó al músico, pero todo se aclaró después. Esta página fue el primer bolero son en llegar al disco, mucho antes del surgimiento de Lágrimas negras, a la cual se clasifica como iniciadora de esta modalidad.

Los Matamoros con Orquestas

Siempre según la discografía compilada por Díaz Ayala, entre el 24 y el 31 de julio de 1929 los Matamoros regresaron a Nueva York. Los empresarios de la Victor aprovecharon la oportunidad y les grabaron veintiuna obras. El primer día, fueron invitados a grabar con la orquesta de Vicente Sigler, un habanero nacido hacia 1900, tal vez el segundo músico cubano en radicarse en los Estados Unidos. En ese propio año ’29, comenzó su huella discográfica, muy escasa pese a mantenerse vigente hasta los años cuarenta.

Así, Matamoros y Siro aparecen con la orquesta en la grabación de Rompiendo la rutina, danzonete de Aniceto Díaz, a menos de dos meses de su estreno.

Las restantes veinte abarcarían desde el pregón El manisero, de Moisés Simons (V 46401), y el vals Si coge el tren, de Miguel (V 46534), hasta los sones de Matamoros La mujer de Antonio (V 46402), Lucifer (V 46498) y El paralítico (V 30266), entre otros caprichos, popurrís, boleros, criollas y hasta sambas. Además, se grabaron, por esos días, el son Hojas para baño, también de Miguel (V 46535), y el clásico bolero Reclamo místico (V 46691), el 30 de julio de 1929.

No volverían a efectuar grabaciones hasta 1930, en La Habana. El 11 de febrero graba el denominado Sexteto Matamoros (no se aclara en la información consultada de Díaz Ayala quiénes eran los otros tres miembros) el son de Graciano Gómez Recuerdo de tradiciones (V 46873). Luego, el día 12, se unen Siro y Miguel a la Orquesta del maestro Antonio María Romeu, para grabar los danzonetes Quince, de Cueto, y Caminando se va lejos, original de Matamoros.

Ese programa concluirá el 13 de febrero de 1930 con seis temas: de Matamoros, A mis amistades y Bolichang [sic] (sones) y el pregón La carreta y la caña; de Siro, el son La china en la rumba y, de Félix B. Caignet, el bolero Ojos que besan.

Lágrimas negras: el cuarteto y la orquesta Matamoros

Entre los días 23 y 24 de febrero de 1931, los Matamoros son llamados nuevamente para grabar en La Habana. Tuvo lugar entonces otra innovación: al trío se agregó una trompeta, ejecutada, según Díaz Ayala, posiblemente por Pedro Vía, trompetista cubano, antiguo integrante de la famosa banda de Don Aspiazu. Quedó en discos, de tal forma, el Cuarteto Matamoros, cuya importancia no hubiera sido tanta, de no grabar, el día 24, Lágrimas negras (V 30509), primera versión discográfica de la pieza clasificada como iniciadora del bolero son, aunque, como dije, ya el trío había grabado otro tema en ese estilo. Pero la popularidad de Lágrimas negras, mantenida aún, justifica su carácter de punto de giro en la música cubana.

Aquel Cuarteto Matamoros grabó también dos composiciones del boricua Rafael Hernández, Capullito de alelí (V 30398) y Buche y pluma no má (V 30454), así como los sones de Miguel A la orilla del Guaso y El trío y el ciclón, inspirado en la difícil experiencia de Siro, Cueto y Matamoros durante el ciclón de San Zenón, en su dramático paso por la ciudad de Santo Domingo en 1930.

En fecha no precisada de 1931, el trío graba, con acompañamiento de orquesta, Alegre conga, de Miguel (V 38184).

Transcurrirían dos años sin discos, hasta que en 1934, presumiblemente en Madrid, aprovechan su estancia en España para grabar cuatro placas para el sello Regal. Incluyen páginas al parecer exitosas en su repertorio de entonces, porque ya habían sido recogidas antes: La china en la rumba, La carreta y la caña, Son de la loma y Los carnavales de Oriente.

Durante una nueva estancia en Nueva York, el saxofonista, clarinetista, flautista y director Alberto Socarrás (Manzanillo, 19 de septiembre de 1908 – Nueva York, 26 de agosto de 1987) fue quizás el impulsor de la Orquesta Matamoros, compuesta por tres saxofones, piano, batería, claves y maracas. Los empresarios de la Victor editaron las cinco obras grabadas junto con otras piezas del Trío: obviamente se dieron cuenta del éxito de los tres solos. Vale la pena revisar la selección: A una ola, canción de María Grever; Flauta y saxofón, son del propio Socarrás; los sones Tú no, yo sí y El regreso del amor, y el blues-son Conciencia, todos firmados por Miguel.

Con estas grabaciones se inició una larga jornada fonográfica en Nueva York, el 30 de julio de 1934. Siguieron en esos trajines discográficos hasta el 3 de agosto. Durante esos cinco días, grabaron también como trío y como Cuarteto Matamoros, al adicionárseles un trompetista. Veamos algo de la selección: ¿Quién tiró la bomba?, El nudismo en Cuba, Los sepultureros, La cocainómana, El divorcio en España y La droga milagrosa, todas de Miguel, y El vendedor de todo, pregón de Cueto.

En ese propio año ’34 graban en Nueva York África, canción son de Julio Brito (V 32372), obra considerada por Siro y Cueto como la mejor lograda de su amplísimo catálogo, y el triste corrido El desastre del Morro Castle, original del boricua Leopoldo González (V 32270). En la sesión del 4 de octubre de 1934 graban, con el músico de origen italiano Alfredo Cibelli como baterista y un violinista no identificado, el son de Miguel Sígueme (V 32415).

Cuando concluyeron el programa fonográfico del 27 de noviembre de 1935, con el son de Matamoros Más nunca, el Trío completaba la considerable cifra de setenta y siete grabaciones en dos años, todas realizadas en el extranjero. Fue el mejor momento discográfico de Siro, Cueto y Miguel.

Dejan de grabar en 1936 y, al año siguiente, retornan a Nueva York. Durante una extensa sesión, el 23 de marzo de 1937, graban doce obras, entre ellas su inolvidable versión de Cuidadito, compay gallo, guaracha son de Ñico Saquito (V 32796), y otros títulos desconocidos de su repertorio, como los sones de Matamoros Loca ambición, La guajira delincuente, Habana – Santiago y Tu carta y la mía y el son del cantante Miguelito Valdés Chan Li Poo.

El conjunto Matamoros

Cuando murió Benny Moré, en 1963, un periodista entrevistó a Miguel y éste, al referirse al Conjunto Matamoros, con el cual debutó Benny en el disco, fijó la creación del grupo en 1942, en el Hotel Nacional. Sin embargo, los discos no corroboran esa afirmación. Un llamado Conjunto Matamoros graba con ese nombre, por primera vez, el 28 de abril de 1937, al interpretar la conga de Juan Castro La Conga del Pilar (V 82392).

