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BEISBOL 007

BOXEO MUNDIAL

“¡HE DERROTADO A MÁS CAMPEONES MUNDIALES!”, Mayweather jr

mayweather jr lucha

 

 

 

Por Andrés Pascual

El 24 de Septiembre de 1958, desde Río de Janeiro, la agencia Prensa Asociada distribuyó la información de que el joven delantero Edson Arantes Do Nascimento, Pelé, estaba a punto de firmar con el club español Real Madrid. Según el cable, los íberos le pagarían 180,000 al Santos y 60,000 al joven seuperestrella, que había iniciado el asalto a la inmortalidad a tan tierna edad, en la Copa del Mundo jugada en Suecia ¿Por qué se frustró el trámite? Tal vez el propio ex-jugador pudiera dar detalles.

Para el bout por la faja mundial welter entre Kid Gavilán y Robinson en Filadelfia en 1949, Joe Louis escogió al cubano para ganador. En el round # 13, que solo un improbable nocao hubiera salvado al camagueyano por la ventaja del americano, el Ázucar de Harlem llevó al antillano a golpe limpio hsta la esquina donde estaba sentado el Bombardero, entonces amarró al Kid y buscó a Louis con la vista, cuando coincidió con su mirada, sobre el hombro del criollo le sacó la lengua,

Antes de abordar el tema, déjeme decirle que en Montevideo se tiró un argentino que ni Liston con el “golpe que nadie vio” de Cassius Clay en 1965; fue una preciosura de nocao, lo rozaron y pa’l piso. La víctima de tan brutal y descarado impacto fue Marcos Martínez y el Archie Moore de nueva edición un dominicano llamado Braulio Rodríguez. Es un regreso a los viejos tiempos de Blinky Palermo por Filadelfia y Frankie Carbo por Los Ángeles. Aunque hay quienes dicen que se asustó “por lo que le venía encima”.

En 1958, los apoderados del entonces prometedor púgil Rolando “Chico” Morales (Guillermo Enríquez), pidieron una pelea por la faja jr Lightweight de Cuba en poder de Ángel “Robinson” García, que les negó la Comisión de Boxeo y Lucha por “poca actividad de interés aún”, es decir, pocos pleitos “fuertes” efectuados.

Entonces enfrentó y le ganó, con las apuestas en contra, al peligrosísimo Pete Kawuala el 27 de Septiembre de 1958.

El 15 de Noviembre de ese año, mes y medio después, se sancionó el esperado combate Chico vs Robinson García por la faja del peso, en que también se impuso el peleador Morales por decisión en 12 vueltas,

La siguiente pelea del nuevo monarca superpluma fue por otro campeonato nacional, el 28 de Febrero de 1959, esta vez el de la división lightweight contra el campeón Armando Baragaño. Chico noqueó al hasta esa noche campeón en 3 episodios de un pleito a 12.

Cuando terminó, por la victoria ante Kawala, Chico Morales tenía 27 peleas efectuadas, 22 de ellas ganadas, dos tablas y 3 perdidas, pero no la cantidad de pleitos estelares para considerar el reto, según los Asesores de la Comisión.

Hoy se coronan campeones con 9 peleas, como Rigondeaux, incluso un doble campeón retirado con menos de 35, Fernando Vargas y uno que no tiene desperdicio, “el mega-multi-supra” campeón Floyd Mayweather jr, que tiene 48 y defiende un solo título de acuerdo a como le convenga, por el peso y por el posible contrario que siga en el inservible escalafón.

Mayweather jr confecció su ranking L x L, el hombre considera a Durán como el fenómeno que realmente fue, que pegó mucho en los ligeros, pero que, cuando escaló divisiones superiores, no era el temible Manos de Piedra ni podía soportar igual que en las 135 los bombazos de hombres naturales de esos pesos ¿El reto, tan sospechoso como victorioso contra Natura? Pacquiao y, por qué no, también el Money.

Entre las barbaridades que habla Floyd jr, la de que supera la grandeza pasada porque “le he ganado a más campeones mundiales” no tiene desperdicio.

¿Acaso este peleador cree que el boxeo siempre fue como hoy; con extensión a 12 rounds las peleas; con guantes más grandes; referíes que detienen por nocao técnico, sin que un peleador vacile, por golpes de menos poder que las palmadas en la espalda debidas a un abrazo entre paisanos de años que no se veían?

¿Conocerá este individuo cuántas veces debía pelear al año un campeón para poderse comprar un auto? ¿Sabrá que el escalafón, la mayoría de las veces, dictaba el rival que el organismo sancionara en el peso límite de la división y nunca en pesos pactados a libre albedrío?

Sobre todo ¿Tendrá nociones de que antes no existía el rosario de Organismos fantoches que premian a un campeón mientras otros tres tienen los suyos?

Con todo esto a mano, el 85 % de las veces que Mayweather jr enfrentó y derroto a un monarca, le ganó a un cuarto de titular ¿Cuándo le van a explicar los detalles, a ver si se calla la boca y deja de ofender a gente que lo superaron en todo, acaso en el orden de 50 mejores que él y otros tantos iguales, pero más arriesgados y de más potencia en sus golpes?

En su afán por igualar las payasadas de Alí, el Money tuvo su momento contra un pancracista, al modo mío de verlo, el Niño Bonito quedó mejor que el musulmán socio de Malcom X, porque agarró al luchador por el cuello en un round, mientras el “Bendecido por Alá” se mantuvo gritando, sacándo la lengua y caminando alrededor de un judoka japonés que nunca despegó la espalda de la lona.

Si acaso quedaba algo en el fogón, una cartelera a base de coristas y una pelea QUE TODO EL MUNDO QUIERE VER entre Mosley y Mayorga. Ah, se me olvidaba ¡POR PPV!

EL FANTASMA DE JESS WILLARD

johnson en el suelo
Por Andrés Pascual

Según comentó una vez Eladio Secades, “posiblemente Jess Willard tuvo más méritos que los que le concedían los historiadores”, gloria que fue afectada por la famosa pala en el Oriental Park de Marianao en 1915 ante Jack Johnson.
Para el Maestro, “sus valores intrínsecos como pugilista de competencia y clase fueron juzgados después a la sombra de aquel acontecimiento vergonzoso”.
Willard fue un vaquero humilde, cuya carrera terminó destruida en 8 rounds por Luis A Firpo en New Jersey.
Jack Curley fue un manager, promotor y aventurero al estilo Tex Reickert o Jack London, que dejó como legado sus impresiones sobre el mundo del boxeo y el promotaje, aunque con menos clase que el novelista, pero, para quienes se interesan en la materia deportiva, de indudable fé e importancia por lo reales y objetivos.
Para Curley, el promotor, al tratar con clientes de la pantalla, el court o la arena debe tener en cuenta, primero que todo, lo que él mismo puso de moda hasta hoy: el temperamento artístico.
Por vanidad, ignorancia o delirio de grandeza, según Curley, un artista o un deportista puede tener gestos intempestivos o explosiones de carácter.
Debido a esas exageraciones del comportamiento engreído, Jess Willard nunca consideró positivo la necesidad de caerle bien a nadie, la etiqueta no tenía ningún sentido práctico.
Cuando fue campeón le dieron 10,000 por una semana de actuación en Broadway, como foco atractivo, reporteros y fotógrados lo esperaron a la salida del teatro para la rutina periodística. No pudieron, porque Willard estaba al tanto y escapó por el tejado hasta un hotel contiguo donde se alojó.
Ante tal situación, Curley le preguntó: ¿Por qué lo hiciste, nadie quería molestarte? A lo que respondió el mastodonte ¿Si no fuera campeón me hubieran esperado? Cuenta Curleuy que, ante semejante estupidez, no pudo sino sonreír y tragarse el sermón que había preparado.
La manera directa del campesino que se niega a rectificar o a pedir perdón ante una ofensa, por grande que haya sido, forma parte del temperamento de algunos astros del entretenimiento de esa procedencia; por eso el boxeador jamás hizo referencia en ningún lado al arreglo de 1915, ni demostró arrepentimiento por su agresión a la moral pública, al deporte y a él mismo, nunca le interesó el perdón ni lo solicitó, porque no le interesaba la opinión de la sociedad.
Si lo hubiera intentado, posiblemente habría cedido al asedio de los fotógrafos y los periodistas que dejó plantados, después de una actuación teatral “de medio palo” en Broadway.

