Blogia
BEISBOL 007

Historia

Luis Aparicio cumple 27 años en el Salón de la Fama‏

El ídolo del béisbol Luis Aparicio fue exaltado hace 27 años al Salón de la Fama de la pelota de Grandes Ligas, tras una trayectoria de 18 años de trabajo impecable con el guante y el bate.

Aparicio se hizo profesional en 1953, a los 19 años de edad, debutó en la novena Gavilanes de Maracaibo, ese día su padre le entregó el bate que éste usaba y cuando le tocó defender la misma posición que él, le entregó su guante.

En 1954 viajó a Estados Unidos para jugar en las ligas menores, defendió la camiseta del Waterloo y a la siguiente temporada jugó en Memphis "AA".

Luego, en 1956, Aparicio recibe el llamado de los Medias Blancas de Chicago, para sustituir a otro jugador venezolano, al campo corto Alfonso "Chico" Carrasquel.

En su primera temporada con Chicago, Aparicio fue designado Novato del Año y quedó en la posición 25 de la votación a Jugador Más Valioso.

En siete campañas con los Medias Blancas ganó cinco Guantes de Oro, luego pasó a los Orioles de Baltimore, donde obtuvo otros dos galardones defensivos más.

En 1969 el zuliano, de vuelta en Chicago, se constituyó en el jugador con mayor número de cotejos defendiendo el campocorto, con 2.219, superando al legendario Luke Appling y se hizo acreedor de dos Guantes de Oro más para su colección.

En 18 temporadas, Luis Aparicio dejó números dignos de admirar, destacan los 1.553 dobleplays que realizó, 8 años consecutivos líder de fildeo; más outs de por vida (4.548) para un shortstop en su Liga; récord en la Liga Americana como estafador de bases durante 9 años consecutivos (1956-1964); ganó 9 guantes de Oro entre 1958 y 1970; cuarto lugar entre los latinos con 2.677 imparables.

Durante su andar por las Grandes Ligas, Aparicio conectó 394 dobles, 92 triples, 83 jonrones, remolcó 791 carreras, se robó 506 bases, recibió 736 boletos y registró promedio de .311 con el madero.

El 12 de agosto de 1984, el criollo quedó primero en las votaciones para ingresar a Cooperstown con 341 unidades, el 84,62% del total. Ese año lo acompañaron Harmon Killebrew y Don Drysdale como nuevos miembros del Salón de la Fama.

 

Andrew "Rube" Foster ,verdadero pionero de las ligas Negras...

 Andrew "Rube" Foster nació en Calvert,Texas el 17 de septiembre de 1879. Su padre(adoptivo), también llamado Andrew, fue un reverendo y anciano de la local de American Methodist Episcopal Church.  Mientras que su madre era una mujer respetuosa de Mississippi.Especulaciones sólo existe en cuanto a la razón del cambio en el nombre de Andrew A pesar de ser  un miembro de la primera  generación afro-americana que nació libre de la institución abominable de la esclavitud, la infancia de Foster era difícil y él y su familia buscaron todos los beneficios de la ciudadanía frente a los prejuicios existentes en esa epoca. Aunque Foster fue el cuarto de los niños de la familia, sólo él y dos de sus hermanos, Christiana (nacido en 1877) y Johnson (nacido en 1884) sobrevivieron hasta la edad adulta. La vida de los otros hermanos Foster fueron tomadas por la tuberculosis, una enfermedad que, sin duda, impactó   en  la juventud de Andrés y su pasion por el beisbol. Los médicos durante la infancia de Foster en realidad sentían que pasar tiempo al aire libre era la única manera para evitar la captura de la tuberculosis, la creencia de que sólo se confirmó  interés de Foster en el béisbol. 


   Foster comenzó su carrera en el béisbol cuando era adolescente, dejando a la escuela después del octavo grado para tratar de ganarse la vida en el béisbol. Empezó a lanzar para los locales Chaquetas Amarillas Waco, una organización independiente afro-americanos del club. En 1902, Foster se unió a los Gigantes de Chicago de la Unión, de propiedad y gestión de Frank Leyland, los Gigantes de la Unión fue quizás el mejor equipo de negro en el medio oeste. Curiosamente, la primera aparición de Foster de Chicago no fue como lanzador, sino más bien como un bateador emergente.  Foster, tuvo problemas en su temporada como profesional primero, y obtuvo su liberación del club, y luego de firmar con un semi inter-racial -equipo profesional en Otsego, Michigan. 

  Durante la temporada de 1904, Foster ganó 20 juegos en contra de toda la competencia (entre ellos dos juegos sin hit) y perdió seis.

   Fue en Otsego donde Foster primero mostró su enorme capacidad, debido a su éxito en Otsego, Foster se unió al  X-Gigantes para el inicio de la temporada 1903, e inmediatamente se convirtió en el lanzador as. En su primera temporada completa con el club, Foster ayudó a los X-Gigantes al campeonato de béisbol negro, derrotando a su futuro equipo, los Gigantes de Filadelfia.  Mientras que la reputación de Foster como un lanzador excepcional comenzó a extenderse, las hazañas e historias que rodean la imposición de sus 6 ' 2 " de estatura y 200 libras de peso,  conviertieron al lanzador derecho en una leyenda.. Foster fue acreditado con un récord de 51-4 en la temporada 1905, aunque la evidencia para probar tal registro llamativo es confuso .

     John McGraw, director de los magníficos  Gigantes de Nueva York, supuestamente busco Foster para instruir a los lanzadores de Nueva York. "Rube" supuestamente enseñó el futuro ganador de 400 juegos Christy Mathewson a lanzar la pelota. Si bien los cuentos alrededor de las hazañas de Foster puede ser de ficción, que sin duda se ganó el respeto de sus compañeros peloteros. Chance Franck, de los Cachorros de la fama, dijo de Foster "es el producto más acabado que he visto en la caja del lanzador", mientras que Honus Wagner sugiere que Foster, era "uno de los mejores lanzadores de todos los tiempos". 

  Foster se casó con Sarah, con quien tendría dos hijos. Existe poca información sobre el matrimonio Foster, la mayoría de las biografías de Foster simplemente no hacen mención de su familia. El certificado de matrimonio de Rube y Sara todavía no se ha encontrado, así que no podemos tener la certeza de dónde o cuándo se casó con ella, pero parece probable que la boda tuvo lugar, ya sea en Texas o Illinois, ya sea en 1909 o 1910. Su esposa sabía muy poco sobre la carrera jugando Foster o empresas de béisbol  y de negocios, porque no era un fan del juego mismo.

  
Asumiendo el cargo de manager-jugador de los Gigantes de Leland en 1907, Foster y su actuacion de pitcheo ayudaron a los Gigantes a ganar un fenomenal 110 juegos y para capturar para la ciudad de Chicago  el título de liga. Como gerente, Foster era famoso por su uso de "intimidación, la psicología, la velocidad y el toque de bola y de ejecución."  Por desgracia, Foster sufrió una lesión en la pierna durante la temporada de 1909, y tuvo que sentarse en el juego decisivo para el campeonato , dando lugar a una derrota de sus Gigantes. Sin embargo, los años de aspirar  el campeonato no habían terminado, y trató de arrebatar el control de los Gigantes de Frank Leland durante la temporada baja 1909-1910.  Foster, se separó de Leland y decidió formar su propio equipo para la temporada 1910. Él firmó los jugadores de los antiguos gigantes de  Leland y los Gigantes de Filadelfia para formar a los Gigantes Americanos de Chicago. Con estrellas como John Henry Lloyd, la colina de Pete, y Home Run Johnson, Foster consideró que esto era "el talento más grande del béisbol se haya reunido jamás.".

  Foster Se las arregló y lanzó para los Gigantes, los lleva a un sorprendente record 128-6 . En la siguiente temporada de 1911, Foster buscado y obteniendo una alianza con el hijo del propietario de los medias Blancas Charles Comiskey Schorling John. Schorling acordó permitir que el equipo de Foster  jugara en el parque de los Medias Blancas,el viejo estadio del Sur, a través de esta alianza y jugar Foster, gestión y habilidades de la propiedad Gigantes Americanos de Chicago se convirtió en el equipo negro de béisbol más destacados. 

  En 1915, Foster estaba lanzando muy poco, y comenzó a concentrar sus esfuerzos exclusivamente en la operación de los Gigantes.El equipo ganaba campeonatos seguidos y Foster tenia una gran reputacion de buen dirigente. Sin embargo, a pesar de todo su éxito personal, Foster cuenta de la clara falta de un campeonato nacional de béisbol negro y la falta de una liga nacional de béisbol negro.

   Foster comenzó a  tantear el terreno a otros propietarios , durante la década de 1910, pero pareció que los propietarios no pudieron llegar a ningún tipo de acuerdo. En 1919, Chicago fue en medio de violentos disturbios raciales que sólo demostró además para el Fomento de la necesidad de mejorar en la vida afroestadounidense, Foster se solidarizó con sus compañeros de los afro-americanos que se sentían maltratados a manos de los estadounidenses blancos. Los disturbios raciales estimularon a Foster para impulsar finalmente a través de la formación de una Liga Nacional Negra. Reunió a todos los propietarios en conjunto de Kansas City en la YMCA, y ayudó a negociar un acuerdo entre los propietarios.

   la Liga Nacional negra fue fundada en 1920, a través de los esfuerzos incesantes de Foster, que había ayudado a formar la primera liga de béisbol negro. miembros iniciales de la nueva liga incluía equipos de Dayton, St. Louis, Detroit, Kansas City, Cincinnati, Indianápolis, y Foster  con su propio equipo en Chicago. Elegido el primer presidente y el tesorero de la liga, Foster continuó dirigiendo a los Gigantes Americanos de Chicago, dando lugar a algunas quejas de que él se inclinaba las listas en su favor. Sin embargo, Foster era un líder muy respetado que se volvió la liga Negra de béisbol en una empresa exitosa, y su devoción a la liga fue increíble, y que a menudo ayudó a los equipos en las finanzas de los pobres a cabo mediante el pago de su nómina de su propio bolsillo.

    Equipos como los Gigantes Americanos de Chicago y Kansas City Reyes a menudo eran más rentables que los equipos de béisbol blanco, lo que contribuyó a propagar ligas de béisbol negro en el sur y el este. 

   Si bien podemos decir que Jackie Robinson es considerado por muchos como el afro-americano que tuvo el mayor impacto en la integración del béisbol. Esta opinión es, por supuesto, comprensible, ya que Robinson rompiera la barrera del color en 1947 y es bien conocido en círculos muy lejos de béisbol.Pero tal vez la persona con el mayor impacto sobre los afro-americanos de béisbol es  Andrew "Rube" Foster, considerado no sólo como uno de los mejores lanzadores y los gerentes de principios del siglo XX, sino también el arquitecto de la Liga Nacional Negra.

     la vida de Foster en el béisbol ayudó a revolucionar el juego.

   Foster murio el 9 de diciembre de 1930, Foster es enterrado en el cementerio de Lincoln en Blue Islands,Illinois .

  En 1981, Foster fue elegido al Salón de la Fama. Él fue el primer representante de las Ligas Negras elegido como un pionero o un ejecutivo.

