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BEISBOL 007

Cronicas de Andrés Pascual

UN MAGO EN LA CIUDAD DE LOS VIENTOS‏

Por Andrés Pascual

Entre las mil y una condiciones que se han logrado como beneficios laborales regulados para los que trabajan para MLB, hay una de gran valor aunque polémica: para elegir un manager de un club, es necesario entrevistar a por lo menos un representante de todos los departamentos de coaches que trabajan para un team.
Sin embargo, estas entrevistas solo reflejan un trámite formal, porque antes de que se produzca la primera, el General Manager hizo su elección personal, que será la definitiva.
Los Cubs de Chicago contrataron a Theo Epstein como "el exorcista" capaz de terminar con las angustias de una ciudad que no ha ganado una Serie Mundial desde 1908 ni la Liga Nacional desde 1945.
El éxito en el beisbol de hoy esta ajustado a la cantidad de dinero disponible para invertir en el mercado de la agencia libre, por lo que los clubes de mucho dinero y mejor intención para hacerlo, dominan a los pobres, de bajo presupuesto, cuyas nóminas dan ganas de llorar por lo raquíticas; sin embargo, la apatía de los jugadores millonarios, el poco interés que demuestran en los años intermedios de los contratos a largo plazo que logran, ha permitido que algunos clubes sin dinero ni para pagar por el lavado de las ropas de los peloteros, hayan estado en Series Mundiales y hasta ganándola, como los Marlins contra los Yankees en el 2003.
A veces un club de precio módico, de jugadores que nunca estarán en Cooperstown, pero que juegan con la pasión que los tiempos y el dinero se han encargado de borrar poco a poco de la personalidad del pasatiempo nacional, entregan el alma en el terreno y salvan al juego año tras año.
Para que Theo Epstein pueda regresar a los Cubs a la era de Thinker, y Ever y Chance no solo necesitará dinero, sino material disponible en el mercado de jugadores suficientemente buenos y en disposición de integrar el róster de un club "maldito", para quienes desapareció la perspectiva de jugar en la última serie de postemporada de las Grandes Ligas y ganarla, hasta hoy: el Clásico de Octubre.
Sin embargo, lo que nadie entiende es la razón de las entrevistas a coaches para el puesto de manager, cuando el propio General Manager declaró que "solo si el propio Terry Francona lo rechaza, la posición no sera suya", lo que es una burla de mal gusto a la seriedad y las reglas impuestas.
Si Terry Francona es el candidato único posible para Epstein, un tipo al que casi acusan de permitir bacanales en el clubhouse del Boston, con fractura total de la disciplina obligatoria para completar el teamwork; entonces los Cubs no hicieron mucho contratando a Epstein para el puesto.
Theo Epstein demostró, al declarar arbitrariamente que ya había concedido el puesto a Francona, no solo una falta de respeto por los candidatos, sino que, tal vez, el tipo a quien le atribuyen facultades de hechicero no es él. Veremos qué pasa con el tiempo.

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¿De qué clase de magia hablan ahí?

Tiant, ultimo novato del año de la champion invernal

Por Andrés Pascual
        Los peloteros cubanos que no jugaron en la Liga Invernal, o jugaron poco, son objeto de total desconocimiento; entre el fanático de la Cuba de hoy, por el Muro político-ideológico, (especie de barrera racial más criminal, injusta y duradera que la de los dueños del beisbol de los blancos contra los negros) que le ha bloqueado a 3 generaciones el derecho a la libre información y el de aquí (el que llegó durante los 60’s), porque no tuvo al beisbol como pasión  en el nivel suficiente como para haber conocido la pelota juvenil y amateur cubana de finales de los cincuentas hasta 1961, por lo que su universo es el de la época de Ortiz, Consuegra, Isidoro León, Sombrilla Feo o Pedro Pagés. Sin que nadie se ofenda, desconocen que los mejores peloteros de Cuba están en el período 1949 y los 80’s, cuando se retiraron Tiant, Campaneris y Tani Pérez.        Algunos de esos jugadores, o no jugaron en la Liga Cubana, como Jackie Hernández, José Cardenal, Paulino Casanova, Tony Oliva, José Arcia, Jorge Lauzerique, Aurelio Monteagudo, Tito Fuentes, Campaneris o Tani Pérez; o muy poco como Luis Tiant, Lorencito Fernández, Minervino Rojas, José Martínez, Marty Martínez, Marcelino López, Mike de la Hoz, Ramón Villar, Orlando McFarlane o Joaquín Azcué.      Al término del beisbol profesional en Cuba, la mayoría de estos jugadores, que eran lo mejor del Caribe con mucha distancia del resto, actuarían en varios países como Puerto Rico, Nicaragua, Méjico, Panamá o Venezuela durante los inviernos, realizando impresionantes faenas en esas ligas, a pesar de la separación familiar; aspecto que, hasta 1994, por la imposibilidad de regresar y con la sentencia del dictador desde finales de 1961 de que “aquí no pueden regresar, son vulgares traidores”, fue un valladar al pleno desarrollo de sus condiciones en el terreno de juego: bajo ninguna circunstancia podrían jugar igual que cuando el Estadio del Cerro era su casa de invierno. A pesar de eso, entre 1962 y 1966, en Puerto Rico ganaron campeonatos de bateo Tony Oliva, Mike de la Hoz, Tony Taylor y Cuqui Rojas, además de copar otros departamentos mientras jugaron allá…En Venezuela fue increíble lo que hicieron el propio de la Hoz, Marcelino López, Campaneris, Sablón, Azcué, Monteagudo, Peña; o…Luis Tiant.      Luis Tiant jr. es hijo de una de las leyendas del beisbol cubano de la primera mitad del siglo pasado, el zurdo Luis Tiant, apodado el Carl Hubbell sepia porque lanzaba “screwball” o bola de tirabuzón, que no pudo jugar en Grandes Ligas por la estúpida e injusta barrera racial (después sufriría de la barrera política que le impidió ver a su hijo en total plenitud estelar durante 15 años).      Tiant jr. del barrio Buena Vista, en Marianao, comenzó a jugar pelota en los juveniles y su primer manager y entrenador fue el llamado Zar de la Pelota Juvenil Cubana de durante los cincuentas, Lázaro Ruiz, que dirigió el equipo Cuba de esa categoría en 1956 a la primera Serie Mundial celebrada en Méjico en la que quedo en 3er lugar, y en otras dos oportunidades más.       El pitcher derecho fue firmado primero a la Liga Mejicana, clase doble A en aquella época, en 1959 y, en 1960-61, último campeonato profesional en Cuba que se jugó sin refuerzos americanos, integró el róster de los Leones del Habana. Por su notable actuación el joven de solo 20 años fue elegido Novato del Ano por su desempeño, lo mejor de la serpentina del equipo que dirigió Fermin Guerra con, entre otros, Gonzalo Naranjo, Rene “Látigo” Valdés, Julio Moreno, Diego Seguí, Trompoloco Rodríguez o Eduardo Bauta.          Tiant actuó en 30 juegos, completó 9, ganó 10 y perdió 8 para promedio de .556, lanzó 158.2 entradas, permitió 122 hits, ponchó a 115, concedió 90 bases por bolas y su promedio de limpias fue de 2.72.       En marzo de 1961 estaba en tierra azteca…a Cuba regresó 48 años después con motivo de un documental hecho con el propósito de darle el empujón necesario con vistas al Salón de la Fama, porque “los elementos” que votan ahí o son ciegos o son miopes o dignos de un calificativo impublicable y necesitan exprimir la tragedia cubana por todos lados, porque, a fin de cuentas, ese capítulo político-social, por cualquier esquina del asunto, vende.       En 1962 Alejo Peralta, dueño de los Tigres de Méjico, le vende el contrato de Luis Tiant a los Indios de Cleveland, comenzando la carrera gloriosa del cubano en Ligas Menores de Estados Unidos. En 1964, antes de que lo subiera el club matriz, llevaba un paso impresionante en el Pórtland de la Costa del Pacífico con 15-1; pero ese año debutó con pie de inmortal ante los Yanquis en el Gran Circo, a los que les metió nueve ceros con 10 ponches y era la alineación de los Mulos que incluía a Mantle, Pepitone, Kubek, Richardson, Héctor López, Howard, Tresh, Boyer, Blanchard…que ganaron la Liga Americana.       Luis Tiant no perteneció a un grupo que “patrocinó” Ramiro Valdés y que algunos fueron enviados como elementos agitadores a la Liga Mejicana, como Asdrúbal Baró y Juan Delís, al que el coach cubano Clemente “Sungo” Carreras le metió un tiro en un pie en una acalorada discusión en la que “Cachano” defendía a Castro y que provocó que él y Baró regresaran a Cuba (el objeto de la bronca se ha desviado a otro asunto con el tiempo para proteger la actividad castrista en la Mejicana de aquella era, dirigida fundamentalmente contra Miñoso y Humberto Fernández). En ese grupo estuvieron, además de los mencionados, Andrés Ayón, Waldo Velo, Máximo García, Luis Zayas y los viajes se iniciaron en 1964 hasta los setentas; el mejor fue Ayón, elegido al Salon de la Fama de ese beisbol.      Nunca que he conversado con Luis Tiant lo he hecho desde la perspectiva del cronista, sino que he disfrutado más de los recuentos del período juvenil del lanzador en Cuba, de su breve paso por la Liga Cubana y de su impresionante actuación en el beisbol invernal de Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, que son aspectos a los que, por regla general, no se les presta mucha atención. En la venidera elección de jugadores por Comité de Veteranos, posiblemente se disfrute la merecida del serpentinero a Cooperstown que, de forma increíble, necesitó un documental para lograrlo y la ayuda del partido demócrata, del cual fue cabildero del ex candidato presidencial en el condado Broadward, John Kerry. Si la Warner o Artistas Unidos no tienen en mente películas para Miñoso y Oliva en coordinación con Fox Sports; pues…se van a demorar y bastante, si es que llegan.