PÁGINAS GLORIOSAS DEL PUGILISMO: COCHRANE vs ZIVIC

Por Andrés Pascual

Antes, cuando los boxeadores lo eran de verdad, cuando cobraban por peleas menos de lo que valía un helado en barquillo y había que matarlos, sin la exagerada intervención piadosa del referí de hoy, se escribieron páginas de gloria sazonadas con ingredientes desconocidos por casi todo el mundo, por tal razón, pasaron a la inmortalidad como memorables momentos del deporte.
Los Anales de Fistiana son la historia de un mundo trágico de fantasías, en que lo penoso y lamentable está a menos de un milímetro, por increíble y doloroso, de lo alegre y destacable por resultados positivos. En el boxeo moderno (1990-presente) nada es como ayer ni, mucho menos, como fue el pasado previo a 1950.
Jimmy Braddock ganó la faja de peso completo contra Max Bear después que se había retirado, trabajaba como estibador para llevar el pan a su hogar, ignorado, en el anónimato; igual sucedió con “Jersey” Joe Walcott, que no se dio importancia a sí mismo y buscó fuera del gimnasio el sustento familiar, pero regresaron y quiso la Fortuna que ganaran sus peleas consagratorias, entonces la crónica y el fanático se preguntaron ¿Cómo pudo? ¿Quién es? ¿De dónde salió? Y a correr la fama. Es necesario señalar que ninguno de estos dos boxeadores fue corista, al contrario, eran técnicamente buenos, conocedores de los secretos del pugilismo en niveles de estrellas, pero la vida, a veces, no es como se planifica; otras, ni planificar se puede.
Sin embargo, hasta que ganó el campeonato mundial welter jr de la AMB en el 2005 el colombiano Carlos Maussa, empleado de una tintorería comercial, no se vio algo tan insólito como la vez que, en 1941, Freddy Cochrane le quitó la faja, la fama y la moral al HOF Fritzie Zivic.
Cuando en 1941 se difundió la noticia de que “un tal Freddy Cochrane” había ganado el campeonato mundial welter, se ponía de manifiesto que, entre el esplendor y la sombra tal vez la distancia sea imaginaria, que hay seres escogidos para hacer añicos lo anónimo ante lo sobresaliente en cuestión de minutos.
Cochrane llegó a la cima de una división en la que, hasta el momento, había brillado nadie más ni menos que Mickey Walker, el Bulldog de bolsillo; detrás del peleador que le ganó a Zivic estaba la historia de una carrera lenta y dolorosa, que no solo contaba quién no era, sino cómo podría ganar ante semejante reto. Pero Cochrane ganó, las apuestas se cayeron y nació una de las fantasías que han hecho tan atractivo al coliflorismo para tejer cuentos con base sólida y verdadera.
Fred fue mecánico y tabernero, de sangre irlandesa, que usualmente reñía con clientes que querían irse sin pagar bajo la máxima “si no pagas me las pagas”.
Como pugilista comenzó a firmar contratos en 1936 y se ganaba algunos dólares “caídos del cielo”, con la reputación de que no hubo, no puede haber nadie más destinado a la derrota que Cochrane, parecía brujería.
Perdía por gusto, daba la impresión de gozar el placer morboso por la cantidad de reveses, que no pudiera ganar una pelea fue una sentencia sobre el individuo. Una vez perdió más de 20 consecutivas, daba pena el rosario de derrotas del hombre.
Cuando le pusieron a Lew Feldman, tan deteriorado que casi boxea arrastrándose, según la crónica de Eladio Secades “perdió por milla y media”. Le ganaron Al Roth, Maxie Fischer, Benny Bass, Tippy Larkin 2 veces, Tony Morgano, Freddie Miller, Phil Bakery, Enrico Venturi, Pedro Montañez, Mike Pesky, que lo anestesió en dos rounds…
Cualquiera podría preguntarse ¿Cómo fue posible que alguien que se hubiera enfrentado a eminencias como las que nombré y a otros fuera un desconocido? Pues lo era, por la sencilla razón de que los peleadores cuya función es engordar records ajenos, servir de escalones fáciles de eminentes de la disciplina o como suplentes de última hora, por regla general no perduran en el recuerdo fanático ni en el de la crónica, quizás un hermano…Y ese era el trabajo de Cochrane hasta que le ganó a Zivic.
Freddie Cochrane llegó a la pelea titular en la división welter porque a Zivic le quisieron poner un contrario cómodo, débil, para proporcionarle una bolsa fácil, la peligrosísima PELEA ESPECIAL que, más de una vez, ha resultado el Waterloo de campeones o retadores de cartel.
El pleito fue preparado por Mike Jacobs en Newark y estuvo a punto de suspenderse porque Cochrane ¡TENÍA UNA MANO FRACTURADA! Las posibilidades del pelirrojo “ASPIRANTE” eran remotas casi nulas sin lesión, así que…y eso fue lo grande de la historia y lo grandioso del boxeador, porque, muchas veces, EL DIABLO SON LAS COSAS…entonces movieron la pelea de finales de Mayo a principios de Junio.
Como que Cochrane no podía cerrar la mano lesionada, el manager del retador se presentó en las oficinas de Jacobs en el Garden implorándole que corriera la fecha, el promotor accedió y la corrió hasta el 23 de Julio, que finalmente fue el 28 ¿Qué más se podría hacer? Pero con la complacencia también puso la del interesado a como diera lugar: “si no puede el 28 que me avise para poner a Davis…”
Más que por muchos ticquets vendidos y la fotografía de ambos impresa, a pesar del dolor inaguantable, el Rojo Cochrane no fue capaz de renunciar porque esa era la única oportunidad que se le presentaría y confirmó.
Freddy Cochrane era un peleador malo pero valiente, un hombre de oficio, así que, riéndose, le dijo a Jacobs que estaba bien y subió y ganó con una mano, un pugilista que no podía ni entablar con dos.
El caso es que todos los cronistas de New Jersey, el manager y el entrenador de Cochrane conocían el secreto de la condición del pugilista, que se sometía a tratamiento con masajes y paños calientes que ni bajaron la hinchazón ni mitigaron su dolor. Únicamente un milagro podía hacer que este peleador ganara.
Momentos antes de iniciarse el pleito, visitó a Cochrane en el camerino uno de sus mejores amigos y su consejero, el cura de la Iglesia Saint Mary Reverendo Thomas F. Conroy.
El gladiador le dijo al Padre Conroy que el estilo de Zivic era de fajador eminente, que no tenía idea de cómo contenerlo, entonces el hombre le respondió que, si no podía porque no sabía cómo, que utilizara el arma del campeón mundial, que se fajara con él…
Como que no le quedaba otro remedio, eso hizo Cochrane desde el primer round, se fajó, le cayó a palos a Zivic con una sola mano ante el asombro de todos los presentes, que presenciaron estupefactos y emocionados una de las más grandes sorpresas del pugilismo hasta hoy, además de una muestra de coraje singular en los anales de la disciplina.

Cuenca, con los pies sobre la tierra

 

 

 

Cuenca, con los pies sobre la tierra

El teléfono celular suena y -aunque esperamos encontrarnos con la voz de su dueño-, nos encontramos con que atiende una presencia femenina…

-Sí, buenas noches… Estamos buscando a César Cuenca…

-Ah, bue… Espere. Voy a ver si tiene tiempo para atenderlo.

-¿Tiempo para atendernos? Vea… dígale que hablamos de ESPN.com y… Perdón, ¿Con quién hablo?

-Con la secretaria. Está muy ocupado pero bueno, en fin… veremos que se puede hacer… ¿De dónde dijo que está llamando?

Tras la pausa, más larga de lo esperado, aparece la voz de Cuenca, divertido, festejando la broma:

-¿Te la creíste eh?

-¿Asi que ahora tenés secretaria y estás muy ocupado?

-Y… si, ahora que soy campeón mundial no puedo atender a cualquiera ¡Ja!

Así es César René Cuenca y por algo le gusta que le llamen “El Distinto”. La que atendió no es por cierto, su secretaria, sino su esposa. Gabriela, a quien todos llaman Coti. Ella es la responsable de haber incidido muchas veces para que Cuenca, cansado, no dejara el boxeo de una buena vez… -Tantas veces dijeron que era aburrido y que mi boxeo no se lo podían vender a nadie, que en más de un momento estuve a punto de colgar los guantes, pero mi mujer siempre me dio ánimos…. Nuestra hija tiene 13 años, Rocío, y es la gran alegría de nuestra casa y también fue uno de los motores para seguir en el boxeo…

Cuenca, tras haber sido retador oficial a la corona superligero de la WBO, llegó a sentir que el mundo del boxeo no era justo para con él. Se cansó de esperar su merecida oportunidad hasta que, finalmente, la gente de la IBF –especialmente Aníbal Miramontes, uno de los más empinados dirigentes de la entidad- lo escuchó…

Se le ofreció una pelea eliminatoria con Albert Mensah, a quien derrotó por puntos en Caseros, Buenos Aires, el 3 de mayo de 2014. Debía medirse con Lamont Peterson, pero éste dejó de ser campeón y Cuenca terminó peleando por el título vacante con el chino Ik Yang en Macao, luego de un año completo de inactividad.

Es que, luego de batir a Mensah, no volvió a subir a un ring. Fanático confeso de San Lorenzo de Almagro, luce la camiseta cada vez que puede y, como no podía ser de otra manera, cuando regresó a la Argentina pasó por el programa de Guillermo Tinelli, uno de los más populares de la televisión. Aunque su rival, de sólo 21 años, estaba como amplio favorito, ya que venía invicto en 19 peleas con 14 nocauts, Cuenca ganó por puntos y se llevó el campeonato mundial.

-Cuando terminó la pelea, Pato Tedesco (el hijo de Mario, su entrenador principal) me vino a alzar en brazos y yo le dije: “Esperá… todavía no… por las dudas… Esperá un poco”. -¿Tuviste alguna duda de tu victoria? -No, yo sabía que había ganado casi todos los rounds, pero fui postergado tantas veces que tenía miedo de festejar antes de tiempo. ¿Y si los jurados daban otro fallo? Por suerte, se hizo justicia…

-¿Y ahora?

-Ante todo, quiero descansar. No mucho, quince días, yo nunca descanso más que eso. Para esta pelea me entrené más intensamente, pero siempre estoy en buen estado. Estuve concentrado una buena parte en la provincia de San Luis, y toda la parte final en Caseros, provincia de Buenos Aires. Ante todo, quiero irme a mi pueblo natal, Tres Isletas (provincia del Chaco, 35 mil habitantes) para llevar donaciones a la Salita de Primeros Auxilios y la escuela número 477, en donde yo estudié de chico. Quiero celebrar con los míos. No me olvido de mis raíces, de mi pueblito, de mi gente y quiero estar con ellos.

No es la primera vez que Cuenca carga un camión con medicamentos y elementos escolares para viajar a su pueblo, del que se vino a Buenos Aires, a los 14 años, para hacer donaciones. De hecho, nunca le dio demasiada publicidad al tema. Es así, simplemente: un tipo sencillo, que ha basado todo en algunas palabras claves: esfuerzo, entrenamiento, dedicación, humildad.

-En esta pelea en Macao no gané ninguna fortuna, pero ahora espero que vengan mejores bolsas… La categoría superligero es muy buena y competitiva y seguramente, me van a ofrecer buena plata para pelear en los Estados Unidos. Yo quiero hacer por lo menos una defensa en Argentina, para estar con mi gente.

-De paso habría que decir que le arruinaste el negocio a Bob Arum, que confiaba en tener a otro boxeador chino campeón del mundo…

-Y… asi es la cosa, suele ocurrir. A mí me decían allá en Macao, que era bueno que hubiese ganado un boxeador como yo, que todo lo basa en habilidad de piernas y brazos y no en el poder de sus puños. Yo soy eso, un boxeador, disfruto con lo que hago, pero no tengo dinamita. No es justamente mi culpa… Cada uno boxea con lo que tiene… Cuando subí al ring estaba como 4-1 abajo en las apuestas, así que me imagino que, a lo mejor, hice feliz a alguien que haya confiado en mí, apostando algunos dólares.

Cuenca –el campeón número 40 de la historia del boxeo argentino, tiene 48 peleas, invicto, con solamente 2 triunfos antes del límite…

-Me gusta que me llamen Distinto, así me siento, no me comparo con nadie. Tengo 34 años. A lo mejor llego un poco tarde a este campeonato mundial, pero mi esposa me dice siempre que todo llega en su medida justa. Y ahora que estoy maduro como hombre, que tengo los pies en la tierra, también puedo tener una manera diferente de ver las cosas. Esto me ha costado mucho y sé que no solamente tengo que cuidarlo: además, tengo que hacerlo valer… Por eso espero hacer algunas defensas y luego enfrentar a algún rival grande. Muchos dirán que soy aburrido, pero creo que de ahora en más, van a ver a otro Cuenca, porque esta victoria me da otro ánimo, otra confianza.