El 30 de diciembre de 2009, la oficina del Servicio Postal anunció que tenía previsto emitir un par de sellos en honor de Las ligas Negras de Béisbol . Foster fue ofrecida más adelante en un sello conmemorativo de primera clase que incluye su nombre y las palabras "Ligas negras de beisbol"

  

Pitcher y cuarto bate‏

La campaña de béisbol profesional de 1965 comienza. En las tribunas discuten sobre la calidad bateadora de Luis García, del Magallanes, mientras otros consideran a Victor Davalillo, como un hiteador más natural. Teolindo Acosta o Benítez Redondo no son olvidados en la procura de conseguir uno que cale con firmeza en el sentir de las mayorías. Nosotros oímos y a la hora de emitir nuestra opinión nos pronunciamos por Vidal López. La tertulia se prolonga, sin llegar a ningún acuerdo, solamente sabemos en claro que, Vidal junto a "Camaleón" García fueron los más fuertes empujadores de todos.
Vidal López es de los deportistas con carta de presentación propia. Nació en Rio Chico en el año 1918. Desde muy niño se dedicó a las prácticas de pelota sabanera, en las cuales su figura agigantada y su fuerte poder para chocar la bola, le hicieron fama entre los chiquillos del terruño. A los nueve años se trasladó a Caracas en compañía de sus familiares. Desde su arribo formó filas en el Valdespino infantil de Blanco Chataing. Vidal medía más de lo estipulado por la categoría. Su paso por el conjunto fue relativamente fugaz. Concluidos los primeros meses, se hizo necesario su ascenso al juvenil. Estaba sobrado de lote. Sus batazos eran muy fuertes y su brazo peligroso para sus compañeros.
Debutó en el juvenil vistiendo el uniforme del "Central BBC". No fue distinta su actuación, sin embargo tuvo que guapear, porque la estatura de los jugadores era similar. Su desempeño fue sensacional. Pulió sus conocimientos donde el béisbol era fuerte. Entonces no existía profesionalismo, los ascensos se hacían escalando a segunda y primera categoría. Para el año 1936 defendía al Juan Bimba de primera división. Igual que en anteriores oportunidades, bateó, jugó y pitcheó al agrado del público. El conjunto era del coronel Gonzalo Gómez y defendía a la ciudad de Maracay. Un sueldo de 300 bolivares fue asignado a Vidal López. Para esa época, era de los mejorcito. Su estadía duro poco. Pasó al Vargas donde rindió una enormidad. Bateó sobre .500 puntos, promedio que en aquellos tiempos no era inalcanzable, se jugaba semanalmente, el campeonato consistía de pocos encuentros.
A todas estas, su nombre empezaba a ser conocido y requerido en el exterior. Cuba y Puerto Rico se mostraban animosos tras la fama de Vidal. Los dueños del Caguas de Puerto Rico lo contrataron para le temporada de 1940. Al principio dudó mucho en aceptar. La alternativa era quedarse vacante en Venezuela. La tentación de probar suerte en otras plazas inclinó al muchacho de Barlovento a viajar. Su debut con el Caguas fue todo un acontecimiento. Precedido de fama, Vidal repartió leña a diestra y siniestra. Lanzó como los grandes y el nombre deportivo de Venezuela quedó bien parado. Bateando, se erigió en el terror de los lanzadores. Pese a llegar con retardo, terminó sobre los .300 puntos y conectó una decena de cuadrangulares. Vidal recuerda haber enfrentado al gran Satchel Paige, en ese momento todo un señor del box. Sus curvas eran inmensas y se daba el lujo de pronosticar el resultado de sus juegos. Su bola rápida era asombrosa, sin embargo Vidal salió bien librado, al batearle de manera sobresaliente las veces que le enfrentó.
Joseíto Rodríguez quién se encontraba cumpliendo una gira con una selección de estrellas cubanas, quedó impresionado por la forma de jugar del criollo y le firmó un contrato junto a Carlos Terremoto Ascanio para defender los colores del Cienfuegos. Ascanio y Vidal se desempeñaron en plan grande. El bateo de Ascanio se hizo sentir luego de un largo slump, del cual resultó víctima Martín Dihigo. Ascanio le soltó dos triples y un jonrón. Con la desbandada de Ascanio la representación criolla en el país de la "rumba" estuvo en su apogeo. Vidal pitcheaba y su record ascendía paulatinamente. Toda la temporada su nombre apareció arriba en las estadísticas de pitcheo. Al final de la temporada su nombre aparecía como uno de los mejores paleadores con promedio de .290. Despachó 8 cuadrangulares y se anotó 10 victorias por 11 de Martín Dihigo. Fue declarado el más sobresaliente jugador extranjero que actuó en ese año. A raíz de esa actuación fueron declarados profesionales Carlos Ascanio, Alejandro Carrasquel y Vidal López, únicos criollos que trabajaban en el exterior.
Al regresar a Venezuela en 1940, firmó con el Magallanes de primera división. Todos querían ver los progresos obtenidos en los países vecinos. No los defraudó. Alternó como siempre en los jardines y en la caja de pitcheo.
Su bateo fue astronómico pues una vez más sobrepasó los .300 puntos. Al finalizar la campaña tenía contrato en Puerto Rico. En esta ocasión el equipo de Santurce requería de sus servicios. Este viaje marcaba su tercera incursión. Su desempeño al lado de peloteros de la tala de Joshua Gibson, Talua Dandridge, Monte Irvin, Johnny Mize, Buck Leonard, Perucho Cepeda (padre de Peruchín), Terry McDuffie, Davenport y otros, fue nota resaltante de la temporada borícua.
Bateó nuevamente sobre la ansiada marca y conectó 14 bambinazos. Hizo batería con "Trucutú" Gibson, de él guardó Vidal los más cálidos elogios. En una ocasión marcaron un record difícil de batir en el béisbol de la isla. En partido que perdieron con score de 20 por 19, Talua Dandridge, Gibson y Vidal batearon 8 jonrones. El nuestro y Gibson batearon 3 cada uno, el resto fue de Dandridge.
Su actuación fue catalogada de sensacional y pese a la calidad de importados que minaron ese béisbol, Vidal fue considerado entre los más destacados y de los 3 más útiles.
Su llegada fue motivo de júbilo para los fanáticos magallaneros, quienes tenían en Vidal a su principal ídolo. En la contienda de 1942 volvió a brillar. Derrochó coraje y se soltó a batear. Terminó la campaña sobre el potro de los .300 y lanzó primores. Su permanencia en el club marino alcanzó hasta 1955. Entregó sus mejores días. Coleccionó 32 cuadrangulares, 252 carreras empujadas y conectó para .307 de por vida.
En el 43, Vidal empezó a vivir su mejor época en el béisbol. Su rol de estelar en México lo convirtió en uno de los mejores peloteros que haya jugado en tierra azteca. Fue contratado para jugar con el Monterrey bajo indicación de Lázaro Salazar, conocido como el "príncipe de Belén". Jugó durante cuatro temporadas en las cuales dejó records imbatibles. Se convirtió en ídolo de los fanáticos mexicanos, en tiempos cuando Joe Pasquel hacía de la pelota en ese país, la concentración más grande de estrellas del Caribe. Figuras cubanas, borícuas y norteamericanas desfilaron por los diamantes de México.
Las figuras de Vidal López y Alejandro Carrasquel, eran toda nuestra delegación pero brillaban a la par de contingentes más numerosos. En su primera presentación ante el exigente público "manito", bateó para .360 con 16 jonrones y logrando nada menos que 17 victorias desde el montículo. Además ganó el título de mejor lanzador por efectividad, segundo mejor jonronero y tercero entre los bateadores del certamen. Con esta demostración se convirtió en un seguro competidor para la próxima temporada. En su segundo año repitió su campaña anterior. Ganó 15 juegos y bateó sobre los .300, además de largar 19 cuadrangulares. Figuró entre los tres mejores lanzadores, detrás de Agapito Mayor que ganó 20 y Martín Dihigo con 16. Empató con Salvador Hernández en el liderato de cuadrangulares.
En los años restantes Vidal consolidó su prestigio, al batear en ambas ocasiones sobre los .300. En el primero de los dos ganó 10 juegos y despachó 12 vuelacercas. El segundo fue el definitivo en su carrera como lanzador. En partido frente a Veracruz, jugaba en el left field. En el séptimo inning se embasaron los tres primeros bateadores. Lázaro en un esfuerzo por contener la arremetida, llamó a Vidal. Desde el comienzo del encuentro le había insinuado a su manager que tenía dolores en el brazo de lanzar. Acudió a la cita, se enfrentó a los poderosos toleteros, Talua Dandridge, quién para la mayoría de los expertos es el campocorto del equipo negro de todos los tiempos; Ramón Bragaña, conceptuado por los críticos y conocedores de la pelota cubiche como uno de sus máximos exponentes; y Roy Partlow, figura legendaria que combinaba el pitcheo y el bateo de manera excepcional, Partlow aparece, además, en el roster de las estrellas negras de todos los tiempos. Vidal abanicó a Dandridge y a Bragaña, mientras que el fuerte Partlow salió con inofensivo rodado a sus manos. La explosión en las gradas no se hizo esperar, pero cabizbajo y con un rictus de dolor, el criollo se metió en el dugout del Monterrey. Lázaro observó y auscultó a Vidal. Su traslado a Estados Unidos para operarse era un hecho. Sin embargo Vidal prefirió tratarse en su país. Fue un gran error y hoy en día lo reconoce.
Sus restantes campañas en Venezuela fueron a fuerza de leña limpia. Los Navegantes del Magallanes tuvieron en su alineación a peloteros de la talla de: Jim Pendleton, Mc Duffie, "Gaucho" Davis, H. McHenry, Walter Fialla, Monteiro, Luis García, Joe Black, Lloyd Davenport, Pete Coscarat, Clem Labine, Melvin Himes, Quincey Trouppe y el mismo Lázaro Salazar, quién compartía las posiciones de pitcher, primera base y outfielder, sin embargo, la estrella de toda su carrera como equipo, la constituyó el muchacho de Barlovento, Vidal López.
Hoy en día Vidal se encuentra relegado en el anonimato. Su peso, amigo de poder en otros tiempos, es hoy en día lo que lo sumerge en un lecho. Su equipo de toda la vida, el Magallanes, al que dedicó todos sus esfuerzos, lo tiene olvidado. En la mente del fanático golpean estas preguntas: ¿Dónde está el dinero que dejó el homenaje a Vidal López? ¿Por qué no se investiga su paradero? ¿Cuántos y quienes están enredados en ese asunto? ¿La Asociación de aquel entonces que cuentas presentó de lo regalado al de Barlovento? ¿Y será verdad lo que se dice de préstamos concedidos con lo recaudado, por parte de los integrantes de dicha Asociación?

Transcripción: Alfonso L. Tusa C.
Vidal Lopez

Omar Vizquel alcanzó al gran Brooks Robinson en total de juegos‏

El caraqueño sigue avanzando en los listados de todos los tiempos y ahora únicamente 12 peloteros en toda la historia de las grandes ligas han disputado más partidos que él. Para añadir más, llegó a 10.400 turnos en su carrera


Doble cábala para Omar Vizquel. El juego que disputó la noche del martes le sirvió para igualar a Brooks Robinson en el lugar número 13 de todos los tiempos en las grandes ligas, y 13 fue su número emblemático durante más de 20 años. Y el choque fue nada menos que defendiendo la antesala, la posición donde Robinson labró su lugar en el Salón de la Fama.

