Blogia
BEISBOL 007

BOXEO MUNDIAL

'Money' vs 'Canelo': danza de los millones con final anunciado

 

Floyd Mayweather permanece al frente de las apuestas en Las Vegas, donde el sábado enfrentará en el hotel-casino MGM Grand al mexicano Saúl Álvarez en una pelea que para muchos tiene un final anunciado de antemano: victoria del 'Money' estadounidense por cualquier vía.

El combate, promocionado bajo el lema "El Único: Mayweather vs Canelo", está pactado a 12 asaltos en 152 libras (superwelters), pero se estarán disputando también los títulos de las 154 libras del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) y la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) en poder del 'Canelo' Álvarez.

Aunque el margen en las apuestas se ha ido reduciendo, la gran mayoría de los expertos vaticina el triunfo de Mayweather (44-0, 26 kos) dado su mayor millaje en el ring, dominio completo de los fundamentos, calidad de los rivales que ha vencido, y una confianza a toda prueba en sus talentos para boxear, y hacer dinero.

No por gusto, cuando dejó de ver el boxeo como un medio de ganarse la vida y empezó a mirarlo desde la perspectiva de un negocio rentable, Mayweather decidió cambiarse el apodo de 'Pretty Boy' por el de 'Money'.

La nueva mina de oro del boxeo estaba en venta -agotadas en su productividad las de Oscar de la Hoya y Manny Pacquiao-, y la cadena televisiva Showtime la firmó por seis peleas y cerca de 200 millones de dólares.

"Estoy en la cima. Soy la cara del boxeo y estoy dedicado a mi oficio. Yo soy el 'Money' y hago ganar montones de dinero a mucha gente", subrayó Mayweather, que ante Álvarez tiene garantizada una bolsa de 41.5 millones de dólares, gane o pierda.

Con ello, Mayweather rompió su propio récord para el sueldo de un peleador, que era de 32 millones, logrados en mayo pasado cuando derrotó al estadounidense de raíces mexicanas Robert Guerrero.

Con 36 años, Mayweather sabe que no le queda mucho más tiempo en el ring, y eso explica que ésta sea la primera vez en mucho tiempo que realice dos peleas en un mismo año.

No es un secreto que Floyd Mayweather es hoy la gallina de los huevos de oro de Las Vegas. Sus peleas atraen miles de turistas y dejan miles de millones de dólares a los negocios de la ciudad.

No por gusto, y a petición de los principales empresarios y autoridades de la Meca del Juego, un juez de Las Vegas le aplazó el ingreso en la cárcel -para cumplir 90 dias de prisión por violencia doméstica-, a fin de que pudiera pelear el 5 de mayo de 2012 contra el puertorriqueño Miguel Cotto.

El combate Alvarez-Mayweather es el de mayor recaudación por taquilla de una función de boxeo en Las Vegas, pues las ventas para el espectáculo en la Grand Garden Arena del hotel-casino MGM Grand superaron los 20 millones de dólares, confirmó a la AFP Richard Schaeffer, CEO de Golden Boy Promotions.

"La cifra ya superó ampliamente el récord de de una pelera, los 18.419.200 millones que juntó el pleito entre Oscar de la Hoya y el propio Mayweather, el 5 de mayo de 2007", apuntó Schaeffer.

El ejecutivo añadió que "las opciones para ver la pelea en Estados Unidos incluyen su transmisión en 547 salas de cine, con costo de 13 dólares por entrada. Además, Golden Boy espera vender 25 mil boletos para ver el duelo entre ambos en Las Vegas, pero en circuito cerrado".

Ante todo el relumbre dorado que emana Mayweather -literal y metafóricamente, pues carga cadenas y anillos de oro valorados en millones de dólares-, ¿que puede oponer el 'Canelo' Alvarez?

El chico de Guadalajara, 13 años menor que Mayweather y con récord de 42-0, 30 kos, posee sin dudas pegada, valor y tesón para enfrentar el desafío más grande de su carrera.

Nadie duda de su capacidad de asimilar golpes, ni tampoco de su olfato para desembarcarlos, pero su boxeo frontal y de poco movimientos de torso le harán presa fácil para el golpeo incesante y preciso a que lo someterá Mayweather.

El estadounidense no gana por nocáut desde el 2007, cuando derrotó al inglés Ricky Hatton. Pero sus rivales han terminado al borde del fuera de combate debido al cúmulo de golpes recibidos.

La estelar subirá a las 12 en el Este

 

LAS VEGAS -- La programación está lista. Showtime y Golden Boy Promotions anunciaron que el esperado duelo entre Floyd Mayweather y Saúl 'Canelo' Álvarez subirá después de las 20:30 horas, hora local.

 De acuerdo con una persona cercana a la promoción, está programado que Lucas Matthysse y Danny García suban al ring aproximadamente a las 19:30 horas, es decir, las 21:30 horas, tiempo de la Ciudad de México, y después se abrirá un espacio para todo el espectáculo que han preparado para alistar todo para el duelo estelar.

Tras la pelea de los Superligeros, entonces se entonarán los himnos nacionales y se procederá a la llegada de los peleadores, quienes dependiendo los resultados, estarían combatiendo alrededor de las 21:00 horas locales, 23:00 horas de la Ciudad de México y 24:00 hora del Este.

Las opciones para ver la pelea en Estados Unidos incluyen su transmisión en 547 salas de cine, con costo de 13 dólares por entrada. Además, Golden Boy espera vender 25 mil boletos para ver el duelo entre ambos en Las Vegas, pero en circuito cerrado.

En México, se ha anunciado que la pelea de Canelo y Mayweather irá en vivo, es decir, no antes de las 22:30 horas, pero están aún por definir qué otras peleas se transmitirán del evento.

La pelea está pactada en 152 libras, de acuerdo con el contrato, pero estarán disputando los títulos de las 154 libras del Consejo Mundial de Boxeo y Asociación Mundial de Boxeo en poder de Álvarez Barragán.

DE ACUERDO A LAS NOVEDADES, HAY QUE HACER AJUSTES

Por Andrés Pascual

El hombre discutirá “el cinturón mundial interino del peso… ”, si algo es ridículo en el manejo atropellado del pugilismo profesional es la creación de “cintos”.

Los hay de todas las clases de materia existentes: minerales, piedras preciosas… nadie sabe cómo no aparece todavía el de frutas.

¿Por qué los crearon? Porque estos “señorones” que controlan Fistiana creen que compadecen al que sufrió el robo preparado en sus oficinas, lo mismo a través del veredicto de una pelea que al escamotearle la posibilidad de optar por un campeonato real, entonces resuelven con “el cinto de mentiras”.

La más codiciada de las prendas de la lista de espera para cierta prensa es el “título interino”: manejan el término que da gusto; por cualquier cosa, al menor descuido, allá va “tendrá su oportunidad por el título interino de tal división…”

Pero un “interino” no es un campeón mundial y deberían eliminar ese nombre cada vez que se produce una pelea con la posibilidad de convertirse en el primero del escalafón, que es realmente lo que se logra si se gana un pleito que tenga como finalidad combatir por una faja de verdad.

Y deberían eliminarlo, aunque el promotaje informe una pelea clasificatoria como “título interino”, porque no se puede mantener la bola en juego “fair” de los únicos interesados con resultados positivos en esta miseria moral que es el boxeo de hoy, y hablo de dinero.

Si ellos desean manipular de manera brutal la decencia del deporte hasta el léxico que hace ridículo al que repite y no gana por escribir esa barbaridad, lo inteligente debería ser no dejarse ni intimidar ni manejar como quieren y hacen estos elementos, que ya no tienen algo más que inventar para pisotearlo todo en el pugilismo.

En otro orden de cosas, si permanece el tratamiento de campeón interino a un peleador que se convirtió en el número 1 del ranking de una división si gana una de estas peleas; si, como se entiende, lo que pretenden es imponer el detalle como novedad técnica, pues tienen que alterar las listas históricas de campeones por divisiones, porque muchísimos que nunca ganaron un “cinto”, a los que nadie se refiere como campeones, fueron los primeros de una o de más de una división durante un tiempo más que prudencial.

Los cubanos Kid Tunero, Orlando Zulueta, Douglas Vaillant y Ángel Robinson García pudieran ser considerados así, o el Indio Ortega, pero a Mantequilla Nápoles (que recibió uno honorífico de diamantes del CMB) deberían nombrarlo doble campeón, una vez que limpió el escalafón ligero más de una vez y no le dieron la oportunidad por el miedo de los apoderados de Sandro Lopopolo como de Carlos Ortiz.

Luis Manuel Rodríguez estuvo más de un año como primer retador del peso mediano y esos que tratan “lo interino” como campeonato mundial, tampoco lo tienen en cuenta.

El viernes 26 de julio del año en curso, el cronista deportivo del Nuevo Herald, Jorge Ebro, escribió: “el cubano Yoandri Salinas listo para reclamar el cielo de las 122 libras”, además del estilo “raro”, de poco brillo que tienen los que escriben sobre deportes en ese libelo, Ebro ha dado la impresión de que el cubano que peleará por el “interino supergallo” no solo tratará de ganar el campeonato mundial de su división, sino que, si lograra imponerse, por la forma como manejo la información, no existe algo más importante en el camino del antillano.

Unas veces por “el exceso de decencia”, otras por la “objetividad” y la mayoría por “el balance informativo”, el caso es que la otra contribución que le hacen al respeto por “el respetable” estos “escribidores”, además de confundirlos, es pisotearlos desde su propia mediocridad de “analistas deportivos”.

Súper pelea 1: Hearns-Hagler

Hearns/Hagler

 

Es una gran época para el boxeo, con uno de los mejores años del deporte en épocas recientes apenas completando dos terceras partes, y un puñado de grandes funciones todavía por efectuarse antes de que el calendario de la vuelta de nuevo.

Con Floyd Mayweather Jr. defendiendo su corona libra-por-libra contra el mexicano predilecto "Canelo" Álvarez el 14 de septiembre, Juan Manuel Márquez en busca de una quinta corona contra el campeón welter Timothy Bradley Jr. el 12 de octubre y Manny Pacquiao preparándose para llevar boxeo de clase mundial a China contra Brandon Ríos el 23 de noviembre, nunca ha habido un mejor tiempo para celebrar la fastuosidad de las peleas de boxeo como el actual.

