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BEISBOL 007

Eddy Gazo, una vida dedicada al boxeo

CAMPEÓN: Eddy Gazo conquistó el segundo título mundial de boxeo en la historia de Nicaragua

Eddy Gazo, una vida dedicada al boxeo

El 5 de marzo, Eddy Gazo celebró uno de los hechos históricos producidos por el boxeo profesional nicaragüense: la conquista de un título mundial.

Hace 37 años, Gazo venció al argentino Miguel Ángel Castellini, para conquistar la corona superwelter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB). Fue apenas la segunda corona en la historia del boxeo nicaragüense, detrás de la conseguida por Alexis Argüello en noviembre de 1974, cuando destronó al mexicano Rubén “Púas” Olivares.

Ese título le permitió a Gazo incrustar con letras de oro su nombre en la historia del boxeo pinolero, un hecho que será recordado para toda la vida, en vista de que Gazo se coronó en el Estadio Nacional, con miles de aficionados apoyándolo y decenas de miembros de la extinta Guardia Nacional que con disparos al aire celebraron su coronación.

Inolvidable

Gazo no olvida el 5 de marzo de 1977. Fue su gran noche, porque enredó a un portentoso Castellini que venía con la seguridad de regresar a casa con su título mundial, pero se marchó con la derrota después de la corajuda presentación del peleador nicaragüense que se impuso por decisión unánime, en 15 rounds, con tarjetas de 149-144, 148-144 y 148-143.

“Todo el mundo creía que Castellini me iba a ganar esa noche. Nadie creía en mí, porque era más alto que yo, más corpulento, mejor boxeador, en fin todos me decían que no podía ganar”, recordó Gazo, mientras se acomoda en un sillón de la sala de su pequeña casa en el barrio San Cristóbal, en Managua.

“La gente me decía que no podía ganar. Me lo decían también un montón de periodistas, pero siempre estuve confiado que iba a ganar. Recuerdo que la primera vez que vimos a Castellini, en el Aeropuerto Las Mercedes, el tipo vio todo con desprecio y me dijo que yo era un mono. Castellini también le dijo a un periodista que lo iba a agarrar a trompadas si él creía que venía a perder a Nicaragua. Así de prepotente era”, recordó.

“Yo le dije que esas cosas me las tenía que decir en el ring, y me dijo que dónde él quisiera me las iba a decir. Por eso, el día de la pelea me le fui con todo, a ganarle a como diera lugar, y gracias a Dios que lo pude hacer para alegría del pueblo que me apoyó en todo momento”, reiteró.

 

Quería más rounds

Gazo recordó que el día de su pelea con Castellini, le pidió a los promotores que una vez vendidos todos los boletos, abrieran las puertas del Estadio Nacional para que entrara la mayor cantidad de aficionados, a pesar del problema que eso podría generar.

Aunque parece una idea surgida de una fantasía, Gazo asegura que abrieron las puertas una vez que la taquilla estaba agotada.

Por eso, aseguró que en cierto momento de la pelea, le dijo al supervisor del combate, que extendieran la pelea más allá de los 15 asaltos que se boxeaban antes, porque nunca había sentido tanto respaldo de los aficionados.

Hoy, Gazo reconoce que esa idea era producto de su desconocimiento de las reglas del boxeo, pero en ese momento su deseo era seguir peleando hasta 20 rounds.

“A mucha gente no le gustaba mi estilo de pelea, pero cuando llegamos al round 15, la gente me estaba coreando”, recordó Gazo.

“Yo estaba contento con eso, y le dije al coronel José Wenceslao Mayorga que pusiera la pelea 20 rounds, quería regalarles esos 5 rounds. No se podía, pero yo quería en medio de mi ignorancia. El público disfrutó mucho mi pelea porque yo terminé limpio de mi rostro y Castellini estaba muy golpeado. Una vez que terminó todo y me decretaron Campeón Mundial, yo grité: ¡Viva Nicaragua!, ¡Viva la Guardia Nacional!, y ahí comenzó la tiradera de balas”, recordó.