Desde entonces, el trío alternará con el conjunto; incluso, en varias placas discográficas se anuncia al Trío Matamoros y su Conjunto. Ya en 1941, de acuerdo con Díaz Ayala en su ya citada obra, se aprecian en las grabaciones piano, trompeta y clarinete, posiblemente ejecutado este por Francisco Repilado, el futuro Compay Segundo. Desde el mencionado año ’42 (y esto sí es cierto) sólo grabará el Conjunto Matamoros. Era una reacción lógica: el formato de conjunto acaparaba la atención del público en esa etapa de los años cuarenta. Desde el año ’37 y hasta el 26 de abril de 1949, cuando Carlos Embale canta el son Échale candela (Margarita Martínez), el conjunto acumulaba ¡ciento treinta grabaciones!

Los discos más conocidos. El cuarteto Maisí

Llega el disco de larga duración (LP) y varias empresas disqueras no tardarán en producir ediciones con el Trío Matamoros. Pero será un trío con sonoridad diferente: tal y como ocurría entonces, a las voces y guitarras de Siro, Cueto y Miguel se añadieron contrabajo y percusión cubana. Como las obras exitosas de los Matamoros habían sido grabadas mucho tiempo atrás y en un soporte ya en desuso, los empresarios concibieron placas con nuevas versiones de aquellas piezas, originalmente recogidas desde 1928 en adelante. Esas son las grabaciones más conocidas del Trío. Saldrán a la venta discos long playing de los sellos Velvet y Kubaney, de Cuba; Verne y Marvela, de Puerto Rico, y el norteamericano Ansonia.

En julio de 1950, la firma cubana Panart graba las piezas musicales destinadas, luego, a un disco muy singular, titulado Miguel Matamoros y su Cuarteto Maisí (LPP 2045), un quinteto, en realidad, donde destaca la voz de Juana María Casas La Mariposa y la inesperada ausencia de sus compañeros de muchos años, Siro Rodríguez y Rafael Cueto. He aquí una de las grandes incógnitas en la historia del legendario trío.

Hay opiniones divididas acerca de cuál fue la última placa grabada por Siro, Cueto y Miguel: el disco Ansonia 1251 o el Velvet 021, identificado como El último LP del Trío Matamoros. Por la sonoridad, parece ser la producción Velvet la verdadera grabación final. Es más: en una de las obras grabadas allí, los músicos aluden jocosamente a la veteranía de Miguel. En una de las estrofas, cantan:

Ya Matamoros, ¡ay, Matamoros!, Ya Matamoros no sirve pa’ ná’. Con sus guitarras y sus maracas, aunque él quisiera ya no suena más. Treinta y cinco años y dos días después de unirse, Siro Rodríguez, Rafael Cueto y Miguel Matamoros se retiran oficialmente en el programa Jueves de Partagás, de CMQ Televisión. Miguel fallece en 1971, Siro en 1981 y Cueto en 1991.

Una discografía excepcional

Aunque he tratado de reflejar algunos de los títulos –conocidos o no- grabados por el Trío Matamoros en tres décadas, es imposible mencionarlo todo. Destacaré, al menos, algunas cifras harto elocuentes: Entre el 28 de mayo de 1928 y el año 1958, cuando se asume concluyó su labor discográfica, Siro, Cueto y Miguel acumularon el gran total de cuatrocientas veintitrés grabaciones. Hasta el año ’31, se producen setenta y cinco fonogramas del Trío. Su etapa más floreciente se ubica entre 1934 y 1937, cuando llegaron a las placas de 78 revoluciones por minuto ciento doce piezas musicales. Después, en el lapso 1939-46, registran en estudios noventa y seis obras. Finalmente, hasta el final de su carrera graban sesenta y una páginas.

Los números no mienten: aunque parezca increíble, los Matamoros grabaron más fuera de Cuba. De las doscientas veinticinco grabaciones realizadas en el extranjero, ciento veintitrés se efectuaron en los Estados Unidos, veinticinco en Puerto Rico y siete en España. De todos los formatos asumidos por ellos, sobresale el Conjunto Matamoros, con sus ya anotadas ciento treinta grabaciones. El Trío, por su parte, acumuló doscientas ochenta y tres. Por su poca incidencia en el disco, el Cuarteto, el Sexteto, el Septeto y la Orquesta Matamoros resultaron ocasionales.

Los tres géneros recurrentes en el repertorio grabado fueron el son (143), el bolero (54) y el bolero son (75), fusión de la cual fueron propulsores. Todos ellos acumulan poco más del 64 % de su discografía.

Y esto es más conocido. Poco más del setenta por ciento de su discografía corresponde a composiciones de los tres: doscientas cincuenta y dos de Miguel, treinta y cinco de Siro y dieciséis de Cueto. Entre todos, trescientas tres. Son cifras abrumadoras; no se justifican, pues, el olvido, el desconocimiento ni la reiteración. Si estamos conscientes del papel de Siro, Cueto y Miguel en el auge de la Trova del Son y de la trascendencia del glorioso trío, urge rebuscar en el amplísimo e inexplorado repertorio de estas tres verdaderas glorias de la música cubana.

Miguel Matamoros es más, mucho más. No es sólo Son de la loma o Lágrimas negras. Ahí están, como testimonio fiel de una época, sus más de cuatrocientas grabaciones: esperan por nosotros.

  • 1975 Ecos de Cuba
  • 1980 Lágrimas Negras
  • 1989 Origen de La Salsa
  • 1993 Son de La Loma
  • 1994 Un Recuerdo de Cuba
  • 1996 Beso Discreto
  • 1996 Recuerdos de Cuba
  • 1997 Soneros: La Tradición de Cuba, Vol.
  • 1999 Dos Grandes tríos Cubanos
  • 1999 Cuba en tríos
  • 2000 Cuban Originals

Bibliografía

  • Betancur Álvarez Fabio. Sin clave y bongó no hay son. Medellín, Editorial Universidad de Antioquia, 1993
  • Díaz Ayala, Cristóbal: Cuba Canta y Baila. Discografía de la Música Cubana Volumen 1 / 1898 a 1925. Fundación Musicalia. San Juan, 1994.
  • Díaz Ayala, Cristóbal: Cuba Canta y Baila. Enciclopedia Discográfica de la Música Cubana. Volumen 2 / 1925 a 1960. Universidad Internacional de la Florida, Miami, 2003.
  • Rodríguez Domínguez, Ezequiel: Trío Matamoros: treinta y cinco años de música popular. Editorial Arte y Literatura, La Habana, 1978.
  • Mateo Palmer Margarita. Del bardo que te canta. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1988.  
  • Rodríguez Ezequiel. Trío Matamoros: 35 años de vida. La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1978

Fuentes

  • Marrero Gaspar Los discos del trío Matamoros. Material inédito.XX Festival de tríos. 22 de septiembre de 2008.Sancti Spíritus.
  • Marrero Gaspar.Catálogo discográfico Panart. Archivo del Autor.
  • Giro Radamés. Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2009.