-Igual no cambiarás tu estilo, al que le fuiste muy fiel pese a las críticas.

-Por supuesto, uno tiene que ser coherente. A mí me gusta boxear así, me entretiene, me gusta demostrar mi estilo y creo que hasta ahora tan mal no me fue...

Por ESPN

La extraña honestidad de Chris Arreola

 

 

 

Ivánn Piña

En una época que no es de oro para el boxeo, los peleadores suelen estar empedernidos en una feroz búsqueda por obtener la bolsa más grande posible, que traiga consigo una etiqueta de “esfuerzo medido”. El hambre por hacerse dueño de millones de dólares en un pestañeo nocturno no tiene lugar en la balanza que equilibra eldinero ingresado con valientes proezas dignas de apuntarse en los libros de historia.

Por esa razón las recientes declaraciones del californiano de los pesos completos, Chris Arreola, son anacrónicas y forasteras. Porque denuncian lo evidente sin rehuir a la responsabilidad y porque fuera del boxeo o de cualquier ambiente meramente deportivo es tan poco probable encontrarse con una persona que se culpa así mismo en primer lugar cuando las acciones arrojan resultados desfavorables.

Arreola le dijo al sitio Boxing Scene después del empate conseguido frente al camerunés Fred Kassi el pasado sábado en El Paso, Texas, que su rendimiento había sido “mierda”. La pelea se volvió tediosa, deslucida, y tuvo un resultado en las tarjetas de 96-94, 95-95, 95-95. Se suponía que ésta debía de ser una noche para que “La Pesadilla” Arreola destacara su boxeo, dejara una buena impresión y así pasar a convertirse seriamente en un potencial rival para el actual campeón de los pesos pesados del CMB, Deontay Wilder, e intentar por tercera ocasión hacerse de un título mundial.

“Honestamente, con una actuación así no lo merezco. No merezco a Deontay Wilder ahorita mismo. Tengo que dar una buena actuación y esto fue mierda”. Días antes previo al combate “La Pesadilla” había confesado que en esas semanas sí había incluido el correr varios kilómetros diarios como parte de su preparación. Y según sus palabras, era una actividad que no había agregado a su régimen de trabajo anteriormente.

A todo esto el peleador agregó en medio de los días antes del encuentro, una declaración en donde se mencionaba él como su peor enemigo. Aceptó que le gustaba comer y que usualmente hace lo contrario a los consejos que le dan. La honestidad de Arreola es tan escasa como asombrosa. Porque hoy, quizá más que en otra época, abundan dentro del pugilismo las travesuras que alimentan el auto mérito. 

Los cinturones obtenidos con peleas en pesos pactados que debilitan al contrincante antes de subir al ring. O simplemente no dar el peso como parte de una estrategia para desvergonzadamente sacar ventaja. Esperar a que un boxeador pierda o baje su rendimiento para negociar un encuentro con él, o bien para negárselo. Esta serie de artimañas sobrepasan cualquier “movimiento inteligente” que un peleador tiene derecho de realizar rumbo a una contienda  

En la misma función del sábado en la noche en El Paso, Texas, Arreola aceptó el desaliño que tuvo su pelea. Mientras que Chávez Jr. declaró haberse lastimado la mano y por eso no pudo noquear en una pelea igual de desbaratada. Es difícil mantenerse humilde cuando te siguen las cámaras de televisión o cuando un joven se sabe talentoso y se ve con la posibilidad de volverse millonario. A nadie se le pide una nobleza forzada. La cuestión es que sin auto crítica hay poco avance y el boxeo necesita caminar hacia adelante.

Si los presumidos fueran aquellos que se quedan en los gimnasios a muy pocos le importaría su proceder. El detalle es que son aquellos que aparecen en televisión como representantes de una disciplina los que dicen “darle a los fanáticos lo que merecen”. Los que prometen pelear contra los mejores. Pero son enunciados que se quedan atascados en un porvenir que jamás llega.

Hoy cualquier boxeador, de forma más que comprensible, se apunta en la larga lista de quienes mantienen un sueño de poder negociar una pelea con Floyd Mayweather (quien muy posiblemente pelee próximamente contraAndre Berto). Porque pelear con Floyd significa ganar la cantidad de dinero suficiente para cambiar rotundamente la vida propia sin correr el riesgo de ser lastimado. Pues el campeón libra por libra es conocido por no terminar a sus rivales. De tener Mayweather un poco de Mike Tyson, seguramente la lista se reduciría a la mitad y no habría tantos peleadores–de cualquier disciplina–alegando ser la mejor opisición para él.

Los campeones del mundo han hecho demasiados sacrificios para lograr serlo. Inclusive los más criticados habrán pasado por ciertas odiseas que pocos humanos son capaces de soportar. Y si bien han llegado a ese punto en sus vidas ha sido en buena parte por la exigencia que se han impuesto o les ha sido impuesta durante toda su vida como atletas. El grado de profesionalidad que puede alcanzar un peleador no está en duda.

Pero al menos públicamente, el espejo es utilizado solamente para verse como lo hacía la bruja de Blanca Nieves cuando constantemente admiraba su imagen proyectada. Espejito, espejito, que cuelgas en la pared del gimnasio y muestras el reflejo que siguen las luces y los reflectores, dime ¿quién es el más grande y lindo, de todos los boxeadores?

Carlos Mónzon en su única pelea en USA

 

Carlos Mozón

 

 

Carlos Monzón fue una mezcla picante de potencia primitiva y urbanidad -- un playboy rudo que se sentía tan cómodo con el jet set del Riviera como en los suburbios de San Javier que lo vieron nacer. Pero desde los asientos baratos del Madison Square Garden se lo veía distinto que en la televisión. Las luces brillantes y la distancia le daban un aspecto de muñeco de palitos -- puras piernas y brazos.
Pero Monzón era Monzón. Su porte real y su mata de pelo negro eran inconfundibles. Y lo mismo puede decirse de sus pantalones negros con la inscripción de "FERNET-BRANCA", ese licor potente tan popular en su Argentina natal.


Eso fue hace 40 años --el 30 de junio de 1975, para ser exactos-- pero uno no se olvida de la única vez que vio a un pugilista como Monzón pelear en vivo. Yo era sólo un reportero novato, así que ni siquiera solicité una credencial de prensa. En cambio, fui con mis amigos y vi la pelea desde los asientos más altos.Resultó ser la única pelea de Monzón en los Estados Unidos, una oportunidad irrepetible para ver a este campeón tan único como polémico. Su eventual caída en desgracia fue tan trágica como triunfal había sido su ascenso. Y aunque nosotros no lo sabíamos en ese momento, el arco de su vida ya había pasado su apogeo y comenzado su descenso.


Cuando Monzón llegó a la ciudad de Nueva York para enfrentarse a Tony Licata, no había perdido en más de 10 años y había sido campeón desde noviembre de 1970. Su prestigio era tal que parecía más una visita real que una pelea, sobre todo en compañía de su glamorosa pareja, la actriz/modelo de Susana Giménez.