Entonces, en los próximos 10 días haremos la cuenta regresiva de las mejores peleas de box en la era de ESPN (remontándonos al 7 de septiembre de 1979, para aquellos que les interese le fecha exacta), seleccionadas por nuestro panel de expertos. Por supuesto, sabemos que pueden existir, ejem, desacuerdos acerca de un tópico tan subjetivo, así que nos gustaría saber qué opinan de nuestras elecciones, recibir las suyas y escuchar cualquier otro comentario que tengan relacionado con nuestro proyecto. Solamente envíen un tuit usando el hashtag #ESPNsuperfights y probablemente destaquemos su comentario. 

Hay peleas plagadas de acción, y luego está esto: el espectáculo inolvidable brindado por Marvin Hagler y Thomas Hearns, que se golpearon con un desenfreno insensato tan impresionante, que llegó a ser venerada como la pelea de acción por excelencia, aquella con la que toda las demás son comparadas.

La pelea no duró mucho -- menos de tres rounds completos (8 minutos, 1 segundo, para ser exactos) -- pero quizá fueron los tres rounds más electrizantes en la historia del boxeo. Fueron tres asaltos de violencia pura en el escenario más grande del boxeo, entre dos de los mejores en el negocio que, junto a Sugar Ray Leonard y Roberto Durán, definieron al deporte en la década de los años 80.

Tanto Hagler como Hearns hubieran preferido una pelea contra Leonard. Hagler estaba hambriento por los reflectores y la enorme bolsa que eso traería, y Hearns quería la revancha de su única derrota, un knockout en 14 rounds en su legendaria pelea de 1981, por el título indiscutido de peso welter. Pero con Leonard en uno de sus retiros y fuera del panorama, Hagler y Hearns se apuntaron uno al otro.

Hagler, de 30 años y con récord de 60-2-2 (con 50 knockouts y habiendo vengado ambas derrotas), era el campeón indiscutido de peso medio. Hearns, de 26 años, tenía marca de 40-1 con 34 KO, y había dejado atrás la derrota contra Leonard obteniendo la corona súper welter, pero subiría de peso para retar por la corona de Hagler en las 160 libras.

Muchos olvidan que Hagler y Hearns originalmente estaban programados para pelear en mayo de 1982, pero Hearns sufrió una lesión en la mano derecha, forzando a que la pelea fuera pospuesta y posteriormente cancelada, enfureciendo a Hagler.

 

 

Ambos siguieron peleando contra otros rivales, pero cuando fue el momento correcto, Hagler-Hearns fue eventualmente pactada de nuevo, en esta ocasión para el 15 de abril de 1985, en la arena al aire libre del afamado Caesars Palace en Las Vegas. Una promoción masiva le siguió, incluyendo una gira de prensa de casi dos semanas, en más de 20 ciudades por todo el país.

Día tras día, Hagler y Hearns fueron cara-a-cara, se insultaron mutuamente y respondieron las mismas preguntas una y otra vez. Ellos rápidamente se cansaron uno del otro, y se molestaron de tal manera que casi llegan a los golpes durante la gira de prensa. En más de una ocasión.

Para cuando llegó el momento de que entraran al ring, parecía que querían matarse mutuamente.

Tras una enorme promoción, cuando sonó la campana, no hubo momento de espera. Ellos se atacaron uno al otro, y la pelea estaba en marcha. Golpe tras golpe, ningún hombre cedió en un increíble primer round considerado por muchos como el más grande en la historia del boxeo.

Fue una absoluta locura.

Hagler lesionó a Hearns de inmediato con un derechazo, y ellos pasaron el resto del round enfrascados en series feroces de intercambios.

Hearns le propinó una cortada en la frente a Hagler y, como nos enteramos después, también se fracturó la mano derecha -- el arma de poder que había despachado a muchos de sus rivales previos.

"Fue una pelea completa, lograda en tres minutos", dijo el cronista Al Michaels luego que el round terminara.

El ritmo disminuyó en el segundo asalto, pero esto es relativo. No había forma de igualar el ritmo veloz que los peleadores habían impuesto en los primeros tres minutos. De todas formas, estuvo llena de acción pese a que Hearns estaba levemente débil de sus piernas.

Ellos pasaron los últimos 30 segundos del segundo asalto en un intercambio extendido, mientras la sangre brotaba de la cortada en la frente de Hagler. Su esquina hizo un trabajo admirable cerrándola entre episodios, pero se abrió de nuevo en el tercer asalto. Con el rostro de Hagler cubierto por la sangre, el réferi Richard Steele pidió tiempo para que el médico de ringside revisara la cortada.

Consternado obviamente de que la pelea podría ser detenida por la cortada, Hagler se lanzó por el nocaut, presionando aún más de lo que había hecho en los primeros dos rounds. Él impactó a Hearns con un derechazo que lo sacudió y mantuvo la presión, eventualmente conectando otro derechazo limpio al costado de la cabeza de Hearns, que lo tambaleó. Hagler prosiguió con otros dos derechazos que dejaron a Hearns flácido y cayendo a la lona como una toalla desechada. De alguna forma, un Hearns semi-consciente logró levantarse a la cuenta de nueve, pero ya estaba ido. Steele puso un brazo alrededor de Hearns, y ondeó el otro brazo en todo lo alto, poniendo fin a una de las más increíbles peleas en la historia del boxeo.

 Hagler, cuyo rostro era cubierto por una máscara de sangre, celebró, mientras Hearns fue cargado de vuelta a su esquina por un asistente. Ellos habían peleado tres rounds que vivirán por siempre.

Dan Rafael  es analista de boxeo para ESPN.com. Rafael comenzó a escribir para ESPN.com en el 2005 luego de trabajar como escritor de boxeo por cinco años para el diario USA Today. Puede comunicarse con él a través de Twitter en la cuenta danrafaelespn. Consulta su archivo de columnas.

Un campeón te muestra cómo ganarle al “cangrejismo”

 

Ricardo “El Finito” López, campeón boxeador invicto y, mexicano, explica cómo se puede lograr el éxito sin dejarse llevar por el “no se puede”.

México tiene una cultura cangrejista, sentencia un campeón mexicano.  A pesar de la grandeza de su gente, en el común denominador de los mexicanos existe una sensación de que cualquiera que quiera alcanzar un sueño encuentra en quienes le rodean una serie de obstáculos y malos augurios que se centran en el “no se puede”. Para el campeón Mundial de Boxeo, Ricardo “El Finito” López, esto fue una realidad a lo largo de su carrera; sin embargo, encontró en su disciplina las claves que le permitieron mantener su inspiración y alcanzar el éxito. 

En una charla que ofreció a los empleados del Grupo Editorial Impresiones Aéreas, el hombre que como profesional realizó 52 peleas y que nunca perdió -aunque empató en una ocasión-, narró cómo desde los siete años encontró en el boxeo una pasión y logró colocarse el cinturón de campeón sin conocer la derrota, hecho que le permitió entrar al Salón de la Fama en un tiempo récord de cinco años después de su retiro.

Fueron tres las claves que mantuvieron su sueño intacto: actitud, preparación estratégica y ejecución efectiva.  A lo largo de 18 años aprendió que para vencer al oponente hay que combatir el miedo propio con fuerza de voluntad, disciplina y esfuerzo. “Quienes no alcanzan el éxito no es porque no puedan. Es porque falta trabajo y algo qué aprender”.

Un primer paso es ponerse la camiseta, y no precisamente la de la empresa sino la propia. Tener clara la meta personal  es vital para trazar el objetivo sin importar los comentarios del exterior. “El conformismo y el escepticismo se desechan con buena vibra y mucha actitud”.

Después viene la dedicación, que es la disciplina con la que se allana el camino para trabajar sin interrupciones. “Encontré en Rocky una inspiración. Era un niño y me levantaba –igual que su héroe– a las cuatro de la mañana, comía la misma cantidad de huevos y me enfundaba en una rutina para ir a la escuela y llegar puntualmente al gimnasio”.

La preparación estratégica la encontró en su entrenador, a quien siguió con constancia ciega para aprender cada detalle de la técnica que después le permitiría analizar a su oponente y actuar con responsabilidad, entendida ésta como su capacidad de respuesta ante cualquier circunstancia.

Leídos como una receta de cocina, estos términos podrían resultar increíblemente fáciles y de sentido común, pero llevarlos a la práctica conlleva una lucha constante para reivindicar el camino personal hacia la meta, que inevitablemente se ve envuelta en una vorágine de comentarios: “no se puede”, “estás loco”, “sólo los que tienen contactos”…

Se vale sentir miedo, se vale llorar ante las circunstancias, pero lo más importante ante la adversidad es estar consciente de que si se ha trabajado con disciplina y constancia, la meta no es un destino inalcanzable.

Después de pelear en varias ocasiones en las funciones  amateur que solían presentarse en las ferias, su primera gran oportunidad le llegó: peleó por “El Guante de Oro” y lo ganó. La limpieza en su técnica que le permitía noquear a sus oponentes le valió el apodo de “El Finito López”.

Poco a poco fue escalando peldaños a pesar del desdén de familiares, amigos y deportistas. Una tarde, cuando llegaba a entrenar, su coach, “El Cuyo” Hernández, lo sorprendió con la noticia de su vida:

–    ¿Cuál es tu sueño?, le preguntó.
–    Pues ser campeón, le respondió.

Semanas más tarde, el mexicano viajaba a Japón para enfrentar al campeón mundial, a quien le arrebató el cinturón y la máxima presea en la categoría de peso mínimo.

Lo había logrado. Luego de 18 años y una carrera impecable a base de actitud, constancia, disciplina y preparación, había llegado a la cumbre de su sueño. Pero lo difícil no fue llegar, sino mantenerse. Tras ser galardonado en Europa como uno de los grandes boxeadores en la historia, sintió que podía gozar el confort y dejar que el aplauso lo mantuviera en las marquesinas. Pero un momento de ego estuvo a punto de arrebatarle lo que con tanto esfuerzo había construido.

Todo estaba listo, sus amigos, familiares, la prensa nacional e internacional estaban reunidos para verlo en combate contra un nicaragüense, famoso por ser bajito pero muy rápido para interponer la cabeza y conectar jabs destructores. En lugar de concentrarse y repasar la estrategia con la que derrotaría a su rival, “El Finito” dedicaba  los minutos previos al combate a enviar saludos a sus amigos. La pelea comenzó y al segundo round su oponente, con la rapidez que le caracterizaba, le conectó tremendo golpe que lo mandó a la lona. Se levantó de milagro, sus piernas no le respondían, pero le quedaban el torso y la cabeza. Entonces aplicó una clave: la implementación del cambio rápido y efectivo; es decir, reunió la fuerza que le quedaba, analizó al rival, repasó su estrategia e implementó la ejecución efectiva para terminar en un empate técnico.