El caraqueño empieza a acercarse poco a poco a lugares insospechados, gracias a su durabilidad, con la posibilidad de eventualmente convertirse en uno de los pocos peloteros que han tomado parte en 3.000 partidos en la gran carpa.

Vizquel llegó a 2.896 juegos en su trayectoria, la misma cantidad que logró Robinson entre 1955 y 1977. Su próxima parada, en el duodécimo peldaño, será Rusty Staub, en caso de mantenerse en acción.

Staub disputó 2.951 cotejos, por lo que el capitalino probablemente deberá mantenerse activo en 2012 para darle caza, lo mismo que a Dave Winfield (2.973) y Barry Bonds (2.986). Willie Mays (2.992) es el último peldaño antes de los tres millares, donde aguarda Cal Ripken Jr. (3.001), en la octava posición.

Vizquel necesita también 5 hits para igualar al inmortal Charlie Gehringer en el puesto 45 de todos los tiempos, con 2.839.

El toletero ambidiestro, que tomó tres turnos contra los Yanquis, superó la barrera de los 10.400 en su carrera, una frontera sólo traspasada por otros 16 jugadores. Ahora tiene 10.402 en su currículo.


Omar Vizquel


Miguel Cairo un pelotero sin igual....

Cuando en la temporada 93-94 del béisbol profesional de Venezuela vimos debutar a un delgado joven llamado Miguel Cairo no podíamos ni siquiera imaginar de lo que seria la carrera de este pelotero.

 La característica principal de Cairo como pelotero era sus ganas inmensas de jugar,y su velocidad de piernas, armas indispensables para un jugador del infield.

 

En esa temporada 93-94 no vio mucha acción pero en la temporada siguiente estuvo sensacional y bateo para 319 de ave. y además robando 21 bases para los leones. Ya las miradas estaban puestas en "Miguelito" como le dicen en Venezuela.

 

  Con Los leones jugo 3 temporadas antes de ser cambiado a los Cardenales de Lara,equipo a la cual todavía pertenece.

 

 

 

 Fue firmado inicialmente por los Dodgers como agente libre aficionado en 1990, jugó en sus sucursales como segunda base y campo corto desde (1992 -1995) donde posteriormente fue enviando en cambio a los Marineros de Seattle junto a Willis Otañez por Mike Blowers. Fue con Toronto que tuvo su primera exposición como liga grande jugando en 9 partidos bajo el mandato de Cito Gastón.En esta edición Marinera lo acompañaron otros venezolanos como Tomás Perez (Barquisimeto), Robert Pérez (Cuidad Bolivar), Tony Castillo (Quibor) y Giovani Carrara (El Tigre).

 

  En 1997 llega a los Cubs de Chicago (NL) viendo acción en 16 partidos, pero fue enviado posteriormente al Tampa Bay en el draft de expasión de equipos el 18 de noviembre de 1997. Con Tampa el infielder venezolano tuvo más tiempo de juego desde 1998-2000 participando en 150-120-119 partidos sucesivamente.

 

   Fue dejado libre por el Tampa siendo firmado como agente libre por los Atléticos de Oakland el 7 de enero del 2001, pero, el 28 de marzo los Atléticos lo enviaron a los Cubs de Chicago por Eric Hinske. En agosto 10 del 2001 los Cardenales adquieren al venezolano en waiver de los Cubs de Chicago y desde 2001 al 2003 el muchacho de Anaco participó con los Cardenales hasta que se declaró agente libre en el 2003 siendo firmado entonces por los Yanquis de Nueva York. Con los Mulos de Manhattan participó en el 2004, de ahí pasó a los Mets de Nueva York 2005, New York Yankee 2006-2007, San Luis (2007) y actualmente (2008) juega con los Marineros de Seatle. 

 

   Actualmente Miguel se encuentra cumpliendo su segunda campaña con los Rojos de Cincinati,teniendo un promedio de bateo promediando los 290 de average trabajando en lo que mejor sabe hacer: excelente utility de infield y outfield. Cairo pudiera ser ahora mismo uno de los mas completos en ese rol de todas las mayores.

 

  John Fayman, reportero del Cincinnati Enquirer, dejó colar un dato tan cierto como curioso hace días, al hablar de Miguel Cairo.

De todos los peloteros que formaron parte del roster inaugural de los entonces Mantarrayas de Tampa Bay, en 1998, el venezolano es el único que se mantiene activo.

Cairo fue el segunda base titular el año en que nació la franquicia. Aquella resultó la primera de las cuatro temporadas en que jugó a diario en las mayores, tres seguidas con Tampa y la última, en 2004, con los Yankees de Nueva York.

 

 

El nativo de Anaco ya acumula 16 campañas y nueve equipos diferentes en las mayores. Ninguno de sus compatriotas ha vestido tantos uniformes en las grandes ligas.

Pero basta con asomarse a la carrera de Cairo para encontrar otras curiosidades.

El anzoatiguense es el prototípico ’utility’, la mano derecha del manager Dusty Baker.

Desde que llegó a las grandes ligas con los Azulejos de Toronto, en 1996, ha defendido las cuatro posiciones del cuadro interior y las dos esquinas de los jardines. Sólo le falta ser patrullero central, receptor y lanzador.

Cairo tuvo que esperar 15 campañas para conseguir su primer contrato multianual. Lo firmó, otra rareza, a los 36 años de edad, en el pasado receso invernal. En mayo cumplió los 37 y, por ahora, no ha decepcionado.

Baker le ha usado en casi todo sitio del diamante, pero le tiene especial consideración cuando el veterano slugger Scott Rolen está indispuesto. Incluso le alineó como cuarto bate de sus Rojos de Cincinnati en esta zafra, cuando Rolen quedó fuera.

Cairo únicamente había iniciado un encuentro como cuarto bate en toda su vida. Fue, de acuerdo con Baseball Reference, en 2003, a las órdenes de Tony La Russa, con losCardenales de San Luis.

Puede que sea casualidad, puede que no. Pero el venezolano, aunque batea para .267/.318/.362 en su carrera, se crece cuando batea de cuarto, sea en ese par de choques como abridor o en los otros 29 en que ha sido colocado allí a mitad de un partido.

Su línea ofensiva como cuarto bate es .323/.417/.452.

Si su OPS de .868 como cuarto bate fuera el OPS global de su hoja de servicio, sólo Miguel Cabrera, Bobby Abreu y Magglio Ordóñez tendrían mejor estadística que él, contando a sus compatriotas.

Sí, Cairo estaría por encima de Andrés Galarraga, Víctor Martínez, Richard Hidalgo y Pablo Sandoval.

En fechas recientes ha habido logros notables para la expedición salida de la tierra de Luis Aparicio.

Freddy García llegó a 23 ganados en los juegos interligas y sale este domingo en busca del récord absoluto, en poder de Mark Buehrle, con 24. El mirandino, además, se convirtió hace poco en el primer jugador suramericano con 140 victorias en las mayores.

Abreu alcanzó y superó los 2.326 hits de David Concepción y los 2.333 de Galarraga, para adueñarse del tercer puesto de todos los tiempos entre sus compatriotas.

Omar Vizquel sigue sumando juegos, imparables y días de servicio a su brillante y dilatada carrera.

Cabrera alcanzó las 935 impulsadas, la misma cantidad que Mickey Mantle tenía a los 28 años de edad.

Elvis Andrus rompió superó las 26 bases robadas consecutivas que logró Aparicio entre 1956 y 1957.

Rafael Betancourt se convirtió en el tercer lanzador nacido en Venezuela con al menos 500 partidos en la gran carpa.

Ante tantas marcas de lustre, Cairo apenas puede confrontar su récord de camisetas diferentes.

O puede verse de otro modo y celebrarse el hecho de que, entre todos sus paisanos que siguen activos, sólo Vizquel tiene más años de servicio que él.

 

 Con 15 años de experiencia en Las mayores,participando con nueve equipos,este trotamundos del béisbol se ha ganado el respeto de sus coterraneos y de todo el mundo del béisbol.

 

Miguel Cairo nacio el 4 de mayo de 1974 en Anaco, estado Anzoategui,Venezuela. Debuto  el el big show con Los Azulejos de Toronto el 17 de  Abril de 1996. El mismo año que debutó Cairo en las mayores también se estrenaron Bobby Abreu, Edgar Rentería, Vladimir Guerrero, Liván Hernández, Luis Castillo, Andruw Jones, Scott Rolen, Jason Kendal y Nomar Garciaparra.

 

   Hasta el día de hoy tiene 994 hit de por vida,average de 268, 132 bases robadas, 36 jonrones y 31 triples .

 

 Una larga carrera en el béisbol para Cairo,quien sabiendo sus carencias como pelotero ha sabido poner la constancia y el profesionalismo al servicio de todos los equipos en los que participado.

 

 

 


Carrasquel fue el primero.......

 

Alfonso Carrasquel se convirtió, hace 60 años, en el primer latino en participar en un Juego de Estrellas. Luis Aparicio, Oswaldo Guillén y Andrés Galarraga recordaron este histórico acontecimiento.

 

Se guardó un minuto de silencio en honor al ex Tigre Harry Heilmann, fallecido un día antes del Juego de Estrellas de 1951.

 

El Briggs Stadium, de Detroit, fue el escenario del Juego de Estrellas de 1951 de las Grandes Ligas. Futuros miembros del Salón de la Fama, como Stan Musial, Jackie Robinson y Roy Campanella, por la Liga Nacional, y Nellie Fox, Ted Williams y Yogi Berra, por la Liga Americana, fueron protagonistas titulares de ese choque.

 

"Chico" fue el favorito de los aficionados. 

 

Entre ellos destacaba, por primera vez, un jugador latino; venezolano, para más señas, y campocorto: Alfonso “Chico” Carrasquel.
El estelar jugador de los Medias Blancas de Chicago fue alineado por Casey Stengel, piloto de los Yankees de Nueva York y del joven circuito, como shortstop y octavo bate, por delante de Phil Rizzuto, convirtiéndose así en el primer pelotero latino en participar en el Clásico de Mitad de Temporada.
“Eso fue un orgullo, como debió ser el de toda Venezuela, ya que, gracias a su trabajo y constancia, el camino de los peloteros latinos empezó a ser tomado en cuenta por el público y la prensa estadounidense”, resaltó, vía telefónica, Luis Aparicio, único criollo en el Salón de la Fama y seleccionado a 10 choques de estrellas.
“Hacer el equipo para un Juego de Estrellas en esos momentos era muy duro, porque no había muchos jugadores latinos, por la manera en que era el béisbol de la época”, subrayó a PANORAMA el mánager de Medias Blancas, Oswaldo Guillén, a través del departamento de prensa de los patiblancos. “Creo que fue grandioso, porque ahora podemos competir y estar al mismo nivel de los mejores jugadores de Estados Unidos. Es un honor que el primer latino haya sido un venezolano”.

 

Fox, su compañero de doble plays.

 

La primera intervención de Carrasquel llegó en el propio primer episodio, luego de un roletazo del inicialista Gil Hodges por sus predios que le permitió completar el tercer out de la entrada con un lance a Ferris Fain.
Ofensivamente se estrenó en el cierre del segundo capítulo con un sencillo contra el lanzador Robin Roberts. 
Su batazo, un corto elevado hacia el jardín central, se convirtió en un out en el home, luego que Fain fallara al intentar anotar desde tercera base, siendo eliminado por el brazo de Richie Ashburn al pensar que la conexión sería capturada. Carrasquel se metió hasta la segunda en la jugada.
En su segundo turno, en el cuarto capítulo, se embasó por jugada de selección, con un rolling por el campocorto en el que fue forzado en segunda el mismo Fain.