"Monzón estaba en medio de un tórrido romance con Susana", dijo Carlos Irusta, uno de los periodistas de boxeo más reconocidos de la Argentina. "Se habían conocido un año antes, cuando protagonizaron la película ’La Mary’. Se enamoraron y él comenzó a vivir en Buenos Aires en lugar de su ciudad natal de Santa Fe. Y cuando Carlos viajó a Nueva York a pelear contra Licata, Susana fue con él".
La esposa de Monzón, Mercedes Beatriz, más conocida como "Pelusa", era casi tan volátil como su marido. Cuando se enteró del amorío, confrontó a Giménez en el teatro donde trabajaba la amante de su marido y le gritó "¡Carlos es mío!".
"Tuvieron una especie de pelea", dijo Irusta. "No era ningún secreto que Susana y Carlos estaban saliendo. Algunos meses antes habían ido al hotel Hilton Tamanaco de Caracas, Venezuela. Se suponía que iba a ser un encuentro secreto, pero Susana dejó que la prensa se enterara. No mucho tiempo después del regreso de Monzón tras su pelea con Licata, comenzó el proceso de divorcio entre Carlos y Pelusa".
Licata, pugilista de Nueva Orleans basado en Tampa, vivía en un mundo diferente al de Monzón, un mundo carente de ostentación, mujeres llamativas y bolsas de cinco cifras. Era un boxeador popular como muchos otros, quien se abría su camino en los rankings bajo la dirección de Lou Viscusi, un mánager veterano quien digamos que tenía conexiones en los lugares correctos.
Licata era hijo de padre italiano y madre china, cuyo tío, Ralph Chong, había sido un peso mediano decente. Tony era un artesano hábil y rápido en el molde de otros luchadores destacados de Nueva Orleans, como Willie Pastrano y Ralph Dupas. Había construido una marca de 49-1-3 (20 KOs) antes de alcanzar este combate titular, y su única derrota (por decisión mayoritaria ante Ramón Méndez) había sido vengada.
A pesar de sus credenciales respetables, pocos le daban posibilidades a Licata. Era más audaz que Pastrano y Dupas, y no era reacio a intercambiar cuando creía que podía salirse con la suya, lo cual no es bueno cuando tu pegada es promedio en el mejor de los casos y te enfrentas a uno de los pesos medianos más grandes de todos los tiempos.
Yo había conocido brevemente a Monzón en el banquete de premios de la Asociación de Escritores de Boxeo de América de 1972, donde Carlos fue homenajeado como Boxeador del Año.
El campeón estaba solo, recibiendo elogios con aburrida indiferencia, pero cuando me acerqué, él esbozó una sonrisa.
Por un nanosegundo pensé que era para mí, pero no fue así. La sonrisa era para el peso mediano Bennie Briscoe de Filadelfia, quien estaba justo detrás de mí. Habían peleado dos veces en Buenos Aires, con un empate y una decisión para Monzón. Los 25 rounds que compartieron habían forjado un vínculo que sólo los pugilistas pueden llegar a comprender.
Licata era duro, pero no tan duro como Briscoe. Sin embargo, resultó ser un rival valiente y decidido. Tony básicamente recibió una paliza desde el principio, pero siempre se recuperaba cuando las cosas parecían realmente mal. Monzón lo castigó duro y parejo, sorprendiendo a Licata de ida y de vuelta con fuertes golpes.
A pesar de ello, lo que más se destacó fue el valiente intento del retador contra un pronóstico supuestamente desalentador. Con excepción de ocasionales estruendos de "Argentina", el público de 13.496 personas realmente estallaba cuando Licata contraatacaba.
Ninguno de los golpes de Licata parecía lastimar a Monzón, pero a medida que pasaban los asaltos, dos preguntas exigían respuesta: ¿Qué mantenía a Licata en pie, y por qué Monzón no podía cerrar el show?
El enamoramiento del campeón con Giménez claramente fue un factor. Hasta Monzón lo reconoció.
"Cuando estaba en el ring y la vi en primera fila, alentando y gritando, traté de hacer la mejor pelea de mi vida", reveló Monzón en su autobiografía, ’Mi verdadera vida’.
En eso, falló. El confiadísimo campeón había anticipado que la pelea no pasaría del quinto asalto, pero a pesar de haber sido castigado por todo el cuadrilátero, Licata se mantuvo desafiante en posición vertical al sonar la campana y estaba listo para pelear cuando arrancó el sexto round.
Si Monzón estaba frustrado, nunca lo demostró. Mantuvo la compostura, y no aflojó la presión o los golpes. Luego de absorber una paliza rencorosa en el noveno segmento, Licata finalmente se derrumbó en el décimo, apoyando las manos y las rodillas tras un salvaje golpe de derecha.
Licata se levantó a la cuenta de cinco, pero lucía peligrosamente vulnerable cuando el árbitro Tony Pérez soltó a Monzón. Un par de combinaciones malévolas de izquierda-derecha aterrizaron con todo y Licata apoyó una rodilla. Volvió a ponerse de pie instintivamente, pero Pérez intervino para dar por terminado el combate a los 2:43 y guió al retador de ojos borrosos de vuelta a su esquina.
Licata siguió peleando con éxito moderado hasta 1980, pero incluso en la derrota, éste había sido su mejor momento.
Una vez que el anunciador lo hizo oficial, Monzón se dirigió a las cuerdas, le lanzó un beso al público y levantó ambos brazos. La victoria le valió la portada de Sports Illustrated, titulada "Monzon The Magnificent" [Monzón el magnífico], pero la revista se tomó su tiempo.
Para aquel entonces, Monzón ya tenía 32 años y el desgaste de 97 peleas profesionales empezaba a mostrarse. Teniendo en cuenta su estilo de vida hedonista, que incluía fumar hasta 100 cigarrillos por día, es notable que Monzón haya logrado tanto y se haya mantenido en la cima durante tanto tiempo.
Hubo otras tres defensas exitosas después de Licata, dos contra el gran pegador Rodrigo Valdés, y luego Monzón estaba hecho. La caída que sufrió en su segunda pelea con Valdés convenció a Monzón de que era hora de retirarse. Anunció que colgaba los guantes en agosto de 1977, siendo campeón indiscutido de peso mediano, y continuó siendo una figura muy popular en Argentina durante bastante tiempo.
Sin embargo, la rabia interna que impulsó la carrera de boxeo de Monzón era tóxica fuera del ring, y finalmente lo consumió. Según el escritor Dan Colasimone, Giménez "fue otra de las amantes de Monzon cuyo rostro a veces llevaba los moretones de sus violentos arrebatos domésticos".
Cuando Susana lo dejó, el espiral descendente de Monzón se aceleró.
"Bebía mucho, y podría decirse que era un borracho violento", dijo Irusta. "Yo creo que cuando era incapaz de expresarse con palabras, respondía con violencia. La diferencia es que en el ring ese era su trabajo, y canalizaba toda su agresión".
Las versiones de qué fue lo que ocurrió exactamente en las primeras horas del 14 de febrero de 1988 son múltiples y variadas. Pero todas terminan de la misma manera -- con su esposa Alicia Muñiz (madre de su hijo, Maximiliano) boca abajo en un charco de sangre, dos pisos debajo del balcón de una casa en Mar de Plata. Monzón dijo que ella cayó, pero las pruebas forenses demostraban que había sido estrangulada antes de su caída.
El 3 de julio de 1989, Monzón fue declarado culpable de asesinato por un panel de tres jueces y condenado a 11 años de prisión. Seis años más tarde, recibió permiso para salir por el día por buen comportamiento. En la noche del 8 de enero de 1995, mientras conducía solo de vuelta a la cárcel, Monzón volcó su coche y murió antes de que pudiera llegar ayuda.
Poco después, Giménez invitó a Pelusa a su programa de televisión, donde las dos mujeres profesaron su amor por Carlos y lloraron juntas.

 

ESPN.com

FINITO LOPEZ SIMPLEMENTE EL MEJOR

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ANDRES PASCUAL

Confieso que fui fanático de “Finito” López.

El boxeo, para mi, lo mas técnico posible; lo mas artístico posible y, si un artista del ring puede combinar la defensa con el poderío que genera la pegada homicida, pues entonces el espectáculo es grandioso.

He leído a periodistas mejicanos diciendo que “…a Finito habría que haberlo visto en tal división; o en mas cual, cuando fulano brillaba en ese peso…” Una total injusticia y una manera de demeritar a un paisano de forma absolutamente gratis, a alguien que está ubicado por derecho propio en lo más alto del firmamento boxístico internacional.

Ricardo “Finito” López nació en Cuernavaca, donde residía el Tenor de las Américas, el gran Pedro Vargas, en julio de 1966.

En una entrevista que le hizo por televisión para el canal Once de Méjico Cristina Pacheco, el tremendísimo peleador expresó que su familia no quería que boxeara; sino que estudiara, sin embargo, ante la insistencia por el viril deporte, le aconsejaron que tratara de hacerlo lo mejor posible, que se traducía en mejor que todos sus contrarios y Finito cumplió con la promesa de que lo haría mejor que todos en los pesos que peleó: NUNCA PERDIÓ UNA BATALLA NI EN LOS AMATEURS.

López fue una combinación excelsa de inteligencia en el ring con poderío indiscutible. Cuando en la entrevista a que me referí le dijo a Cristina Pacheco que tuvo por ídolo a Mantequilla, entendí que pudo haber sido fácilmente fanático de Ray “Sugar” Robinson, porque, si algo hacía el pequeño mejicano como el gran campeón cubano y como el Azúcar de Harlem, era prepararlo todo en el ring: Finito tenía para cada combate una estrategia definida que le permitía nunca estar sorprendido por lo que el contrario pudiera hacer ese día, sencillamente, lo obligaba a su pelea…

Campeón Mundial peso mínimo del Consejo 1990-1999; del OMB agosto 1997-marzo-1998; de la AMB 98-99; de la Federación como lightfly weight 1999-2000.

Si se hurgara en Pitágoras para deducir en guarismos sus resultados: 52 peleas, 51 de ellas ganadas, 38 nocaos y una tablas, contra el nicaragüense Rosendo “Búfalo” Álvarez, a quien también le ganó una decisión muy discutida. Me pareció siempre que la labor extraordinaria de Rosendo contra Finito se debió al “encaje de estilos” que a la clase real del nica ante semejante contrario.

Por pelear en divisiones pequeñas como la mínima, nadie puede discutir que Finito caminó sobre ascuas siempre: coreanos, japoneses… peleadores que no pidieron tregua nunca, hombres de conducta decente desde las conferencias de prensa hasta el ring en el que se convertían el fieras. Bastan los siguientes nombres para ratificar lo anterior: Rosendo Álvarez, Kyung-Yun-Lee, Hideyuki Ohashi, Kimio Hirano, Alex Sánchez, Kwang-Soo-Oh…ni esos ni los que faltan fueron peleadores de falsa conducta; sino, como Finito, caballerosos y decentes.

Este gran campeón, que tenía por herencia una educación sólida que le brindó la posibilidad de ampliar su caudal cultural, anunció su retiro el día 28 de noviembre del 2002, luego de noquear al 1:32 del octavo round a Zolari Petelo. Esa fue también la ultima pelea del entonces referí, como el propio boxeador perteneciente al Salón de la Fama, Arthur Mercante.

A Finito López no se le pueden negar los meritos que alcanzó en el boxeo, ni los mejicanos ni nadie lo puede hacer, pero, para ser exactos, si se es justo a la hora de nombrar al mejor peleador azteca  de todos los tiempos, si este pequeño miura no es el mejor, no debe estar lejos… revise el record inmaculado, repáselo en videos y después me dice…

Sergio Martínez, uno de los grandes en Argentina

 

Adriano Urdapilleta

 

 

El pasado sábado, el ex campeón mundial argentino, Sergio ‘Maravilla’ Martínez, anunció oficialmente su retiro a través de su cuenta de twitter, poniendo fin a una exitosa carrera de 17 años, que incluyó títulos mundiales en dos divisiones.

Su última pelea fue el 7 de junio del 2014 en el Madison Square Garden de Nueva York, donde perdió el cinturón CMB de las 160 libras, luego de caer por decisión técnica en diez asaltos frente al puertorriqueño Miguel Cotto.  

Gracias a sus logros, tremendas habilidades y estilo inigualable, podemos decir con toda certeza que Martínez es uno de los boxeadores más grandes en la historia de Argentina y sin duda alguna ocupará un lugar en el recinto de los inmortales, junto a peleadores de la talla de Carlos MonzónNicolino LoccheSantos Laciar y Omar Narváez.

A continuación repasaremos los momentos más destacados en la carrera de Sergio Martínez.

El ‘Maravilla’ se mantuvo invicto durante sus primeros 17 combates [todos en Argentina], hasta que le llegó su primera oportunidad de pelear en Estados Unidos. El 19 de febrero del 2000, Martínez hizo su debut en Las Vegas, Nevada; ante el entonces prospecto mexicano Antonio Margarito, donde la falta de experiencia le jugó una mala pasada y terminó perdiendo por nocaut técnico en siete asaltos.

Luego de su desafortunado debut en Norteamérica, tendrían que pasar siete largos años para una nueva oportunidad en la Unión Americana. Durante ese periodo Martínez peleó en ArgentinaEspaña e Inglaterra.

El momento de la revancha llego el 27 de abril de 2007. El argentino tuvo su segunda oportunidad en Estados Unidos, al enfrentar al también mexicano Saúl Román en Houston, Texas. Esta vez no la desaprovechó y se llevó la victoria por nocaut en cuatro rounds.

Su primer título mundial llegó el 4 de octubre de 2008 en Temecula, California; donde derrotó al congolés Alex Bunema por decisión técnica en el octavo asalto, para consagrarse campeón interino superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Dicho título lo defendió una sola vez, antes de invadir la división de los medianos.