 

 

ADIOS A MATEÍTO ALOU, LEYENDA DOMINICANA‏

ADIOS A MATEÍTO ALOU, LEYENDA DOMINICANA‏

Por Andrés Pascual

 

       Underrated es la palabra en ingles que se usa para identificar lo que se valora poco, lo que no se trata de acuerdo a sus méritos o clase real. En el beisbol existen más de 50 jugadores subvalorados por diferentes circunstancias; uno de ellos falleció en la madrugada de ayer jueves por complicaciones de salud que le tenían en muy grave estado: Mateo Rojas Alou, para los americanos, Matty, para los cubanos que le conocieron, que jugaron con él o que escribieron sobre él, Mateíto. Yo tuve la suerte de conocerlo por intermedio de otro ex jugador ya fallecido, el cubano Marcelino López, que fue su amigo.

        Hace menos de dos semanas me comentaron que el quisqueyano estaba muy delicado, que se sometería a una operación por trastornos cardíacos en Miami, lo que sucedió, pero no pudo continuar…

         Al modo mío de ver las cosas, junto a Bert Campaneris, los dos mejores primeros bates hispanos que hayan actuado en Grandes Ligas, lo que se dice fácil.

          Mateíto formó parte de la primera legión de dominicanos firmados por Alex Pompez, por intermedio de Horacio Martínez, para el Beisbol Organizado, fue durante la segunda mitad de los 50’s y todos lo hicieron hacia la Organización de los Gigantes, salvo excepciones como Julián Javier, que se decidió por los Cardenales; o, poco después, Rico Carty, que lo hizo con el Milwakee Braves.

          Los casi siete años en que se entretenía en observar cómo jugaban el outfield Willie Mays o su hermano Felipe, por las muy pocas, casi nulas oportunidades que le daban, impidieron que este sensacional jugador lograra metas de consideración y respeto con las que hubiera podido optar por una placa en Cooperstown y aproximarse o llegar a 3,000 hits.

          Un maestro en el toque de bola, con tacto y vista de superdotado, además de gran velocidad en el trayecto de home a primera, pudieran ser la definición de los atributos de este señor que acaba de fallecer en Santo Domingo.

           Toda una vida con los Leones del Escogido en la Liga Invernal Dominicana; sin embargo, fue casi un nómada en los circuitos mayores, donde jugó para los Gigantes, los Piratas, los Cardenales, Oakland, Yanquis y Padres.

           Ganó notoriedad cuando el San Francisco  salió al terreno, el 15 de septiembre de 1963, con sus hermanos Felipe y Jesús custodiando cada uno un jardín del club.

           Estuvo 15 temporadas en Grandes Ligas y promedió .307 y ganó el champion bate con Pittsburg en 1966 por .342.

           Bateó sobre trescientos 7 veces en temporadas de más de 450 veces al bate y en otras tres con entre 250-350, además de otros liderazgos individuales.

           A la hora de señalar olvidados, o de olvidarse a propósito o por desconocimiento, uno de los primeros en la lista es el dominicano de 72 años que no pudo salir a batear después de este jueves, cuando debería estar entre los más grandes peloteros latinos de todos los tiempos. Que descanse en paz.

 


 


 


Mateíto fue una estrella de la gorra a los spikes


 

LA EDAD Y LA TRIPLE CORONA‏

Por Andrés Pascual

Como galardón otorgado al esfuerzo del jugador en el terreno, la Triple Corona de Campeones de Bateo es tan vieja como Matusalén; o sea, desde el siglo XIX, cuando Paul Hines, Hugh Duffy y Tip O'Neill la ganaron entre 1878 y 1894.
El premio más reciente es el del Jugador Más Valioso en Series Mundiales, otorgado desde 1962.
La Triple Corona no se gana con "suerte", no es cuestión de 2 horas, sino de 6 meses y 490 veces al bate como mínimo.
Se necesita tener la clase profesional multiplicada por tres durante los mejores años de la carrera de un bateador excepcional, de Salón de la Fama, que no por gusto todos los que la conquistaron están en Cooperstown; sin embargo, la mayoría de los jugadores de posición inmortalizados no pudieron ganarla.
Babe Ruth, Willie Mays, Lou Gehrig, Hank Aaron, Stan Musial no ganaron la Triple C, tampoco Barry Bonds, a pesar de los esteroides.
Según los eruditos, los mejores años de un pelotero están comprendidos entre 25-35, por estar al tope de su desarrollo biológico, mental y atlético.
Sin embargo, Ted Williams bateó .388 a los 39 años en 1958... ¿Qué pasó? ¿Cómo pudo? Bueno, fue un maestro del bateo, por lo que, quizás, su promedio logrado a los 39, pueda considerarse de más mérito que .406 a los 23 en 1941.
Como dato adicional, Williams obtuvo la Triple Corona a los 19, en 1938, jugando para los Molineros de Minneapolis.
Barry Bonds, sospechosamente, hizo lo mejor de su carrera después de los 35, pero no vale la pena compararlo ni con Williams ni con Ruth, acaso ni con Hank Greenberg, Gehrig o Foxx.
¿Cuáles jugadores pudieran ganar la Triple C en esta época? Pujol, Ryan Braunn?
La edad adecuada para conquistar el premio es entre los 26 y los 29, aunque Frank Robinson y Lou Gerigh tenían 31 años cuando la obtuvieron, sin embargo, alguno la ganó a los 23, a los 29, uno a los 28, otro a los 24 y uno más con 25.

LIGA NACIONAL:

- Paul Hines, outfielder, a los 23 años de edad en 1878.

- Hugh Duffy, outfielder, nació en 1866, la ganó en 1894.

- Roger Hornsby, intermedista, dos veces, a los 26 en 1922 y a los 29 en 1925.

- Chuk Klein, outfielder, nació en 1904, la ganó a los 29 en 1933.

- Joe Medwick, outfielder, a los 26 en 1937.

LIGA AMERICANA:

- Tip O'Neill, outfielder a los 29 en 1887.

- Nap Lajoie, infielder, a los 26 en 1901.

- Ty Cobb, outfielder, a los 23 en 1909.

- Jimmie Foxx, primera base, a los 26 en 1933.

- Lou Gerihg, primera base, a los 31 en 1934.

- Ted Williams, outfielder, a los 23 en 1941.

- Mickey Mantle, outfielder, a los 25 en 1956.

- Frank Robinson, outfielder, a los 31 en 1966.

- Carl Yasterzenski, outfielder, a los 28 en 1967.

El ganador de la Triple Corona debe ser un bateador que combine el poder con el promedio, pero tiene que encontrar la cantidad de corredores embasados suficientes para liderar el circuito, por lo que necesitara de esa ayuda también.
Al modo mío de ver las cosas, solo Ryann Braun o Miguel Cabrera pudieran ganarla en esta era.