Conclusión: para “El Finito” López nada fue fácil pero tampoco imposible. Este campeón, orgullo mexicano, afirma que el éxito de una pasión no depende de la suerte ni de la casualidad, es un proceso que exige fuerza mental, corazón y destreza física personal. El mejor antídoto contra el cangrejismo.

Fuente: http://www.altonivel.com.mx/22235-claves-de-un-campeon-contra-el-cangrejismo.html

JHONNY: YA ME DABAN POR ACABADO

Jhonny González

 

“Hermano: ¿cómo te encuentras, hermano? ¿Estás bien?”, pregunta Jhonny González. Está arrodillado sobre la lona al lado de su amigo Abner Mares, a quien acaba de noquear en el primer round en su pelea por el campeonato mundial pluma del Consejo Mundial de Boxeo en California y quien está sentado sobre el cuadrilátero intentando reponerse. “Y ya Abner me dijo, ‘sí, estoy bien, no te preocupes’. Pero él solo lo dijo por inercia porque aún se le veía la vista perdida”.

“Uno nunca pelea con el afán de querer lastimar a su contrincante o causarle algún daño”, explica Jhonny González en entrevista exclusiva para IZQUIERDAZO, “simplemente es por ganar y salir con la mano en alto, es para que la gente te reconozca la victoria. Cuando lo vi que estaba realmente lastimado, sí me preocupe y antes de celebrar, de estar alegre porque había ganado, quise ir a ver cómo estaba”.

Y es que el golpe fue descomunal: un gancho izquierdo al mentón, con extensión y puntería. Un gancho, ese, que llevaba mensaje y estrategia.

“Nosotros practicamos mucho el golpeo al cuerpo porque sabíamos que por ahí podíamos ganar la pelea”, explica el campeón sobre la preparación del golpe que le devolvió el título. “Durante la pelea  uno se da cuenta de cómo reacciona el rival cuando siente los golpes. Me di cuenta que un golpe que le tiré abajo le dolió, lo sintió, y ahí fue cuando pensé en esa finta de pegarle otra vez abajo y cambiársela arriba. Logré conectarlo sólido y ahí fue donde se terminó todo”.

A pesar de que liquidó la pelea con un solo golpe, Jhonny González es un fiel creyente de que no existen los golpes de suerte, asegura que son “tonterías” y tiene argumentos sólidos para apoyar su pensamiento.

“No es suerte, sino dedicación y esfuerzo, es todo lo que hay detrás. A veces te sacrificas más en el gimnasio que en la pelea misma”, asegura. “Ese golpe no es de suerte, porque no solo he noqueado a Abner con ese golpe, sino que ya he noqueado a varios rivales con esa finta que hice de que le iba a pegar abajo y se la cambié arriba. La pelea pasada noqueé de esa misma manera al japonés (Akihiko Katagiri) en la Arena México. Siempre he practicado ese golpe y me sale muy bien”.

La cara de Abner Mares luego de recibir ese gancho era de conmoción, sí, pero también de sorpresa. La misma sorpresa que inundaba a todos los que habían visto el combate. Jhonny González no era el favorito, y sin embargo, sorprendió.

“Desde que llegamos a Los Ángeles, tanto la promotora de Abner como los medios de comunicación, ya me daban por acabado. No me daban ningún tipo de esperanza de ganar, y eso me motivó para ganar la pelea como fuera, para poder callar muchas bocas. Mucha gente, por medio del Twitter, me decía cosas que no eran y en lugar de desanimarme, al contrario, todo eso me motivó para tratar de ganar esta pelea y decirles que estoy de regreso”.

Jhonny siente que no solo era desfavorecido en los pronósticos y en las apuestas, sino también en el trato que recibió en California.

“Desde la arena, los comisionados que estaban en el camerino con nosotros nos molestaron. Casi diciéndole a Nacho Beristáin que no sabía vendar, o sea, ¿cómo le vas a decir a un entrenador de esa talla que no puede vendar a un peleador de esa manera?”, recuerda el peleador del momento mismo en que era vendado antes de la pelea. “Eso es ridículo de un comisionado. Se lo puedes decir a cualquier otro entrenador, pero ¿a un entrenador que es miembro del Salón de la Fama y que ha vendado a cientos de peleadores campeones del mundo? Nos querían desconcentrar desde ahí, pero nosotros nunca perdimos la calma, siempre estuvimos serenos, tranquilos, y a lo que íbamos: a ganar”.

Pero el camino para terminar con el puño en alto en una de las peleas más importantes de su carrera no ha sido fácil para Jhonny González. En octubre del año pasado perdió este mismo cinturón ante Daniel Ponce de León en una pelea accidentada que terminó yéndose a la decisión técnica tras un cabezazo accidental. La decisión, entonces, no favoreció a Jhonny. Lejos de recibir la oportunidad de la revancha, el CMB le dio la oportunidad a Abner Mares, que venía subiendo de división, para retar a Ponce.

“Nunca me desesperé, al contrario, yo sabía que tarde o temprano, se iban a dar las cosas. Yo en la pelea con Ponce no iba a al 100%, no iba bien concentrado, no alcancé a hacer la preparación adecuada por circunstancias personales que a lo mejor muchos no saben.  Ya después de que ganó Abner a Ponce, yo insistí para que se me diera la oportunidad. Yo sabía que esta era, por fin, la oportunidad que tanto estaba buscando, la que tanto sacrificio me había costado para poder llegar a las grandes ligas del boxeo y demostrar que por fin se me hizo justicia y que, por fin, estoy dentro de los grandes del boxeo”.

A pesar de que Jhonny ya había ostentado este mismo cinturón pluma del CMB y que había sido campeón gallo de la OMB, acepta que sigue sin “caerle el veinte” de lo que representa haber noqueado a Abner Mares.

“Ahorita todavía estoy asimilando. Yo sabía que iba a ganar esta pelea, por todo lo que me preparé, pero no sabía de qué manera. Yo pensé que la pelea iba a estar dura, desgastante, iba a salir cortado, hinchado de los ojos, todo adolorido, pero que iba a ganar, eso siempre lo tuve presente. Sin embargo, yo todavía me sorprendo de la forma en que gané, porque nunca pensé que fuera a ser de esta manera, yo pensé que la pelea iba a ser más dura. Pero a veces las peleas más duras se vuelven más fáciles”.

El momento profesional que le ha llegado a Jhonny González es el resultado, asegura, de un nuevo rumbo y una nueva inspiración en su vida personal, esa que lo hizo hacer una escala en su viaje de regreso desde California.

“Vine a Monterrey a ver a mi hija que tiene como un mes y una semana de nacida y a la que no tuve la oportunidad de verla durante toda mi preparación porque estaba concentrado. Yo creo que eso fue una de las motivaciones que me hicieron que entrenara con más ganas para poder regresar a ver a mi hijita como todo un campeón del mundo”.

Y esa inspiración, es por la que Jhonny González quiere ser un campeón pluma duradero, establecido, y enmendar los errores del pasado que lo llevaron a perder su cinturón en su quinta exposición.

“Ya no quiero cometer los mismos errores. El primer error que cometí con Ponce de León fue que me lastimé una costilla durante la sesión del sparring y yo no quise parar la pelea, no la quise cancelar porque yo sabía que iba en una función importante, en la del Canelo, y que eso me iba a dar mucha proyección. Ese fue un error importante que no vuelvo a cometer. Y la segunda situación que me perjudicó fue un tema familiar, ahorita ya estoy feliz con mi actual pareja, pero en ese momento pasaba por un divorcio muy complicado, muy estresante, con jueces, juzgados, pelea aquí y pelea allá. Entonces todo eso es estrés y más cuando hay hijos de por medio, te duele porque estás acostumbrado a estar con ellos todo el tiempo, y de pronto ya nos los ves. Es doloroso”.

Hoy, Jhonny González, campeón pluma del CMB, puede dormir tranquilo. Está feliz sobre el cuadrilátero y, sea causa o sea efecto, está feliz con su familia. Hoy, ya puede festejar, pues su amigo, Abner Mares, ya también se recupera. El poder de un puño rebasa al ring, tiene un impacto en toda una vida, la que hoy vive Jhonny González.

CAYÓ ABNER MARES POR UN GOLPE DE “MALA SUERTE”

 

 

Por Andrés Pascual

La tónica fanática, el comentario previo a la pelea de anoche entre Abner Mares (26-1-1, 13 Ko’s) y Jhonny González (55-8, 47 KO’s) se comportó así:

  1. PAPA RAYMUNDOagosto 24th, 2013 at 6:39

seguro que sera un peleon y no descarto un triunfo del jhonny y aunque soy fanatico de ambos veo ganando a gonzalez y por nocao apueste senores y apunten gana jhonny manana selos dise papa raymundo

  1. ivan delgasoagosto 24th, 2013 at 6:57

Jhonny no gana y menos x nocaut mares minimo lo tumba 2 veces y digonomas 2 veces xk a ia segunda no se levanta jhony ya no es lo k fue antes perdio velocidad y pegada y mares va puro pa delante t presiona y termina sofocandote se adapta a cualkier tipo de pelea pobre rigo si yega a pelear con el rigo corre mucho y mares t persigue mucho con golpes x todos lados asta k t nokea.

Es decir, “tres de café y dos de azúcar…”: un individuo aplicando cierta lógica universal que, por lo general, ni pueden explicar: hay opiniones que se dan, que se cumplen como pronósticos nacidas ajenas al más absoluto y riguroso ABC del deporte, que enorgullece e hincha al ganador de la discusión por el tan pisoteado “se los dije” y a autoproclamarse campeón del conocimiento de barbería (o de internet), con el orgullo del jinete que ganó la última Triple Corona del Hipismo.

La segunda opinión, perdedora hasta el ridículo, que fue capaz de pronosticar hasta las caídas que Mares le infrigiría a González, nace del complejo de superioridad mexicano en el boxeo, que no solo creen que boxean bien, sino que inventaron el deporte.

El caso fue que a Abner Mares lo noquearon y hoy leí opiniones demeritando al peleador al extremo de llamarlo “inflado” por una sola pelea perdida.

Es el fanático de hoy, acostumbrado al espectáculo de mal boxeo, conducido por un cronista peor que trabaja con poco seso y menos tino, pero con voracidad ilimitada por el dinero “por debajo de la mesa”, hasta fabricar estados de opinión diferentes de acuerdo al peleador y, sobre todo, a la nacionalidad.

