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BEISBOL 007

A 35 AÑOS DE WILFREDO GÓMEZ VS. CARLOS ZÁRATE

Wilfredo gómez vs Carlos Zárate

 

El 28 de octubre de 1978, dos boxeadores con el porcentaje más alto de nocaut se enfrentaron en el Coliseo Roberto Clemente en Puerto Rico. Los protagonistas, el puertorriqueño Wilfredo Gómez, quien era el campeón mundial supergallo (44-3, 42 KO’s) ante el mexicano Carlos Zárate (66-4, 63 KO’s) campeón mundial gallo.

En ese 1978, Zárate venía de realizar tres defensas de su título. Sus víctimas fueron Albert Dávila, Andres “Puppy” Hernández y Emilio Hernández, todas por la vía del cloroformo. Despues del combate con Dávila, comenzaron las negociaciones para retar a Gómez.

Gómez, también en 1978, realizó cuatro defensas exitosas en que sus rivales sucumbieron por la vía del sueño: Royal Kobayashi, Juan Antnio López, Sakad Petchyindee y Leo Cruz. Con este último tuvo la batalla más fuerte de todos sus combates en ese momento, pues necesitó trece asaltos para doblegarlo en el famoso Hiram Bithorn en Puerto Rico.

El “récord” que poseía Gómez despues de ese combate era de 21-0-1 con 21 KO’s en cuatro años, mientras que el de Zárate era de 52-0 con 51 KO’s en ocho años de carrera profesional.

En el momento del pesaje ambos boxeadores excedieron el limite de la 122 libras. Gómez necesitó un solo intento para marcar el peso reglamentario, mientras que Zárate tuvo que realizar cuatro intentos para lograrlo. La rivalidad entre ellos tuvo momentos calientes donde las ofensas fueron fuertes. Para muchos, este combate fue el inicio de una rivalidad encarnizada entre Puerto Rico y México.

Con el Coliseo Roberto Clemente lleno a capacidad se encuentran en el medio del ring los protagonistas, Zárate con el afamado entrenador Arturo “Cuyo” Hernández a su lado, mientras que por el otro lado Gómez, con el entrenador panameño “Plomito” Espinoza, todos escuchando la instrucciones del arbitro Harry Gibbs.

El primer asalto fue uno de estudio con la mejor acción en el último minuto, y en el segundo siguió la misma tónica, con Gómez bailoteando y conectando uno que otro golpe, mientras que Zárate lo buscaba para colocar sus ganchos mortíferos.

En el tercer asalto la acción estaba aumentando, pues el púgil puertorriqueño empezó a dar problemas a Zárate con su boxeo y su gancho izquierdo estaba entrando con más frecuencia.

El cuarto asalto fue lo que esperaba la fanaticada, ambos pugiles empezaron el intercambio de metralla. De momento Gómez conecta una izquierda en gancho al mentón del mexicano que puso de rodillas a Zárate. El puertorriqueño no perdió tiempo y fue en busca del remate enviándolo otra vez a la lona, cuando sonó la campana.

El público estaba enloquecido, pues ya prevenían el final del combate. Suena la campana para el quinto asalto y Gómez salió como una fiera para acabar con su presa herida. El puertorriqueño estaba lanzando un ofensiva descomunal y a los 44 segundos del asalto Gómez mandó una vez más a la lona a Zárate, con la adrenalina al máximo, el boricua conectó un derechazo cuando el mexicano estaba de rodillas en la lona, pero ya la suerte estaba echada y su entrenador el “Cuyo” Hernández lanzó la toalla para proteger a su pupilo, poniéndole fin al encuentro.

Gómez, años después en un documental en su honor, declaró que ese día del combate con Zárate se sintió invencible, que sus movimientos y rapidez se sintieron como nunca antes y que esa fue su mejor demostración.

Despues de ese combate tanto la carrera de Wilfredo Gómez como la de Carlos Zárate tomaron rumbos y descenlaces diferentes. Pero esas son otras historias que mas adelante expondremos.

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