Una de las victorias más grandes de su carrera, fue la que consiguió el 17 de abril de 2010 en Atlantic City, Nueva Jersey. Sergio derrotó por decisión unánime, ni más ni menos que al entonces campeón unificado de peso medio, Kelly Pavlik, y le arrebató los títulos CMB, OMB y The Ring de las 160 libras.

7 meses después del histórico triunfo sobre Pavlik, llegó el momento más recordado de su carrera. El 20 de noviembre de 2010 nuevamente en Atlantic City, Martínez noqueó en dos rounds [de forma espeluznante] al ex campeón mundial estadounidense Paul Williams, con quien había perdido de forma polémica un año antes.

Luego de aniquilar a Williams, derrotó a Sergiy DzinzirukDarren Barker y Matthew Macklin respectivamente, antes de enfrentar al entonces campeón mundial mexicano, Julio César Chávez JrEl 15 de septiembre de 2012, el ‘Maravilla’ derrotó por decisión unánime al ‘Hijo de la Leyenda’ y reconquistó el título mediano del CMB, en un combate que estuvo a punto de perder en los minutos finales.

La pelea con Chávez Jr. fue el inicio del fin para la carrera de Martínez, pues a pesar de dominar prácticamente todos los rounds, el argentino quedó muy lastimado. Su última victoria fue el 27 de abril de 2013 en su natalBuenos Aires, donde se impuso sobre el británico Martin Murray por decisión unánime. Luego de ese triunfo, Sergio se mantuvo alejado de los encordados por más de un año debido a diversas lesiones, hasta que finalmente enfrentó a Miguel Cotto en Nueva York, el resto de la historia la conocemos.

Sergio Martínez realizó un total de 56 peleas profesionales y terminó con récord de 51 victorias3 derrotas y 2 empates, con 28 de sus triunfos por nocaut.  

Hace 80 años del 'Hombre Cenicienta'

 

James Braddock

 

MÉXICO - Justo un 13 de junio, pero de hace 80 años, se suscitó en Nueva York una actuación que dio motivo muchos años después a una historia de película protagonizada por Russell Crowe, pero que en realidad, fue encarnada por James Braddock, ’El Hombre Cenicienta’.

Con los pronósticos en contra, con 30 años y seis días de edad, Braddock rompió con todos los pronósticos al quitarle al favorito Max Baer el campeonato mundial de peso completo que Baer le había quitado al gigante Primo Carnera.

Considerado como uno de los grandes ponchadores de todos los tiempos, Max era amplio favorito no solo para retener el campeonato mundial de peso completo, sino para noquear a Braddock, quien había acostumbrado al público a dar una pelea buena y dos malas.

La idea original era que Baer apartara del camino a Braddock para que luego Max Baer enfrentara a Joe Louis en el Yankee Stadium; sin embargo, no contaron con que Braddock, que estaba 1-10 abajo en las apuestas, hizo la hombrada y le quitó a Max el campeonato de forma increíble.

Luego de 15 episodios en Nueva York, Braddock, se llevó las tres tarjetas de los jueces para conquistar el campeonato del mundo.

James J. Braddock tenía sangre irlandesa en las venas. Aunque su ascenso en el pugilismo profesional no había sido malo, fue víctima de la depresión y se vio obligado a dividir su vida entre el boxeo y el trabajo para poder llevar comida a casa.

Sin embargo, con el corazón por delante, en 1934 fue apartando a sólidos contendientes del camino y ello le valió la pelea con Baer, quien lo subestimó y terminó pagando el precio de no haberse preparado ante un jornalero del ring que aún tenía mucha hambre.

En el combate, Baer obviamente se vio bastante sólido en el arranque de la pelea, pero conforme el duelo se fue añejando, entonces fue que Braddock hizo de las suyas en el ring y terminó haciendo suyo el encontronazo.

Al final, Braddock hizo historia y después perdió el título en su primera pelea como campeón, nada menos que ante el legendario Joe Louis, quien lo noqueó en ocho rounds, no sin antes haber visitado la lona en el primer capítulo.

Salvador Rodríguez
ESPN.com

Luto en el Itsmo, cuando Duran abandono contra Leonard

 

 

ANDRES PASCUAL

Cuando Roberto Durán decidió escalar divisiones superiores comenzando por la welter en busca de más fama y más dinero, mantuvo un nivel de clase; pero ya no era el superpegador de la división ligera que llevó a un periodista a calificarlo como “Manos de Piedra”; porque la adquisición de peso para invadir divisiones superiores no provoca poder de golpeo; sino que, como el combate será contra hombres que están en un peso superior con nivel de asimilación para ese peso, el recién llegado, en este caso el panameño, un 135 libras llevado a welter apurado, necesitará más fuerza para poder liquidar vía anestesia general a contrarios de 147 ½;  amèn de que su velocidad tampoco será la misma. 

Al concluir la segunda pelea Leonard-Duràn el 25 de noviembre de 1980, un cronista panameño escribiò: “Nunca pensè que tendrìa que escribir asì de Duràn…” Era la amargura bajo fuego amigo y enemigo, el reflejo del estupor ocasionado por el abandono a los 2.44 del 8vo. en la que se promocionò como otra Revancha del Siglo de las màs de 50 que se anunciaron como gancho propagandìstico.

 

El hombre indestructible de la divisiòn lightweight, con pegada casi homicida y resistencia de miura, que habìa ofrecido una gran demostración en su primera pelea contra Sugar Ray Leonard llevándose una peleada decisión a 15 rounds en Canadà cinco meses antes, dejaba el pleito y su orgullo pisoteado por propia voluntad con las dos palabras màs famosas dichas por un pugilista en la historia del boxeo: “No màs” Hasta hoy, nadie sabe en què idioma se pronunciaron; porque nunca se aclarò su significaciòn en el momento cumbre del ascenso de una maravilla y de la caìda de un ìdolo de un paìs pequeño y pobre.

Durán alegò que: “No estoy avergonzado, fueron calambres en las manos y el estòmago, eso ocurre…”  Mientras, un allegado dijo: “…por el brusco descenso de 12 kilos previo al combate…” Pero las preguntas en casi todo el mundo tienen que haber sido: ¿Fue una actitud responsable excederse 12 kilos de peso sobre el lìmite de la divisiòn? ¿Podìa caer vìctima de calambres un profesional bien entrenado para una pelea en que se llevarìa 10 millones? o, ¿Tenìa derecho a abandonar el itsmeño cuando solo faltaban 16 segundos para que concluyera el asalto?

Dìa negro en Panamà y la caìda (muchos la llamaron la huida) del ìdolo sumiò al paìs en el màs absoluto desencanto; al dìa siguiente de la pelea, en la capital, aparecieron carteles con la inscripción “Duràn traidor”

Como elemento del negocio y recordando las palabras de Dempsey sobre lo dicho por Tunney de “yo no estaba noqueado” con “si èl lo dice, yo le creo…”, Angelo Dundee explicò, “Un campeòn de su estatura merece crèdito, si afirmò que tuvo calambres, asì debiò ocurrir”. Leonard, con su particular punto de vista, dijo: “Si a un hombre le dan como yo a Duràn es normal que sufra de calambres…”

Hubo quienes pensaron que pudo ser un arreglo de Don King buscando un 3er. pleito; pero la forma como concluyò, que demeritò la imagen de Duràn, fue muy burda como para haber sido arreglada; tras aquella extraña derrota, Duràn decidiò “retirarse” de mentiras…

Lo màs razonable lo expuso Rene Molina en un diario boricua, como siempre, la opinión demoledora del maestro cubano fue ùnica: “No es tanto el comportamiento de Duràn en New Orleáns; sino el de Leonard en Canadà el que habrìa que investigar; porque un boxeador de su clase, de esos que acaso se necesitan 50 ò màs años para que aparezcan , no pudo haber lucido tan inferior en el primer pleito con respecto a este”…Amèn.

Lamentablemente, el final del 8vo. round opacò la tremenda demostración de habilidades y estrategia que desarrollaba el nuevo fenómeno americano.

Previo al combate, Duran fanfarreonò: “Lo voy a noquear porque no me gustan los payasos…” Pero se impuso lo artìstico, que demostrò que, en el pugilismo, la ciencia se impone a la fuerza bruta y que la pegada no es màs que un complemento del boxeador; pero no es el boxeo. Duràn nada tenìa que ofrecer y Leonard estaba comenzando: le superò en todo en los casi 8 rounds del combate; sencillamente, Duràn lo buscò y nunca lo encontrò; entonces se frustrò…Hoy se menciona poco aquel final de leyenda que solo sirviò para que Leonard dejara sin concluir una de sus màs soberbias demostraciones en el ring.

El ser un gran amateur no garantiza el estrellato en el profesionalismo

Andrés Pascual se refiere a Guillermo Rigondeaux

Miami.- Guillermo Rigondeaux es campeón de la Asociación Mundial de Boxeo y Nonito Donaire es campeón de la Organización Mundial de Boxeo.

"Rigo no sólo va a demostrar al mundo que es el más grande peleador amateur que jamás existió, sino que además va camino a convertirse en uno de los más grandes boxeadores profesionales de todos los tiempos", expresó Hyde. "En el 2012, Rigo conquistó el título mundial y lo defendió con éxito dos veces. Iba por su cuarta pelea de campeonato mundial en 12 meses, pero razones más allá de su control impidieron que combatiera".


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Si algo hace que se rechace a cuanto boxeador cubano aparece en el horizonte es la cantidad de basura que se habla por sus representantes como supuesta "política de promoción", porque el show de los promotores está bien, pero cuando un manager entra al ruedo y dice cosas como las de Gary Hyde (en la foto con Rigo) conque encabecé este material, yo, que soy cubano y mantengo de un tiempo a esta parte una posición de defensa, a veces exagerada, de los pugilistas de la Isla de reciente factura, lo primero que deseo, rompiendo el compromiso conmigo mismo, es que le arranquen la cabeza al peleador, que no tiene la culpa.

Para hablar como Hyde lo primero que debe tenerse es un total irrespeto por "el ridículo", porque eso es este tipo: UN SOBERANO RIDÍCULO, después, un desequilibrio absoluto entre lo que necesita el cubano con respecto a lo que puede hacerle daño.

Los manejadores de Guillermo Rigondeaux (este individuo, Hyde, en primera fila), tienen que concluir que el zurdo no es un peleador que le interesa a la cantidad de público suficiente como para que los grandes promotores lo propongan como figura de gran cartel y mejor dinero para la televisión, porque, desde que la pequeña pantalla apareció en el firmamento deportivo americano, el concepto que siempre ha prevalecido es: "gusta en televisión porque tira mucho", lo que quiere decir que se faja, así ha sido, es y será siempre y ningún elemento que represente al capitalismo en el deporte debería confundirse con suposiciones buenas para donde se desconoce todo del boxeo profesional, como sucede en Cuba desde hace 50 años.