Contra la sabiduría popular, contra la facultad de opinar con seriedad, conspiran hasta los promotores, por ejemplo, Gary Hyde, que tiene el contrato de Rigondeaux, dijo que este boxeador era “el mejor de Cuba de todos los tiempos…” eso no es una estupidez, en realidad nadie sabe cómo catalogarlo.

Que Hyde lo diga porque no conoce ni la “c” de boxeo cubano, porque ni se ha dignado en averiguar la historia del pugilismo en la Isla, bien; que lo utilice como “gancho” de muy mal gusto para levantar por su cuenta la popularidad de su peleador, al que ni la victoria apabullante contra Donaire pudo, bien; pero que lo publique un cronista del Herald, el periódico de la ciudad donde vive un 80 por ciento de los hombres que vieron el boxeo pre-castrista, donde, además, viven, vivieron y han muerto muchas de las verdaderas glorias del boxeo criollo, son otros 5 pesos. Y así está la cosa…

Anoche Abner Mares no pudo controlar un cambio de guardia contraria, por lo que tampoco pudo ver de dónde salió un gancho que lo lastimó seriamente, que puso sobre la mano de alante de Jonny González, un ex doble campeón mundial, la de poder y recibió el impacto que lo aflojó tanto que no se pudo recuperar.

Acto seguido prevaleció el rematador, que concluyó la faena con otro gancho y derecha recta obligando al referí a detener el pleito por nocao técnico.

En la victoria debe de haber pesado muchísimo que González tuvo detrás al último Maestro, Nacho Beristaín, quien logró estabilizar a un peleador temperamental que a veces parecía un fenómeno y otras un corista.

Fue a los 2.55 del primer round que el referí intervino, porque Mares, hasta ese momento invicto, no podía tenerse en pie con seguridad.

Supongo que haya fanáticos que estén sugiriendo que el ex bantam se retire, porque perdió su primera pelea, una miserable y única derrota hasta hoy.

Guillermo Rigondeaux afirma que le están faltando el respeto

 

JEBRO@ELNUEVOHERALD.COM

Guillermo Rigondeaux trata de no perder la calma, pero no es fácil cuando eres boxeador y tienes la sangre caliente, y además, te das cuenta que las cosas no funcionan como deben ser a tu alrededor. El campeón nada en un mar de dudas sobre lo próximo que viene en su carrera y teme que el tiempo pase en vano mientras la temporada se adentra en su segunda mitad.

El santiaguero es considerado un súper campeón en las 122 libras y su triunfo en abril contra Nonito Donaire fue una demostración técnica de pugilismo. Sin embargo, todo eso se ha traducido en casi nada y durante la entrevista repite la frase “falta de respeto’’ una y otra vez, como si se tratara de un hueso atragantado en su garganta. Lo cierto es que no se siente a gusto con lo que está sucediendo.

Y el campeón, claro está, tiene el derecho de poner el grito en el cielo.

Me cuentan que estás comenzando a entrenar ahora.

“Sí, he empezada ahora, para ver qué pelea aparece, y ahora me dicen que hay una dentro de siete semanas en Canadá, pero eso es una falta de respeto para un campeón. Eso es muy poco tiempo y no voy a aceptar. Siempre se habla de al menos 120 días para una preparación como debe ser. Así que vamos a ver qué pasa’’.

¿Contra quién te quieren poner a pelear?

“El nombre es lo de menos, yo estoy deseoso de enfrentar a cualquiera, el problema mío es el tiempo que deben ofrecerme para realizar un buen campamento y no hacer el ridículo. Dicen que peleo en octubre, si luego en China. A mi lo que me importa es prepararme como es debido para ofrecer lo mejor de mi’’.

Te noto un poco frustrado con esta situación.

“Aquí lo que me molesta es la falta de respeto de Top Rank y de su jefe Bob Arum, que se pone a hacer chistes de muy mal gusto, como ese que dice que para convertirme en superestrella tiene que venir Fidel Castro a promocionarme, que si la gente de HBO vomita cuando escucha mi nombre. Hace poco Top Rank le hizo un homenaje a todos sus campeones y no me invitaron. Me dicen que me van a llevar a esta o aquella cartelera para exponerme y luego se olvidan de esas promesas. Todo es una gran falta de respeto’’.

¿Si tuvieras frente a frente a Arum que le dirías?

“Que se ponga serio conmigo o que me devuelva el contrato, pero no le voy a aceptar más faltas de respeto. Yo me he ganado mis títulos con mucho esfuerzo y no voy a dejar que nada ni nadie me los venga a echar por tierra”.

De ti no hablan, pero uno siente ya como están preparando el regreso de Nonito, restableciendo su figura.

“Sí, claro, él hará lo posible por volver a situar a Nonito en el mundo del boxeo y sacarle dinero. Arum no ha olvidado la entrada de golpes que le di, pero si me lo vuelve a poner en el ring, le vuelvo a partir la cara’’.

¿Y cuál es la causa principal de todo? ¿Ignorancia? ¿Racismo?

“No, la falta de respeto. El no trata a todos por igual. De eso no me queda duda. Yo trato de no coger lucha y trato de que eso no me afecte, pero no es fácil’’.

¿Cómo es tu relación con tu manager Gary Hyde y con tu promotora Caribe?

“Todo está bien. Yo estoy en mi lugar y ellos en el suyo. Yo hago mi trabajo y espero que ellos también hagan el suyo. Ellos también tienen que discutir, velar por mis intereses, porque ven ese viejo y es como si hubieran visto a Jesucristo. Ellos podrán respetar a Arum, pero cuando yo lo vea le voy a pedir cuentas o me devuelve el contrato. Me están haciendo perder el tiempo’’.

No recuerdo nunca que un promotor hable tan mal de su propio boxeador y más si es campeón.

“Eso no se lo explica nadie. Es un falta de respeto total’’.


Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2013/08/15/1544664/guillermo-rigondeaux-afirma-que.html#storylink=cpy

 

Nacho Beristain EL NOBLE ARTE IGNACIO BERISTÁIN: EL ORIGEN DE UN MAESTRO DEL BOXEO

Nacho Beristain

 

Cada 15 de mayo, el pueblo entero es una fiesta. Cohetes, improvisados juegos mecánicos y cualquier cantidad de cornetas, acompañados de misas en la icónica iglesia color pistache ubicada en el centro, rinden tributo a San Isidro; santo patrono del pequeñísimo pueblo llamado Actopan, en Veracruz. Ahí, en ese lugar que apenas llega a los mil habitantes, nació en 1939 el entrenador boxístico y miembro del Salón de la Fama: Ignacio Beristain.

Enamorado total del pugilismo –y también fiel lector del fallecido escritor portugués José Saramago-, Beristain creció en Xalapa bajo la tutela de su tía y su abuela. Ahí, peleaba constantemente contra sus compañeros de clase a sabiendas de que al llegar a su casa con moretones en el rostro y la ropa manchada de sangre, le esperaban los coscorrones de la abuela. Sin embargo, aquel chico que gustaba de echarse un tiro con muchachos más grandes y corpulentos que él, se refugiaba constantemente en la música: era admirador total de Ludwig van Beethoven.

Ahora, muchos años después, podemos encontrarlo invariablemente en el gimnasio Romanza. Es ahí donde deja claro por qué es conocido como la biblia del boxeo. Peleadores como Juan Manuel Márquez, Óscar de la Hoya, Gilberto Román y Daniel Zaragoza (del apellido de éstos dos últimos deriva el nombre de su gimnasio), y muchísimos otros han sido orientados y dirigidos por él, llegando a ostentar títulos mundiales. Don Nacho asegura que ha dirigido a 25 campeones mundiales. No por nada el Consejo Mundial de Boxeo lo catalogó como el mejor preparador pugilístico del planeta.

A los quince años llegó a la Ciudad de México. Poco tiempo después entró por primera vez a un gimnasio, en lo que fue un auténtico caso de ‘amor a primera vista’. Ahí demostró que tenía cualidades y, bajo la tutela de varios entrenadores, fue puliendo todas y cada una de sus falencias. Comenzó a entrenar al equipo de la Secretaría de Obras del DF –con poco más de veinte años- haciéndolos campeones estatales. Su nombre comenzó a resonar en el mundo boxístico hasta que, de cara a los Juegos Olímpicos de 1968, fue tomado en cuenta para ser parte del grupo de entrenadores de la selección amateur. Con él en el equipo las medallas cayeron a racimos: cuatro en los Juegos de México, una en Múnich 1972 y otra más en Montreal 1976. Fue también al evento celebrado en Moscú, en 1980, donde a pesar de no conseguir medalla, logró uno de sus más grandes triunfos: conocer a Daniel Zaragoza.

La eliminación del apodado Ratón Zaragoza en tierras rusas no estuvo exento de polémica: se encontraba a un triunfo de acceder a las medallas, pero una cortada en la frente que él calificó como producto de un cabezazo, le costó salir de la competencia. Beristain vio en él a un prospecto inigualable y, palabras más, palabras menos, le aseguró que triunfarían en el profesionalismo. Y vaya que lo hicieron.

El Ratón fue el primer pupilo de Beristain en convertirse en campeón mundial. Con 74 años, Ignacio Beristain se encuentra con la fortaleza de cualquiera de sus alumnos. Tuvo serias complicaciones en el ojo derecho producto de un puñetazo recibido a los veintitantos años, padeció una neumonía que estuvo muy cerca de acabar con su vida y, según sus palabras, todo el dinero que ha ganado lo ha destinado a sus hijos. Él es Ignacio Beristain; uno de los mejores preparadores boxísticos que ha tenido México. El que entrena a 34 muchachos, se levanta a las cuatro de la mañana, corre seis kilómetros y, siempre, es el primero en llegar al gimnasio.