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Roger Hornsby la ganó dos veces

LA PREGUNTA DE LOS 64,000‏

 

Por Andrés Pascual

El tercer manager con más victorias en Grandes Ligas anunció su retiro después de 33 temporadas dirigiendo clubes.
Necesitaba 35 victorias para empatar a John McGraw en segundo lugar de todos los tiempos.
El abogado logró construirse una historia por su inteligencia, incluso por tomar riesgos ante decisiones difíciles y esa fue su contribución al juego: la sustitución de un abridor que dominaba a extremos de transitar fácil la ruta tirando una blanqueada, por el relevista que frustra mucho más que lo que complace.
La Russa había prometido "un año más", por lo que la información tomó por sorpresa a mucha gente.
¿Qué pudo haber influido para que el manager decidiera retirarse? Esa es la pregunta que nadie hace.
Sin embargo, con los Cardenales en disputa salarial con Al Pujol, falta algo por decir.
El caso Pujol-Cardenales, que pudiera tener al bateador en otro uniforme el 9 de abril del próximo año, quizás pesó en la decisión de Tony La Russa, ¿Quién sabe? Para casos como este, cuando no se explica todo, se invita a la especulación gratuita.
Que Pujol permanezca con el San Luis parece que es de interés hasta para quienes no tienen responsabilidad con el club directamente y la declaración de Bud Selig sobre el problema es parte del potaje; a fin de cuentas, sin Pujol, regular; pero sin este y sin La Russa, "apaga y vamos".
Tal vez el manager dejó al San Luis porque no vio positivo el esfuerzo del club para retener al jugador y, de acuerdo a como se han relacionado el pelotero y el manager, no concibe otra temporada sin Pujol.
Hoy se dio a conocer que Al Pujol se convirtió en agente libre. Por la forma escalonada del abandono del club por ambos en tan breve tiempo, debe haber sido una decisión compartida, que funciona como el castigo al club que, verdaderamente, nadie puede decir que el manager amara "más que a otro".
Estos son tiempos de mucho dinero, de vedettes del pasatiempo que, sin importar como hagan las cosas, serán perdonados por un público tan ingenuo que parece tonto..
Los malos son los dueños, como también los que pagan lo inimaginable solo por jugar un tipo de beisbol que, a veces, da pena.
Sin embargo, si rectificaran con Pujol, que nadie dude que la posibilidad de reconsideración del retiro de La Russa pudiera ser evidente.
De todo lo que se ha informado, solo me interesa conocer lo que nadie ha dicho: ¿Por qué Tony La Russa dejó a los Cardenales, sobre todo, después de ganar una Serie Mundial y de haber prometido "un round más"?

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Faltan cosas que aclarar sobre ese retiro de La Russa

EDGAR TIJERINO, LA HUMILDAD DE UN PROFESIONAL

EDGAR TIJERINO, LA HUMILDAD DE UN PROFESIONAL


Por Andrés Pascual
       El sábado pasado asistí al lanzamiento del libro “Bravo Denis”, del cronista y escritor deportivo nicaragüense Edgar Tijerino.       El mamotreto, una agradable, esclarecedora y bien hilvanada serie de hechos y emociones en la vida de uno de los cinco más grandes pitchers hispanos que hayan jugado en Grandes Ligas, debe estar como lectura de referencia en el estante de quienes escribimos sobre el juego.       Claro, como que el libro es sobre la figura de un héroe deportivo latino que triunfó en el pasatiempo nacional americano, pues las referencias, los recuentos, las anécdotas, con excepciones, confluyeron en la persona del lanzador con más victorias entre hispanos en las Mayores.        Denis es material de Cooperstown, a pesar de que no ganó 20 nunca; o, por lo menos, debería ser objeto de una cantidad de votos generosa y respetuosa en cada elección al recinto como aspirante año tras año; pero el tipo no solo es latino, sino “de un pueblito ahí que se llama Nicaragua”. Por lo menos eso es lo que yo creo, porque en coraje, en determinación, en clase general para la faena, hay muy pocos que lo superen entre los que hablan español.        Lo mejor de la velada fue, para mí, conocer a Tito Rondón en persona, a Oscar Huete, a Broderick Zerpa, a Léster Avilés, a Carlos Mena y, por supuesto, al maestro Tijerino.        A Edgar Tijerino lo leí por primera vez en Cuba en circunstancias difíciles, en la prisión política, sería a principios de los 80’s cuando un capitán cubano, que intentó cruzar la frontera por Peñas Blancas buscando asilo, llegó preso al Combinado del Este y le permitieron pasar más de 50 ejemplares del Nuevo Diario. Fue ahí que leí la prosa magnífica, descriptiva, sin aspavientos ni exageraciones ampulosas, tan común en los abundantes amanuenses que hoy proliferan más que nunca, de Tijerino.      El cronista, franco hasta en declarar que creyó alguna vez en el Sandinismo, lo que no debe ser motivo de  manipulaciones contra el individuo, porque ocurrió con media Cuba y más de media Venezuela; sin embargo, creo que no es de los que buscan lectores sacrificando la moral y los principios por un rating que se manifiesta, muchas veces, divorciado de la justicia y la razón crítica.     La clase profesional de alto nivel en la prensa, incluso en la literatura de “arte mayor”, no se concede gratuitamente por la sumisión, por el servicio ajeno a la voluntad obligada; incluso por arrastrarse ante exigencias indecentes y detestables.     Tijerino, que es un hombre humilde en igual medida que un extraordinario cronista y comentarista radial, es más grande por su nobleza y por el comportamiento respetuoso tanto a fanáticos como a gente del sector.     Sin dudas, este nicaragüense es uno de los mejores periodistas deportivos en lengua española de los últimos 35-40 años.      Yo, que me rindo cuando la clase verdaderamente gigante que se encarga de la noticia y del comentario se me ponen “tiro”, no tengo menos que rendirle este pequeño homenaje al colega.       Doblemente motivado por la satisfacción de que, quien es ya una leyenda del deporte de su país, me obsequiara con un ejemplar del libro, dedicado y, como acostumbro ante casos como este, lo colocaré en el lugar donde guardo este tipo de tesoro, porque lo es.        Un día el libro puede ser la prueba de una expresión como: “Este se lo dedicó Edgar Tijerino a mi padre o…. a mi abuelo”

Babe Ruth Visita Santiago de Cuba

Por Andres Pascual

- "Babe Ruth visita Cuba" - Por torrenciales aguaceros caidos en La Habana los dias 15 y 16 de noviembre de 1920, se decidio suspender definitivamente el ultimo juego entre los Gigantes de Nueva York, reforzados con Babe Ruth...esos dias fueron utilizados por el Napoleon del Baseball, John Mac Graw, para visitar a su gran amigo, el extraordinario genio del ajedrez, aun sin coronarse, Jose Raul Capablanca y Graupera.

Pero el penultimo juego el dia 14 en el Almendares Park II, los Gigantes se impusieron a los Alacranes con score de 7-3; en el encuentro, el Bambino conecto una linea larguisima entre right-center buena para un doble de dos carreras; no obstante la suspension del juego final, Ruth reclamo el dinero que debian haberle pagado por la actuacion que no se produjo y Abel Linares, propietario de los Azules y uno de los promotores de la serie, decidio a favor del artillero y el Sultan de la Estaca se llevo "el gato al agua" y el dinero a sus bolsillos...

Segun varios cronistas de la epoca como Horacio Roqueta y Vitico Munoz, las utilidades reportadas por la serie fueron superiores a $40000 dolares, con los que, segun Munoz, se podian pagar las nominas completas de mas de 6 equipos en las Mayores de entonces.

El exito de la serie, debido exclusivamente a la presencia de Babe Ruth con los neoyorquinos, entusiasmo tanto al empresario de Santiago de Cuba Juan Lageyre que acordo pagarle $3000 al jonronero para que se presentara en el mejor estadio de la ciudad, Cuba Park, contra el equipo santiaguero, capitaneado por el popular estrella oriental General Sagua.

La serie seria de dos juegos y Ruth se incluiria en una novena con verdaderos superestrellas nacionales como Bartolo Portuondo, Valentin Dreke y Alejandro "El Caballero" Oms.

El primer juego fue un rotundo triunfo de los santiagueros 4-0; pero la noticia fue que la victoria la logro un pitcher nombrado Pablo Guillen, que nunca jugo en el champion y que no tenia nada en la bola; pero esa manana gozo de mas control, si cabe, que Warren Spahn y no le levanto la bola de las rodillas a ningun bateador; permitiendose el lujo de ponchar a Ruth en el segundo, aunque este le metio un tubey enorme por el medio del terreno en el 6to.el pitcher derrotado fue el big-leaguer Patrick Ryan.

Las noticias que le interesaron a Horacio Roqueta, del Heraldo Nacional, fueron las colaterales a la serie: "Babe Ruth pierde el dinero que llevaba y los 3000 que le dieron en Santiago": "...los asiduos al Jai-Alai vieron al Bambino derrochar el dinero en apuestas que comenzaron con exito relativo y concluyeron sin ninguno para el americano"

En Santiago, el Bambino habia perdido todo en el juego de dados en el hotel Casa Grande y, el regreso a La Habana, segun el veterano cronista, se produjo practicamente arrancado con solo 40 centavos en los bolsillos.

En una noche perdio $800 en la pelota vasca y , en otra, porque le jugo a Altamira contra Eguiluz, $200 solo en la quiniela; en otro partido de Amaroto y Machi, dejo $700 para la casa...
Ruth estuvo dos semanas mas en La Habana para asistir a las carreras de caballos y continuar haciendolo al Jai-Alai y fue extraordinariamente caballeroso con el pais, sus hombres y sus mujeres, al responder en Santiago a preguntas de Lageyre: "Este pais es bellisimo, de gente magnifica, simpatica... y eso da idea de por que ustedes fueron a una guerra de independencia y sus mujeres son de lo mas elegantes que, con seguridad, haya en el mundo"

Babe Ruth estuvo en Cuba hasta el 28 de noviembre; en 1921 volveria para estar en lo que se constituyo un peligroso hobby para el pelotero: la temporada hipica de Oriental Park...