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Trío Los Audaces

Trío Los Audaces Movimiento artístico floridano que con voces bien timbradas y una sonoridad distinta, obtuvieron la aceptación de su pueblo y diversos países latinoamericanos, por los que interpretaron una amplia gama de géneros cubanos.

Inicios

El Trío Los Audaces se fundó el 24 de noviembre de 1964, integrándolo Dámaso Gonzáles Delgado como director y segunda voz, Manuel Rodríguez Sobrado voz prima y requinto, y Ricardo Serrallonga Pérez voz tercera y guitarra acompañante. Participan en el Festival Nacional de Aficionados de 1965 donde alcanzan el primer lugar nacional. En ese año entran en el servicio militar obligatorio donde las relaciones con músicos de las Bandas del ejército contribuyen a alcanzar un alto nivel que fue reconocido nacionalmente.

En el año 1968 empiezan a trabajar como profesionales donde obtienen las máximas calificaciones en el sistema de evaluación y en el que llegan a obtener la categoría de A por otorgamiento, esta distinción la obtuvieron un grupo reducido de músicos en el país e hizo merecer a dicho proyecto la Distinción de Hijo Ilustre de la Ciudad de Florida. Con este formato inicial logran actuar en las más importantes plazas del país y programas de radio y televisión dándose a conocer y ganándose el respeto en toda la isla de Cuba pues compartieron escenario con las más reconocidas figuras de todos estos tiempos.

En 1980 Ricardo Serrallonga Pérez pasa a ser director e integra el trío Alberto Colomé Pulido como segunda voz y guitarra acompañante y Manuel Rodríguez. Se produce su primer viaje a México. En su larga trayectoria, llevaron su música a varios países latinoamericanos, donde se destaca el éxito en, Río de JaneiroCaracas y varias ciudades mexicanas. Algunas de estas giras fueron realizadas en compañía de agrupaciones como: IrakereBallet Nacional de Cuba etc. En 1991 se graba un disco con música de Enrique Bonne Castillo y en este mismo año se graba un disco con la empresa Siboney el cual recibió premio a la mejor grabación de ese año. En 1992 graban para la Niteroi Disco de Brasil. Se compartieron escenarios con Omara PortuondoLuis Carbonell con el que también se grabaron varios temas tales como Romance del Son, Conozca a Cuba primero, etc. También actuaron con Irakere, con la Orquesta de Beny MoréAdalberto ÁlvarezOrquesta Maravillas de Florida con la cual grabaron y montaron varios temas, Programas de TV con Rosa FornésArmando BianchiGermán Pinelli, Santiesteban, Ñico Rutina, Pedro Luis FerrerNatalia HerreraRamón Veloz y Coralia, Puntillita y todo el elenco de Palmas y CañasAlfredo Rodríguez y muchos Artistas del patio, y con mención especial el Saxofonista César LópezChucho Valdés (…) con todos los tríos de Cuba se hicieron galas en los distintos festivales de tríos en todas las provincias del país y en la gala por los 25 años de vida artística de Los Audaces estuvieron 17 de los mejores tríos de Cuba (…) .Se fundaron el trío Voces de Marfil y Los Naipes conjuntamente con los cuales se llegó a ganar el festival de Música Popular de la provincia de Camagüey donde se obtuvieron el primer premio y el gran premio de dicho evento.

Compartir indistintamente con los maestros Chucho Valdés, Guerrero, Romeo, Adriano, Gustavo Rodríguez, César López, El Chico Buarque, Adalberto Alvarez, Lucy ProvedoFrank Fernández fue energía que ayudaba a seguir, pues la aceptación era manifiesta. De forma bien destacada en los inicios el profesor Francisco del Junco Madroñal apoyó con sus conocimientos a estos muchachos. Década de los noventa.

En el año 1993 retoman con el mismo formato de trío Amaury Serrallonga García, José Gómez y Ricardo Alexander Serrallonga García la línea de Los Audaces con la que en corto tiempo logran la aceptación del público. Viajan a Los Emiratos Árabes con la inclusión de Amarilis Martín por José Gómez en el año 1999 y a partir del regreso comienzan como agrupación.

Integrantes

  1. Dámaso González Delgado. Director y segunda voz.
  2. Manuel Rodríguez Sobrado. Voz prima y requinto.
  3. Ricardo Serrallonga Pérez. Voz tercera y guitarra acompañante.

Repertorio

  • Al sur de mi mochila, de Lázaro García
  • Samba de Orly, Chico Baurque.
  • Pensamiento, Rafael Gómez.
  • Ranchito mío, de Julio Brito.
  • Hoy, de Armando Manzanero.
  • Bésame mucho, Ahelo Velásquez.
  • Cachita, de Rafael Hernández.
  • Propuesta de amor, Lázaro Hernández.
  • Son de la loma, Miguel Matamoros.
  • Secreto feliz, de Lázaro Hernández.
  • Se parte de mi vida, de Tony Loma.
  • Canta pajarito, de Rafael Hernández.
  • Baloberto, de Alfredo Sodel.

 

Premios Obtenidos

  • 1965 Primer lugar festival Nacional de aficionados
  • 1968 Hijo Ilustre de la ciudad de Florida
  • 1991 Premio a la mejor grabación del año
  • Primer premio y gran premio en el Festival de Música Popular de la provincia Camagüey

 

Fuentes

  • Catálogo Comercial EGREM
  • Departamento investigación Biblioteca Municipal Rubén Martínez Villena.
  • Datos existentes en el Museo Municipal Florida.


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Orquesta Estrellas Cubanas

Orquesta Estrellas Cubanas. Fue fundada en La Habana el 8 de junio de 1959.

Integrantes

Integrada por Félix Reina, director y violínElio Valdés y Jesús Ferrer, violín; Dámaso MoralescontrabajoRaúl ValdéspianoTirso S. GuerreroflautaUlpiano DíaztimbalGustavo TamayoguiroSergio Calzado, Luis Calzado y Rudy Calzado, cantantes.

En otra etapa su formación fue la siguente: Félix Reina, Director y violín; José Vargas y Julio Pujol, violín; Dámaso Morales, contrabajo; Félix Rodríguez, piano; Julio Guerrero, flauta; Ulpiano Díaz, timbal; Filiberto Peña, tumbadora; Elpidio Serra, guiro, Sergio Calzado, Luis Calzado, Heliodoro Sánchez, cantantes.