García no le teme a Matthysse

 

 

FILADELFIA -- El pugilista de ascendencia puertorriqueña Danny García se mostró confiado y relajado en la primera conferencia de prensa celebrada en su nuevo gimnasio el miércoles en la tarde, 38 días antes de su enfrentamiento con el boxeador argentino Lucas Matthysse en Las Vegas, Nevada, el 14 de septiembre. "Yo nací para esto. Yo nací para tener éxito a un alto nivel", dijo García a ESPNDeportes.com mientras se vendaba sus manos antes de comenzar su rutina de calentamientos ante las cameras. "Sera otro día cualquiera. Otra pelea", comentó el monarca súper ligero del Consejo Mundial de Boxeo y la Asociación Mundial de Boxeo sobre su batalla contra Matthysse, un veterano de 36 combates con marca de 34-2. Nada perturba la serenidad de García durante su entrenamiento.
Especialmente los actos y las palabras de su contrincante: Matthysse rehusó salir de gira para promover la pelea este mes e hizo declaraciones desde Argentina que estaba positivo de que iba a noquear al campeón. "Él no me va a noquear a mi... yo lo voy a noquear a él", dijo el nativo de Filadelfia, practicando su español durante la conferencia. El monarca se dedicó a mejorar su dominio del castellano en las últimas semanas ya que la gira publicitaria con Matthysse estaba programada a hacer escala en Puerto Rico. "Él tiene buen pegada pero yo tengo una también. Yo no me preocupo de eso. Yo he peleado mucha gente con buenas pegadas. Uno necesita más que una buena pegada para ganar peleas", declaró el boxeador quien tiene forja perfecta de 25-0 con 16 nocauts. Ángel García, el entrenador y padre de Danny, comparte la confianza de su hijo. "La cuestión es esta. Cuando nosotros le demos a él, ¿va él a responder igual?" dijo Ángel sobre Matthysse. "Cuando Danny le meta un puño, va él aguantar como Danny va aguantar", manifestó el entrenador quien llevó a su hijo por primera vez a un gimnasio a pelear a la edad de 10 años.



"Yo sé que Danny tiene una buena quijada porque la quijada de Danny ha sido probada muchas veces. No una vez, un montón de veces le han probado la quijada. La de Matthysse nunca ha sido probada porque él le ha ganado a gente que él estaba supuesto a ganarle. Danny le ha ganado a gente que él estaba supuesto a perder. Esa es la diferencia entre el campeón y su oponente", explico el entrenador. "Matthysse es un boxeador regular para mí", reiteró Danny García. "Yo he visto a muchos boxeadores que han noqueado a gente. "Yo no voy a cambiar mi plan de ataque y correr como una gallina sin cabeza; yo no corro. Yo voy a ser inteligente No le voy a dar nada fácil", comentó el pugilista, quien ganó su última pelea contra Zab Judah por decisión unánime en 12 rounds. "Después de esta pelea, yo tengo la posibilidad de ser el mejor boxeador de 140 libras que jamás se ha puesto un par de guantes" dijo el atleta de 25 años. "Yo sé que soy el mejor. A mí no me importa lo que la gente piense de mí; que digan que no soy el mejor.
En mi corazón yo soy el mejor y por eso soy un campeón invicto", pronuncio Danny ante un mural gigantesco compuesto de su imagen, la bandera puertorriqueña y otras luminarias del boxeo boricua. El mural borda la pared principal del nuevo gimnasio que construyó García en el barrio marginado de Filadelfia donde se crió y tomó sus primero pasos en un ring. "Yo me crie en este vecindario. Significa mucho para mi construir un gimnasio donde me crie y mantener negocios activos para mi comunidad", explicó el muchacho apodado ’Swift’ sobre la propiedad, que también es hogar de una barbería, un taller de mecánica automotriz, y un estudio de grabación. Padre e hijo reconocen la importancia de la pelea contra Matthysse. El triunfador tendrá la oportunidad de enfrentar al ganador de la batalla entre Floyd Mayweather y Canelo Álvarez, la pelea principal de la cartelera del 14 de septiembre. "Yo no voy a echar a Matthysse a un lado. Yo me voy a preocupar primero por Matthysse. Porque Floyd tiene que preocuparse por Canelo", dijo Ángel. "Una pelea a la vez. Si Mayweather es el próximo va a ser Maywheather", dijo Danny. "Esta es una pelea grande para mí. Pero todas las peleas mías son grandes y voy a ganarla" concluyó el campeón.

 

 

Will González
ESPN.com

RIVALIDADES INTERESANTES POR PAÍSES EN LA HISTORIA DEL PUGILISMO

RIVALIDADES INTERESANTES POR PAÍSES EN LA HISTORIA DEL PUGILISMO

 

Por Andrés Pascual 

  
Las rivalidades regionales o por países en el deporte son un atractivo extra al enfrentamiento como tal: porque arrastran la particularidad del fanático decidido con antelación, garantizan el público suficiente para hacer exitosa la competencia.  
En el boxeo, la rivalidad puede ser entre dos pugilistas, Sandy Sadler vs. Willie Pep, o entre dos países, Inglaterra versus Estados Unidos. 
En Latinoamérica, hasta 1960, la única rivalidad que existió fue la de Cuba contra México, que se extendió desde mediados de los 30’s hasta el año 1960. Desde 1935, grupos de 4, 5 ó 6 boxeadores cubanos viajaban a la “Ciudad de los Palacios” para conformar contra sus oponentes aztecas una cartelera sabatina nocturna. 
La última embajada pugilística profesional cubana que viajo a un “dual-meet” contra mexicanos incluyó a Douglas Vaillant, Robinson García, Ultiminio Ramos y Luis Manuel Rodríguez, con el resultado de dos victorias, Luis Manuel y Douglas, una derrota, Robinson, y la 4ta, el ex campeón pluma del mundo, tablas. 
La rivalidad entre México y Puerto Rico data de finales de los setentas, se originó cuando Wilfredo "Bazooka" Gómez inició el camino a la inmortalidad al enfrentar a varios peleadores mexicanos con éxito, con una sola derrota en su palmarés contra Salvador Sánchez. Es decir, la rivalidad azteca-boricua es relativamente joven y de tiempos modernos exclusivamente. 
La pugna entre anglos americanos, italianos y judíos de la primera mitad del siglo pasado, hay que verla desde otra óptica que, por supuesto, es la política: dos grupos minoritarios pretendiendo ser aceptados por una sociedad hostil, que utilizaron el boxeo como gancho de aceptación social por el canal de la simpatía deportiva; de esa forma, italianos y judíos comenzaron el asentamiento ciudadano aceptado con normalidad por la amplia mayoría anglo e irlandesa; en parte por el derramamiento más que generoso de la sangre de Benny Leonard, Barney Ross, Max y Buddy Bear, Lou Amber, Tony Canzoneri, Al Singer y muchos más que no viene al caso nombrar, en los cuadriláteros del boxeo profesional norteamericano. 
Como parte interesante del asunto, Barney Ross (judío), logró las más altas condecoraciones del Ejército Americano al considerársele héroe de las tres grandes batallas del Pacifico durante la Segunda Guerra Mundial: Guadalcanal, Bataam e Iwo Jima. 
Pero una de las grandes rivalidades entre naciones ha sido la de ingleses y norteamericanos: muchas de las grandes batallas del ring las escenificaron peleadores de estas nacionalidades. 
Desde mediados del siglo XIX, peleadores británicos y norteamericanos han cruzado el océano Atlántico a la búsqueda de probar la superioridad de unos contra otros. La primera pelea importante entre un británico y un norteamericano se produjo en 1860, cuando el campeón peso completo americano John C. Heenan se trasladó en uno de aquellos barcos de vapor de la época a Inglaterra para enfrentar lo mejor de Gran Bretaña, Tom Sawyer. 
Después de 2 horas 6 minutos de golpes y forcejeos de todo tipo, bajo las reglas de combate del viejo Londres, el veredicto oficial declarado fue Empate-37 (porque fueron 37 los asaltos que combatieron) y cada peleador fue premiado con un cinturón de plata por el esfuerzo. 
A la pelea Sawyer-Heenan la llamaron "El Gran Encuentro"; sin embargo, se han producido desde entonces muchas más grandes batallas entre americanos e ingleses con mejores y más claros resultados que aquel de Tablas-37. 
Cuando James C. Corbett, "El Caballero Jim", le ganó en 1894 al británico Charley Mitchell, ratificaba su condición de mejor boxeador del orbe en el peso completo y, en 1896, Jimmy Barry lograba reconocimiento indiscutible como campeón mundial peso gallo, al noquear en el vigésimo asalto a Walter Croot en Londres. 
El británico Ted "Kid" Lewis y el nortemericano Jack Britton boxearon 20 veces entre sí, con resultados alternativos, para dirimir el mejor exponente de las 147 1/2 libras de su generación. En 1937, el súbdito de la corona Tommy Farr se dio una vueltecita hasta Estados Unidos con la encomienda de retar y someter al “Bombardero Carmelita” Joe Louis, lo que no pudo realizar, sin embargo, sorprendió a todos al concluir de pie la distancia del combate y la decisión en contra. 
En 1951, "Sugar" Ray Robinson se dio “un saltico hasta Erle Court, Londres, para dejar en poder del británico Randy Turpin, que nunca había llevado un combate más allá del octavo episodio, su faja de campeón mundial de peso mediano, que le había arrancado a Jake LaMotta en un sangriento enfrentamiento. 
Tres meses más tarde, Robinson (foto) recuperó el cinturón y el apoyo popular al detener a Turpin en 10 asaltos en el estadio “Polo Grounds” de la ciudad de Nueva York. 
En 1980, el zurdo Marvin Hagler fue a Londres para quitarle la corona en tres asaltos al inglés Alan Pinter; sin embargo, el nuevo campeón mediano de Estados Unidos no pudo salir del ring con la faja en su poder, sino escabulléndose a la carrera, porque el público británico, airado contra el americano, bombardeo con todo tipo de misiles el escenario. Años antes, en 1946, el peso completo británico Bruce Woodcock viajó a Nueva York para caer noqueado por Tami Mauriello en cinco asaltos. 
En otros pleitos de británicos contra norteamericanos, Rocky Marciano dispuso en San Francisco del entonces campeón de la Mancomunidad, Don Cokell, a mediados de los cincuenta y, durante la década de los ochenta, Bonecrusher Smith dispuso de Frank Bruno y Mike Tyson, dos veces, con soberanas palizas indiscutibles, al mismo peleador. 
Sin embargo, en 1948, Gus Lesnevich perdió ante Freddie Mills el campeonato mundial ligero completo. En 1986, Lloyd Honeyghan le ganó a Donald Curry una versión del peso welter y durante los noventa Lennox Lewis, un hijo adoptado de Gran Bretaña, tiró en el ring a casi todos los pesos completos americanos que osaron enfrentarlo. 
En los últimos años Joe Calzaghe, poderoso supermediano, mediano y ligero completo que se cotizó como "lo mejor libra por libra", que no conoció la derrota en 46 peleas profesionales, contribuyó a minimizar las carreras de Jeff Lacy y de Peter Manfredo jr. al destruirlos con golpeaduras terribles, también le ganó decisivamente a dos de los grandes peleadores americanos de todos los tiempos como Bernard Hopkins y Roy Jones jr. 
Ricky Hatton, que tejió una red de publicidad exagerada hasta que lo demolió Floyd Mayweathers jr y lo destruyó Pacquiao en peso welter, hasta hace poco se empeñaba en mantenerse en titulares de primera. 
En los enfrentamientos británicos-americanos el promotor inglés Jack Salomon dijo que "le gusta Londres, porque allí tienen un ligero chance de ganar los ingleses". 
“Se cae de la mata" la significación de tal sugerencia: con la ayuda de los jueces y unos atemorizantes fanáticos que, como los hooligans del balompié, han hecho de las suyas en Fistiana.