Babe Ruth | http://www.cubadebate.cu/especiales/2009/03/05/cuales-son-los-mejores-bateadores-del-bei...

TRES FILOSOFIAS, UNA NACIONALIDAD

TRES FILOSOFIAS, UNA NACIONALIDAD


Por Andrés Pascual
       Hablando en plata, ajeno a circunstancias políticas y solo con el plano deportivo como elemento de comentario, creo que lo he dicho antes más de 100 veces entre el radio, la televisión y la prensa plana o digital: si el castrismo no hubiera asaltado al poder y a la sociedad cubana para pisotearla como hizo, nunca se hubiera hablado de dominio dominicano ni de amplitud de jugadores de Quisquella, no digo en Grandes Ligas, sino en el Beisbol Organizado (en todos los circuitos); a fin de cuentas, las academias fueron dirigidas hacia República Dominicana cuando las Oficinas del Comisionado y de los clubes de Grandes Ligas se cansaron de esperar por la posibilidad de que los jugadores de la Mayor de las Antillas reingresaran a su beisbol…       Entonces Rafael Avila, que trabajaba allí, le sugirió a los Dodgers de Los Angeles que experimentaran con una academia en Santo Domingo y resultó; después, ya se sabe, pero, con Cuba en carácter de competidor normal, eso hubiera seguido siendo un sueño para los quisquellanos más 18 ó 20 jugadores en Grandes Ligas y 25 ó 30 en Ligas Menores…        Gonzalo Naranjo pertenecía a una familia de clase media, sobrino de un catcher del período 1910-28 en la Liga Cubana que dirigió al Almendares un año durante la primera mitad de la década del 30; además, fue coach y scout durante varios más, Ramón Couto.         Choly jugó colegial para los Maristas, academia-instituto célebre por su educación tanto como por su selectividad en la capital.          Dejó la escuela para pitchear por los Eléctricos del Cubaneleco de la Liga Nacional de Beisbol Amateur e integró el team Cuba que perdió en la Serie Mundial de México en 1952. No contento, abandonó a la gente de K-listo y desechó una proposición de trabajo en la Compañía Cubana de Electricidad para integrar los Azules del Almendares en la Liga Cubana. Poco después viajó a Estados Unidos y se presentó en el campo de entrenamiento de los Senadores de Washington, logrando su primer contrato de Ligas Menores.          Estuvó en 1956 con los Piratas de Pittsburg y varias temporadas en Triple-A, asistió a 4 Series del Caribe y jugo 10 años en el poderoso champion. Pensó, actuó y vivió acorde con su época, la mejor de Cuba en el beisbol en toda su historia, posiblemente en todo; por supuesto, previa al castrismo.          Agustín Marquetti era un prometedor outfielder zurdo cubano que, como casi todos los jugadores que se hicieron hombres después de 1962, tuvo la mala suerte de que fuera bajo el castrismo. No importa si fue o no simpatizante, incluso miembro del MININT, las condiciones que tuvo para el juego tal vez la tenían muy pocos dominicanos o de otra nacionalidad en su etapa juvenil que lograron jugar en Grandes Ligas. Nadie puede decir qué hubiera hecho como profesional, a fin de cuentas no firmó. Para mí, hubiera estado en Grandes Ligas 20 campañas dando más palo que los que dio en su trayectoria de profesional de estado del beisbol castrista. Como simpatizaba con el régimen, pues decidió no saltar, hoy supongo que le pese; ya no vale la pena ni comentar.           Pablo Miguel Abreu era un zurdo de 6’4 de estatura y 96-98 m/h, tiraba curva y, con esa velocidad, hubiera sido un fenómeno si salta en su época, pero le arrancaron el brazo; porque prefirió jugar para Industriales y algún equipo de Castro a eventos internacionales. Como que el pitcher en Cuba no se atendía por los coaches y predominaba el concepto “saco”: “saca otro del saco y bota este”, entonces no previeron (ni les interesaba) que una lesión pudiera liquidar al más prometedor lanzador cubano de su época.           Tres jugadores de una misma nacionalidad; tres derroteros diferentes por circunstancias ajenas a su voluntad, dos de ellos, Marquetti y Pablo Miguel, parte del más monumental desperdicio de jugadores capaces de brillar en el Big Show que se haya visto en los últimos 50 años, porque un tirano,  a nombre de una ideología con la peor intención posible, intervino la vida de todo un pueblo, lo convirtió en material gastable políticamente y los soltó hecho piltrafa humana.

NO ES POSIBLE JUGAR CON ESOS FANTASMAS ALREDEDOR‏

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Por Andrés Pascual

Cuando no se permitían profesionales en los campeonatos de aficionados de pelota y el equipo cubano lucia “fuera de grupo”, también perdieron algunos campeonatos como Edmonton-81, Copa del Mundo y Habana-82, Juegos Centroamericanos.
En cada competencia, los castristas enfrentaban a colegiales americanos, con algunos de ellos en niveles de selecciones del draft y con desarrollo posterior en Grandes Ligas, donde muy pocos alcanzaron el rango de estrellas, como Fred Lynn, Steve Kemp, Joe Carter, Robin Ventura, Mark McGwire, o un rango intermedio como Greg Olson, Joe Sluzarski, Ben MacDonald, Mickey Morandini, Jim Abbott o Tino Martínez.
Fueron equipos cubanos que pasaron sin perder nivel de juego de Armando Capiró, Félix Isasi, Fermín Laffita o Lázaro Pérez, a Omar Linares, Muñoz, Casanova, Germán Mesa o Juan Castro; de Navajas González, Vinent, Changa Mederos y Gaspar Legón u Oscar Romero, a Rogelio García, Julio Romero, Juan C. Oliva, Dalcourt o Alemán…Sin dudas, la mejor etapa de la pelota de Castro: el período 1969-1989.
Jugaban contra amateurs verdaderos de otros países; pero, Nicaragua y Estados Unidos, como después Panamá y la Republica Dominicana, dejaban la piel en el terreno contra Castro…
El problema es que aquellos equipos, tan recordados en esta etapa de decadencia y ausencia absoluta de clase y cantera de la pelota cubana, perdieron muchos juegos en el período y ganaron muchas veces, porque el club que les venció caía después contra cualquiera.
Ocurrió casi todos los años hasta 1988. En esa época, la opinión generalizada era que muchas de las novenas que vencían a Cuba se conformaban solo con eso; a fin de cuentas, nada material resultaba del desempeño exitoso en el amateurismo para el jugador no cubano.
En la Serie Mundial de 1969, ganaron porque un catcher colegial americano inexperto, de solo 18 años, no supo o no pudo retener el tercer strike tirándole ¡Tres veces! Contra un bateador que dio hit de rolling sobre segunda para empatar, después que el pitcher zurdo Larry Osborne los había dominado como ni Sandy Koufax hubiera podido hacer.
En 1970, el pitcher derecho Burt Hooton les tiró 18 innings separados (dos juegos) sin hits ni carreras; pero Cuba ganó el segundo en 10 episodios, porque Hooton corrió mucho para extender a triple un batazo y dejó la energía en el esfuerzo; lográndose un juego final de desempate entre Cuba y Estados Unidos que no conocían los norteamericanos de su existencia. Fue en el que Huelga relevó a Changa Mederos (lo bombardearon) y, entre la bebida y el terreno mojado, derrotaron al zurdo Richard Troedson 5-3.
En 1971, en los Panamericanos de Cali, Estados Unidos le bateó 3 jonrones con bases limpias a José A Huelga (uno de ellos de Fred Lynn con 17 años y otro de Allan Bannister con 19) y los antillanos vencieron 4-3, con el agua al cuello hasta el noveno…
En 1972, en Nicaragua, durante la Serie Mundial Amateur, Cuba perdió contra el derecho local Julio Juárez 0-2; pero le ganó a Estados Unidos por un jonrón de Marquetti con la primera desocupada y hombre en segunda 3-2. Un relevo espectacular de Navajas González, que dominó con dos en base a 5to. y 6to. bates el 7mo, fue realmente la clave de la defensa cubana, mucho más que el posterior de Vinent.
En 1973, el pitcher zurdo Antonio Herradora caminó 7 innings sin hits ni carreras contra Cuba, pero un jonrón de emergente de Elpidio Mancebo, liquidó las aspiraciones de Nicaragua: Cuba una carrera, un hit, un error; Nicaragua cero carreras, 3 hits, cero errores…(en estos datos numéricos apelo a la memoria)
En 1975 vinieron de abajo y le ganaron 4-3 a Estados Unidos con relevo de Julio Romero y triple de Urquiola, fue en los Panamericanos México-75.
En la Serie Mundial en Colombia en 1976, Porfirio Altamirano los blanqueó 5-0 y ganaron el evento. En 1978 ganaron 3-2 contra Estados Unidos y también la serie
Pero, en la La Habana en 1979, le ganaron a Estados Unidos por jonrón de Cheíto Rodríguez al zurdo Ken Daley.
En 1980 le ganaron 5-4 a Estados Unidos y 1-0 a Japón por un jonrón de Antonio Muñoz en la Serie Mundial.
En 1981 perdieron la primera Copa Mundial en Edmonton, Canada, contra Estados Unidos; pero los anfitriones y Dominicana los mataron a palos 8-1 y 15-11.
En 1982 perdieron contra Dominicana los Juegos Cenroamericanos en La Habana, además, en total, como el año anterior, perdieron 3 juegos.
Así, con el agua al cuello, fue que ese equipo, tan recordado por los frustrados fanáticos por la derrota consuetudinaria de hoy, ganaba antes; o por la ayuda de un árbitro en una descarada decisión en primera en la Serie Mundial de Parma-88 a favor del corredor Luis Giraldo Casanova, a quien Tino Martínez casi le saca el mondongo con el mascotín en tiro abierto de Robin Ventura sobre el corredor, a dos metros de primera y el magistrado vendido decreto quieto en contra de Jim Abott.
En el interín, varios juegos perdidos o muy apretados en cada serie contra Puerto Rico, Colombia…como la victoria 3-2 del dentista Carlos Lowell, padre de Mike y cubano naturalizado americano, en la Serie Mundial celebrada en Cuba en 1971. Nunca se mostraron como un fuera de grupo extraordinario; sino como equipos que tenían mucha veteranía, que jugaban como profesionales de estado contra verdaderos aficionados y por el team work producto de hasta 10 temporadas juntos en un béisbol de poco nivel de juego.
Eso y las propias series nacionales estancaron al jugador cubano, mas la injusticia ante la conformación del plantel del tirano a eventos internacionales por circunstancias políticas, acabó alejando al ni~no y al joven de los terrenos de juego, sobre todo en La Habana, Las Villas y Matanzas, provincias símbolos en el desarrollo del béisbol cubano a través de la historia.
Siempre bregaron los equipos de Castro con la preocupación ajena al terreno de juego por las posibles represalias ante derrotas, preferentemente contra Estados Unidos; porque el dictador sí entendía perfectamente que el único equipo preparado para esos eventos, camuflados en un nivel al cual no pertenecían, era el suyo y por eso, porque Castro hacía la inversión monstruosa en una actividad inocua, sin trascendencia práctica, aunque si ideológica, no les aceptaba perder…
Hoy, que la cantera desapareció y los jugadores no son de la clase histórica profesional cubana en su mayoría, tal vez desapareció la presión ideológico-partidista en cuanto a la victoria y la derrota, porque el gobierno reconoce que ni hay cantera, ni amateurs enfrente y lo reconocen porque no hay más alternativa.
Sin embargo, el infeliz jugador cubano de hoy tiene otro dilema al frente que no lo tuvieron ni Muñoz, ni Casanova, ni Kindelán, que no batearon contra Steve Carlton ni contra Nolan Ryan o Joaquín Andujar, ni sus pitchers enfrentaron a George Brett ni a Mike Schmidt ni a Cheo Cruz o Rod Carew.
El jugador de hoy tiene un problema grave, porque, ante cada derrota, su público histórico funciona un fiero e intolerante fiscal de reclamo tardío, actitud que ya no asume el Partido en la Isla muy relacionada con lo poco que conocen la historia sociopolítica del juego en Cuba.
De tal forma es incómoda la situación para estos peloteros que, como si fuera poco el hambre y la necesidad que tienen, deben jugar con una serie de fantasmas danzando a su alrededor que, injustamente, les señalan cómo se jugaba a la pelota en Cuba cuando ellos, en realidad, ante individuos que de peloteros solo tenían el traje, no lo hicieron como para posar de acusadores en una causa que se sabe muy bien quien debe ser condenado y, hacia ese culpable, deben voltear el dedo.