Se quedó sin dinero

Con el triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, a Gazo lo despojaron de sus ahorros. Según recuerda, tenía ahorrados unos 535 mil dólares de sus peleas con Castellini, y sus defensas con Koichi Wajima, Kenji Shibata, Jae-Keum Lim y Masashi Kudo con quien perdió el cinturón en agosto de 1978, en Japón.

Ese dinero, según Gazo, lo tenía ahorrado en la financiera Indesa. Pero nada de ese dinero logró ver, porque la financiera desapareció.

A Gazo también le confiscaron dos casas en las colonias Independencia y El Dorado, además de tres autos. Por décadas, Gazo ha solicitado el regreso de “algo” de lo decomisado, como ocurrió en su momento con Alexis Argüello (q.e.p.d), pero nunca ha encontrado eco de sus reclamos.

“Después del triunfo, llegué a Indesa a reclamar mi plata, pero la gente que estaba ahí me dijo que mejor me fuera, porque si no, me iban a matar porque yo era un guardia”, señaló Gazo.

“Pero yo nunca fui guardia. Trabajé como carpintero en la Acción Cívica, era lo que sabía hacer, pero después de que gané el título y me hice famoso en el boxeo, me llamaron primero ‘Sargento Gazo’ y después ‘Teniente Gazo’. Esos fueron inventos, porque yo nunca fui militar”, reiteró.

Sus orígenes

Hijo de Domingo Gazo y Rosa Amelia Roa, el excampeón mundial Eddy José Gazo Roa nació el 12 de septiembre de 1948.

Sus orígenes son campesinos. El quinto de nueve hermanos, Gazo nació en la comarca Santa Bárbara, en Villa El Carmen, Managua, en el kilómetro 40 de la carretera a León.

Según Gazo, desde pequeño se dedicó a las laborales agrícolas y siendo aún un jovenzuelo decidió trasladarse a la capital para emprender labores de construcción y carpintería. Así fue como consiguió el trabajo en la ahora extinta Guardia Nacional y comenzó su vínculo con las autoridades militares de la época.

Gazo es tío de José “Quiebra Jícara” Alfaro, excampeón mundial ligero de la AMB. Y pese a tener más de 38 hijos de diferentes relaciones, ninguno de ellos decidió seguir su profesión del boxeo.

Profesionalmente, Gazo debutó en septiembre de 1968 y se retiró en 1984 después de servir de “escalera” a boxeadores de la talla de Thomas Hearns, John Mugabi y Julian Jackson.

Hoy, ya jubilado, forma parte de la Comisión Nicaragüense de Boxeo Profesional (Conibop), como supervisor técnico, labor que lo mantiene vinculado al deporte que ha sido su vida.

“Me metí al boxeo porque veía que Eduardo ´Ratón´ Mojica salía en la radio y en los periódicos casi siempre. Quería ser alguien en la vida, y solo siendo boxeador sabía que podía hacerlo. A mí me gustaba montar toros pero nadie me mencionaba en ningún lado, y por eso me metí al gimnasio de boxeo y entrenando con el difunto Francois González desde mis inicios”, finalizó, quien hoy a sus 65 años siente que cumplió su objetivo de trascender pese a sus orígenes muy humildes, gracias a un deporte como el boxeo.

 

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victorias logró Eddy Gazo en el boxeo profesional, con 12 derrotas, 2 empates y 32 éxitos por la vía del nocaut.

 

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victorias logró Eddy Gazo en el boxeo profesional, con 12 derrotas, 2 empates y 32 éxitos por la vía del nocaut.

 

17

años de su vida dedicó Eddy Gazo a la práctica del boxeo profesional.

 

10

son los campeones mundiales en la historia de Nicaragua. Eddy Gazo fue el segundo, solo detrás de Alexis Argüello y delante de Rosendo Álvarez.

 

Pablo Fletes | Pasión


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