Adrien Broner, ¿bueno o malo para la industria del boxeo?

Adrien Broner

 

POR PAUL WALSH

Ya que se asentó la polvareda del triunfo por decisión dividida del hoy tricampeón mundial Adrien Broner sobre Paulie Malignaggi, no puedo más que incomodarme. Lo que debió haber sido un cambio de poderes en el boxeo, en realidad me dejó con un sabor amargo.

Sé que la controversia vende, pero los exabruptos de ambos peleadores (principalmente de Broner), solo ponen al boxeo bajo un mal reflector. Después de la pelea esperaba que ambos peleadores dejaran sus diferencias de lado y mostraran algo de respeto mutuo abrazándose, pero Broner tenía otras ideas en la cabeza. Siguió faltándole el respeto a Malignaggi en la entrevista sobre el ring posterior al combate. Cuando le preguntaron si se arrepentía de sus acciones para calentar la pelea contestó que “negativo, ahora tengo su cinturón y su mujer”, un comentario que incendió a Malignaggi. Y de hecho, la cosa no terminó ahí, pues las ofensas siguieron en la conferencia de prensa oficial lo que llevó a que Malignaggi amenazara a un miembro del equipo de Broner y tuvo que ser escoltado hacia afuera del lugar. Malignaggi ha estado extremadamente callado desde la pelea, lo que es inusual y en sí mismo es una pérdida para el deporte. Pudimos ver en la entrevista sobre el ring después de la pelea lo mucho que esto significaba para él, y que se lo hayan quitado de la forma en que ocurrió, me hace sentir lástima por él, y algo decepcionado del boxeo.

Broner, por el otro lado, está en ascenso y para él es solo un peldaño más en la escalera para hacerse de un legado en este deporte. Broner podrá no ser del agrado de todos, pero una cosa que no se puede negar es que es un excelente boxeador. Sin embargo, la pregunta prevalece: “¿Es bueno para el boxeo?” Para mí, esta solía ser una pregunta fácil de responder, pero ahora no estoy tan seguro. Conforme su carrera progresa y su cuenta bancaria se engrosa, veo que su comportamiento solo se vuelve cada vez de peor gusto y cada vez más irrespetuoso. Yo no quiero que el boxeo sea visto así. Cierto, genera interés, pero no por las razones correctas. Broner no está en el mismo nivel que su ídolo Floyd Mayweather, y por lo mismo no se sale con la suya al comportarse de esa manera. Tiene que hacer mucho más en el boxeo antes de poder presumir esta mentalidad, de otra manera nunca será realmente respetado por los aficionados al boxeo. Mayweather ha generado cierto nivel de respeto por cumplir con lo que promete y por seguir su lema de “trabajo duro y dedicación”.

Este es un buen momento para que Broner escuche a su “hermano mayor” y siga sus consejos, pues de otra manera fácilmente podría quedar relegado porque este es un negocio en donde no existen los atajos.

Pero lo que sí es seguro es que Broner llegó para quedarse, por ahora, ya sea que lo amen o lo odien, es mejor que se vayan acostumbrando a él.

Gallito Estrada retiene su título

Gallito Estrada.

 

El púgil mexicano Francisco Estrada conservó su título mosca de la OMB y AMB, al vencer por decisión unánime al filipino Milan Melindo.

Al Gallito le favoreció las puntuaciones de los jueces, quienes marcaron en sus tarjetas 118-109, 118-109 y 117-109.

Pese que la pelea se llevó a cabo en Macao, China, Estrada fue amplio dominador y fue un claro ganador.

El filipino nunca encontró la forma de imponer condiciones ante el mexicano, quien manejó el combate como más le convino.

Fue hasta los últimos rounds cuando el Gallito Estrada dejó claro porqué es el campeón, pues mostró sus mejores golpes.

En el round 11 mandó a la lona a Milan Melindo, quien se pudo reincorporar y evitar el KO.

Sin embargo, el Gallito Estrada fue el ganador y de esta manera realizó su primera defensa exitosa del título mosca de la OMB y AMB.

Ortega busca la sorpresa en Macao

 

MÉXICO -- Juan Francisco Estrada sorprendió a todo el mundo en abril pasado cuando le quitó de golpe y porrazo a Brian Viloria los títulos de peso mosca de la Organización Mundial de Boxeo y Asociación Mundial de Boxeo en la Cotai Arena de Macao, China.

 Ahora, su misión será demostrar que aquello no fue una casualidad y para ello tendrá enfrente al filipino Milan Melindo, en el evento coestelar de ’Puños de Oro II’ que protagonizarán el astro chino Zou Shiming y el sonorense Jesús ’Jibarito’ Ortega en un duelo a seis rounds, ambos en la categoría de peso mosca.

 El viernes en la madrugada los peleadores subieron a la báscula y ninguno tuvo problema para marcar incluso menos del límite de las 112 libras que obliga la categoría, y será la mañana del sábado cuando suban al cuadrilátero en un evento que transmitirá HBO a nivel internacional.

 De acuerdo con los reportes, fueron miles de espectadores al pesaje que además fue cubierto por decenas de representantes de medios de comunicación.

 Shiming, quien ganó tres medallas olímpicas, dos de ellas de oro, expondrá su invicto en una pelea, luego de su debut en abril pasado, ante el mexicano Ortega (5-1, 3 KO), que tiene frente a sí la posibilidad de ganarse un nombre internacional apenas en su séptima pelea profesional, aunque la misión se antoja complicada.

 En el turno semifinal, el sonorense Juan Francisco Estrada (24-2, 18 KO) y su amplio repertorio boxístico parecen tener una dura prueba ante el tagalo Melindo (29-0, 12 KO), quien llega con etiqueta de invicto y al igual que el ’Gallo’ tendrá su segunda pelea en territorio chino, luego de haber participado también en abril pasado. En esta pelea, el réferi será Raúl Caiz Jr. y como jueces fungirán Takeshi Shimakawa, Zolthan Enyedi y Rafael Ramos.

 En otro duelo de campeonato, Evgeny Gradovich (16-0, 8 KO) chocará con el argentino Mauricio Muñoz (26-3, 12 KO) en la que se antoja una pelea de nocaut dado el estilo de los combatientes.

 En la atracción especial, el mexicalense Andy Ruiz (19-0, 13 KO), tendrá en Joe Hanks (21-0, 14 KO) su rival más complicado como profesional en la categoría de los pesados, división en la que México no ha sido gran protagonista pero podría tener en Andy a un peleador con oportunidades.

Luis Castillo y su doble hazaña en el boxeo azteca

 

San Luis Potosí, San Luis Potosí.- Siempre pensó ser campeón de box y guiado por la Luz de Dios para no caer en la oscuridad y esclavizarse en vicios que destruyen el alma, fue diariamente positivo venciendo malos pensamientos dando alegría al corazón imponiéndose a los problemas que presenta a diario la vida al no olvidarse de la Santísima Virgen de Guadalupe que le dio fortaleza para convertirse en titán del ring, siendo durante cada día entusiasta y triunfador dejando ser mediocre.

Luis Castillo del barrio de La Merced en el Distrito Federal, hijo de humildes comerciantes, que solo tuvo estudios primarios para dedicarse a la venta de jitomates es este titán del ring que tiene hazañas deportivas al ser doble campeón de México en peso mosca y gallo pudiendo ser monarca mundial no permitiéndoselo el entonces invencible Manuel Ortiz, californiano hijo de madre potosina con quien sostuvo tres reñidos combates sin lograr el triunfo.

Castillo murió el 25 de julio del año 2000 a la edad de 82 años. Nació en agosto de 1918. Casado con una cubana que conoció cuando hizo brillante campaña en La Habana, Cuba, ganando a los mejores de la isla caribeña haciéndose ídolo donde se ganó el mote de "El Acorazado de Bolsillo" por su baja estatura y tremenda pegada. Junto con Bernabé "Babe" Vázquez y Kid Anáhuac son los boxeadores mexicanos que han conquistado la tierra de Fidel Castro.

Tengo las satisfacción de haberlo entrevistado y recordarlo hoy al dar a conocer en anterior reportaje la vida de otro enorme campeon mundial, Manuel Ortiz con quien tuvo memorables peleas. Castillo se retiró en junio de 1957 en el "Toreo" noqueando a Julio Escobedo y en la estelar Ricardo"Pajarito" Moreno noqueó en cuatro a Frankie Campos.

Luis tuvo dos hijos que le sobreviven. Ganó buen dinero y vivió modestamente. Se metió al boxeo por iniciativa de su papá porque en el mercado de "La Merced" diariamente había pleitos y quiso que Luis aprendiera a defenderse.

A los 19 años de edad conquistó el cinturón mosca de México al derrotar por nocaut en siete rounds a Jaime "Chato" Laredo en 1939, quien fue el primer campeón de México en ese peso. El título gallo se lo arrebató al maestro del ring Memo Valero en 1948 y lo perdió ante del que fue grandioso ídolo del Politécnico, Edel Ojeda, actual ingeniero en refrigeración.

La corona de los moscas la perdió con Bernardo "Monito" Flores para invadir el peso gallo. Luis permaneció en el boxeo cerca de veinte años y su mayor satisfacción es que nunca sufrió un nocaut efectivo solo técnicos debido a sus cejas maltratadas. Se distinguió como tremendo ponchador, siempre adelante apoyado en su gran condición física porque estaba dedicado de lleno al boxeo venciendo amistades dañinas y alejado del alcohol.

Luis fue un campeón sencillo y modesto que no se dejó marear por el éxito. Tuvo una Fe profunda en la Virgencita del Tepeyac siendo bondadoso porque ayudó a sus amigos que no tenían con que comer. En su rostro aparecen las huellas de la tremenda carrera deportiva que llevó (orejas de coliflor y narices chatas). Antes no había tanta condición ni protección médica como hoy se les brinda a los pugilistas.

Sus managers fueron José Palafox, Pancho Rosales, quien dirigió al ídolo Raúl "Ratón" Macías, José Becerra, etc., y don Lupe Sánchez, ex-dirigente de otros monarcas como José Medel, José Pipino Cuevas, etc.