TEXAS, LA HISTORIA LES PASÓ LA CUENTA‏

Por Andrés Pascual

       Anoche los Cardenales de San Luis terminaron la obra que iniciaron el día anterior: rematar a los Vigilantes de Texas sin compasión.
       La victoria no pertenece al modelo clásico definitorio de la razón por la que se gana en el juego: "en beisbol gana el que mejor juegue", sino a la que es el símbolo de los tiempos: "ganaron porque jugaron un poco menos mal que Texas".
       Y hay euforia y algarabía no solo en San Luis y hay también cronistas induciendo al público a magnificar el mal beisbol con lo de "histórico y grandioso", porque nadie puede negar que fue una de las peores Seres Mundiales en cuanto a clase profesional jamás jugadas.
       Anoche volvió un relevista de los perdedores a bolear a un bateador con bases llenas y eso parece que es el estigma de la pelota moderna: una base, un bolazo o un wild pitch. Así se deciden muchos juegos de la campaña regular y una vez hasta uno de playoff que perdieron los Mets de Nueva York.
       Lo del 6to juego de esta serie no tuvo nombre en cúmulo de marfiladas de todo tipo después que jugaron una pelota de altura durante los dos primeros, parece que los fantasmas del mal, que obstaculizan el normal desarrollo de casi todo en el deporte profesional americano, llamaron a la cordura a ambos clubes y los pusieron a jugar a tono con la era, que no es de grandeza ni perfección precisamente.
      A quienes exigimos un desarrollo en el terreno como Dios manda; a quienes nos preocupa que se le construya un altar al facilismo influyente en el fanático, que condone la deuda con el público porque "se ganó con una remontada", hija del juego pésimo y sin clasificación, tal vez nos critiquen como conservadores extremistas o con epítetos peores, pero la razón la tenemos todos los que nos preocupa que se pueda ser tan simplón como fanático y tan poco objetivo como cronista.
      Los Cardenales ganaron y, como que su historia ha sido gloriosa en etapas de verdadera clase del pasatiempo, pues, a pesar de todo, esta victoria debe formar parte del caudal de fantasía y leyenda que se construyó el club que "juega con más coraje que ningún otro".
      Los "pandilleros" de Musial, de Pimienta Martin, de Ducky Medwick, de Freeze, de Allan Craig y de Cris Carpenter lo hicieron otra vez, esta, sobre los despojos de la era moderna de aquel club al que se referían como "los primeros en la guerra, los primeros en la paz y los últimos en la Liga Americana…"
     Los Vigilantes, que tenían en plantilla un club superior a los Cardenales, cayeron por efecto de una fuerza especial que hace irreconocible a los clubes de pelota a veces: "Dios los castigó", nadie está autorizado a mantener ventajas cuando se juega tan cobarde ante un club que, si bien no es ni remotamente igual a los de épocas pasadas, el nombre que tienen en sus camisas es el que simboliza en Grandes Ligas, precisamente, el valor a toda prueba y ante cualquier circunstancia.



Son, a fin de cuentas, la Pandilla del Gasómetro


AL PUJOLS YA NO ES EL MISMO

Por Andrés Pascual

El dominicano Albert Pujols conectó 37 jonrones este año que recién terminó, cinco menos que la campaña pasada y 10 menos que la antepasada. También dio 29 biangulares, su menor cantidad en 11 años y concluyó con un promedio menos que discreto de .299. Poco consolador para quien, precisamente, había tenido la pasada como la peor con .312. El artillero de los Cardenales empujó a 99 corredores hacia el plato, cantidad no solo mediocre para alguien como él, sino primera con menos de 100 como guarismo.
Este año tuvo su peor promedio de embasamiento con .306 y su slugging más bajo con .541; la suma de ambas figuras cayó a .906, buena para Freese, pero inaceptable para quien consideran como el mejor bateador de su generación.
Yo no quiero cometer un imperdonable sacrilegio negando las opiniones de casi todo el mundo acerca del quisquellano; sin embargo, tengo la impresión de que fuerzas malévolas lo están expulsando del sitial olímpico en que lo colocó su despiadado bateo y no soy convencional, sino controversial-razonable
Pujols tiene 31 años de edad, sexto del período de mejor rendimiento de un jugador (25-35), todavía impone el respeto que se ha ganado a palo limpio; sin embargo, sus números no son los mismos y aparecieron las lesiones que, sospechosamente, han contribuido a que el pitcheo recupere el papel protagónico que le obligaron a perder.
¿Qué le sucede a Pujols? Esa respuesta pudiera estar en las oficinas del Comisionado, único culpable de que se pueda especular con cualquier jugador, tal vez en una caja fuerte especial, con guardias extrañamente celosos para algo que no debería ser casi “un secreto de estado”.
Me voy a referir a los números premiados en la lotería de la muerte escandalosa, que solo ha servido para que ejecuten a 6 condenados, porque fueron crucificados e impedidos de hacer realidad cualquier logro a través del beisbol (en los casos de Clemens y Bonds tienen en juego hasta sus integridades civiles), mientras otros 100, que nadie conoce porque quizás sean golpes que puedan rematar la casi inexistente credibilidad del pasatiempo, todavía bailan como héroes de magnitud infinita, cuando deberían ser tan enanos ante la historia como cualquiera de los que ya descubrieron.
¿Quiénes deben ser los que, con tanto celo, son protegidos de la publicidad correctora porque dieron positivo a tests? ¿Serán dados a conocer alguna vez?
Nadie tiene respuestas; sin embargo, los nombres están ahí, lo que pone en tela de juicio la moral de todos los jugadores de las Grandes Ligas; entonces el reproche que se pueda recibir con respecto a “para mi que Pujols la consumió”, basado en “usted no tiene pruebas”, supone la respuesta de “ni usted para negarlo tampoco…” por lo que, visto como un caso judicial por difamación, el abogado defensor solicitaría que se revelaran los nombres en discordia.
Yo creo, como cualquiera que lo niegue porque no tenemos pruebas, que Al Pujols es uno de los jugadores que Bud Selig no quiere en letras negras, solo hay que analizar sus números en los últimos dos años y compararlos.
A este jugador lo han aplaudido a rabiar porque bateó cinco hits, tres de ellos jonrones y empujó 6 en uno de los encuentros de esta Serie Mundial; sin embargo, no ha podido batear ni un solo sencillo en cuatro, tres de los cuales perdieron y, siendo honestos, esas derrotas se debieron a que el inicialista no produjo.
Pero no es un problema de esta serie solo, en el 2004, contra Boston, bateo de 15-5, pero no empujó ni dio cuadrangulares y perdieron.
En el 2006, aunque dio un jonrón y un doble, solo empujó dos y promedio .200.
Este año lleva 5 hits, incluidos los tres jonrones conocidos y 6 impulsadas en 18 apariciones al home plate para .278.
Todavía tiene el juego de hoy para ayudar a los Cardenales a empatar a tres y el otro para ganarla.
Además de que dejó el bate en el clubhouse en 4 juegos, cometió un error que hubiera impedido la victoria del club del Salvaje Oeste.
Para mi Al Pujols debe estar bajo escrutinio popular crítico, a fin de cuentas, con Bonds y Clemens pretendieron reinventar el pitcheo y el bateo y ya se sabe qué ocurrió, luego, ¿Quién es Pujols para que, por lo menos, no se le vigile de cerca, una vez que parece que perdió el toque supermánico con la estaca en ristre?