 

Miñoso (centro) sustituyó a "Chico".

 

Su juego culminó en el sexto, cuando fue reemplazado por Minnie Miñoso como bateador emergente. El cubano y su compatriota Connie Marrero, lanzador, fueron testigos desde el dugout de la Liga Americana de la proeza del “Chico”, quien minutos antes le abrió las puertas a ellos y a centenares de latinos en la fiesta de las estrellas de las mayores.
La Liga Americana cayó ese día 8-3 ante la Liga Nacional. Desde entonces, otros 33 venezolanos han seguido el legado del caraqueño, y a este grupo se sumará, este martes, Asdrúbal Cabrera, también campocorto del joven circuito.
“Si alguien fue un caballero para abrirnos las puertas a todos nosotros, ése fue ‘Chico’ Carrasquel”, resaltó, vía telefónica desde Florida, Andrés Galarraga, quien participó en cinco clásicos.
“Chico’, además de ser un pelotero grandioso, era un gran ser humano. Él era como una persona del barrio, que se paraba en cada esquina y hablaba con todo el mundo, como si no fuera una superestrella. Él era como uno más en la calle y eso era lo que hacía al ‘Chico’ tan especial”, describió Guillén, quien actuó en tres juegos de luminarias y dirigió uno, en 2006, siendo el primer mánager latino en un clásico y en ganarlo. 
“En el béisbol, abrió las puertas para muchas personas, no sólo para los peloteros venezolanos, sino para muchos latinos, y él debe ser recordado por eso por todo el béisbol”, añadió.
El talento natural del “Chico” lo llevó a ser un pionero entre los jugadores de habla hispana y a romper barreras, en una época en la que el racismo aún era notable en Estados Unidos.
“Para ser titular en un Juego de Estrellas en esa época tenías que ser excelente”, subrayó Aparicio. “Y ‘Chico’ era cinco veces mejor que el blanco americano y cuatro veces mejor que el afrodescendiente americano”.
“Mientras más veías cómo eran las cosas, uno apreciaba más al ‘Chico’, por todo eso del racismo”, acotó Galarraga. “A nosotros no nos daban muchas oportunidades y en la época del ‘Chico’ era peor”.
“Para ir a un Juego de Estrellas, en esa época, tenías que ser una verdadera estrella”, agregó el “Gran Gato”. “Hay que ver lo fenómeno que era el ‘Chico’ para estar junto con todas esas luminarias”.
 

 

Ty Cobb hizo el lanzamiento inicial.

 

 Y entre esas leyendas que se codeó “Carrasquelito” estuvieron los inmortales Warren Spahn, Roy Campanella, Jackie Robinson, Stan Musial, Red Schoendiest, Pee Wee Reese, Richie Ashburn, Ralph Kiner, Duke Snider, Enos Slaughter, Yogi Berra, Bobby Doerr, George Kell, Phil Rizzuto, Larry Doby, Ted Williams, Joe Di Maggio, Casey Stengel (mánager), Bill Dickey (coach) y Ty Cobb, quien tuvo el honor de hacer el lanzamiento inicial.
Hoy, 60 años después de poner a Latinoamérica en plan estelar, el legado de Carrasquel está más vigente que nunca. ¡Qué grande, “Chico”!

Aniversario triunfal
Cuando se cumplieron exactamente 50 años de la proeza del "Chico", el 12 de julio de 2001, Freddy García celebró la fecha convirtiéndose en el primer lanzador venezolano en ganar un Juego de Estrellas. El derecho, entonces de los Marineros, lanzó un inning en blanco, que retiró en sólo siete envíos, en la victoria de la Liga Americana 4-1 en el Safeco Field, de Seattle.

 

 

autor  :  Augusto Cardenas  / Desde el home

Magglio emuló a Galarraga, Aparicio y Vizquel a sus 37 años

El jardinero terminó en la jornada dominical una racha de juegos consecutivos que sólo tres compatriotas habían logrado de su edad en adelante.

 

Magglio Ordóñez ha intentado dejar atrás las lesiones y los bajos guarismos, bregando incesantemente para volver a ser, a sus 37 años, el pelotero que rompió pronósticos en 2007 alcanzando el título de bateo en la Liga Americana.

Borrón y cuenta nueva.

No ha podido ser mejor el regreso del venezolano, quien viajó por la lista de lesionados hasta Triple A antes de asomarse nuevamente en las grandes ligas.

Desde su reaparición en la máxima categoría, el 13 de junio, hasta hoy, el guardabosques sonó para .313 con par de bambinazos y 11 traídas al plato, luego de promediar .172 entre el 31 de marzo y el 10 de mayo.

El 7 de julio, el veterano inició una cadena de hits que ayer, domingo, detuvo su andar. Acumuló en ese camino once partidos con al menos un indiscutible, una racha que solamente tres coterráneos habían registrado después de cantar su trigésimo séptima primavera.

Ordóñez no tenía idea de que, después de días tantos altibajos en 2011, estaba emulando a Andrés Galarraga y Luis Aparicio como los venezolanos con el máximo registro de imparables después de sus 37 años. También a Omar Vizquel, el único que lo había logrado en el nuevo milenio.

Aparicio lo hizo a sus 39 años, totalizando 14 desafíos entre el 13 de mayo y el 1ro de junio de 1973, su última temporada con los Medias Rojas de Boston.

Galarraga no dejó atrás sus credenciales de hitteador. Entre el 13 y el 28 de agosto de 1998, ya a los 37 años, hilvanó 14 encuentros con imparable, después de haberse estrenado en esta misma lista con 13 juegos pegando al menos indiscutible entre el 28 de julio y el 11 de agosto del mismo año, siempre con el uniforme de los Bravos de Atlanta.

En 2004, el once veces guante de oro, Omar Vizquel, registró un par de veces esta particularidad, también a sus 37 velas. El uniforme de los Indios de Cleveland fue testigo de rachas de 13 careos con siquiera un hit entre el 27 de junio y el 10 de julio, así como en el lapso comprimido entre el 18 y el 31 de julio.

Este partido del domingo ante los Mellizos significó el fin de una cadena impensable para Magglio Ordóñez antes del 13 de junio por razones que sólo los números pueden contestar, pero la continuidad de su buen momento –ahora en .236 de average– no tiene pasaje al final del viaje.

 

MAGLIO ORDOÑEZ

Roberto Alomar, un segunda base superlativo‏

 

NUEVA YORK (AP) - Roberto Alomar tenía seis años cuando su talento para el béisbol captaba las miradas de expertos.
Y Santos Alomar, su padre, es el mejor testigo a la hora de contar los primeros pasos del hijo.
"Un scout me dijo ’guárdamelo bien, que lo voy a firmar’’’, dijo Santos padre. "Imagínete, a los seis años vio eso en ese muchacho. No me hizo quedar mal. Roberto trabajó fuerte para lo que quería".
Señalado como el mejor segunda base de su generación, el hijo ingresará el domingo al Salón de la Fama, el tercer beisbolista nacido en Puerto Rico tras Roberto Clemente y Orlando Cepeda, con una placa en el templo de los inmortales del deporte en Coooperstown.
Roberto nació en una familia netamente vinculada al béisbol y siguió los pasos de su padre al jugar la posición de segunda base. Santos padre actuó durante 15 años en las Grandes Ligas y su hermano mayor, también llamado Santos, brilló como receptor a lo largo de 20 años.
De la mano de su papá, quien lo llevaba a los estadios, el aprendizaje de Roberto fue de primera fila y desde niño insinuó la curiosidad de absorber todo lo que veía. En vez de hacer travesuras en los vestuarios, el chico quería aprender todos los secretos del oficio.
"Se iba a los parques en la liga de invierno de Puerto Rico para estar cerca de los peloteros, seguirles. Desde muy jovencito se sabía los números. Tenía una habilidad especial", contó su padre a The Associated Press.
"Como yo jugaba la segunda base, él siempre quiso emularme. Me decía ’papá, yo voy a ser mejor que tú’, añadió. "No le tomó mucho".
En 1985, cuando tenía 17 años, Roberto firmó su primer contrato como profesional con los Padres de San Diego.
Apenas tres años después, el 22 de abril de 1988, Alomar no pudo tener un debut más memorable en las mayores al conectar un sencillo en su primer turno. ¿Quién fue el pitcher? Ni más ni menos que Nolan Ryan, un futuro miembro del Salón de la Fama.
Al acercarse el día de su exaltación a Cooperstown, Alomar indicó que los nervios serán los mismos del día de su bautizo en las Grandes Ligas.
"Va a ser igual cuando fui a San Diego por primera vez, mi primer turno contra Nolan Ryan, voy a estar nervioso", dijo. "Pero luego me sentí tranquilo tras dar el primer hit".
De Roberto Alomar se ha dicho que es el mejor segunda base de su generación. La realidad es que debe ser considerado como tal vez el mejor desde Rogers Hornsby. Sí, por encima de Joe Morgan.
A ver, ningún otro intermedista ha ganado la cantidad de Guantes de Oro -a la excelencia defensiva- que los 10 obtenidos por Alomar.
Tiene todas las cualidades de buen bateador (.300 de por vida), defensa (.984 promedio de fildeo) y correr (se robó por lo menos 30 bases en ocho temporadas).
Fue productivo en octubre, al fragor de las principales batallas: .313 en postemporada y .347 en las dos Series Mundiales que ganó con Toronto.
Un pelotero completo, como dicen sus colegas.
"Bateaba, fildeaba y corría. Anticipaba siempre la jugada", dijo a la AP el receptor Iván Rodríguez, quien cuando se retire será posiblemente el siguiente puertorriqueño en el Salón de la Fama. "Me robaba muchas bases a mí por la inteligencia que tenía, cogiéndole el brinco a los lanzadores. Estudiaba totalmente el juego".
Omar Vizquel, el torpedero venezolano con quien hizo dupla cuando fueron compañeros de equipo con los Indios de Cleveland y también con credenciales de ser exaltado en Cooperstown, destaca la aptitud natural de Alomar en el fildeo.
"Uno de los mejores segunda base. No teníamos que hablar mucho sobre donde quería la bola. La nuestra era una combinación completamente improvisada. A la hora del rolling, ya sabíamos a donde íbamos a tirar la bola", relató Vizquel a la AP. "El sabía donde yo iba a tirar. Se veía la fluidez con que nosotros hacíamos las jugadas
Un jugador muy inteligente y yo capté ese lado de él", agregó.
Dos años después de su debut, Alomar acudió a su primer Juego de Estrellas y luego el canje que marcó definitivamente su carrera.
El responsable fue Pat Gillick, el entonces general de los Azulejos de Toronto, que el domingo también entrará al Salón de la Fama tras haber sido seleccionado por un comité especial.
Gillick se desprendió de Tony Fernández y Fred McGriff a cambio de Alomar y Joe Carter.
Con Alomar como bujía, Toronto alcanzó la serie de campeonato de la Liga Americana al año siguiente y después cayeron los sucesivos campeonatos en el Clásico de Octubre en 1992 y 1993.
Fueron cinco las campañas que disputó con los Azulejos antes de proseguir su carrera con los Orioles, Indios, Mets, Medias Blancas y Diamondbacks.
Pero el incidente del escupitajo le costó convertirse en apenas el cuarto segunda base y el 45to jugador en la historia en ingresar al Salón de la Fama en la primera votación.
En un juego en Toronto en septiembre de 1996, Alomar perdió los estribos tras recibir un tercer strike cantado por el umpire John Hirschbeck. La discusión fue acalorada y Hirschbeck expulsó a Alomar, quien reclamaba que el lanzamiento fue afuera. Al retirarse del plato, Alomar escupió al rostro de umpire y fue suspendido cinco partidos.
Ambos se hicieron amigos después. Alomar procuró lavar su imagen el resto de su carrera. Pero los votantes de la Asociación de Redactores de Béisbol de Nortamérica le dieron como penitencia no darle el respaldo suficiente en su primer año de elegibilidad.
Esto se hizo notorio en el segundo intento, en el que Alomar recibió el 90% para convertirse en apenas el 26to pelotero que supera esa cantidad en cualquier año. Su nombre apareció en 523 papeletas, el tercer total más alto en la historia.
Ahora le toca aumentar la presencia de Puerto Rico entre los grandes.
"Que una isla tan pequeña tenga tantos jugadores en el Salón de la Fama, en un edificio tan prestigioso, Puerto Rico debe sentirse muy orgulloso de eso", dijo Rodríguez.
___AUTOR:   Eric Nuñez   /  AP news .com



--

 

Bert Blyleven listo para el Salón de la Fama‏

23 julio 2011

Bert Blyleven listo para el Salón de la Fama

AP

Bert Blyleven sabe qué fue lo que le permitió llegar al lugar donde está y a uno nuevo que ocupará: su herencia.