Lo máximo que llegó a cobrar en los años de 1940 a 1954 fueron dieciocho mil pesos exponiendo su título y en pelea de revancha con Memo Valero a quien volvió a noquear en siete episodios. Valero era favorito y estaba considerado como el mejor maestro del ring por su gran clase pero se impuso el valor del "Duende de La Merced", quien ya contaba con miles de partidarios faltándole únicamente "la chispa" para ganarse la idolatría como la tuvo: José "Toluco" López, quien murió a los cuarenta años a causa del alcohol.

Castillo siempre estuvo agradecido con el boxeo porque conoció los Estados Unidos, Cuba y otras partes del mundo además de haber derrotado a Manuel Rivera, que era campeón nacional de peso ligero en 1952.

Antes peleaban cada quince días y no se fijaban en que los rivales fueran de más peso. Hoy es diferente. Ya no autorizan combates donde los rivales superan al contrincante en tonelaje. Su secreto para ser campeón en dos diferentes divisiones fue haberse entregado por completo a esta peligrosa disciplina deportiva, llevando vida ordenada.

Castillo también reconoció que la vida desordenada acaba con los boxeadores al recordar al inolvidable "Nevero de La Merced" Rodolfo "Chango" Casanova, gran ídolo que tuvo todo para ser campeón del mundo pero el alcohol y aduladores de cantina lo acabaron llegándose a quedar dormido en las calles por sus excesos "Rodolfo nunca aceptaba consejos", comentó Castillo.

Los primeros campeones de peso mosca de México fueron Jaime "Chato" Laredo (1926), Tomás Dorantes, Gonzalo Rubio (1930), "Chato" Laredo, Luis Castillo (1940); Bernardo "Monito" Flores (1940); Jorge "Pulga" Herrera (1950); Otilio "Zurdo" Galván (1952); Memo Díez (1954); Mario de León (1960); Ernesto Barrera (1961); Chucho Hernández (1961), Carlos Gómez (1962), Efrén "Alacrán" Torres, (1963), etc.

En peso gallo el primer monarca fue "Chicho" Cisneros (1926); posteriormente: Julián Villegas, Kid Pancho, Babe Arizmendi, Ricardo Manzanillo, "Pachuca Kid Joe", Tobe de la Rosa, (potosino), "Panchito" Villa, Ernesto Aguilar, Leonardo López, "Monito" Flores; Memo Valero, Luis Castillo (1949), Chebo de la Torre, Edel Ojeda, Raúl "Ratón" Macías, José "Toluco" López, José Medel, etc., etc.

Breve historial de Luis Castillo triunfador arriba y abajo del ring porque evitó los excesos del alcoholismo e imponiendo récord de doble monarca nacional como lo fueron Memo Valero (gallo y pluma), Rodolfo Casanova (pluma y ligero), Juan Zurita, Joe Conde, etc., etc. Una enorme virtud de Luis Castillo es haber pensado cada día positivamente evitando malos deseos como el ir a las cantinas a tratar de solucionar problemas como lo hacen los que no pueden vencer el vicio olvidándose siempre de Dios ¡Descanse en Paz!

Lic. Tomás Kemp 

La gran noche de Mantequilla Napoles

Mantequilla fue un verdadero fenómeno de Fistiana

        Mantequilla Nápoles debutó en una cartelera sabatina, en la Arena Trejo, en un bout a 4 rounds; era el 2 de agosto de 1958 y su rival, Julio Rojas, no logró pasar del minuto y 43 segundos del primer asalto. Sin embargo, aunque tenía condiciones, nadie en Cuba pensaba que llegaría a donde llegó en el boxeo; sobre todo, porque no eslabonó una cadena impresionante de nocaos como Florentino Fernández ni masacraba a sus contrarios como acostumbraba Ultiminio Ramos; tampoco era un ejemplar de la excelencia científica y académica , artística casi que, cuando no se desarrollaba como lo hacía un virtuoso como Luis Manuel Rodríguez, resultaba un estilo de pelea infecundo, inefectivo y monótono, capaz de aburrir al fanático más apasionado, o de arrancarle un bostezo al mismísimo Nat Fleischer, que declaró su disfrute por el pugilismo con la expresión: “Hasta una bronca dentro de un bar es buen boxeo…”

        En su octava pelea conoció Mantequilla la derrota, una decisión a diez rounds contra Hilton Smith, el 22 de agosto de 1959. En 18 combates en Cuba solo perdió la mencionada.

        Fue en México, que le acogiera como a un hijo, donde el santiaguero, bajo la conducción de Cuco Conde y la mirada experta de Kid Rapidez, inició la ascensión al Olimpo glorioso de los inmortales de Fistiana.

        El 21 de julio de 1962, al anestesiar en dos rounds a Enrique Camarena comenzaba, fuera de Cuba, la leyenda de José Angel Nápoles, uno de los 10 mejores welters de todos los tiempos.

       Mantequilla pudo haber sido triple campeón mundial con fajas en la división ligera y en la welter junior; pero, por el temor del italiano Sandro Lopopolo y del boricua Carlos Ortiz se exageraron tanto las exigencias, que fue imposible lograr los acuerdos legales para que le dieran una oportunidad al cubano, que se dedicó a limpiar los ranking.

       Ante la imposibilidad de lograr una pelea de campeonato en lightweight o en juniorwelter, Mantequilla invadio las 147 ½ con la pretensión de que Curtis Cokes entendiera que, la única pelea grande en el horizonte de la división, era imposible sin él.

     Cokes entendió como ineludible el peligroso compromiso a la vista; pero, como era un veterano gladiador, de prestigio y respeto por el deporte, accedió a la entrevista a 15 episodios que le destronaría como monarca welter del mundo.

      El mérito de Cokes fue mayor, porque accedió a dar la batalla contra un hombre que, en ese momento, era el mejor peleador del mundo libra por libra. Con igual valor que decidió ofrecerle la oportunidad al cubano, vendió cara su derrota en el ring un monarca de verguenza indiscutible del peso.

      La noche del 18 de abril de 1969, en el Foro de Inglewood, California, Curtis Cokes no pudo responder a la campana para salir al round # 14 y, ante los gritos de decenas de miles de mejicanos que hicieron suya esa victoria por nocao, se convertía Manteca en el 4to. boxeador cubano que lograba el campeonato mundial welter.

     El peleador destronado no encontró ninguna estrategia válida que le condujera ni a la posibilidad de entablar el pleito, ante un peleador que era un dechado de atributos, de facultades que, con una acabada exhibición de boxeo poderoso y exacto, con la sincronización tremenda en la colocación de las combinaciones que le hicieron famoso, que lo preparaba todo en el ring, lo destruyó señalándole la puerta del retiro obligatorio.

     Había ganado uno de los mejores pugilistas de la historia un campeonato mundial que, en otras divisiones, porque lo evitaron con una y mil exigencias sin sentido e hijas del miedo más absoluto, hacía rato que debía haber poseído.

       Con la victoria ante Curtis Cokes, dio inicio “la era Mantequilla” que, únicamente, pudo liquidar una irresponsable trayectoria personal de excesos ajenos al ring y el inexorable, inevitable y radical Padre Tiempo.

ANDRES PASCUAL

Cuando matar a un hombre es más fácil que amarlo

  • Griffith, que murió a los 75 años sin saber quién era, pasará a la historia por haber matado en un combate a su rival, Bennie Paret, en 1962
  • El boxeador era homosexual y una vez expresó: ’Aunque nunca fui a la cárcel, he estado en prisión casi toda mi vida’
  • La demencia y la pobreza marcaron sus últimos años, en los que vivió con la ayuda del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) y de su mánager

Emile Griffith.

 

Hasta que la demencia producida por los golpes se lo permitió, el boxeador Emile Griffith se preguntó por qué el mundo le perdonó haber matado a un hombre en el ring y le recriminó haber amado a otro. Griffith, quemurió a los 75 años sin saber quién era, pasará a la historia por haber matado en un combate en 1962 a Bennie Paret, su gran rival y quien alimentó la ira y la fuerza de sus golpes al llamarlo ’maricón’.

"Sigo preguntándome lo extraño que es todo esto. Mato a un hombre y la mayoría lo entiende y me perdona. Sin embargo, amo a un hombre y esa misma gente lo considera un pecado imperdonable. Aunque nunca fui a la cárcel, he estado en prisión casi toda mi vida", dijo Griffith, según el libro ’Nine...Ten... And Out! The Two Worlds of Emile Griffith’, escrito en 2008 por Ron Ross.

Griffith vivía en dos mundos. Uno, el de su oculta condición sexual, y otro el del boxeo, el gran deporte de machos, en los años ’50, ’60 y ’70. Esos dos mundos se cruzaron el 24 de marzo de 1962 en el Madison Square Garden de Nueva York en pelea televisada para todo el país. Griffith noqueó a Bennie ’Kid’ Paret en 12 violentos asaltos. Al final del duodécimo, arrinconó en una esquina a Paret y le infligió 25 golpes seguidos sin respuesta, 17 de ellos en siete segundos. Victoria y título del peso welter para Griffith. Su rival quedó en coma y murió diez días después a consecuencia de la paliza.

La revista "Sports Illustrated" publicó en 2005 que Paret antes del combate le había llamado ’maricón’ (en español), lo que encendió la ira de Griffith. "Cuando lo tuve en la esquina en el duodécimo asalto... Estaba muy enfadado", dijo el púgil en el documental sobre la pelea, "Ring of Fire. The Emile Griffith Story", estrenado en 2005.

"Nadie me llamaba maricón", dijo. La cadena NBC dejó de transmitir peleas en directo y el entonces gobernador de Nueva York, Nelson Rockefeller, creó una comisión para investigar el combate y el boxeo en general. El árbitro de aquel duelo, Ruby Goldstein, no dirigió más. El combate acabó con la vida de Paret y cambió la de Griffith, cuya carrera empezó a declinar. "Nunca fui el mismo después de aquello. Tras esa pelea no hacía todo por ganar. No quería hacer daño al otro. Me habría retirado, pero sólo sabía pelear", dijo en "Ring of Fire".

Años después de la fatal pelea admitió su sexualidad, ya conocida en el mundillo del boxeo, tras casi morir a consecuencia de una paliza de una banda a las puertas de una bar de homosexuales en Nueva York. El hijo de Paret, Bennie Jr., que tenía dos años cuando murió su padre, perdonó al ya por entonces viejo campeón, cuya vida en formato de ópera ("Champion") se estrenó recientemente en Saint Louis.