¿A santo de qué se cita que un boxeador que es campeón mundial de una versión del boxeo profesional, va a demostrar que: "es el mejor peleador amateur de..."? Si peleara contra Donaire, ¿Qué medalla estaría en juego, olímpica, panamericana...? Y, si lograran el pleito ¿En que lo puede ayudar ese carretón de galardones aficionado que le arrastran y le hace daño que lo repitan?

Cuando se habla de Patterson, de Pascualito, de Clay, de Foreman, de Leonard, de Frazier, de Benvenutti o de Wilfredo Gómez nadie escribe sobre sus brillantes carreras amateurs, que fueron de medallas de oro olímpicas o de campeonato mundial aficionado, porque son inservibles cuando el boxeador tenga que devolver los golpes que le tiran en más de 3 rounds de duración y con dinero por "la gracia".

Entonces, cuando ven a Rigondeaux los mexicanos, los boricuas, el público de todas partes, con ese exagerado estilo de separarse de la candela a mil por hora y uno les habla de "técnica exquisita" y cosas parecidas, cuando lo ven tirar tan poco que desfasa el tiempo del pleito (conocido como aburrido por el ritmo lento e inactivo), entonces, si uno le plantea lo del "brillo olímpico", contribuye a cavar la tumba del paisano, porque incrementa el rechazo ajeno a un estilo que ni es cubano ni se sabe de dónde es, pero que, a fuerza de conocer poco, como si Cuba se hubiera descubierto en 1959, pretenden imponerlo como "ejemplo del boxeo superior de la ex Perla de las Antillas", cuando se sabe que cualquier mexicano, boricua... conoce mejor el sentido y la ciencia tradicional del deporte, porque es el de ellos propiamente y, como todo en la vida, no tienen la culpa de que a Cuba la tiranicen los hombres que pisotearon el boxeo nacional para, con semejante "logro", crear la confusión en el pueblo.

Lo otro que dijo Hyde como el sacrílego y desconocedor de intereses trasnochados que es: si Rigondeaux le ganara a Donaire, también demostraría que "es uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos".

Para buscar el rechazo del cubano por apatía, por exceso de cuidado o por lo que sea, de acuerdo a sus actuaciones poco reconocidas en el ring, tiene que meter esa cuchareta para que desborde el vaso...

Yo, cuando leo o escucho esas cosas, también me preparo para ripostarlas de la forma como mejor lo hago: escribiendo contra el cubano, porque, por encima del compromiso paisanista, debe primar lo objetivo, lo honesto, lo deportivo sobre estas politizaciones de última fila en un espectáculo tan malo que ni categoría tiene.

 

De la Hoya prepara Cotto-Canelo

 

 

 A pocos minutos de concluir la acción en el Barclays, el promotor Óscar de la Hoya reveló su agenda para lograr el pacto del esperado pleito entre el boricua Miguel Ángel Cotto y el mexicano Saúl ‘Canelo’ Álvarez. Según De la Hoya, las negociaciones para el proyectado combate abrirán en algún momento de ésta semana, pese a que el boricua anunció que se tomará unas merecidas vacaciones antes de adentrarse en una nueva negociación.


El ex campeón del mundo comentó luego de la conferencia de prensa post pelea del choque entre Cotto y el australiano Daniel Geale el sábado en el Barclays Center de Brooklyn, que sostendrá varias reuniones con ambos equipos y también con los directivos de HBO para dar forma a la pelea que calificó como una con “acción garantizada”, aludiendo al poco impacto generado recientemente por el multimillonario encuentro entre Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao.
“Vamos a sentarnos a platicar. Ojalá y podamos finalizar algo la próxima semana, pero ésta es sin dudas la pelea que todo el mundo quiere ver”, reveló De la Hoya a varios miembros de la prensa.


“Es la pelea que la gente sabe que tendrá acción garantizada, sin bailes y sin agarres. Es una pelea que el público sabe que habrá mucha acción”, sostuvo el llamado ‘Golden Boy’.
Cotto y ‘Canelo’ ya han estado en la mesa de negociación anteriormente. En el mes de enero el mexicano y De la Hoya decidieron abandonar las conversaciones para un posible choque en mayo, luego de que Cotto también pusiera sobre la mesa otras opciones, entre ellas una posible revancha con Mayweather Jr.
‘Canelo’ viene de vencer el pasado mes de mayo por nocáut en el tercer asalto a James Kirkland en un encuentro celebrado en el Minute Maid Park de Houston, Texas, ante poco más de 31 mil 588 fanáticos.


“Con HBO tenemos varias reuniones la próxima semana. Allí discutiremos en donde podría ser la pelea. Será una promoción muy interesante y vamos a darle al público lo mejor. Como dije, es una pelea con acción garantizada”.
De la hoya que se mostró muy impresionado por la actuación del campeón puertorriqueño quien despachó en el cuarto asalto a Geale, un peleador de mayor alcance, estatura y peso, dijo además que otro de los temas a tocar como parte de la negociación será el peso límite del choque.
Cotto es campeón de las 160 libras del Consejo Mundial de Boxeo, pero ante Geale fijó un límite de 157 libras para evitar un sobre peso del australiano quien sin embargo llegó al combate en 182 libras. ‘Canelo’ es un junior mediano natural.
“Cotto tiene el título. Será un tema en el que tendremos que llegar a algún acuerdo”, agregó.
Por su parte, el Bryan Pérez, vicepresidente de operaciones de Miguel Cotto Promotions, reiteró que Cotto descansará por las próximas semanas antes de comenzar las negociaciones para el pleito que podría celebrarse en Las Vegas, Nueva York o Dallas durante el mes de octubre.
“Miguel, como el mismo dijo, descansará y pasará un buen tiempo con su familia. Luego se sentará a analizar el panorama”, apuntó.

 

Carlos Narváez Rosario
ESPN.com

COTTO NOQUEÓ A GAELE EN BROOKLIN AL 1:30 DEL 4TO

Por Andrés Pascual
Yo no sé si es inteligente un pleito entre Miguel Cotto (40-4, 33 Ko's) y Saúl Álvarez primero, con el objetivo de que el ganador enfrente a Guennadi Golovkin, al modo mío de ver las cosas, se debe buscar la pelea entre el kazajo y el boricua, después, que el ganador se mida al Canelo.
¿Por qué? Porque quedaría fuera de acción uno de los dos que pueden ganarle al ex soviético y, cuando digo que pueden ganarle, es porque no veo con qué herramientas sometería a ninguno de los dos.
Hace algunos días, cuando comenté la pelea que Golovkin le ganó a Monroe jr, dije que el “fenómeno” tenía fisuras en la guardia y que todavía nadie conoce la capacidad de asimilación que necesitaría ante Cotto o ante el Canelo, porque no ha enfrentado a boxeadores de categoría que peguen y lo hagan bien, que lo preocupen en la defensa, a fin de cuentas, ningún contrario le dado con fortaleza ni continuado, porque Willy Monroe le dio un golpe en el 4to round y lo reculó al borde de ponerlo sobre hielo y sin zapatos, pero, al dice que de origen cubano, le faltó lo que les sobra al boricua y al mexicano: instinto de rematador y poder para noquear, además de empuje ilimitado en el caso del Canelo; en el de Cotto, la técnica para concluir y el uso perfecto de la mano izquierda para hacer daño, además de jabear.
Anoche en Barclays, Brooklin, el boricua tiró dos veces en el 4to round al australiano Daniel Geale (31-4, 16 Ko's) hasta que, al 1:30, concluyó la pelea por intervención del referí ante la indefensión del oriundo del “down under”, de nuevo el gancho de zurda de Cotto hizo maravillas.
El Cotto que vimos en Nueva York exponiendo su faja mediana CMB contra el australiano Geale, noquea a Golovkin, LO NOQUEA sin cuentos y es a ese individuo al que debe buscar su esquina como próximo contrincante, para que, cuando elimine al kazajo, vaya por otra más grande contra Canelo.

Gana "El niño de Oro " Linares a Mitchell en Inglaterra

 

Kevin Mitchell of England and Jorge Linares of Venezuela exchange blows

 

 

MÉXICO - La noche que Jorge Linares había estado buscando en el pugilismo, finalmente llegó. El 'Niño de Oro' se levantó de la lona ante Kevin Mtichell y al final terminó reteniendo el cinturón ligero del Consejo Mundial de Boxeo a lo campeón.

 Linares cayó a la lona en el quinto episodio tras una combinación de Mitchell, pero tras capotear el vendaval, el de Barinas, Venezuela, sacó la casta, retomó el buen boxeo con el que había dominado los cuatro primeros rounds de la pelea y terminó por liquidar a su retador en el décimo asalto de una frenética pelea en la O2 Arena de Inglaterra.

La pelea había sido sensacional y hasta dio la impresión de que el réferi bien pudo haber detenido antes la pelea, pero al final, la gallardía de Mitchell y la gran preparación de Linares llevaron el encuentro hasta los dos minutos y 57 segundos del citado décimo round, en el que tras visitar la lona, el inglés ya no pudo seguir.

"La verdad que nunca me imaginé que (Mitchell) era tan fuerte con el gancho, es fuerte y rápido, pero estaba confiado en mi preparación, cuando caí, me levanté de lo más normal", dijo emocionado Linares a la cadena Space, a la que reveló que su felicidad era doble porque su hija acababa de nacer.

"Yo sabía que Mitchell no se iba a caer en un round o dos, lo fui acabando poco a poco, vean cómo le quedó la cara, es un hombre bastante valiente, esta es una noche gloriosa, se la dedico a mi familia, a mi papá, mi mamá, mi esposa, mi hija, más feliz no puedo estar, la verdad", añadió el 'Niño de Oro', quien peleará una vez más en 135 libras antes de subir a las 140 libras como había adelantado a ESPN.

Linares se encaminaba tras los primeros cuatro asaltos a un triunfo casi cómodo, había estado metiendo bien sus manos, el jab, el uper de izquierda y el cruzado con derecha, pero en el quinto, le derribó Mitchell con una izquierda y derecha y comenzó el resurgimiento del inglés.

Kevin fue metiendo sus manos, ganó de manera notable en el terreno de la confianza y aplicó severas derechas al rostro del campeón del mundo, quien pese a ello no se desesperó, aprovechó que Mitchell tenía una cortada en el ojo izquierdo y finalmente en el noveno, el venezolano comenzó a delinear el final.