"Soy holandés. Soy testarudo. Creo que fue mi terquedad, mi constancia. Uno saca lo bueno de lo malo", dijo Blyleven, de 60 años y el primer pelotero nacido en Holanda que recibirá el honor máximo en las Grandes Ligas, su asunción al Salón de la Fama. "Llegué muy joven. Me retiré siendo un veterano. Fui uno de sólo tres lanzadores en ganar un juego antes de cumplir 20 años y después de los 40.

Sólo amé un deporte en el que sentí que podía competir al nivel máximo".

Blyleven, quien ganó 287 juegos en una carrera que abarcó 22 años en Las Mayores, ingresará el domingo al recinto de Cooperstown, junto con el puertorriqueño Roberto Alomar y Pat Gillick, el gurú administrativo del béisbol.

"Voy a estar en éxtasis", dijo Blyleven. "Todos tenemos este sueño de niños. No sabemos si llegaremos".

Aunque perdió 250 juegos, Blyleven lanzó 60 blanqueadas (la novena mayor cantidad de la historia) y acumuló 242 juegos completos. Finalizó su carrera en 1992, con 3.701 ponches (la quinta mejor cifra de todos los tiempos). Cumplió además con 685 aperturas (el 11mo lugar de la historia), lanzó 4.969 innings y un tercio (para ser el 14to), tuvo una foja de 3-0 en la serie de campeonato y de 2-1 en la Serie Mundial.

Su permanencia en Las Mayores fue más larga que la de muchos peloteros.

Nació en 1951 en Zeist, Holanda. Sus padres, Joe y Jenny, se mudaron a Canadá dos años después.

"La meta final de mi padre era llegar a Estados Unidos, pero era muy difícil a comienzos de la década de 1950", dijo Blyleen. "El gobierno canadiense buscaba hombres fuertes para trabajar en las granjas. Holanda entregó 79 dólares a mis padres y nos fuimos a Canadá".

La familia permaneció cuatro años en Canadá antes de mudarse al sur de California, donde se había establecido el tío de Blyleven. Los Blyleven vivieron en Paramount, un suburbio de Los Angeles, y luego se mudaron a Garden Grove, donde cursó el tercer grado.

No pasó mucho tiempo antes de que Joe Blyleven hiciera un montículo de pitcheo en el traspatio de su casa, con lo que sentó las bases para la carrera que ahora llevará a su hijo al recinto de los inmortales del béisbol.

Aunque no lanzó una curva sino hasta que tenía 14 años, Blyleven dominó ese arte mejor que muchos. Y lo hizo gracias a que observaba los juegos y escuchaba al locutor Vin Scully describir la manera en que caía la curva del legendario zurdo Sandy Koufax, de los Dodgers.

"Aprendí también que todo se deriva de mi recta", dijo Blyleven. "La gente habla mucho de mi curva, pero fue el control de mi recta lo que me hizo efectivo. Y aprendí eso al sentarme en un banquillo con Don Drysdale (leyenda de los Dodgers), cuando era muy joven, para aprender a lanzar adentro, lanzando a ambos costados del plato y siendo un perro en el montículo".

Electo por Minnesota en la tercera ronda del reclutamiento amateur de 1969, Blyleven se convirtió en el pitcher más joven en Las Mayores el 2 de junio de 1970, cuando los Mellizos lo convocaron, luego de cumplir apenas 21 aperturas en las menores.

"En realidad, cuando firmé el contrato no sabía cuán lejos podía llegar", dijo Blyleven. "Sabía que iba a ser un camino largo".

Ese largo camino incluyó escalas con los Rangers de Texas, los Piratas de Pittsburgh, los Indios de Cleveland y los Angelinos de Los Angeles. Blyleven llegó una segunda vez a los Mellizos, a partir de 1985, y dos años después formó un dúo temible en la parte alta de la rotación con el zurdo Frank Viola. El equipo cosechó 85 victorias y un título de la Serie Mundial, el segundo para Blyleven, quien se coronó también en 1979 con los Piratas.





El Holandes de tremenda curva


 

Toronto retirará el número 12 de Roberto Alomar‏


Toronto.- Los Azulejos de Toronto anunciaron el martes que retirarán el número 12 de su ex segunda base Roberto Alomar previo a un juego contra los Azulejos de Toronto el 31 de julio.

Será la primera vez en los 35 años de historia del club que se retira el número de uno de sus jugadores. El número 42 de Jackie Robinson fue retirado por las Grandes Ligas en 1997.

Alomar y el ex gerente de los Azulejos Patt Gillick serán exaltados el próximo domingo al Salón de la Fama del beisbol.

El puertorriqueño deleitó a los fanáticos de los Azulejos a lo largo de su carrera de cinco años en Toronto, en la que ganó la Serie Mundial en forma consecutiva en 1992 y 1993.

"Este es un honor que no me esperaba", dijo Alomar en un comunicado. "Sabía que mis números eran dignos de consideración para el Salón de la Fama, pero el que los Azulejos seleccionen mi número 12 para ser el primer número que retiran es un gran honor".

El presidente y director ejecutivo de los Azulejos, Paul Beeston, dijo que Alomar es "para algunos el mejor segunda base de todos los tiempos".
 

Bob Abreu llega a 1.400 boletos, tercero entre los activos‏

Abreu volvió a incluir su nombre en un selecto grupo de peloteros, entre los que destacan Jeff Bagwell (1.401), Hank Aaron (1.402), Wade Boggs (1.412), Chipper Jones (1.441), Willie Mays (1.464), Lou Gehrig (1.508), Pete Rose (1.566), Mickey Mantle (1.733), Ted Williams (2.021) y Barry Bonds (2.558), entre otros.

 

 

Parte baja del tercer inning y Marineros arriba por dos. Bob Abreu entra en la caja de bateadores para enfrentar a Félix Hernández, quien le lanzó una recta a 93 millas por hora por el medio del plato para iniciar el duelo. Cuatro pitcheos más tarde "el Comedulce" corría hacia la inicial con un boleto memorable. 

Sí, el jardinero aragüeño le robó el show ayer al vigente Cy Young de la Liga Americana, al obtener la base por bolas 1.400 de su andar en las Grandes Ligas; una cifra que sólo han alcanzado 28 peloteros a lo largo de la historia, y es la tercera más alta entre los activos. 

Al final de la tarde los Angelinos obtuvieron un triunfo por 4-2, gracias a un batazo del también criollo Alberto Callaspo. 

Hernández se marchó sin decisión tras permitir dos anotaciones en siete tramos en los que ponchó a seis.

Abreu volvió a incluir su nombre en un selecto grupo de peloteros, entre los que destacan Jeff Bagwell (1.401), Hank Aaron (1.402), Wade Boggs (1.412), Chipper Jones (1.441), Willie Mays (1.464), Lou Gehrig (1.508), Pete Rose (1.566), Mickey Mantle (1.733), Ted Williams (2.021) y Barry Bonds (2.558), entre otros. 
El zurdo cerró así con broche de oro una semana en la que también se convirtió en apenas el segundo venezolano con al menos 1.300 remolques de por vida en la máxima categoría de la pelota estadounidense, sólo superado por Andrés Galarraga (1.425). 

Abreu ya conoce de hazañas.  Recuérdese que junto con Barry Bonds, Craig Biggio y Rickey Henderson son los únicos en la historia de las Mayores que superan los 500 dobles (542), y tienen además 250 o más jonrones (279), 2.000 o más hits (2.343), 1.000 o más remolcadas (1.300), 1.00 o más anotadas (1.392) y 1.000 o más boletos recibidos (1.400). 

Pero eso no es todo. 

Abreu pretende en 2011 superar a Willie Mays al convertirse en el primer jugador con 14 temporadas al hilo de al menos 150 partidos disputados. Hasta ahora ha sido de la partida en 88 de los 92 partidos de los Angelinos de Anaheim. 

 

 

Derek Jeter llega a los 3,000 hits con cuadrangular vs. Rays‏

 