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¿Consumió sustancias prohibidas? Para mi sí

UNA RECTIFICACION DE GRANDES LIGAS

Por Andrés Pascual

Una vez cometí la imprudencia de tomar como fuente para un artículo sobre el caudal de fantasías que representa el ancestro africano en el beisbol, un libro del bloguero e investigador David Marasmo, con quien he cruzado un par de e-mails en el pasado.
El dato tenía que ver sobre la historia que contó Johnny Mize el día de su exaltación al Templo de los Inmortales en su relación con el cubano Martín Dihigo. Al modo mío de ver las cosas, ese ha sido el más grande reconocimiento hecho jamás al matancero, luego de su propia exaltación a Cooperstown, por proceder de uno de los más grandes bateadores del juego y por el lugar en que lo confesó.
Sin embargo, Marasmo dio como incierta la declaración de El Gato Grande y así lo colocó en el mamotreto que hizo.
Debo confesar que yo conocía la historia sin detalles, como todo el mundo en Cuba, por lo que el autor logro robarme no solo la intención, sino casi la nacionalidad cuando escribí, hace más de dos años, un artículo sobre el caso que fue publicado en mas de 10 lugares que fue la repetición de las inexactitudes de Marasmo sobre el tema de arriba abajo.
Según el libro equivocado, Dihigo y Mize nunca se encontraron de tal forma en un juego capaz de producir la legendaria afirmación de "el cubano era tan bueno que lo boleaban para pitchearme…" y con un aluvión de datos y fechas, comprobables todos, pero posteriores a la realidad (1934 por 1936-45) cometió uno de los más garrafales errores jamás escritos sobre un jugador cubano y otro americano, que solo logró que yo, perdida mi compostura de responsable y serio ante cosas de la historia, me pasara en segunda al deslizarme y Tito Rondón, amigo e historiador de absoluta credibilidad y conocimiento, me tocara para ponerme out por tres pies posiblemente.
Cuando desempolvé mi artículo, versión Beisbólicos Anónimos de México, a uno de los que se lo envié fue a Tito y su respuesta clara, a tiempo, caballerosa y convincente como acostumbra, fue esta:
"En principio estoy de acuerdo, en general hay mucha exageración en nuestras leyendas.
Pero Mize y Dihigo coincidieron a mediados de febrero de 1934 en el "Concordia" venezolano, que se encontraba de visita en República Dominicana. En el Concordia, además, estaban un par de dominicanos estelares, el jardinero Tetelo Vargas y el lanzador Pedro Alejandro San (ambos jugaron en alguno de los Cuban Stars), el segunda de los Dodgers de Brooklyn Jimmy Jordan, y venezolanos como el Pollo Malpica (C-OF) y Luis Aparicio "El Grande". Cuando Mize se reportó al Spring Training, lo sustituyeron Rap Dixon y Josh Gibson, pasando Dihigo a la inicial.
En una ocasión, con un zurdo en el box, pasaron lógicamente a Dihigo para lanzarle a Mize, lo que hizo mucha gracia al futuro Salón de la Fama, que fue el que mas exageró el cuento…
Mize se enredó cuando dijo 1943 por 1934..."
Y esta es la verdad, que he logrado verificar indagando anoche sobre quien acaso sea el pelotero cubano sobre el que menos pueda comentar, aunque no absolutamente, a pesar de que lo saludé en mi casa en 1960, le vi varias veces hasta 1965 y le escuché comentar por radio, por televisión y en persona otras tantas.

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Johnny Mize sí coincidió con Dihigo en el terreno

UN JUEGO INDIGNO DE SERIE MUNDIAL‏



Por Andrés Pascual

      Los juegos como el de anoche entre San Luis y Texas, por lo general, son buenos para el fanático del ganador, para el que apostó o para ganar una discusión entre fanáticos; a fin de cuentas, ante situaciones como estas, solo importa la victoria; pero, para el pasatiempo no, no es posible que uno de los peores jamás jugados en el Clásico de Octubre sea considerable en el rango de "buen beisbol".
      Con errores de todo tipo, algunos manigueros, como la bola que se le cayó a Matt Holliday porque Rafael Furcal parece que no jugó en su etapa infantil, que es en la que se aprende que una pelota se le deja al que está de frente por comodidad y por mejor visibilidad de las bases y de la propia bola, transcurrió el encuentro.
      Texas estuvo a un strike de la victoria dos veces, ¡A un miserable strike! y el relevista de liga menor, obligado a lanzar en un nivel que le es ajeno, pero con millones de salario, flagelo del beisbol de hoy, lo perdió.
      ¿Hasta cuándo se debe seguir soportando en Grandes Ligas a un pitcher que solo tiene que dominar a un bateador y no puede? Lo peor del caso es que la concesión se produce o con una base por bolas, o con un pelotazo, o con un wild-pitch.
      La cara es el reflejo del corazón en el juego de pelota: desde que el manager Ron Washington llamó a Ogando para que cerrara un juego casi ganado, se notaba que el tipo quería salir del box sin haber llegado al infield y eso se llama poco coraje, no falta de experiencia.
      Neftalí Infeliz, por su parte, da muestras de no entender en qué lugar se encuentra a veces, por lo que aparenta que se le olvida que ese hombre parado ahí, con un bate al hombre, tiene que sacarlo out tirando strikes y no huyendo tanto la bola; como alternativa perniciosa, a veces pone algunos pitcheos mansamente por el centro que, a pesar de las 99 m/h, es bateable en este nivel y duro.
      De nada valieron las remontadas a jonrón limpio del club del Joven Circuito, para casos como el juego de anoche, se inventó la frase "de poco sirve nadar tanto para morir en la orilla".
      Por todo lo que sucedió anoche en San Luis, porque los fantasmas del ayer glorioso bailaron al lado de cada jugador cardenal para reclamar, aunque sea una vez, el nombre y el juego monumental de una franquicia de verdadera importancia para el pasatiempo, a través de la presencia de Musial, Schoendiest, Gibson, Brock, este club merece concluir como campeones mundiales una temporada en que descontaron 10 juegos del primer lugar en agosto para estar ahí, con la ventaja que da la energía por una victoria como la de anoche.
      Porque entregaron un juego que debieron ganar 4 veces, los Vigilantes de Texas deben irse a casa solo con la satisfacción, si cabe, de haber jugado en la Serie Mundial y la falsa justificación esperanzadora de "veremos que pasa el próximo año". Ni aunque ganen deben ser campeones, no se puede jugar tan mal, tan ofensivamente dañino al juego de las grandes ligas y esperar aplausos.
      