Discografía

  • 2015 - Bamboleando
  • 2014 - Perlas cubanas
  • 2011 - Y tal vez
  • 1996 - Violín a Ochún
  • Despierta Viejo
  • En tu corazón
  • Baila mi gente

Enlaces externos

Bibliografía



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Lecuona Cuban Boys

Orquesta Lecuona Cuban Boys. Fue una orquesta de música popular cubana creada por Ernesto Lecuona en 1931, que destaca en CubaEuropaEstados Unidos y América Latina.

Antecedentes

En 1930 la orquesta Lebartad-Palau se divide en dos, formándose así las llamadas: orquesta de los Hermanos Palau y la de los Hermanos Lebartad. En esta última estaban Armando Oréfiche, Ernesto Vázquez y los hermanos Agustín y Gerardo Bruguera, quienes a principio de 1931 deciden crear la propia formación.

Estos con la ayuda de varios músicos organizan la orquesta Encanto, que toma el nombre del teatro en el que se presentaban. El éxito no se hace esperar y la reputación de la orquesta llega rápido a oídos de Ernesto Lecuona, mediante Ernestina, la hermana que los había conocido en el Teatro Encanto.

Lecuona se encontraba en esos momentos en Hollywood componiendo la música de la película “Cuban Love Song”, quien de regreso a La Habana se interesa por la joven orquesta Encanto, que les propone pasen a formar parte del espectáculo donde él es el solista en conciertos de piano.

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Orquesta Lecuona Cuban Boys

De mutuo acuerdo con los componentes de la orquesta, le cambia el nombre a ésta, llamándola ahora, Orquesta Cubana de Ernesto Lecuona, con ese nombre recorren la isla, pero sin actuar juntos.

Jamás el Lecuona tocó el piano en el seno de dicha orquesta, se limitaba a dar recitales de las propias obras como solista, era una orquesta de Lecuona, sin Lecuona.

Para esa época, la agrupación estaba conformada por Ernesto Vázquez Vizoso, primera trompeta y guitarra; Enrique López Rivero, trompeta; Jesús Bertomeu, trombón y violín; Jorge Domínguez, clarinete; Daniel González, saxo alto y violín; Gerardo Bruguera, clarinete y saxo tenor; Armando Oréfiche, piano; Guillermo Hernández guitarra, tumba, güiro y maracas; Eduardo Barrenechea, bajo; Agustín Bruguera, percusión y vocalista y Tomás Ríos, violín y vocalista. En 1932, Ernesto Lecuona es contratado para dar conciertos de piano en España, luego lo hace la orquesta, llevando también a los cantantes María FantoliMaruja GonzálezMiguel de GrandeCarmen Burguete y la pareja de baile Gracia y Mario.

En España debutan 12 de octubre de 1932 en el Teatro Fígaro de Madrid con un potpourri de música cubana, que llamaron Rapsodia Tropical, la que representó un éxito, iniciando una gira por toda España.

Al igual que hacían en Cuba, Lecuona aseguraba una parte como solista y la orquesta amenizaba el resto de la función con ritmos populares. En Madrid, los días 31 de octubre y 1 de noviembre de 1932, realizan las primeras grabaciones discográficas (cinco discos de 78 r. p. m. con diez piezas musicales), actuando los cantantes Carmen Burguete, Tomás Ríos, Agustín Bruguera y Miguel de Grandy.

En enero de 1933, Ernesto Lecuona enferma gravemente de neumonía, al mejorar la salud decide regresar a Cuba, mientras los integrantes de la orquesta prefieren quedarse en España, a lo cual Lecuona, accedió, haciéndose cargo de la dirección el joven Armando Oréfiche.

Surgimiento

Orquesta Lecuona Cuban Boys

En cierta ocasión en que se hallaban tocando en un restaurante de menor importancia, pasa un empresario de espectáculos francés, quien se sintió atraído por el estilo y la vistosidad del grupo musical, los contrata para el famoso Hotel Lido de Venecia, donde de manera inmediata causaron sensación.

Este empresario, de apellido Vermel, sugiere que se le cambie el nombre a la orquesta por uno más sonoro y comercial; es así como se transforma en la Lecuona Cuban Boys.

De Venecia pasan a Francia para inaugurar el dancing más elegante de París, el Bagdad, siendo tal el éxito que se mantuvieron por cuatro temporadas seguidas en ese escenario.

Primeras grabaciones

Orquesta Lecuona Cuban Boys

En 1934 el cantante Tomás Ríos es reemplazado por el español Alfonso “Caruso” Vizcaíno, el 11 de noviembre de ese año hacen las primeras grabaciones bajo ese nombre, dos discos de 78 r. p. m. con los temas: La Sitiera y Sin Ti con Alfonso Vizcaíno, Se fue la Comparsa y Fuiste tu.

Iniciando 1935, la orquesta viaja a París y allí es contratado el tenor italiano Alberto Rabagliati - Vinata, quien reemplaza a Alfonso Vizcaíno, siendo hasta 1939 el principal cantante de la agrupación. El 30 de marzo hacen las primeras grabaciones en Paris, tres discos de 78 r. p. m., con los siguientes temas: Adios mi amor, Oye la conga, La conga se va, Canto Caribe, Sin Ti, Esclavo soy. A excepción de “La conga se va”, todas las demás fueron interpretadas por Alberto Rabagliati.

Conformación

La orquesta ahora conformada por: Ernesto “Jaruco” Vázquez (primera trompeta, guitarra y arreglista); Fernando Díaz, quien reemplazó a Enrique López Rivero, (trompeta, saxo, violín, guitarra); Jesús Bertumeu (trombón, violín); Gerardo Bruguera (clarinete, saxo tenor); Jorge Domínguez (clarinete, saxo alto, violín); Daniel González (clarinete, primer saxo alto, violín); Armando “ Fichín” Orefiche (Director, piano, arreglista);Guillermo Hernández (guitarra, güiro, maracas, tumba); Eduardo Barrenechea (bajo); Agustín Bruguera (percusión, vocalista de ritmos afrocubanos); Adalberto “Chiquito” Oréfiche, hermano menor de Armando (bongó, saxo tenor); Alberto Rabagliati (vocalista).

Otras grabaciones y giras

Ya la orquesta goza de fama mundial, las grabaciones son solicitadas intensamente, grabando para las firmas Brunswick, Regal-Zonophone, Pathé, RCA Víctor, Decca, Odeón y sobre todo Columbia. En Europa hace grabaciones con Josephine Baker, Gertrudis Niesen, Elyane Celis y con el pianista y compsitor Moisés Simons, las rumbas, congas y sones deleitan a los europeos. Viaja por toda Europa con éxito total, también lo hacen a Egipto y Túnez. Ofrecen galas a Gustavo V, Rey de Suecia, en Niza; a los Duques de Windsor, en Monte Carlo; a la Princesa Margrethes Bornehjen, en Copenhague; al Barón de Rothschild, en París.

Regreso a América

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Orquesta Lecuona Cuban Boys

El enorme éxito europeo, es inesperadamente interrumpido con la llegada de la Segunda Guerra Mundial. En 1939 estando actuando en La Haya (Holanda), embarcan para New York, justo antes de la invasión alemana, mientras el cantante Alberto Rabagliati decide quedarse en Europa.