NUEVA YORK -- Rodeado por sus compañeros después que la bola cayó en los gradas del jardín izquierdo, y bañado por una lluvia de ovaciones de sus fanáticos, Derek Jeter quedó sin embarco solo... como el primer jugador de los Yanquis de Nueva York que alcanza los 3.000 hits.
Y lo consiguió nada menos que con su primer jonrón del año en el Yankee Stadium. Un logro histórico digno de todo un capitán.
Con un buen swing de su bate frente al abridor de Tampa Bay, David Price, Jeter entró a una lista exclusiva. Se convirtió apenas en el 28vo jugador de Grandes Ligas que alcanza los 3.000 hits, y el único además de Wade Boggs que lo logra con un vuelacerca.
"Felicitaciones, primero que nada, a Derek Jeter, por unirse al club de los 3.000 hits. Es un honor exclusivo, alcanzado sólo por un grupo selecto y que muy pocas personas pueden presumir. Es un logro monumental", dijo Boggs en un comunicado. "Tuve la oportunidad de jugar con Derek en 1996, cuando él era un novato, y no tuve duda de que Derek alcanzaría este hito. Es un jugador muy constante y nunca se ha desviado de su estilo".
Jeter observó el toletazo mientras abandonaba la caja de bateo y aplaudió con fuerza al pasar la primera base. El inicialista de los Rays, Casey Kotchman, fue el primer jugador en felicitarlo, tocándose la gorra mientras Jeter pasaba la almohadilla.
Para entonces, todos los compañeros de Jeter ya estaban festejando en el dugout, levantando los brazos al mismo tiempo. Fue un momento especial para el famoso número 2, que logró su segundo hit del partido y exactamente a las 2 de la tarde del Este de Estados Unidos.
La pelota, una de las que fueron especialmente marcadas para la ocasión, desapareció en medio de un grupo de fanáticos unas cuantas filas detrás del muro. Christian López, de Highland Park, Nueva York, estaba sentado en la sección 236 del graderío, y fue quien se quedó con la reliquia. Devolvió la pelota a los Yanquis para que Jeter se la quedara.
"El se la ganó", dijo López, de 23 años, a la cadena YES. "No voy a ser la persona que le quite esto".
En tanto, varios recuerdos que decían "Jeter 3K", en referencia a la proeza, comenzaron a agotarse en los anaqueles de la tienda del parque. Gorras, prendedores, camisetas y otros productos, todos conmemorativos del imparable número 3.000, no comenzaron a venderse sino hasta que Jeter conectó su vuelacerca.
Siguiendo su costumbre de mantener la concentración en el partido, Jeter recorrió las bases velozmente. Pero no había forma de que el momento pasara desapercibido.
Su buen amigo, el boricua Jorge Posada, recibió a Jeter con un abrazo cuando el torpedero tocó el plato. El panameño Mariano Rivera y el resto de los Yanquis estaban esperándolo detrás, incluyendo a todos los relevistas del equipo que salieron del bullpen.
Jeter, de 37 años y quien todavía atraviesa una temporada mediocre, saludó varias veces al público y luego apretó el puño y apuntó al palco donde estaba sentado su padre y su novia, la actriz Minka Kelly. Su padre asistió al juego, en una tarde soleada. Su madre y su hermana no se presentaron, pues debieron asistir a un bautizo.
"Fue algo tremendo", dijo el padre de Jeter, Charles, a YES. "No puedo describir cómo me sentí. Primero que nada necesitábamos una victoria... Fue algo muy emotivo para mí. Estoy feliz por él".
Jeter quería lograr la marca en casa, y a los Yanquis les quedaban sólo dos compromisos en el Bronx antes de la pausa por el Juego de Estrellas. Luego, debían cumplir una gira de ocho visitas, en el comienzo de la segunda mitad de la temporada.
El manager Joe Girardi no estaba preocupado de que Jeter se afanara demasiado en conseguir el codiciado inatrapable.
"El nunca ha tenido problemas con la presión en su vida", dijo el piloto antes del encuentro.
Jeter también rindió tributo a sus oponentes. Apuntó a Price, mientras muchos de los jugadores de los Rays aplaudían su logro, incluso algunos saliendo del dugout para honrarlo.
Los Yanquis se impusieron 5-4. Jeter incluso rebasó la marca, al batear de 5-5 con dos carreras anotadas y dos producidas.
El campocorto no pegaba de jonrón desde el 8 de mayo, y éste fue su primer palo de vuelta entera en el Yankee Stadium desde el 22 de julio del 2010.
Todas las leyendas de los Yanquis han dejado marcas distintas para la historia. Babe Ruth impuso el récord de jonrones, Lou Gehrig se convirtió en el "Caballo de Hierro", Joe DiMaggio pegó de hit en 56 encuentros consecutivos, Yogi Berra ganó la mayor cantidad de campeonatos, Mickey Mantle conectó los leñazos más largos. Y todos ganaron alguna vez la Serie Mundial.
Jeter ha conquistado cinco veces el Clásico de Otoño.
Entre las únicas personas decepcionadas por el hecho de que Jeter haya rebasado la cifra mágica este día figuraron los miles de aficionados que formaron fila infructuosamente para comprar un boleto. Muchos pagaron cifras cuantiosas para asistir al encuentro del viernes, que se pospuso por la lluvia.

 

3000 hits

Falleció Héctor Benítez, héroe del 41

El ex lanzador y jardinero Héctor Benítez "Redondo", integrante de la histórica selección venezolana conocida como los "Héroes del 41", perdió su batalla contra el cáncer y falleció la noche del viernes en su casa del "23 de Enero" en Caracas.

Benítez fue uno de los mejores peloteros del país entre las décadas 40 y 50, aunado a fungir de tercer toletero en aquella Serie Mundial de Beisbol que ganó la Vinotinto en La Habana, Cuba, en el 41.

Benítez, quien tenía 92 años al momento de su fallecimiento, jugó tanto en las ligas negras como en la Occidental, además de representar a Cervecería Caracas (1946-1951), Leones del Caracas (1951-1953), Magallanes (1953-1954), y el Pampero (1954-1957) en lo que actualmente se denomina Liga Venezolana de Beisbol Profesional (LVBP). ¡Paz a sus restos!

Hector Benitez fue un gran pelotero

El Club de los 3,000 hits

Derek Jeter está a punto de ingresar a este selecto grupo, donde actualmente solo hay un total de 27 socios.

Pero como ya es un hecho que la privilegiada lista será aumentada a 28, veamos una serie de misceláneas que presentan estos hombres.

 

BATEADORES DERECHOS.- 14.

ZURDOS.- 12.

AMBIDEXTROS.- 2.

BLANCOS.- 18.

NEGROS.- 10.

LATINOS.- 3.

POR POSICIONES.-

Jardineros, 12.

Utility, 8.

Inicialistas, 3.

Antesalistas y Torpederos, 2.

Intermedistas, 1.

Receptores, 0.

 

NOTA.- Es muy importante la siguiente aclaración, en la categoría de utility, nos referimos a los hombres que conectaron 3,000 hits jugando en más de una posición.

EJEMPLOS.- Pete Rose, Stan Musial, Paul Monitor y Nap Lajoie, entre otros.

LIDERATOS DE BATEO.- Ty Cobb, 12.

CONSECUTIVOS.- 9. PROMEDIO MAS ALTO DE POR VIDA.- Cobb, 367.

MAS TEMPORADAS SOBRE 400 PUNTOS.- Cobb, 3.

EN FORMA CONSECUTIVA.- Cobb, 2.

MAS VECES SOBRE LOS 300 PUNTOS.- Cobb, 19. Musial, 17.

CONSECUTIVAMENTE.- Honus Wagner y Tony Gwynn, 16.

OTROS PLAYERS CON VARIAS CORONAS DE BATEO.- Wagner y Gwynn, 8. Musial y Rod Carew, 7. Lajoie y Wade Boggs, 5. Roberto Clemente, 4.

MIEMBROS DEL CLUB SIN CORONAS DE BATEO.- Molitor, Eddie Collins (único intermedista), Eddie Murray, Cal Ripken Jr., Robin Yount, Dave Winfield, Craig Biggio, Rickey Henderson, Lou Brock, Rafael Palmeiro y Jeter.

PROMEDIOS DE BATEO.- Cobb, 367. Tris Speaker, 345. Lajoie y Gwynn, 338. Cap Anson, 334. Collins y Paul Waner, 333. Musial, 331.

PROMEDIOS MAS BAJOS.- Ripken, 276. Henderson, 279. Biggio, 281. Winfield, 283. Carl Yastrzemski y Yount, 285. Murray, 287.

LIDERATOS DE HITS.- Cobb, 8. Rose y Gwynn, 7. Musial, 6. Lajoie, 4. Monitor, George Brett y Carew, 3.

NUNCA LO GANARON.- Collins, Murray, Winfield, Biggio y Brock.

200 HITS.- Rose, 10. Cobb, 9. Waner, 8. Boggs y Jeter, 7. Musial, 6. Gwynn, 5.

NO LO LOGRARON.- Yaz, Anson, Murray, Winfield y Henderson.

CON UN SOLO AÑO.- Collins, Willie Mays, Yount, Biggio, Palmeiro y Al Kaline.

 

NOTAS.- Los invitamos a sintonizarnos de lunes a viernes (7:30 a 8:30 de la mañana) por RPQ 1080 AM, en Beisboldatos, programa radial que compartimos con mi hijo José Antonio y a través del Internet www.piodeportes.com

Nuestro código de mini-mensajes para sus apuestas deportivas, es el “3823”, con la letra J.

Todo tipo de jugadas en un solo mini-mensaje.

Para recibir sus comunicaciones, pueden hacerlo a: mickeymena@hotmail.com

 

 

Abreu superó a Concepción entre los venezolanos con más hits‏

El "Comedulce" llegó a 2.328 inatrapables con los dos conectados la noche del lunes, dejando atrás a Concepción, quien tiene 2.326. El líder entre los criollos con mayor cantidad de imparables sigue siendo Andrés Galarraga con un total de 2.333.


Seattle.- Vernon Wells conectó el primer cuadrangular de los Angelinos en una semana, un cañonazo solitario en la tercera entrada y luego sonó otro de dos anotaciones para romper un empate en la séptima para llevar a los Angelinos de Los Ángeles a derrotar el lunes 6 por 3 a los Marineros de Seattle. 

En este partido, el venezolano Bob Abreu sonó un par de indiscutibles con lo que llegó a los 2.328 en su carrera, superando a David Concepción (2.326) entre los venezolanos con más imparables en Grandes Ligas. 

Ahora, el "Comedulce" tiene por delante a Omar Vizquel (2.823), Luis Aparicio (2.677) y el máximo líder, Andrés Galarraga, quien suma 2.333. 

Los Angelinos, que habían perdido siete de sus últimos ocho partidos, iniciaron su gira más larga de partidos de visitantes de la campaña con una victoria remontando un resultado adverso con una exhibición de poderío con los bates, reseñó Ap. 

Los Angelinos no conectaban jonrones desde hace 62 entradas antes del cañonazo de Wells con dos outs en la tercera entrada. En la séptima, después de que Jeff Mathis se barriera para quitarle la pelota del guante al receptor dominicano Miguel Olivo para empatar la pizarra a 3-3, Wells conectó un lanzamiento de Jason Vargas (4-4) por encima del muro entre los jardines izquierdo y central. 

Fue el 22do partido de varios cuadrangulares para Wells en su carrera y el primero desde septiembre pasado ante los Rangers de Texas. 

Por los Angelinos, los venezolanos Maicer Izturis de 5-1, una anotada y Bobby Abreu de 4-2, una remolcada. El dominicano Erick Aybar de 4-0. 

Por los Marineros, los dominicanos Miguel Olivo de 4-0 y Carlos Peguero de 4-1, una anotada. El venezolano Franklin Gutiérrez de 4-1, una impulsada. 




Derek Jeter y los 3,000 hits‏

 







ORLANDO -- Derek Jeter, el venerado torpedero de los populares Yankees de Nueva York, bateó dos imparables el martes en Oakland para llegar a 2,983 en su carrera (3,168 si incluimos los 185 que tiene en playoffs) y colocarse a 17 de la súper sagrada marca de los tres mil.


Jeter, un seguro miembro del Salón de la Fama de Cooperstown cuando decida retirarse, busca ser el primer torpedero y el primer Yankee en la lista de bateadores de 3,000 hits. "El Capitán" sería el jugador # 28 que logra la hazaña y tomando en cuenta su edad y que tiene un contrato garantizado por dos años más, casi seguro terminará entre los 10 mayores hiteadores de la historia.
La edición de esta semana de Picazón de la 7ma. entrada se la dedicamos a Jeter y su inminente arribo a los tres mil imparables.

1. El primero en su clase

Jeter es desde el 2009 el líder de hits de todos los tiempos para jugadores de la posición #6, superando a los venezolanos Omar Vizquel(2,679) y Luis Aparicio (2,673). Además encabeza a los Yankees en turnos (9,538), hits y bases robadas (328).