Merecen ganar la Serie Mundial


PUEDEN CALLARSE, PERO TIENE QUE GANAR

Por Andrés Pascual

Los Cardenales de San Luis decidieron no hablar con la prensa; según dijo Lance Berkman, "eso siempre ha quedado de parte del manager y nadie nos dijo (fue después de perder el segundo juego), que deberíamos estar listos para entrevistas". Momentos antes había expresado que esperaron durante un tiempo no especificado y la demora los obligó (mejor cansó) a irse… ¿Cómo se puede entender eso? ¿Esperaron porque sabían que serían entrevistados o fue un gesto fortuito de buen samaritano?
Está bien, no quieren hablar y eso debe ser parte de la estrategia de Tony Larussa ante las preguntas que le cuestionen como elemento de importancia en las tres primeras derrotas del club, porque este individuo, por su comportamiento, cree que inventó la plaza de trabajo que ocupa.
Entonces las Oficinas del San Luis se aparecen con que su principal prioridad es retener al manager; mientras, pueden perder, a través del movimiento mercenario (agencia libre) a Al Pujols. Sinceramente, por esa sola expresión debería firmar con otro club el quisquellano; pero bueno, Larussa ha demostrado que selecciona "niños lindos" y, en esta época, el inicialista está cumpliendo su función como antes lo hiciera Mark McGwire, por lo que Pujols pudiera sacrificar su precio de mercado por continuar jugando al "hijo del abogado" que manda el juego y esto es un entredicho, pero razonable.
Yo fui cardenal siempre, en las buenas y en las malas, mis ídolos fueron cardenales más Mickey Mantle, los cubanos pre-castrismo y varios jugadores boricuas; además, Luis Aparicio, César Tovar, Pompeyo y Vic Davalillo, Héctor López y Juan Marichal; sin embargo, desde que se hizo cargo de los Cardenales Tony Larussa, jamás he vuelto a simpatizar con la Pandilla del Gasómetro, sobre todo, porque trajo a McGwire al club e hipotecó el juego tradicional de ese equipo y por el escándalo de los esteroides, que si no nació en Oakland, fue allí donde más visible como club se hizo, con él como manager.
Tony Larussa comprometió la moral de los Cardenales en ese desastroso capítulo negro del beisbol, de forma tal que la novena de Musial y Gibson no quedó incólume por el pecado.
Si los Cardenales lo desean, que no hablen; pero tienen que ganar, porque mudos y perdedores sería insoportable para poder escribir otra vez sobre ellos de forma neutral y objetiva.
A sabiendas de que están jugando contra un club superior a ellos, tienen que buscar la forma de someter al Texas en los posibles dos que quedan de Serie Mundial, o sería la más monumental falta de respeto de una gerencia, que no merece que la historia del club la represente con ese nombre, al haber definido como "su prioridad", firmar a un manager que luce enano al lado de su contrario en este evento, pudiendo perder al mejor bateador de su generación vía agencia libre.

Albert Pujols and Tony LaRussa - St. Louis Cardinals Spring Training Workout Session
Pujol debería abandonar esa nave

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YA NO DISCRIMINAN A LOS HISPANOS EN GRANDES LIGAS‏

Por Andrés Pascual

No hay Dios que me haga creer que existe ni la mínima huella de discriminación en las Mayores contra los peloteros latinos…de ningún color que, para conceptualizarlos como raza, ni decide ni interesa: son "hispanic" y que nadie me venga con el cuento de que, porque a un dominicano no le daban chance hasta un día, pueda considerarse racismo ni ninguna de esas categorías, tan de moda hoy, para reflejar la intención de "inferiorizar". En el jugo de pelota hay que dar palos, sacar outs y, muy importante para la media: "TENER ANGEL" para la concurrencia.
El negro americano se esté viendo afectado por "la presencia de negros o blancos", lo mismo venezolanos que del área holandesa en todo el Beisbol Organizado, porque se debe comenzar desde el principio: las ligas menores.
Los que han tomado una posición de agresión contra los jugadores de pelota de países del sub-continente en Estados Unidos son los llamados "afroamericanos" y hasta declaraciones de algunos de su grupo se han escuchado, capaces de convalidarlas con las peores de la era de la Barrera Racial, que se oían poco después de 1920 y que, como muchas otras que se oyen, hay que ponerles atención por lo peligrosas (recuerde las de Gary Scheffield o las de Tori Hunter).
La reflexión sobre el hecho, acorde con los tiempos modernos (últimos 40 años), debe ser: "si eso lo dice un blanco…" Si lo dice un blanco americano lo matan… los latinos; pero sin participación de los jugadores sepias de aquí, que no por gusto son los únicos negros que existen para la ley americana y solo van "por ellos y a ellos contra los arios", en cualquier otro caso, a favor de los "irlandeses".
Creo que fui el único que atacó las declaraciones de Hunter y Scheffield en algunos lugares que escribo; incluso la entiendo aún como reflejo de una sustancialmente buena cantidad de sus iguales que se callan por apatía o por conveniencia. Viendo cómo han transcurrido las cosas, tal vez debí callarme; a fin de cuentas, nadie lo agradece, porque hay como una sumisión rara a posturas impropias de parte de los hispanos hacia los afros cuyo tema aparenta ser: "contra el blanco americano, aunque me mates…" y eso yo no lo tolero ni lo apruebo ni si me matan.
En 1955, escrito para la sección deportiva de Bohemia, el cronista René Molina, refiriéndose a las penurias de los jugadores negros cubanos en Estados Unidos, citó una conversación con el entonces infielder Ossie Alvarez en la que este le confesó que los blancos que jugaban el cuadro del Charlotte de la Sally League clase A, "no le pasaban bolas ni calentaban el brazo con él".
No comentado por Molina y razón por la que muchos creen que se frustró como pelotero, Juan Vistuer, prometedor outfielder del Círculo de Artesanos de la Liga Nacional de Beisbol Amateur entre 1948-51 y de los Elefantes del Cienfuegos del premio invernal, ese mismo año y con el mismo club que Ossie Alvarez, fue expulsado con su esposa del hotel de blancos en que pernoctaba, porque la población de la ciudad lo exigió. Vistuer lo mismo parecía blanco que negro claro, por lo que era a gusto del consumidor la elección y Charlotte escogió la segunda.
Pero hoy no existe esa situación, que no por gusto un fuerte movimiento encabezado por mexicanos y boricuas (la Raza), son permanencia visible en el espectro socio-político de este país, exigiendo los derechos que creen merecer los llamados "indocumentados" que, curiosamente, abarca solo a personas del ámbito latinoamericano y no tienen en cuenta para nada a otras nacionalidades también indocumentadas.
El respaldo al pelotero latino, que no es indocumentado aquí, comienza por el público y el propio jugador blanco de su club, que los ha hecho suyos porque son mejores en mayoría que los negros americanos quienes, desarmados ante cualquier exigencia, utilizan el capitulo racial-regional como arma artera para recuperar lo que ni fue ni es ni será de su propiedad: el pasatiempo nacional.
Cuando a Clemente, que le dieron una galleta racista en la cara mientras jugaba para el Montreal de la Internacional, según muchos, le desconsideraban por poco espacio en titulares mayores luego de 4 champions bates y un MVP que, como complemento de lo que puede hacer jugar y brillar en la Serie Mundial, necesitó la de 1971 para que "se supiera que existia", también hacían maravillas en el terreno Willie Mays, Aaron, Ernie Banks, Pete Rose, Yasterzemski, Frank Robinson o Mickey Mantle y el rightfielder del Detroit era el tipo que dicen que inventó el juego en esa posición, Al Kaline. En realidad todos eran superiores al boricua, por mucho que disguste a algunos con la afirmación.
Exagerar las virtudes de Clemente en lo deportivo y realzar sus sinsabores ajenos al terreno de quien no fue ni el primero ni el segundo hispano, negro o no que jugó aquí, a veces es la maniobra escondida para convertirlo, más que en una figura de trascendencia deportiva, en un ente pernicioso de la política de hoy que, de tanto protestar y exhibirse, pudiera no llegar a ningún lado.
Con los más elevados y a veces inmerecidos salarios del beisbol de hoy más de 5 "hispanos negros", que gozan cada uno de más publicidad en una temporada que la que recibieron en toda su carrera Jimmie Foxx, Hank Greenberg, Gheringer o Mel Ott juntos, nadie puede sugerir que, como Clemente y Amorós en plan de héroes o Mickey Owen y Fred Merckle como villanos antes, haya trampa porque la nación y, acaso su país, descubrieron que un pelotero como Nelson Cruz necesite de esta Serie Mundial para que se reconozca su valor. Pensar así, a mi modo de ver, que me mantengo sin hacerme residente porque no quiero y solo respondo a Cuba luego de 22 años aquí, deshabilitado por enfermedad y protegido por mi parolee de refugiado político, me parece un FOUL PLAY, por donde quiera que lo miro…