Llegan a Estados Unidos y Armando Oréfiche contrata al cantante cubano Oscar Lombardo y a la estadounidense Dolores Castelli, así mismo pasa a vocalista Adalberto Oréfiche. Hacen presentaciones en varias ciudades y luego regresan Cuba.

En 1940 inician una gira latinoamericana por Puerto Rico, le sigue Venezuela, en Caracas se presenta en el Teatro Continental, en el Dancing Suiza y además actúa en la Radio Emisoras Unidas. Las presentaciones fueron auspiciadas por la Empresa Cerveza Caracas.

En Barquisimeto, las actuaciones en esta ciudad se producen el 24 y 25 de septiembre en los Cines Arenas y Ayacucho respectivamente; el 26, fiesta bailable en el Country Club; el 27 en el Bar Ayacucho; el 28, ameniza un baile en el Centro Social; el 29 actúa en Tea Room París junto con la orquesta local “Cubanakán” de Joaquín Pérez.

De Venezuela parten hacia Argentina, en Buenos Aires, estaba de visita Ernesto Lecuona con la compañía de espectáculo musical, se produce un feliz reencuentro.

El 22 de noviembre de 1940 debutan en el Teatro San Martín en una gala que incluye la opereta Rosa La China, de Lecuona con la participación de Hortensia Coalla, Miguel de Grandi, Esther Borja, María Herrero, Luisa Córdova, Vicente Clemente, los bailarines Pablito y Lilón y Lecuona dirigiendo al Orquesta.

Debutan en la segunda parte del espectáculo con los cantantes Agustín Bruguera, Oscar Lombardo y Dolores Castelli y cierran con el show titulado Los Moros, donde al ritmo de la “Rumba Musulmana”, en una forma cómica imitaban a unos árabes y a un encantador de serpientes.

Años más tarde se presenta en Río de JaneiroSantiago de ChileBogotáLima y Quito. Luego al dividirse la orquesta, la Lecuona Cuban Boys continúa la carrera musical bajo la dirección de Gerardo Bruguera.y residiendo varios años en New York, realiza de nuevo giras por América del Sur, hace la última presentación en Europa en 1961, en el Kursaal de Ostende, Bélgica.

La agrupación mantiene la actividad musical hasta 1975, en dicha etapa final cantaron en la orquesta, Vitín Avilés, Rey Alvarado, George Henry, Ernesto Ojea, Cuarteto Los Cafros y Cuarteto Voces Latinas.

Discografía

  • Congas & Rumbas From The Unforgettable Band
  • Lecuona Cuban Boys, Vol. 5 (1932 - 1940) CD (1994)
  • Cuba Y Sus Mambos CD (2000)
  • Music Of Cuba: 1909-1951 CD (2000)
  • Blue Flamingo CD
  • Antologia De La Musica Cubana CD (2009)
  • La Paloma: One Song For All Worlds, Vol. 3 CD (1997)
  • Josephine Baker CDs (1992)
  • Caliente ! Latino Made In France
  • Manisero: 20 Original Versions / Recordings 1928 - 1958

Algunas canciones

  • Conga de La Havane (Ay sí, ay no)
  • Tabou
  • La conga de Jaruco
  • Tra ka tra
  • Cachita
  • La conga Blicoti
  • Amapola
  • Para Vigo me voy
  • María la O
  • Rumba internationale
  • Rumbas cubanas
  • Ojos negros (Les yeux noirs)
  • Panamá
  • Patica y mondonguito
  • La paloma - Cielito lindo
  • Cuba
  • La chaparrita
  • Mambo de Jaruco

Fuente


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Havana Cuban Boys

Havana Cuban Boys. Fue una orquesta de música popular cubana surgida al dividirse la Lecuona Cuban Boys, esta es dirigida por Armando Oréfiche, es una de las agrupaciones que viaja por la mayor cantidad de países y se presentó en los escenarios más diversos.

Los músicos tocaban varios instrumentos en escena y se convertían, de súbito, en los personajes que narraban muchas de las canciones de Oréfiche como Don Chimbilicó, Mesié Julián, Chacha la negra, o el Chino Leo Wong. Oréfiche siempre ha entendido la música como espectáculo, como un arte que además de ser audible ha de ser visualizado.

Antecedentes

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Orquesta Havana Cuban Boys

En 1946, la orquesta Lecuona Cuban Boys aparece en la producción de Hollywood “Carnaval en Costa Rica”, con música de Ernesto Lecuona, luego de la actuación en dicho filme, surgen diferencias de criterios en el seno de la misma.

Armando Oréfiche, el director se marcha dejando todo a la orquesta, que queda bajo la dirección de Gerardo Bruguera.

En ese propio año 1946 Oréfiche junto al hermano Arnaldo Chiquitico Oréfiche, Chico O’Farrill y otros músicos, al separarse de la Lecuona Cuban Boys, crea otra agrupación con el nombre de los Havana Cuban Boys.

Orquesta internacional

La nueva agrupación logra nuevos éxitos en Estados Unidos y Europa. Destacan las grabaciones en la Panart con interpretaciones de Bola de Nieve como, Rumba internacional, Conga de la Martinica, Mesié Julián y Vamo, José, todas de la autoría de Armando Oréfiche, director de la banda.

También son conocidas las presentaciones con Bebo Valdés y con el catalán Ricard Roda, quien más tarde pasa a formar parte de la agrupación, otros miembros de esos años son el paraguayo Rubén Alejandro González, el venezolano Francisco Hernández, conocido mundialmente como “El Pavo Frank”. Por esos años, la agrupación inauguraró el Moulin Rouge de Ginebra y los Tres Molinos de Barcelona, hicieron temporadas en Japón, también se convirtieron en visitantes indispensables del Carnaval; de MontevideoUruguay.

En 1999 se edita en España un CD nombrado Armando Oréfiche y sus Havana Cuban Boys, que recoge los principales temas de esta etapa. Hasta 1960 se mantiene como director Armando Oréfiche, quien en ese año regresa a Cuba, radicándose posteriormente en España.

En 1963 la BBC, transmite desde Londres y Madrid varios progrmas de la agrupación teniendo como pianista invitado a Segunda Galarza y las actuaciones de Las Hermanas Malagón de República Dominicana, los bailarines de Puerto Rico, Los Mambo Aces con Anibal Vazquez y Sanson Batalla, Los Hermanos Rigual de Cuba, los bailarines Oggie y Margo, Xavier Cugat, Sarah Vaughn, el saxofonista George Young, Los Llaneros de Venezuela.