2. Tres mil hits con un club

Jeter será el jugador #14 y el primero desdeCraig Biggio (28 de junio del 2007) con tres mil imparables para un equipo. Biggio, quien jugó toda su carrera con Houston, totalizó 3,060 incogibles.
Los otros que llegaron a 3,000 con el mismo equipo con el cual debutaron son Ty Cobb, Detroit; Stan Musial, San Luis; Hank Aaron, Bravos; Carl Yastrzemski, Boston; Pete Rose, Cincinnati; Willie Mays, San Francisco; Cal Ripken, Baltimore; George Brett, Kansas City; Robin Yount, Milwaukee; Tony Gwynn, San Diego; Al Kaline, Detroit, y Roberto Clemente, Pittsburgh.
Cobb posee el récord de más hits para una franquicia con 3,901 para Detroit, agregando otros 289 con los Atléticos de Filadelfia en sus últimas dos temporadas en Grandes Ligas.

3. Favoritos de DJ

La primera entrada ha sido la más productiva en la carrera de Jeter, quien ha pegado 652 hits en ese episodio. A Baltimore le ha bateado 303 de sus imparables. En agosto tiene 564. El nudillista Tim Wakefield ha recibido 31 cañonazos y el estadio Camden Yards de Baltimore es su parque preferido para visitar ya que allí ha regado 160 hits.

4. Víctimas de hits importantes

Jeter bateó el primer incogible de su carrera el 30 de mayo de 1995 contra Tim Belcher, de Seattle. El 500 ante Bryce Florie, de Detroit, el 20 de julio de 1998. Llegó a 1,000 contra el nudillista Steve Sparks, de Detroit, el 25 de septiembre del 2000. El 26 de mayo del 2006 alcanzó los 2,000 ante Scott Elarton, de Kansas City, y el dominicano Radhamés Liz, de Baltimore, fue la víctima del imparable 2,500 de Jeter el 22 de agosto del 2008.

5. Promedio más bajo en hazaña

Algo que Derek Jeter busca evitar es convetirse en el séptimo jugador que alcanza los 3 mil hits en un año en que batea por debajo de .260. "El Capitán" ha subido de .254 a .264 en su actual racha de seis partidos con imparables.
Es poco probable, sin embargo, que Jeter rompa la dudosa marca de Rickey Henderson, quien apenas bateó .227 en el 2001, cuando ingresó al "Club 3,000". Los otros que celebraron durante un año malo fueron Biggio (.251 en 2007), Honus Wagner (.252 en 1914), Ripken (.256 en 2000), Nap Lajoie (.258 en 1914) y Paul Waner (.258 en 1942).

6. 3K sin corona de bateo

Algo que aparentemente será difícil que pueda evitar Jeter es ampliar una prestigiosa lista de jugadores que batearon más de tres mil imparables, pero que nunca ganaron un título de bateo en sus carreras.
Jeter ha sido segundo dos veces (.349 en 1999 y .343 en 2006) y tercero en otras dos (.324 en 2003 y .334 en 2009) en la carrera por el cetro de bateadores de la Liga Americana.
Nunca lideraron sus ligas en promedio de bateo: Lou Brock, Craig Biggio, Cal Ripken, Paul Molitor, Eddie Murray, Dave Winfield, Robin Yount, Eddie Collins, Rickey Henderson y Rafael Palmeiro.

7. 3K y muchos campeonatos

Durante su carrera, Jeter ha sido una regadera de imparables y al mismo tiempo un ganador de anillos, una combinación rara en las Grandes Ligas.
Solamente cuatro jugadores con al menos tres mil hits ganaron al menos tres títulos de la Serie Mundial. Cuando Jeter (5 anillos) ingrese al "Club 3,000" será el más exitoso de todos y, tomando en cuenta que juega con los Yankees, podría tener la oportunidad de retirarse con más lauros aún.
Eddie Collins bateó 3,315 hits (10mo. de todos los tiempos) y fue miembro de cuatro equipos campeones (Atléticos de Filadelfia de 1910, 11 y 13 y Medias Blancas de 1917).
Pete Rose, el líder de hits de la historia (4,256), fue campeón con Cincinnati (1975-76) y Filadelfia (1980). Stan Musial conectó 3,630 hits y fue campeón con San Luis en 1942, 44 y 46. Tris Speaker totalizó 3,514 imparables y ganó campeonatos con Boston en 1912 y 1915 y Cleveland en 1920.
 

FICHA GANADORA

RoddickDatos de Derek Jeter, quien espera convertirse en algún punto de esta temporada en el primer Yankee con 3,000 hits en la historia de Grandes Ligas.
Nombre
Derek Sanderson Jeter
Lugar de nacimiento
Pequannock, New Jersey
Ocupación
Torpedero de los Yankees
Logros
Cinco anillos de Serie Mundial, Novato del Año, 11 Juegos de Estrellas, 5 Guantes de Oro, 4 Bates de Plata, 2 Premios Hank Aaron, Premio Roberto Clemente, 2,983 hits en series regulares, 185 hits en playoffs (récord) y más de $200 millones de dólares en salarios.
Autor:  
Enrique Rojas
trabajó como analista de béisbol del programa de televisión "Súper Deportes" de Santo Domingo y fue corresponsal de Associated Press (AP) en la República Dominicana. Actualmente, es columnista de ESPNdeportes.com y de ESPN.com.

De La Sabana: Aquí se fabrican grandeligas‏

 

 

El pueblo a 100 kilómetros de Caracas, en la parroquia Caruao, en Vargas, han salido más de dos docenas de peloteros profesionales: cuatro de ellos llegaron a las ligas mayores. Todos se apellidan Escobar.

Los promedios (*), que son la sal de este deporte, indican que uno de cada 100 mil venezolanos llega a jugar en las Grandes Ligas. En La Sabana -y sólo por ahora- esa ecuación es de uno por cada 500.
Un poco más, un poco menos.
El primero de ellos es un hombre de 43 años, que trabaja como scout (cazatalentos) de las Medias Rojas de Boston y conserva nítido en su memoria el 17 de mayo de 1988, día de su debut con los Gigantes de San Francisco. Es un recuerdo, sin embargo, con sabor agridulce.
"Fue un éxito, un logro, pero siento que faltó algo", dice Ángel Escobar.
El Nacional recogió la noticia del ascenso de Escobar -Nené en La Sabana, tierra también de apodos- en una nota de dos párrafos en su edición del 15 de mayo de 1988 en la página B-2: "...y subieron al jugador del cuadro venezolano Ángel Escobar del Phoenix en la Liga de la Costa del Pacífico en Triple A". El pelotero estaba en Edmonton, Canadá, donde jugaban una serie de tres partidos. "Me lo dijo el trainer, a las seis de la mañana me fui en taxi al aeropuerto y de allí a San Francisco", cuenta.
Pasó las nueve entradas en la banca. Y cuando el juego concluyó, llamó a su casa en La Sabana. "Papá, ¿a qué no sabes dónde estoy?", fue lo que oyó como saludo Oscar Santiago Escobar después de tomar el auricular. "Fue una alegría inmensa", dice ahora el padre sentado en las humildes gradas del aseado estadio que lleva su nombre.
Escobar sólo tomaría tres turnos en las Grandes Ligas.
En uno de ellos dio el único hit de su estadística. "Fue a Kevin Gross, un lanzador de los Filis", precisa. Lo que en el argot beisbolero llaman "tomarse un cafecito". Tenía apenas 23 años --los había cumplido el 12 de mayo-- y antes de llegar a los 30 ya se había retirado, después de jugar con Magallanes, Cabimas y Águilas Del Zulia. "A uno se le cae el ánimo", suelta.
Fue apenas el 48º venezolano en uniformarse en un campo de las Ligas Mayores.
Nené Escobar colocó, además, a La Sabana en la geografía de la pelota nacional.
Inició el camino. Más bien fue un recodo, porque el comienzo tiene otra fecha: un día de septiembre de 1963, cuando se fundó el equipo San José de La Sabana. "Para nosotros esa es la raíz", señala Oscar Santiago Escobar, padre de una larga prole de muchachos, de los que destacarían en la pelota Nené y Oscar (Cacho), que llegó a la categoría AA en Estados Unidos y que es actualmente coach de los Cardenales de Lara.
Hasta los inicios de los sesenta, La Sabana era un pueblo aislado. La carretera se construyó, a duras penas, con el advenimiento de la democracia.
Antes, todo el tránsito era fluvial en enormes barcazas que transportaban gentes y productos hacia y desde La Guaira. Ubicado en un promontorio rocoso, este poblado que ocupa unas 12 hectáreas, es el de mayor elevación en el área de Barlovento. Sus habitantes se dedicaron por años a la pesca y al cultivo de cacao y caña de azúcar. También había algo de ganado y palmeras a montón. (**) "Ahora la mayoría de la gente trabaja en dependencias oficiales", expresa Miguel (Miguelón) Escobar, otro de la saga, que entrena el equipo de beisbol en el Colegio Universitario de Caracas. Hasta 1966, la electricidad se ponía desde las 6 de la tarde hasta las 11 de la noche. Media hora antes, anunciaban con una campana, la misma que usaban para llamar a misa, que se iba a apagar el motor.
Fuimos los mejores.
Oscar Santiago Escobar atendió la cita periodística como si fuera una partida. Se vino con dos pitchers de aquellos años que ellos reviven gloriosos.
Francisco Pole Mariño y Vicente Chente Cardona, de 67 y 59 años de edad respectivamente. "Con éstos le ganábamos a OSP", dice el viejo Escobar, manager del conjunto. Los equipos de La Guaira -primero en categoría A y luego AA-no querían jugar en La Sabana porque era muy lejos.
"La vía, cuando la hicieron, estaba cruzada por quebradas. Íbamos en un autobús y a veces los muchachos se tenían que bajar a empujar", relatan casi a coro. Salían a las 5 de la mañana para jugar al mediodía en Naiguatá. El equipo duró 20 años y la memoria colectiva de estos ex peloteros les dice que nunca terminaron más abajo del segundo lugar. "Ni siquiera terceros", acota Escobar.
Otros peloteros del San José se destacarían en la muy vital pelota aficionada de la época.
"El papá de Kelvin, Juan Escobar, fue un gran lanzador. Y el papá de Alcides, que se llama igual, un tremendo bateador", dicen. Este último llegó a ser , según cuentan, tercer bate de Urbanos, uno de los equipos clásicos de la pelota AA caraqueña, de la que salían los jugadores para la selección nacional. "A Alcides, Neneíto para todos, la mafia de Caracas nunca lo tomó en cuenta", dice Miguelón Escobar. Pero la vida pone las cosas en su lugar: su hijo, la última joya de la cantera Escobar, fue el líder bate del campeonato profesional 2009-2010. El 16 de diciembre, ambos, padre e hijo, cumplieron años. El más joven, tiene 23 y lleva 2 de ellos jugando en las ligas mayores. Más que un cafecito y hablan maravillas de él.
Tres años después de la breve pasantía de Ángel Escobar, otro sabanero --si fuera permitido el adjetivo-- se estrenó en las Grandes Ligas con los Indios de Cleveland. José Chelo Escobar, tío de Kelvin y Alcides Escobar, quienes a su vez son primos hermanos, debutó el 13 de abril de 1991.
Jugó 10 partidos y en 15 turnos dio 3 hits. Este segundo Escobar no era un muchacho, tenía 30 años. "Alcides juntó las manos de Chelo con el bate del papá", comenta Miguelón, suerte de cronista beisbolero del pueblo, que lleva cuenta, aunque imprecisa, de los nacidos en La Sabana que han sido peloteros profesionales. "Calculo que han firmado a unos 25 o 26 muchachos", apunta.
El primero de todos ellos fue Néstor Mendible, a finales de los sesenta. Un pitcher del que el grupo rememora un juego en clase A en el que ponchó a 21 rivales. "Era fantástico", dice Oscar Santiago Escobar. Lo firmó La Guaira como a Romualdo Romo Blanco, otro lanzador. Y más recientes, las figuras del extinto San José mencionan a Rainer Laya, Joel Cartaya y Dioniso Díaz.
Pero hay toda una generación en pleno desarrollo. Entre ellos, dos muchachos de 23 y 21 años de edad, Rodolfo Cardona y Luis Daniel Cardona, hijos de Chente, que se suman al grupo y resumen su aún breves carreras. "A mi me tomaron los Piratas en la regla 5", dice el primero, y eso, la regla 5, le garantiza ir a entrenamiento de grandes ligas. El otro, también es de Piratas e irá a la categoría donde juegan los novatos.
Un rato después, se agrega el último firmado en La Sabana con el apellido Escobar, un fornido joven de 19 años de edad, que se desenvuelve como receptor y fue reclutado por los Marineros de Seatle.
Vive para la pelota. Para quienes aman la sociología, buscar la razón a tanto pelotero nacido en esta comunidad, pudiera ofrecer suficiente información para una tesis de grado, o un trabajo de ascenso universitario. "Para los jóvenes no hay mucho qué hacer aquí", asoma como sencilla explicación el viejo Escobar, que muy muchacho emigró del pueblo y se formó como maestro en la escuela normal Miguel Antonio Caro, en Catia.
Pero volvió. "Ese era mi sueño, regresar", dice y su mirada apunta hacia la estructura de la escuela Manuel María Villalobos, pegada al estadio, de la que fue maestro y director. Ahora, con su esposa Otilia y próximo a los 80 años que cumplirá el primero de mayo, descansa del ajetreo caraqueño en la placidez de La Sabana.
En casa de Isvelia Blanco, la madre de Alcides Escobar, enclavada en el corazón del pueblo, hay movimiento. Se preparan para celebrar un cumpleaños. No esperan visita y menos de la prensa, pero accede a conversar de su hijo.
"Siempre estaba jugando pelota, desde la mañana hasta la noche. Está en la cama no paraba", dice.
En 2002, cuando Alcides aún no había cumplido los 16 años de edad, lo firmaron. "Su papá y yo nos dejamos, pero nunca quisimos quitarle el deporte", sigue Isvelia, divorciada de Neneíto Escobar y unida ahora a José Juan Escobar. La familia siempre trató de que el joven siguiera sus estudios.
"Antes de que lo firmaran, Alcides raspó nueve materias en tercer año. Le dije que lo iba a llevar para la guarnición militar. ¡Y cómo lloraba!", recuerda el padrastro, que en los últimos 12 años ha trabajo como conductor de la línea Rústicos de la Costa. Alcides, con el susto en el cuerpo y la ayuda de una maestra, pasó todas las materias. Pero lo suyo no eran los libros.
"Es un muchacho todavía, pero de un gran corazón y para nada echón", destaca la madre, que tramita un permiso en el hospital central José María España donde es enfermera para viajar con su hijo a Milwaukee, la casa de los Cerveceros, el equipo que convirtió a Alcides en el cuarto grandeliga de La Sabana.
La vivienda de Isvelia está pegada de la de Keyla Escobar, la hermana de Kelvin casada con Ronald Acuña, otro pelotero del pueblo. Doblando la esquina, está la casa de Chelo Escobar, y en la otra punta de la cuadra se ve la enorme discoteca EscoBar, de la que es dueño Kelvin, el lanzador con más de 100 victorias en las mayores y que este año buscará con los Mets de Nueva York regresar a play, luego de dos años de lesiones e infortunios.
El pitcher también sostiene el funcionamiento de la escuelita de beisbol, que con sólo cinco años de vida, ya prepara el relevo peloteril.
El último de la camada se llama Vicente Campos y es un espigado joven de 17 años de edad y casi un metro 90 de altura, hijo de Edis Carnota, sobrina de Isvelia, la madre de Alcides. Por su firma, los Marineros de Seatle pagaron 115 mil dólares en diciembre de 2008. La recta se la han medido a 94 millas por hora. Pero en la casa hay otro joven que sigue el mismo rumbo. Tiene 16 años de edad, la misma estampa, las mismas ganas. Se llama José Gregorio Campos y no podía faltar el apodo. Le dicen Titi.
Kelvin Escobar