Linares conectó a placer a Mitchell y aunque no pudo enviarlo a la lona, sí le provocó una fuerte inflamación a un lado del ojo izquierdo, le hizo sangrar con mucha fuerza de la nariz y al final prendió los focos rojos en la esquina del retador, quien salió al décimo con el corazón por delante pero sólo para recibir un ataque endemoniado del peleador de Golden Boy Promotions, quien obligó al réferi a detener el ya disparejo pleito.

Con este resultado, Linares mejoró su marca a 39-3 y 26 nocauts, mientras que Mitchell se quedó con 39-3 y 29 nocauts.

A 50 años del 'clic' fantasma

 

 

 

El 50 aniversario del combate Ali-Liston II es casualmente, el 50 aniversario de una de las fotos más icónicas del deporte.

Y fue tomada por un joven fotógrafo novato y no por el experimentado que asistió esa noche.
Esa venerada instantánea tiene su historia, quizás tan interesante y fascinante como la propia pelea o el mítico ’golpe fantasma’ de 
Ali.

Neil Leiffer, un fotógrafo asistente de Sports Illustrated, no era la estrella del extraordinario departamento de fotografía de la publicación, pero estaba originalmente colocado en un puesto de ringside de privilegio, cerca de la mesa de los jueces. Sin embargo, Herb Scharfman, más veterano, más conocido y de mayor experiencia, reclamó todos esos atributos para sacar de la posición a Leiffer, quien fue colocado al otro lado del ring, en una de las esquinas.

Comienza el combate, primer asalto y ¡clic!... los 
fotoperiodistas comienzan su trabajo... ¡clic!... Liston se mueve a tratar de cazar al escurridizo Ali, ¡clic!... ¡clic!... Ali suelta un golpe que nadie vio y Liston cae a la lona ¡clic!...

Mientras 
Liston yace en la lona tratando de reincorporarse, Ali hace un rápido gesto con su puño derecho, doblando su codo en forma de V, el guante de su mano derecha tocando el hombro izquierdo, su gesto arrogante mirando a un inhabilitado Liston. El gesto es tan rápido que en la transmisión televisiva apenas se distingue. Pero la imagen de Leifer; no la de Scharfman, lo captó para siempre.

En estos tiempos de imagen digital inmediata, 
Leifer se hubiese dado cuenta instantáneamente del clásico que su lente había captado. Pero tuvo que llegar al cuarto oscuro para revelar, ampliar y editar la imagen que resultaría histórica.

Fue allí que se dio cuenta de un detalle. En la imagen, claramente, entre las piernas de 
Ali, había una persona que podía apreciarse sin ninguna dificultad. Era Scharfman, con su cámara, sin poder hacer nada porque la inmensa espalda de Ali era su gran obstáculo para producir la portada de la revista.

"Nunca tendré una noche como esa," dijo 
Leifer, citado por Sports Illustrated. "Quiero decir, nunca tuve una como esa. La pelea duró dos minutos y ocho segundos y yo tuve tres grandes imágenes".

Ciertamente, 
Leifer tuvo otros grandes días y captó grandes imágenes como fotoperiodista deportivo. Documentó la carrera de Ali de principio a fin; fotografió siete Juegos Olímpicos, captó a Ron Turcotte mirando hacia atrás sobre la silla de Secretariat en el Belmont de 1973; retrató a Tony Conigliaro en foto de estudio con las huellas del pelotazo que recibió en la cara en 1970; a Julius Erving dominando en el Spectrum de Filadelfia; a Vince Lombardi cargado en hombros luego de ganar el Super Bowl II y a Roberto Clemente, Willie MaysHank AaronReggie Jackson y otros gigantes del béisbol en acción.

Claro está, ninguna como esa en la que 
Ali noqueó a Liston y él noqueó a su colega con una de las fotos más memorables del deporte.


Hiram Martínez es editor senior de NBA en ESPNdeportes.com desde 2011. Fue editor de deportes de los diarios El Vocero y Primera Hora y reportero de El Nuevo Día en Puerto Rico, en el que cubrió mayormente béisbol, básquetbol, boxeo, tenis y deportes olímpicos. Síguelo en Twitter @hiramart. Consulta su archivo de columnas.

 

Hiram Martínez
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No pudo Sosa con González

INGLEWOOD, California-- El nuevo ídolo del boxeo de Nicaragua, Román 'Chocolatito' González, ni se despeinó para conservar el título mundial de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo, al realizar su segunda defensa, noqueando técnicamente al mexicano Edgar Sosa, a los 2 minutos y 37 segundos del segundo asalto, este sábado por la noche.

 

 Roman Gonzalez

 

Este pleito fue el evento coestelar de una función boxística que tuvo como escenario al Forum de Inglewood, California, en la que los protagonistas principales fueron el kazajo Gennady Glolovkin y el estadounidense Willie Monroe Jr.

El centroamericano, quien se mantuvo sin mácula en su historial boxístico, impuso un ritmo frenético al combate, desde el asalto inicial, mientras Sosa intentaba capear el temporal, en medio de los gritos de ¡Nicaragua¡, ¡Nicaragua¡, que esta vez, opacaron a los de México¡, en el histórico mueble de las calles Praire y Century.

Las combinaciones, verdaderas ráfagas, alternando el castigo al rostro y a las partes blandas del mexicano, quien, en el mismo primer acto, tocaba la lona con las manos, sin que el juéz Raúl Caíz, la contara como cada oficial, marcaban la pauta de este combate.

Sin embargo, el vendaval aumentó su intensidad con el campanazo que citaba para la segunda vuelta.

'Chocolatito' no bajo la intensidad y la acuciosidad de su ataque.

Principalmente, sus golpes de zurda, ganchos que eran alternados al rostro y al hígado, hicieron estragos en la resistencia de Sosa, quien se fue en dos ocasiones la lona.

Y cuando ya aquello estaba convertido en una verdadera paliza, el tercer hombre sobre la lona, se compadeció y detuvo la desigual pelea.

Román González conectó 72 de 130 los golpes que lanzó, 75 por ciento, de acuerdo a compu box.

AGRADECIMIENTO DE GONZÁLEZ

"Agradezco a todos mis compatriotas que vinieron a apoyarme esta noche," dijo González, quien evocó la memoria del gran Alexis Arguello.

"El me enseñó la disciplina del boxeo", aseguró.

De su primera presentación en una cadena con audiencia nacional e internacional, en Estados Unidos destacó: "me dá gusto que hayan podido ver todo mi talento."

'Chocolatito' se adjudicó el título universal de peso mosca del Consejo Mundial de Boxeo, el pasado mes de septiembre, luego de imponerse con un nocauts técnico en 9 episodios,al japonés Akira Yaegashi.

González (43-0, con 37 KO) acumula 9 triunfos al hilo por la vía corta y se encuentra entre los cuatro mejores campeones del mundo, en cuanto a su porcentaje de triunfos por la vía rápida, que es del 86 por ciento.

Sosa, quien el viernes experimentó algunos problemas para registrar las 112 libras para la categoría mosca, deja su historial en 51-9, con 30 KO's.

El pugilista capitalino había logrado en su más reciente compromiso un triunfo por decisión unánime, sobre Carlos Melo, el pasado mes de noviembre.

Durante 2007 y 2009 Sosa fue el monarca mundial del CMB en peso mini mosca.

 

 


Rigo Cervantez Cuenta con 30 años de trayectoria periodística, cubriendo boxeo de título mundial, Series Mundiales de beisbol, seis Copas Mundiales y tres Olimpíadas. Integró el equipo ganador de tres premios Emmy por las transmisiones del futbol en los Juegos de Londres 2012. Consulta su archivo de columnas.

Monroe Jr. podría frustar a GGG

Román González Gennady Golovkin

Carlos Narváez Rosario

 El kazajo Gennady Golovkin tratará el sábado de extender a 20 sus victorias por la vía rápida de forma consecutiva cuando enfrente al estadounidense Willie Monroe Jr, un peleador de menor experiencia pero cuyas habilidades boxísticas podrían frustrar las intenciones del potente pegador y campeón mundial de las 160 libras.

 

Golovkin y Monroe Jr. se enfrentará en la estelar de evento que tendrá lugar en el Forum de Inglewood, California, y cuya pelea coestelar será el gran choque entre el invicto campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo, el nicaragüense Román 'Chocolatito' González ante el mexicano Edgar Sosa.

 

Será un cartel que sin dudas promete mucha más acción que lo que hemos podido observar en las pasadas semanas en los eventos del 2 y 9 de mayo, que estuvieron estelarizados por Floyd Mayweather Jr. y Manny Pacquiao, y Saúl 'Canelo' Álvarez y James Kirkland respectivamente.

 

En el caso de Golovkin, que lleva con un magistral récord de 32-0 y 29 nocáuts, la pelea ante Monroe (19-1,6 KO), hijo de aquel peleador de igual nombre que venció una vez por decisión a la leyenda 'Marvelous' Marvin Hagler, podría convertirse en una dura prueba para el 'GGG'.

 

Desde el 2008, Golovkin no se enfrenta a un peleador con las cualidades para llevarlo al máximo de 12 asaltos. Igualmente Monroe tampoco se ha medido a un púgil que someta a sus rivales a tanta presión con golpes de poder.

 

Monroe viene de vencer por amplia decisión unánime el pasado mes de enero al texano Brian Vera un púgil que tuvo dos duros combates con Julio Cesar Chávez Jr.

 

Golovkin es campeón mediano de la AMB e interino del Consejo Mundial de Boxeo. Desde hace tiempo viene retando a los máximos exponentes de su división, especialmente al campeón en propiedad del CMB, Miguel Ángel Cotto, pero sus esfuerzos -- al momento -- han sido infructuosos.

 

Golovkin es una de esas figuras en ascenso que buscan su espacio entre las estrellas del boxeo rentado con miras a adentrarse en el negocio del 'pague por ver'.

 

Sin embargo, Monroe -- aunque muchos piensan lo contrario -- es un peleador que tiene las herramientas para retrasarle esos planes por su calidad boxística. Golovkin todavía no se ha medido a un peleador técnico-táctico. El australiano Daniel Geale demostró un poco de esa técnica y deslució por segundos a Golovkin, quien luego lo acorraló para ponerle fin al combate entre ambos en el tercer asalto.

 

El kazajo está 300-1 en las apuestas, lo que demuestra que es sin dudas el favorito para vencer. Pero aún cuando llegue a las 20 victorias por la vía rápida, Monroe podría darnos una pista de las debilidades de ésta gran estrella en ascenso.