Discografía

  • Rumba Negra Diaz, Hernández
  • Bon Bon Gorri, Loy, Orefiche
  • Chino Li Wong Orefiche
  • Almendra Valdes
  • La Mas Bella Orefiche
  • Tu Te Lo Pierdes Garril, Gorri, Orefiche
  • Una Noche de Amor en la Habana Orefiche, Orifiche
  • Gulliver (El YoYo de Teresa) Chapuseaux, Damiron
  • Colombiana, Colombiana Orefiche
  • La Habana en Paris Orefiche
  • Maryval Orefiche
  • Paracalo (Por Favor en Griego) Orefiche
  • Me Voy Pa' Brasil Orefiche
  • Linda Chilena Orefiche
  • El Amor en Honolulu Orefiche
  • Adios Istambul Orefiche

CD Rumba tropical

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CD Rumba Tropical

Artista(s): Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys Género: Antologías Año de producción: 1995

  • Rumba blanca

Autor: Armando Oréfiche Intérprete: Dulce María / Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Sin compromiso Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María / Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • La guajira Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Mesié Julián Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Bola de Nieve Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Cuánto me alegro Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Conga de la Martinica Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Bola de Nieve Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Rumba azul Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Bajo la luna Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María / Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Corazón para qué Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Roberto Barcelo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Cuándo me vas a querer Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Rumba internacional Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Bola de Nieve Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Nostalgia cubana Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Cariñosamente Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María / Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Rumba colorá Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Humberto Cobo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Cubano soy Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Chamaco García Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Chacha la negra Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Don Chimbilico Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Los Cafros Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Dime adiós Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Dulce María Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Me siento amoroso Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Roberto Barcelo Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

  • Vamo José Autor: Armando Oréfiche

Intérprete: Bola de Nieve Acompañamiento: Armando Oréfiche y su Havana Cuban Boys

Fuente

 

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Ignacio Piñeiro / Biografìa

Ignacio Piñeiro Martínez. Uno de los más importantes músicos cubanos. Autor de piezas antológicas y líder del Septeto Nacional que lleva su nombre.

Vida

En 1906 ya conocía y había asimilado los distintos toques de los cabildos africanos que existían en el barrio de Pueblo Nuevo, que luego incorporó a algunas de sus creaciones. Inició su carrera artística con el grupo claves y guaguancó El Timbre de Oro, posteriormente dirigió Los Roncos de Pueblo Nuevo, en el cual se desarrolló como decimista y director, a la vez que dio sus primeros pasos como compositor. De esta etapa son: Cuando tú, tu desengaño veas, Dónde estabas anoche, El Edén de Los Roncos, Mañana te espero, niña. Más tarde ingresó en el grupo Renacimiento de Pueblo Nuevo. A los valores folklóricos que Piñeiro cultivó en estas agrupaciones, le aportó un más amplio desarrollo melódico-armónico y una mayor profundidad y vuelo poético.

En 1926 fue uno de los fundadores, junto con María Teresa Vera, del Sexteto Occidente, con el cual realizó su primera gira a Estados Unidos con objeto de grabar un disco con esta agrupación. En 1927 fundó el Sexteto Nacional, integrado por Ignacio Piñeiro, director y contrabajo; Alberto Villalón, guitarra; Francisco González Solares, tres; Abelardo Barroso, voz prima; Juan de la Cruz, tenor; Bienvenido León, barítono y maracas, y José Manuel Carrera Incharte (El Chino), bongó; ese mismo año se incorporó el trompetista Lázaro Herrera. Con este septeto viajó a Nueva York, y allí grabó sus primeras obras.

En 1929 participó con el Septeto Nacional en la Feria-Exposición de Sevilla, España; en ese país fueron contratados como artistas exclusivos por la empresa SEDECA, y realizaron una gira por otras ciudades de ese país: Vigo, La Coruña, Santander, Madrid y Valladolid; además, actuaron en los teatros Torero, Jovellanos, el Cine-Teatro Grado, y el cabaret Maicú, todos en Madrid. En 1930 fue uno de los fundadores de la Asociación Nacional de Soneros Cubanos. Actúan en el cabaret Sans-Souci (1930); en 1931 se presentan en las radioemisoras Lavín y CMCG; en 1932, en el hotel Dos Hermanos, estrena Buey viejo; este mismo año viene a La Habana el compositor norteamericano George Gershwin, en la radioemisora CMCJ escuchó el son de Piñeiro Échale salsita, del que después utilizó el tema ejecutado en la trompeta en su Obertura cubana. En 1933 actuó en la Feria-Exposición Un Siglo de Progreso, celebrada en Chicago, Estados Unidos. En 1934 Piñeiro se retira del septeto, que a partir de 1935 pasó a ser dirigido por el trompetista Lázaro Herrera. En 1954, reaparece Piñeiro al frente del septeto, con el que se presenta en el programa de televisión Música de Ayer y de Hoy.

Como compositor, Ignacio Piñeiro rompió —aunque tomó elementos de éste— con la forma del son oriental, en el que sus creadores utilizaban la cuarteta y la décima; ejemplo de esa ruptura es su son Buey viejo, de 1932:

Carretero no maltrates a ese pobre buey tan viejo, que ya dobla la cabeza por el peso de los tarros,
y por senda de guijarros va tirando la carreta, y nunca llega a la meta, término de su dolor. 

Piñeiro fue uno de esos casos síntesis que logró captar, desarrollar y expresar la riqueza plena del son. Las modificaciones estructurales, la cadencia, el ritmo y el empleo de melodías y letras depuradas, logradas por este creador e interpretada por el Septeto Nacional, hacen posible decir que la obra de este singular artista, si bien no marcó los deslindes del son (que correspondió al Sexteto Habanero), sí lo convirtió en un son que hoy podemos llamar clásico, que se convirtió en un modelo para su desarrollo ulterior. Cuando Ignacio Piñeiro fundó el Septeto Nacional, su propósito fue que fuera un alto exponente del son cubano y de sus diversas variantes —él mismo hizo uso de esas variantes, al componer guajira-son, canción-son, afro-son—, por lo que trabajó con los elementos que le ofrecía el son oriental, al que impartió un tratamiento más amplio, tanto en lo musical como en lo literario.

Según Miriam Villa: «Si analizamos la organización del texto literario, observamos en su obra la utilización formal de eslabones métricamente heterogéneos sometidos al ritmo, caracterizado por la presencia de elementos acentuados y no acentuados dentro del sistema de unidades que se repiten a intervalos entre ellos. A Piñeiro no debe haberle resultado preocupante el metro en el texto como patrón, ya que a través del ritmo de la composición logra las relaciones de contraste, haciendo que el cambio de metro exprese un cambio en el movimiento temático, bien a partir de intermitencias o acentuaciones o a veces de ambas que le imprimen diversos matices semánticos y alternancias de tensiones y distensiones [...].» Y en otra parte plantea Villa: «Otro aspecto que con relación al texto literario se refleja en la labor creativa de Piñeiro es el de los contenidos temáticos; éstos se muestran a partir de una diversificación con mayor alcance en relación con sus contemporáneos. Su obra puede dividirse en múltiples temas entre los se encuentran el amor, la patria, la reflexión filosófica, la política, lo bucólico, lo infantil, expresados en diversidad de formas: satírica, apologética, humorística y con mayor profundidad que en la producción sonera que le antecedió e incluso con la que compartió [...].»
Con el Septeto Nacional, Piñeiro aparece en el corto musical El frutero, y en el filme Nosotros la música, de realizador Rogelio París.