La demencia y la pobreza marcaron sus últimos años, en los que vivió con la ayuda del Consejo Mundial de Boxeo (WBC) y de Gil Clancy, que fue siempre su entrenador y manager. Nacido en las Islas Vírgenes en 1938, Griffith se mudó a Nueva York con 19 años y se hizo profesional uno después. Fue campeón en tres ocasiones del peso welter (1961, 1962-63 y 1963-66) y dos del peso medio (1966-67, 1967-68). El balance durante su carrera fue de 85-24-2 con 23 triunfos por KO, y en 1990 fue admitido en el Salón de la Fama. Pero la vida que acabó estará marcada porque le resultó más difícil amar a un hombre que matarlo.

Daniel García Marco (Dpa) | Miami

Fallece ex campeón Emile Griffith

 

Emile Griffith, quien fue campeón welter y mediano en la década de 1960, ha fallecido, dijo el martes el Salón de la Fama Internacional de Boxeo.

El boxeador, nacido en las Islas Vírgenes estadounidenses, tenía 75 años. Falleció en la facilidad de cuidado extendido de Nassau en Hempstead, Long Island, dijo un empleado.

 Griffith fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo Internacional en 1990. Vivió en el Upper Harlem con su mamá cuando niño, y también pasó tiempo viviendo en Queens, New Jersey y Long Island.

En una pelea titular de pesos welter en 1962, Griffith noqueó a Benny "Kid" Paret con una andanada de viciosos golpes en el 12° asalto. Paret murió 10 días después de lesiones cerebrales.

La orientación sexual de Griffith fue sólo otra parte de su historia, reconociendo en el 2005 que era bisexual.

El autor Ron Ross escribió un libro "Nueve, Diez y ¡Fuera! Los dos mundos de Emile Griffith" sobre Griffith, y conocía al púgil desde el 1963.

"Era tremendo boxeador y tremenda persona", dijo Ross. "Es casi una bendición que haya fallecido porque estaba en estado vegetativo el último par de años. Conocerle fue un privilegio. El trascendió el ser boxeador, ser gay o no. Vivió la vida a un disfrute completo. Le pasó eso a todos los que conoció y no muchos tienen eso como legado.

"Emile nunca se sitió que era diferente; vivió su vida abiertamente. Él iba a una barra gay y no pasaba por la entrada lateral; lo hacía por la puerta principal. Nunca lo exhibió pero era natural para él vivir la vida de la manera quiso".

 Brophy dijo que Griffith trajo alegría al Salón en Canastota, N.Y. cuando visitaba."Él era un boxeador maravilloso y un caballero fuera del ring", dijo Brophy. "Se le extrañará verdaderamente. Hizo muchas visitas al Salón desde que fue exaltado en 1990. Era una persona llena de alegría y las banderas están bajadas aquí ahora".

MIGUEL ÁNGEL COTTO Y UNA CITA CON SU DESTINO

 

Miguel Cotto fue derrotado el pasado sábado 01 de diciembre en NY por Austin Trout de forma inobjetable. Cotto se mostró en desacuerdo luego del veredicto y esto, nos parece más una estrategia publicitaria para realizar una revancha que una actitud consona con lo que paso en el entarimado. Trout sin apelar a sus ventajas en alcance, estatura y envergadura y con muy poco, le alcanzó para poner en evidencia que Cotto ya no esta para las grandes peleas.

En nuestra opinión, Cotto nos expuso lo que siempre hemos visto y tal como lo hemos apreciado desde su pelea con Margarito, la falta de estámina y poder luego de la mitad de la pelea, le deja el camino llano a sus rivales para conectarlo hasta con facilidad. Por mucho tiempo hemos mencionado que por sus características físicas, Cotto tiene para conseguir resultados en las 140 libras, en esta etapa de su carrera con 32 años, los golpes recibidos han dejado huellas imborrables que se hacen latentes en cada uno de sus combates, la fragilidad de su piel denota el castigo y su falta de fuelle para llegar a la segunda mitad de las peleas, lo muestra cediéndole a sus rivales la iniciativa luego del 6to round y eso, termina por liquidar sus aspiraciones.

Trout, sin ser un dechado de virtudes, lastimó a Cotto al punto de que si el norteamericano usara más seguido un golpe tan básico como el Upper con mas frecuencia, posiblemente ahora estuviésemos hablando de un KO a Cotto en los rounds finales de esa pelea.

Miles de aficionados, utilizando como base la pelea Cotto-Mayweather se decantaron por pensar que el boricua tenía los elementos para derrotar a un rival que pelea en su peso y que además, le aventaja en alcance y estatura. Parece que pocos son capaces de discernir que en aquella pelea frente al de Grand Rapids, se enfrentaban dos Promotores y no dos boxeadores.

Cotto pensamos, debe tener en cuenta su retiro como una opción muy viable, no vemos en el panorama resultados favorables en este peso frente a los Top de las 154 libras. Sin embargo, no descartamos para nada que Oscar de La Hoya y GBP. Tengan en mente que la pelea Canelo-Cotto como previamente lo habían planeado, aun pueda ser rentable, puesto que desde lo boxístico, es poco lo que el boricua podría ofrecerle al de Jalisco. Y esa victoria le agregaría un nombre más al mexicano, que ya le urge mantener su estatus frente a sus fanáticos y los medios quienes abiertamente le exigen un rival de nivel pero que tristemente ese nivel ya Cotto no lo posee y quizás nunca lo tuvo.

Definitivamente y sin tratar de hacer leña, Cotto ha tenido una carrera en la que la pauta ha sido, que sus grandes peleas siempre las ha perdido. Desde su derrota ante Margarito en la primera, vemos un modesto record de 5 victorias y 4 derrotas. Y la más resaltante victoria es la que obtuvo por decisión dividida frente a Clottey en el 2009. Luego, tenemos dos victorias frente a Foreman y Jennigs que poco o nada nos indica, además de la que obtuvo vs un casi retirado Mayorga, ya que su victoria frente al Tornado de Tijuana, quien ya estaba con un solo ojo, tampoco nos dice mucho.

Que nos queda? Pues 4 inobjetables derrotas frente a Floyd, Pacquiao, Margarito y la del sábado pasado frente a Trout.

Antes, lo mas rescatable fue el resultado por TKO vs Judah y una muy pobre victoria frente a Mosley, frente a quien le vimos perder. Es poco lo que nos queda, quizás dirán algunos, estamos siendo o somos muy duros con Cotto, pero eso es lo que nos ha mostrado de forma permanente y obviarlo seria una imprudencia de nuestra parte.

En otro orden, y un poco fuera de lo boxístico, Cotto ha sido de forma consistente muy poco popular en Puerto Rico. En reiteradas ocasiones ha tenido fricciones con sus fanáticos, los medios y hasta con su propia familia. Y lo ultimo, fue su decisión como Promotor del evento del pasado sábado, de imponerles el pago del PPV para ver aquella pelea en Puerto Rico. No queremos desentendernos de que esto es un negocio, pero también debemos comprender que los boxeadores se deben a sus seguidores y estas actitudes le han traído muchos detractores en la Isla al punto de que algunos incluso, deseaban su derrota con vehemencia como es el caso de un estimado amigo nuestro y de esta pagina.

Cotto fue derrotado claramente por Trout y eso en nuestra opinión, lo convierte de inmediato en un nombre que muchos Campeones (incluido Canelo) querrán agregar a sus record. Parece contradictorio, pero es así como se maneja este negocio. De ahora en adelante, las ofertas le lloverán a Cotto para servirle de escalón a los jóvenes que vienen subiendo....y si tomamos como referencia lo que la historia nos indica sobre este aspecto, casi podemos asegurar que pronto veremos a Miguel Ángel Cotto subiendo al ring una vez más para hacerle frente a uno de esos campeones 

 

REYNALDO SÁNCHEZ

Chávez Jr. y padre se separan

 

Pinta su raya. Julio César Chávez Jr. tiene claro el camino que quiere elegir para regresar a los primeros planos del boxeo mundial. Uno en el que no contempla más a su padre,Julio Chávez, como parte de su equipo.

"Mi padre ya no seguirá más en mi esquina. Hemos llegado a un acuerdo para vernos sólo una vez por semana, porque es muy difícil llevar esa relación familiar y profesional al mismo tiempo. Por ello ya no estará más en los campamentos conmigo", detalla Chávez Jr., en charla con EL UNIVERSAL.

El Hijo de la Leyenda quiere quitarse esta etiqueta. Es una lucha eterna por brillar con luz propia en los encordados y dejar, de una vez por todas, ser remitido por las hazañas de su legendario padre. No obstante la separación, Julio aclara que es sólo en lo profesional.

"[JC Chávez] nunca dejará de ser mi padre y nos tenemos cariño, pero es algo que sentimos nos hará bien para progresar en mi carrera, tenemos muchas ganas de madurar y crecer. Esto nos va a ayudar", resalta Julio, quien ya se encuentra a la mitad de la preparación para su pelea de regreso al boxeo.

Un retorno a los enlonados casi un año después de que perdió ante el argentino Sergio 'Maravilla' Martínez, el pasado 15 de septiembre en Las Vegas, en una dolorosa caída que lo despojó de su título medio del Consejo Mundial de Boxeo y su calidad de invicto.

La reaparición de Chávez Jr. (46-1-1, 32KO) será ante el pugilista estadounidense Brian Vera (23-6, 14KO) el próximo 7 de septiembre, en el Staples Center de Los Ángeles.

"Vamos bien en la preparación. La primera semana afectó un poco la inactividad, pero en estos últimos 10 días me he estado sintiendo bien. He agarrado buena condición que siento llegaré en óptimas condiciones para la pelea del 7 de septiembre", apunta.

Una cita pactada en peso supermedio, en la que también está sin confirmarse en la esquina de Chávez Jr. la presencia de su entrenador Freddie Roach. El ex campeón sigue en pláticas con el estratega estadounidense, pero también confiesa que podría tener a otra persona para dicha velada.

Una noche que Julio quiere marcar como el inicio de una nueva época en su carrera. Una etapa en la que ya no esté presente su progenitor para hacerle sugerencias técnicas y en la que él mismo empezará a vivenciar en carne propia lo que representa ser el mentor de un ser humano.

"Tenemos muchos factores para motivarnos porque próximamente también seré padre. En diciembre nacerá mi primera hija, ya sabemos que será niña", revela el nuevo Julio Chávez. Ya sin el Jr.

 

ALEJANDRO RODRÍGUEZ
México D,F.