 

ÚLTIMA GRAN PRUEBA PARA SOSA Por su parte, el nicaragüense 'Chocolatito' González, un peleador cuyas actuaciones le han valido para ser uno de los mejores peleadores libra por libra, tendrá la oportunidad de seguir demostrando sus quilates ante el veterano Sosa.

 

El nombre de González, campeón mosca del Consejo Mundial de Boxeo, sigue sonando para una futura revancha ante el doble titular de ese peso en la Asociación Mundial y Organización Mundial de Boxeo, el mexicano Juan Francisco 'El Gallo' Estrada.

 

Un nuevo encuentro entre González y Estrada es muy esperado por la afición boxística y levantaría esa división de los pesos pequeños.

 

González (42-0 y 36 KO ) busca afianzarse como la gran figura de la división mosca. También es peleador insignia de un Nicaragüa que aún recuerda los grandes momentos que le ofreció una vez aquella gran estrella de la división súper ligero Alexis Argüello.

 

Para Sosa, que tiene marca de 51-0 y 30 nocáuts, su pelea con González será la oportunidad más grande de volver a los primeros planos del boxeo rentado. A sus 35 años también podría ser su última.

 

El cartel será difundido por HBO y es organizado por las empresas K2 Promotions en unión a GGG Promotions y el promotor Artie Pelullo, de Banner Promotions.

 

Otros cuatro combates en el respaldo componen la velada.

 

El referí del pleito Golovkin-Monroe lo será el veterano Jack Reiss, mientras que el panel de oficiales estará compuesto por Adalaide Byrd, Steve Weisfeld y Pat Russell.

NO FUE UNA “GRAN PELEA”

 

HOUSTON, TX - MAY 9: Saul

 

 

Por Andrés Pascual

Un buen nocao, bonito y demoledor, el propio peleador lo considera “el mejor de su carrera” y tal vez nadie lo dude, pero no fue una gran pelea, tampoco va a ser recordada como la de Castillo vs Corrales I por el dramatismo, aquella se insertó entre las más grandes batallas del ring por un round ¡UNO SOLO! del nivel de cualquiera de los más sangrientos y disputados en los anales de Fistiana. Derecho propio y exclusivo.

 corrales vs castillo buena

Resulta que, el fuera de combate que tiró a Kirkland por la cuenta irremediable, no fue el sello del esfuerzo supremo de quien tuviera la pelea perdida y eso hace la diferencia con Corrales, por la reacción ganadora para quien, menos de 10 segundos antes, la posibilidad de la victoria descansaba en el fondo del Cañón del Colorado por lo lejos que se le puso.

corrales castillo referí interviene

Pienso en otro pleito, que inscribió en la imortalidad la petición de Marciano al referí en su esquina para que lo dejara seguir: el gran campeón estaba al borde del nocao técnico por la nariz lesionada seriamente, se la aceptaron con la condición de que “ganaba en ese o la detenían”, entonces, el ítaloamericano noqueó a Ezzard Charles con la demostración, más que de poder, de determinación, de seguridad en sí mismo que haya conocido el deporte de las orejas de coliflores hasta hoy.

marciano nariz cortada buena

Canelo Álvarez firmó a los 15 años, el día que concluyó su adolescencia había ganado más de 15 batallas, ahora tiene 24, sin dudas, se puede decir que, todavía, está en fase de aprendizaje, a partir de ahora, cada día será más boxeador, más goloso, más determinado y más peligroso; porque, ni lo olvide ni se deje engañar, el muchacho es bueno, no es Chávez ni Márquez, pero es bueno…

Hasta hoy, el peleador que le pirateó Óscar a Tutico ha peleado 47 veces y su récord es de inmortal: 45-1-1, 32 KO’s. Ha boxeado 314 asaltos y el porcentaje de nocaos sobre disputadas es de 68.09 %. Si se le olvidó o no lo sabe, un boxeador es considerado pegador no por lo duro que golpee, sino porque presente el 50 % de efectividad en fuera de combate al término de su carrera.

James Kirkland tiene 31 años, ha peleado 34 veces con récord de 32-2, 28 KO’s, ha boxeado 113 rounds, lo que evidencia mucho menos ring que el Canelo, pero el mexicano empezó primero, un niño…A veces la diferencia de tiempo de trabajo no genera la calidad, porque un fenómeno es imbatible, tal vez, desde las 10 primeras peleas y su proyección no falla, además, aprende más rápido y tiene el extra natural de los inmortales. No es el caso de Kirkland, que ni de juego admite el calificativo de estrella. Este peleador ofrece el 82.5 % de efectividad noqueadora.

En el importantísimo renglón del nocao de acuerdo al tiempo de pelea, que da fe de la capacidad de resistencia, de la fuerza y del aire del boxeador, Canelo Álvarez ha anestesiado a 8 contrarios a partir del 8vo, 4 de ellos entre el 10mo y el 12. James Kirkland ha puesto a dormir a dos oponentes en el 8vo, ni más ni menos…

¿Por qué no debe considerarse la pelea Canelo vs Kirkland una de las grandes batallas del ring, incluso ni un gran pleito, con menos del sensacionalismo necesario para calificarlo así? En primer lugar, su duración, menos de tres rounds; en segundo, porque, en tan poco tiempo, nadie pudo definir qué estrategia se orientó por la esquina, al modo mío de verlo, en el caso del perdedor, ninguna más allá de “sal y cáele a golpes” y esto no es un plan técnico de manuales, sino la orden para una “pelea real” de sótano. Canelo hizo lo de siempre.

Por esas razones, ese combate es sino otra victoria del Canelo, que le dio duro durante casi 11 minutos a un individuo que, aunque de más edad, pareció un amateur ante el boxeador mexicano, un casi novato en ciernes.

ESTÁN BUSCANDO UN NUEVO PRÍNCIPE AFROAMERICANO PARA EL BOXEO

 

ESTÁN BUSCANDO UN NUEVO PRÍNCIPE AFROAMERICANO PARA EL BOXEO

 

Por Andrés Pascual 

 
Si algo tiene positivo Floyd Mayweather jr es intuición para el negocio, en los anales de Fistiana, quizás solo Robinson pueda comparársele. 
El tipo, que vende más que nadie, lo sabe y lo emplea a favor y en ese exagerado barrage de ventas, caen los que lo odian y ven sus peleas para disfrutar su derrota y los que lo siguen por sus facultades como boxeador de estilo y clase. 
Por lo general, poca gente entiende que el odio que le dispensan al estilista lo alimenta el propio boxeador, porque le conviene a sus finanzas. 
En cierto nivel de comparación, el tipo es una lumbrera y lo que hace deja chiquito a Bob Arum, libro abierto de mala voluntad contra el deporte, o célebre “saco de trampas” tan evidentes que ya no puede esconderse. 
Me contaba un entendido en la materia que, por ciertos movimientos razonables, quizás estén buscando al peleador capaz de sustituir a Floyd, posiblemente André Ward. 
Hay algo cierto con Mayweather: 50 CTS lo dejó fuera en las conversaciones sobre la posible próxima pelea de Pacquiao y el Niño Feísimo está molesto y reclamando su parte, además, comenzó a amenazar sobre su paso hacia el MMA. 
En este entorno, pues la pelea del sábado próximo en Oakland entre André Ward (25-0, 13 KO´s) y Chad Dawson (31-1, 17 KO´s, 1 NC), pudiera verse como el primer paso en la elección del doble campeón supermediano del CMB y de la AMB, fajas que estarán en juego en el bout. 
Aunque Ward no es un pegador con nocao punch, posiblemente sea el mejor peleador de welter hacia arriba del momento, porque boxea con instinto e intuición, pega con olfato, es rápido y tira como se debe en el profesionalismo, mucho y con puntería, además, se mueve a gran velocidad en el ring. 
Dawson, que es un peleador zurdo de cuidado, acaso lo mejor en lightheavy, técnicamente bueno, con resistencia y sin punch demoledor, pero que puede noquear desde su incómoda guardia, va a subir el sábado como el escalón que se necesita para iniciar la imposición de André Ward como el fenómeno del pugilismo que sustituya a Mayweather jr exitosamente. 
Como hacen a menudo para beneficiar a un pugilista, Chad Dawson tiene que bajar de peso a buscar los cinturones de Ward. 
Verdad que André Ward es un gran boxeador técnicamente, pero, si lo benefician con el peso en que será el pleito, a pesar de las libras con que suban, ni si Dios baja del cielo puede ganar el actual campeón lightheavy el sábado. 

TIRARON MÁS GOLPES EN 3 ROUNDS QUE PACQUIAO Y MAY jr EN 12

 

canelo kirkland

 

 

Por Andrés Pascual

En el boxeo se le llama rounds “de estudio” al primero, o al primero y al segundo en que dos boxeadores se analizan visualmente a ver por dónde pueden romper las hostilidades, por lo general, el jab es el único impacto, si llega, que hace su parte.

En la pelea entre Kirkland y Canelo Álvarez ni intentos, de inmediato, el americano desechó cualquier tipo de reconocimiento del terreno e inició el ataque ¿A que se debió? Posiblemente a la fama de mal defensor del azteca o a la acción sorpresiva para “no dejarlo respirar”, para que no pudiera acomodarse y pegar, posiblemente en su esquina le dijeron que “le cayera a piñazos al hombre”. Y eso hizo…

Pero Canelo le respondió, lo adivinó y lo tiró al final del primero…Mal que bien, hay que reconocer cosas en Canelo: es bravo, aguanta, pega y siempre está preparado para la guerra, si algún peleador lo ha hecho lucir mal, no significa que pueda despojársele de su bien ganado lugar en el escalafón como uno de los mejores boxeadores de la actualidad, sencillamente, es bueno sin ribetes de maravilla y muy popular, capaz de asegurar el beneficio económico como la atracción de taquilla que es en el mercado boxístico.

El segundo fue de mucha acción también, Kirkland puso presión para que Canelo tuviera que echar el resto, el mexicano aceptó el intercambio y concluyó el episodio con el mulato en mal estado pero de pie.

“A la 3era va la vencida”, nunca como en esta pelea ajustó mejor la frase premonitoria: el estadounidense regresó al trillo con otra andanada de golpes que el Canelo se comió sin mayores consecuencias, entonces metió un gancho y “BUM”, Kirkland al suelo, se levantó herido y el pupilo de Óscar lo remató con una derecha recta bella, de esas que, a través de la historia del boxeo, quien la recibe lo recuerda mañana. Nocao y este cuento se ha “acaba’o…”