Obras

Afro-son

Abarreime eteifón, Canto lucumí, Dichosa Habana, Drumi ñaño.

Canción

Canción de cuna, Comedia de amor, Donde crece el amor.

Canción-son

A gozar mujeres, Alivia sin dolor, Como ninguna.

Conga

Adelante senador, Alegres sonidos, Aprovecha, Caramelito pa’chupá, Caramelito pa’ti, Come come, Dale el golpe, Déjala, La chonono.

Danzón

Club Cubaneleco, Hay que moverse.

Guaguancó

Cadencia que electriza, Cuando tu desengaño veas, Dónde estabas anoche, El desengaño, El edén de Los Roncos, Mañana te espero, niña, En la cáscara de coco, Guaguancó callejero, Guaguancó mamá, Guaguancó papá.

Guaguancó-son

A divertirse, señores.

Guajira-son

Alegre floresta, Alma guajira, 1928; Arriba guajiro, Canta la vueltabajera, Eco melodioso, En una lejana campiña, Eterna primavera, Mi son genuino, 1927.

Guaracha

Borincano, Como todo un macho, El cocinero oreja, La sangre vibra.

Guaracha-son

El guanajo relleno, 1933.

Pregón

La maraquera.

Rumba

Diana la rumbera, Dónde andabas anoche, 1908; Eterna novedad, Hay que bailarle suave, Más calentico, 1933.

Rumba-son

Coco mai-mai, Los rumberos de La Habana.

Son

A cogerlo, A gozar del vaivén, Acordes del bongó, A sonar las maracas y el bongó, Ahora se ríe, Al decir que sí, Allá en Jovellanos, Aquella noche, Arrocha cubano, Arrullo, Así, Asturias patria querida, Bamboleando, Bardo, 1933; Boquita chiquita, Buey viejo, 1931; Busca el alfiler, Camagüeyana, Canta trovador, Carita de virgencita, Castigador, Como voy a sufrir, Contentura, Cuatro palomas, 1927; Cubaneo, Cumbre florida, Chaquetón, Dámelo, De pura miel, Déjame reír, Desvelada, Dichosa suegra, Don lengua, Dudas, Dulce vocerío, Échale salsita, 1933; El castigador, El globero, El oso polar, El que quita las penas, El rey de los bongoseros, Entre preciosos palmares, Entre tinieblas, 1933; Esas no son cubanas,1927; Esencia y matiz, Fernanda, Ganaste tú, Garita roja, Granito de misterio, Incitadora región, Juégame limpio, La cachimba de San Juan, La Hada misteriosa, La Mañunga, La mulata cubana, Las cuatro palomas, Lejana campiña, Mentira, Salomé, 1932; Mi son genuino, No juegues con los santos, 1928; Pero qué lengua, Que bonita es, Quién será mi bien, Suavecito, 1930.

Son-montuno

A cuerda limpia, Allá en el monte, Arriba guajiro, Bururú barará, El montuno llegó, El montuno se siente, La batidora.

Villancico

Clave al niño Jesús, Clave armoniosa.

Bibliografía

  • Jesús Blanco Aguilar. Ochenta años del son y los soneros del Caribe 1909-1989. Caracas, Fondo Editorial Tropykos, 1992.
  • Emilio García Montiel. «Rafael Ortiz: la vida es una semana». El Caimán Barbudo (La Habana) (269): 4-5, abril de 1990.
  • Erena Hernández. La música en persona. La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986.
  • Ángel Rivero. «El son es lo más sublime». Revolución y Cultura (La Habana) (69): 13-19, mayo de 1978. Miriam Villa. «Ignacio Piñeiro. Encuentro con su obra». Clave (La Habana) (9): 2-5, 1988.

Fuente

  • Radamés Giro. Diccionario Enciclopédico de la Música en Cuba. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2009.


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Dustin Pedroia sigue como figura fija en la evolución de Medias Rojas

BOSTON -- Para los Medias Rojas, esta será la primera temporada sin el dominicano David Ortiz desde que éste se retiró. Y la primera con Chris Sale a bordo.

Es también un año que comienza con la incertidumbre alrededor del zurdo David Price, quien está en la lista de lesionados debido a un tirón en el codo.

En medio de varios cambios, ahí sigue Dustin Pedroia, cuya presencia se siente ya tan tradicional en el Fenway Park como el Monstruo Verde.

Cuando Boston abra su temporada el lunes en casa ante los Piratas, Pedroia estará en la segunda base por 11mo Día Inaugural consecutivo. Sólo Carl Yastrzemiski inició más encuentros inaugurales seguidos en una misma posición por los Medias Rojas (12). Y eso ocurrió entre 1961 y 1972.

"No sé qué significa eso. Me imagino que soy como una especie de mosca en una casa", bromeó Pedroia. "Que no te puedes deshacer de ellas, algo así. No lo sé. Sólo trato de venir aquí todos los años a jugar y disfruto jugar. Disfruto jugar aquí, es un gran lugar cuando ganas. Y eso es lo que estamos tratando de hacer".

Esa mosca de la que habla Pedroia es probablemente cómo los rivales ven al intemedista, teniendo en cuenta lo que es capaz de hacer en cada aspecto del juego.

Pero a los Medias Rojas les encanta la energía y el liderazgo de Pedroia. Y eso era así aun cuando Ortiz estaba en el equipo. Este año simplemente evolucionará.

"Durante la última década, ha sido una piedra angular aquí", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell. "Ha sido un jugador franquicia y su importancia continúa creciendo. A medida que otros se han ido, Dustin sigue siendo el tipo que se mantiene en el tope y viene de tener una tremenda primavera. Incluso para alguien con su presencia en Boston, con todos los años que ha estado aquí, cada día sigue creciendo como líder de nuestro equipo y se va acostumbrando más a ese rol".

Pedroia ya ha sido parte de dos equipos que ganaron la Serie Mundial en Boston, y le encantaría empatar a su buen amigo Big Papi con un tercer anillo este año.

Nadie valora más toda la tradición que rodea a los Medias Rojas y las expectativas que vienen con el territorio que Pedroia. 

"Yo veo cada temporada como la misma", dijo Pedroia. "Nuestra meta es ganar la Serie Mundial. Esa seguirá siendo la meta de los Medias Rojas de Boston cuando yo me vaya. Eso es una tradición que comenzaron quienes llegaron antes que yo y que se ha ido pasando de uno a otro".

