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BEISBOL 007

¿DE QUÉ CRISIS EN LA PELOTA CASTRISTA SE HABLA? Parte I‏

¿DE QUÉ CRISIS EN LA PELOTA CASTRISTA SE HABLA? Parte I‏

Por Andrés Pascual 

Las cosas en cuanto a la República de Cuba han ido envejeciendo: la tiranía lleva en el poder casi el mismo tiempo que duró la Cuba republicana; entonces es difícil hacer entender a varias generaciones nacidas bajo la bota opresora, que aquella Cuba fue la única en todos los aspectos que sentó las pautas de la nacionalidad de la Mayor de las Antillas.
"La pelota cubana, caray"; porque una vez hubo una pelota cubana. Hoy, no...la pelota que se juega en la Isla por casi medio siglo, es un negocio que tiene como objetivo encender pasiones enfermizas en cubanos atípicos, que desconocen con absoluta negligencia e irresponsabilidad, a veces, el pasado heroico y glorioso de lo que una vez fue considerado el beisbol más poderoso del área caribeña y solo detrás del beisbol americano.
No se puede sobrevivir sin pasado histórico; pero, menos aún, contaminado por una horda que ha pisoteado todos los valores nacionales: sin pasado no hay identidad nacional y, acaso por eso, la caricatura burda y repugnante de canciller de Castro, se dio el lujo de sugerir la entrega de la soberanía individual y la nacionalidad a intereses ajenos a la identidad nacional; por eso, por el desconocimiento real de la historia de un pueblo que no la posee, no se levantó en un grito generalizado, de Oriente a Occidente, todo el pueblo de una nación que, una vez, se llamó la República de Cuba...
Resulta que El Nuevo Herald le ha dado seguimiento a ciertos cambios en la estructura de la pelota castrista; según el diario, "...la pelota cubana est
á en crisis..." A lo primero que hay que atenerse es a que ni la pelota que se juega allá ni el equipo que representa al castrismo en eventos internacionales ni el propio tirano son cubanos: son Castro, el tirano dictador, y, a partir de ahí, "los castristas", tanto la pelota como los peloteros... 
Una vez apareció un club cubano en la Liga de la Florida, corría 1946 y el club se llamó Havana Cubans; la "novena perteneció a los Senadores de Washington en el Beisbol Organizado. En 1954, tras el pase de Baltimore a la Liga Americana y por una sugerencia del periodista Pedro Galiana, el señor Roberto "Bobby" Maduro se decidió a solicitar para la capital cubana la franquicia dejada vacante en la poderosa Liga Internacional Triple-A; a la sazón, Maduro poseía los Elefantes del Cienfuegos en "el champion cubano" y la mitad de las acciones del Grand Stadium de La Habana, que es el nombre verdadero y único del parque del Cerro: el nombre del club cubano fue LOS CUBANS SUGAR KING’S", o, sencillamente y para cualquier criollo de la época, los Cubans...
Con un contrato de trabajo difícil con los Rojos de Cincinnatti, funcionando como sucursal independiente de aquellos, los Cubans estuvieron durante 6 temporadas y media en la Liga y el futuro, para entonces brillante de la pelota cubana a partir de la aceptación de La Habana como una capital de respeto en lo económico-social,
se tradujo en un slogan nacional que pondría en el tope el beisbol de la mayor de las Antillas: "UN PASO MÁS Y LLEGAMOS" que quería decir que ya estábamos en el peldaño anterior a las Grandes Ligas; que ya podríamos optar por un club de Liga Grande y...ser aprobados.
?Qué capital era aquella que logró dos clubes de clasificaciones diferentes en el Beisbol Organizado y que se preparaba para ingresar al selecto grupo de ciudades en posesión de un equipo de Grandes Ligas? Ninguna ciudad ajena a las fronteras de Estados Unidos y Canadá logró poseer un club de Triple-A; ningún país del área caribeña ha podido ni soñar con semejante empeño; pero La Habana, ¡Ay, Dios mío!
En 1959, los Cubans ganaron la Pequeña Serie Mundial ante los Molineros de Minneapolis y la euforia nacional se generalizó ante la perspectiva de que el slogan "Un paso más y llegamos" pudiera convertirse en realidad; sin embargo, nadie pensó en aquel momento que las horas del club cubano en el Beisbol Organizado estaban contadas, porque, en julio de 1960, el Departamento de Estado y el Presidente de los Circuitos de Liga Menor, Cristian Herter y Frank Shaugnessy, decretaban la salida de Los Cañeros de la Liga Internacional, aludiendo inseguridad para los peloteros americanos de los propios Cubans y de los otros 7 clubes de la Liga, medida totalmente justificada ante el creciente odio que comenzaba a sembrar el tirano en la población nacional contra Estados Unidos y que dio al traste con un coach del Rochester herido levemente, además del shortstop cubano Leonardo Cárdenas, por disparos al aire de milicianos que buscaban sembrar el terror entre los peloteros y el público asistente al estadio más que festejar una fecha negra de la historia de Cuba..
La franquicia cubana fue reasentada en Jersey City y produjo el primer pelotero asilado por circunstancias políticas en la figura del popular ex-jugador Napoleón Reyes, a la sazón, manager de los Cubans en el circuito, quien decidió no regresar acogiéndose a la categoría de exiliado.
Cuando, a mediados de los cuarenta el llamado Grupo del Vedado Tennis Club, hombres inteligentes y preparados para tamaño empeño, adquirió al club Alacranes del Almendares de la Liga Cubana de Beisbol Profesional de Invierno, colocaron al equipo con un valor de mercado casi similar al de los Carmelitas del San Luis de la Liga Americana en solo tres años de operaciones.
A finales de los cuarenta, junto a Puerto Rico, Venezuela y Panamá, la Liga Cubana participó del nacimiento de la Confederación de Beisbol del Caribe, aquí en Miami, lo que dio como resultado la creación de las Series del Caribe, jugándose la primera en el Cerro en 1949. Los clubes cubanos ganaron 7 de las doce series
celebradas, con todos los clubes del champion ganando por lo menos uno y barriendo durante las últimas 5 efectuadas de lo que hoy llaman la Primera Etapa de estas series. La Confederación nació con el objetivo de establecer lazos entre el Beisbol Organizado y el Caribe a partir de la experiencia cubana en este aspecto.
      En 1960-61 se jugó en ultimo campeonato profesional de la Liga Cubana, se jugó sin refuerzos americanos, ateniéndose a la misma circunstancia que produjo la desaparición de los Cubans: problemas de seguridad para los peloteros americanos...Eso era lo que Castro quería y, aparentemente, la población nacional, cegada
hasta ese momento, también...El 17 de febrero de 1961, los Elefantes del Cienfuegos, con Pedro Ramos en
el montículo, derrotaron al Almendares 6-1, que utilizó al derecho Orlando Peña; el último juego de la Liga Cubana enterró para siempre el pasatiempo nacional.

(Publicado en Nuevo Acción el 28 de agosto del 2007)

 

 

 

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