Alcides Escobar

Fallece Killebrew, leyenda de Mellizos


 
MINNEAPOLIS -- Harmon Killebrew, el afable toletero de los Mellizos de Minnesota que se hizo famoso por sus descomunales jonrones, falleció el martes en su residencia en Scottsdale, Arizona. Tenía 74 años.
El equipo informó que Killebrew murió el martes en paz, acompañado por su esposa, Nita, y su familia.
Killebrew, un miembro del Salón de la Fama, había anunciado en diciembre que sufría un cáncer de esófago.
La semana pasada, tras indicó que había desistido luchar contra la enfermedad y que prefería descansar en los últimos días de su vida.
Killebrew conectó 573 jonrones en su carrera que abarcó 22 temporadas, con lo que se ubica en el undécimo lugar en la lista histórica de las Grandes Ligas.
 
Sus ocho campañas con 40 o más de jonrones le mantienen empatado en el segundo lugar de todos los tiempos con Babe Ruth.
Killebrew es considerado como el jugador más popular en los 51 años de historia del equipo.
Ruth y el swing compacto de Killebrew conformaron la silueta que inspiró el logo de las Grandes Ligas.
"No existe otro individuo con tanto impacto para los Mellizos de Minnesota y sus millones de fanáticos que Harmon Killebrew", declaró el presidente del club, Dave St. Peter.
Resaltó que el legado de Killebrew será el "uno de pundonor, dignidad y humildad".
En el Target Field, donde la pantalla de video exhibió un retrato de Killebrew, los empleados de mantenimiento del terreno quitaron la almohadilla del plato y pusieron una foto de blanco y negro del toletero haciendo un swing. La foto, que se cree fue tomada en la década de los 60, estará detrás del plato durante el resto de la campaña.
El receptor de los Mellizos Joe Mauer dijo que sentía haber perdido a un miembro de su familia.
"Me trato como un hijo", indicó Mauer. "No tengo palabras para expresar lo que Harmon significó para mí. Me recibió en los Mellizos cuando era un muchacho con 18 años y no dejó de influir en mi vida en tantas formas. Nunca le olvidaré y siempre atesoraré los tiempos que pasamos juntos.
Killebrew tenía 18 años cuando debutó con los Senadores de Washington en 1954. Pasó la mayor parte de sus primeras cinco temporadas en las menores hasta que disparó 42 jonrones en su primera completa en 1959.
Los Senadores se mudaron a Minnesota en 1961, y Killebrew pegó 190 jonrones en sus primeras cuatro campañas ahí, incluyendo 49 en 1964.
También fue seleccionado a 11 Juegos de Estrellas y en 1969 fue proclamado como el Jugador Más Valioso de la Liga Americana tras sacudir 49 jonrones con 140 carreras impulsadas y 145 bases por bolas, récords del equipo que aún siguen vigentes.
"Desde bien temprano me di cuenta que podía batear lejos que los demás y en eso me concentré", dijo Killebrew.
Killebrew recibió el apodo de "The Killer" (El Asesino). Gracias a sus batazos, los Mellizos avanzaron a su primera Serie Mundial en 1965 y alcanzaron las series de campeonato de la Liga Americana en 1969 y 1970.
Fue elegido al Salón de la Fama en 1984, el primer jugador de la franquicia en ser exaltado a Cooperstown. Coincidió junto al campocorto venezolano Luis Aparicio y el lanzador Don Drysdale. Su camiseta con el número 3 fue retirada por los Mellizos en 1975.
La forma apacible y jovial de Killebrew contrastaba enormemente con su apodo y consideración como uno de los bateadores más temidos de las mayores.
"No tenía intenciones de hacer daño, pero supongo que tenía mucho poder", dijo Killebrew al bromear sobre su apodo.
Harmon Clayton Killebrew nació un 29 de junio de 1936 en Payette, una localidad dedicada a la agricultura en el estado de Idaho.
Se destacó como quarterback en la escuela secundario, pero su capacidad para batear jonrones captó la atención de Ossie Bluege, un busca talentos de los Senadores.
En el portal de Internet de Killebrew, Bluege recordó que hizo una oferta de 30.000 dólares para que el chico de 17 años firmara su primer contrato.
El 3 de junio de 1967, Killebrew disparó el jonrón más largo en la historia del Met Stadium, un batazo que llegó al segundo nivel de las tribunas del viejo estadio, a 500 pies del plato.
Killebrew finalizó su carrera tras una temporada en Kansas City en 1975.
"Fue todo un caballero", dijo el comisionado Bud Selig.

Vizquel superó a Sisler en imparables‏

 

El venezolano pegó dos sencillos para llegar a los 2.813 de por vida}


En sus primeros dos turnos en el juego de ayer ante los Atléticos de Oakland, que terminó con victoria de 4 por 3 de los Medias blancas de Chicago, Omar Vizquel conectó respectivos sencillos para dar un paso más en la historia. 

El venezolano llegó a los 2.813 imparables en su carrera, suficiente para superar al miembro del Salón de la Fama, George Sisler, en el puesto 46 de todos los tiempos de ese departamento. 

Ambas conexiones de Manos de Seda fueron ante el abridor de los Atléticos, Trevor Cahill, quien resultó el derrotado del encuentro después de permitir un total de diez imparables, cuatro carreras, dos de ellas limpias, en siete entradas. 

El próximo en la lista histórica es otro pelotero activo, el puertorriqueño Iván Rodríguez, quien antes de la jornada dominical de Grandes Ligas, tenía 2.830 indiscutibles en su carrera. 

Luego, con 2.839, marcha Charlie Gehringer, otro miembro del Salón de la Fama. Vizquel lo hizo alineado como tercera base, debido a que el titular en la posición, Mark Teahen, tiene varios días con dolores en el oblicuo. 

Luego de esta conexión, Vizquel colocó su average en .359 en la campaña, pero luego de fallar en su último turno del encuentro, quedó en un sólido .350. 

El venezolano además anotó en una ocasión y se llevó un abanicado. 

 

Justin Verlander casi perfecto con juego sin hits de un pasaporte‏

TORONTO -- Justin Verlander lanzó el sábado el segundo partido sin hit de su carrera y el segundo de la semana en las mayores en la victoria de los Tigres de Detroit por 9-0 sobre los Azulejos de Toronto.
Verlander estuvo al borde de lograr un partido perfecto: el único rival que se embasó fue J.P. Arencibia, que recibió boleto con la cuenta llena con un out en la octava entrada. El 12do lanzamiento del abridor al novato de los Azulejos salió de la zona de strike por unos pocos centímetros.
El dominicano Francisco Liriano lanzó un partido sin hit para Minnesota el martes contra los Medias Blancas de Chicago.
  Esta son imagenes de su no hit en el 2007. Tremendo lanzador es este Justin Velander