"Aquí uno trata de ganar cada juego. Todos vamos a extrañar a David, pero ya no está aquí. Tenemos que darle la vuelta a esa página, poner en práctica lo que aprendimos de él y seguir adelante".

Lo que sí será distinto para Pedroia el lunes es que será la primera vez en la que aparecerá como el mayor pelotero en los Medias Rojas en el Día Inaugural.

Pero su entusiasmo por el de este año será el mismo al de hace una década cuando inició en su primer juego inaugural. 

"Es algo increíble", dijo Pedroia. "Yo me pongo nervioso en cada juego. Creo que le pasa a todo el mundo. El Día Inaugural es un poco distinto. Es la primera vez para todo. Quieres tomar el primer rodado que te batean y salir de eso. Siempre tienes nervios y cosas por el estilo".

"En este juego siempre hay cambios. Ganamos la Serie Mundial en el 2013 y creo que el año entrante la mitad del equipo se había ido. Todo cambia. No importa quién ha estado aquí por tal periodo de tiempo. Hay que jugar en equipo y ejecutar. Eso es lo que esperamos hacer".

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Arrieta, Lackey y Davis..- Aspirarán ganar 325 millones tres Cachorros agentes libres

 

Juan Vené en la Pelota

 

Coral Gables, Florida (VIP-WIRE).-
 
Los Campeones de Chicago inauguraron su temporada ayer domingo, como visitantes en San Luis. Lucharán contra la furia de siempre de los demás equipos, empeñados como todos los años, en ganarles los juegos como sea a los victoriosos de la Serie Mundial. Pero además, esta vez están amenazados por las agencias libres de media rotación, Jake Arrieta y John Lackey, más el cerrador Wade Davis.
 
Los tres y sus agentes han dicho que prefieren no hablar de contrato hasta terminada la temporada. Eso revela la intención de convertirse en agentes libres.
 
Firmarlos a los tres significaría una negociación de no menos de 325 millones de dólares en cinco temporadas. Arrieta, de 31 años, cobrará este año 15 millones 617 mil 500 dólares, y espera ganar no menos de 125 millones por cinco campañas; Lackey, de 38 años, a quien le pagan por la actual temporada 16 millones, también exigirá 25 millones anuales para tres años, 75 millones; y Davis, de 31 años, gana en este 2017, 10 millones, pero igualmente cree merecer 25 millones anuales para cinco campañas, 125.   
 
John Lester está firmado por los mismos Cachorros hasta 2021 por 125 millones, 25 millones por año, lo que ahora exigen aquellos tres.
 
“Cuando jugaba con los Medias Rojas” dijo Lester, “si no llegábamos a los playoffs era una desgracia. Aquí debe ser igual. Me siento obligado a inyectar esa idea en todos los jóvenes”.
 
Las perspectivas de gerentes-generales y agentes de bigleaguers, son que en el próximo octubre habrá más equipos buscando lanzadores que los disponibles, por lo que subirán los honorarios.
 
Además, en las sucursales de los Cachorros hay solo uno que pudiera ser subido para 2018 con posibilidades de éxito, es el derecho de 26 años, y quien tendrá entonces seis temporadas de experiencia en las menores, Eddie Butler, adquirido de los Rockies en febrero.
 
Anthony Rizzo, uno de los pilares básicos de la reconstrucción de la franquicia, iniciada en 2012 por el presidente de la organización, Theo Epstein, dijo para “Líder”…:
 
“Somos otra vez favoritos para ganar hasta la Serie Mundial, por lo que la lucha será muy dura. La verdad es que todos los años queremos ganar hasta la Serie Mundial, decir lo contrario sería una tontería”.
 
Y Miguel Montero…: “Si ganamos otra vez, firmarán a Lackey, Arrieta y Davis. Y tenemos los peloteros para ganarlo todo. Ganaremos”.

-O-O-O-

Sandoval en readaptación
      según explica John Farrell
 
       Los Medias Rojas, favoritos para la pelota de octubre, inaugurarán esta tarde la temporada en Fenway Park, con los Piratas de visita (inter-ligas). La alineación del mánager John Farrell hasta ayer, anunciaba la reaparición de Pablo Sandoval en tercera base, pero en el séptimo sitio del orden al bate.  
 
       “No considero justo que Pablo esté más allá de los impulsadores” dijo el mánager, “pero permaneció fuera casi toda la temporada anterior, y pienso necesita un período de readaptación.
 
       Así colocaba hasta ayer Farrell a sus hombres: Dustin Pedroia 2B, Andrew Benintendi LF, Mookie Betts RF, Xánder Bogaerts SS, Hanley Ramírez BD, Jackie Bradley CF, Pablo Sandoval 3B, Mitch Móreland 1B, Sandy León C, Rick Porcello P.
 
       El contrato por 95 millones de dólares para cinco temporadas, lo estrenó Pablo en Boston, bateando en 2015 para 245, 10 jonrones 47 impulsadas, y peor en 2016, seis turnos, una base por bolas, cuatro strikeouts.   
       
-O-O-O-O-

Gary Sánchez-Gleyber Torres.-
        Futuro de los Yankees está
     por encima de la temporada
 
       Es posible que por falta de experiencia en el róster, este año los Yankees no jueguen más allá del primero de octubre, última fecha de la temporada, pero ayer inauguraron en Tampa con un futuro de brillos especiales, llamado Gary Sánchez y Gleybar Torres.
      
       Sánchez, nativo de Quisqueya, es el receptor regular, mientras que el shortstop caraqueño Torres, comenzará en doble A y terminará, por lo menos, en triple A.
 
       Sánchez obligó a recordar a los catchers estelares que han pasado por el equipo, como Bill Dickey (1928-1946), Yogi Berra (1946-1965), Elston Howard (1955-1968), Thurman Munson (1969-1979), el actual mánager, con quien ganaron tres Series Mundiales, Joe Girardi (1996-1999) y Jorge Posada (1995-2011).
      
       Girardi dijo ayer… “Tuve la oportunidad de ver a Posada durante años, fue un bigleaguer de los grandes, pues, Sánchez andará pronto por esas alturas”.     
 
       Los Yankees descansan hoy y reaparecerán mañana.
 
-O-O-O-O-

Panamá, Quisqueya y Venezuela

Gary Sánchez tiene el tercer brazo más potente entre los receptores actuales. Tira a 87.8 millas por hora. Superado por el panameño Christian Betancourt, 88.5 y el carabobeño Wilson Contreras, 88.00.

Indios cargados de latinoamericanos

Dominicanos de los favoritos Indios, José Ramírez 2B, Edwin Encarnación BD, Carlos Santana 1B y el PD Danny Salazar. Más el puertorriqueño Francisco Lindor, SS, y el venezolano Carlos Carrasco, PD.

Gracias a la vida que me ha dado tanto, incluso un lector como tú.
 
jbeisbol5@aol.com
@juanvene5
5

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