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TEXAS EN CASA CON VENTAJA

Por Andrés Pascual

En series como el Clásico de Octubre de Grandes Ligas, a veces 1-1 no es igual a empate luego de los dos primeros juegos, sino a ventaja del homeclub inmediato que empató el encuentro como visitante, porque el regreso "al terruño" genera la "ventaja casera con apoyo del público".
Desde que el beisbol es objeto del comentario erudito, jugar como homeclub es como tener un peón más en el medio juego de ajedrez, que puede asegurar ventaja al final.
Los Vigilantes de Texas se fueron de San Luis con la misión cumplida para los dos primeros juegos: ganar por lo menos uno; los Cardenales no pudieron asegurar los dos iniciales y deben ir al compromiso de tres que puede terminar la Serie Mundial si los desde hoy locales ganan el trío; o pueden regresar a Missouri con desventaja numérica real si pierden 1-2; o en juego y a discusión si ganaran en Arlington con igual resultado…
En medio de la mejor pelota que se haya visto jugar desde hace rato en Otoño, dividieron honores los Vigilantes de Texas y los Cardenales: marcadores peleados fieramente sobre el terreno en los que su Majestad el Pitcheo lúció a la altura de los tiempos en que este beisbol era las grandes ligas y la Serie Mundial su principal acontecimiento.
El fildeo, a la altura de una época que casi todo el mundo consideró desaparecida para siempre: en tercera Beltré o Freeze, en segunda Kinsler o Punto, o en el campocorto Andrus, han hecho maravillas; a pesar del error del segundo juego, Pujol también ha electrizado con jugadas a la fanaticada en primera y el boricua Yadier Molina es una muralla tras el plato por su mascoteo, por su brazo fuerte, seguro y con puntería; además, con el olfato para el cálculo en cuanto al momento en que le saldrán al robo.
Los bateadores, como deben comportarse cuando los serpentineros hacen las cosas como deben ser: en silencio y con el brazo levantado hasta que el profesor les ordene responder, si es que pueden.
El movimiento estratégico ha sido notable y los cambios de bateadores-corredores o el recurso del pitcher relevo por ambos directores lo asegura: esto se lo están tomando bien en serio en cada dugout y ver a Josh Hamilton en el terreno con un fuerte dolor en la ingle izquierda da una idea clara de cuánto.
Sin embargo, creo que, por lo menos dos juegos en Texas, no tendrán como protagonista al lanzador: si bien los relevistas posiblemente continúen con su hermetismo, no hay abridores que puedan reeditar lo hecho por ambos staffs hasta el jueves pasado.
Hoy puede arder Troya en Arlington a base de palo limpio, a fin de cuentas, son dos clubes bateadores; pero, al modo mío de ver las cosas, con ventaja de los pupilos de Ron Washington cuando mueven el Louisville Slugger.
Sigo creyendo que Texas debe ganar sin entrar en detalles de en cuántos juegos, porque son un team superior que, al llevarse uno en San Luis, viraron la mano con cartas ganadoras.

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Jugó un raro papel de villano en la decisión del jueves

En defensa de Urquiola, algo de historia‏

En defensa de Urquiola, algo de historia
por miguelito
 
 
Estoy escribiendo antes que se lance la primera bola en los panamericanos, antes que se pegue el primer hit o se cometa el primer error…bueno….refiriéndome a errores en fildéo, porque de los otros, ya está llena la hoja de anotaciones.
No se hizo ningún cambio en el equipo, cuando los azules clamaban por Malleta y los orientales por Guerrrero, aunque en realidad poco importa que el grillito siga solo, o que Pito sea el sexto bate del equipo….(por cierto, hace unos días conversaba con un amigo que "le sabe" a la pelota y recordábamos viejos tiempos cuando los sextos bates eran hombres con características bien distintas a las del fornido cienfueguero).
Me refería a la poca importancia que tiene la inamovilidad de la nómina, porque si se gana en los Panam, el recibimiento a los peloteros será grandioso, por el retorno a la senda victoriosa, si se pierde, se reconocerá el esfuerzo de estos muchachos, (aunque los victimarios puedan ser más jóvenes, eso no importaba cuando se les ganaba a los universitarios allá por los 70, que va a importar ahora!!!) .que dieron todo en el terreno en aras de poner en alto las cuatro gloriosas  letras…y se decidirá aprender de los errores cometidos, para imponernos en el Clásico, o en Rotterdam, o en los centroamericanos….en fin…en el próximo, no importa donde sea..
Los que peinamos canas, y más triste aún, los que ya no tenemos nada que peinar, seguiremos recordando nostálgicos los 18  ponches que les dio Huelga a los alemanes en 7 episodios, sin que se le embasara nadie, antes que Servio lo sacara para traer a Changa como cerrador ( y decían que Servio no sabía de pelota, y ya en esos tiempos utilizaba cerradores…), o aquel tercer episodio contra Puerto Rico en unos centroamericanos donde batearon 27, se conectaron 9 jonrones y se anotaron 24 carreras (para los más jóvenes, no estoy loco, les hicimos 24 carreras en una entrada !!!.)
Los que preferían la otra cara de la moneda…aquellos juegos contra los equipos americanos, en los que casi siempre llegábamos perdiendo al final y venía el hit de oro del Curro, la bola escondida de Isasi, o el jonrón del miliciano Marquetti (después de sacudir uno de foul)…
Como se gozaba, que poderío tenía mi equipo…o mejor, cuanto engaño y que desinformación.
Se jugaba contra equipos hechos con peloteros que en sus equipajes cargaban tal vez alguna herramienta de trabajo o algún libro que en el apuro se les coló en la maleta, pero de eso ni hablar.
Es un hecho que la pelota cubana ha perdido calidad, o dicho de otra forma, se ha quedado atrás en el desarrollo técnico- táctico del juego.
Hace unos años, cuando chocamos por primera vez con los cerradores y la especialización del pitcheo, se le dio ese puesto en el Cuba a Maels, que las tiraba como un chicharo, pero a nadie se le ocurrió pensar que durante toda la serie nacional, el espirituano tuviera ese rol, dentro de un conjunto, donde él era la indiscutible estrella y si se dejaba como cerrador, pocos juegos hubiera tenido la posibilidad de salvar, porque a los demás les entraban a palos la mayoría de las veces.
Hace un par de años, en Ciego, el cerrador de la selección, Vladimir García es convertido en abridor de su equipo, y ahora mismo, frequecito, (y sin tanta necesidad de su equipo en la SN) a Lahera se le cambia de rol y hasta en el mundial es el tercer abridor del equipo, después de pasarse unos cuantos años cerrando juegos….coño, es idea mia o vamos contrario a lo que se hace en todas las ligas serias, por una razón muy sencilla….no se prepara igual, ni física ni sicológicamente a un abridor y a un cerrador.
No quiero discutir si Bell es segundo bate o no, creo que en Santiago no lo han puesto en ese turno nunca, pero eso es lo de menos…cuanta nostalgia por Rosique o por Jova.
Hay muchas aristas para el analisis, cuantas veces no hizo el equipo el que más rindió en la nacional, aludiendo su inexperiencia o tapando con alguna excusa elementos de otra índole, cuantos peloteros vieron pasar sus mejores años quemándola sin el reconocimiento a su trabajo, porque aunque esa palabra suene rara, ese es su trabajo.
Si escribo de los comentaristas y narradores, los voy a aburrir, la incapacidad hecha personas (salvo contadísimas excepciones). Conozco a más de uno que prefiere quitarle el volumen a la TV cuando les "narran" el juego, o les disparan a quemarropa…."el lanzador está tratando de bordear las esquinas" o "que bien dirigió la bola hacia el lado contrario", cuando todos estamos viendo a un pitcher descontrolado o a uno que le quemaron el bate!!!.
El campeonismo pírrico nos engrandeció el ego y ahora que cualquiera nos suena una galleta no entendemos que pasa y pedimos cambios sin poder sacudirnos de los que dirigen la pelota, porque nadie sabe quien puede quitarlos de donde están.
La formula más sencilla es la más complicada, el techo se sube insertando peloteros en otras ligas… si, seguro!!!, pero de niño leí un cuento en que los ratones llegaban al acuerdo de ponerle un cascabel al gato, y en mis vagos recuerdos de la infancia, creo que el gato se los siguió merendando.
Alguien recuerda que en  TeleRebelde trasmitían en diferido juegos de la NBA los domingos?… y los narradores tenían prohibido referirse a los salarios de los jugadores!, imagínense a Marcial Hernández o a Campusano (nada personal, solo recuerdos del mundial recién terminado) tratando de explicar que los mulos son el equipo más caro del mundo.
La otra variante, la más "criolla", es la de restaurar las selectivas.
Una más y la otra menos, las dos sirven, pero también sirve preguntarnos si es obligatorio ganar siempre, porque si es así, apaga y vamos, que eso no lo vamos a vivir de nuevo…
Me sorprende que se busque la forma de volver a ser los mejores, cuando en verdad nunca lo fuimos (sin dejar de reconocer que en un momento hubo una generación de peloteros realmente estelares, allá por los 80)
Queda como consuelo que no solo el béisbol ha perdido terreno, lo podremos verificar en el medallero de estos juegos cuando caigan las cortinas, pero como cubanos, lo que más nos interesa es la pelota, que es nuestra gran pasión, y queremos llegar a la luna aunque para ello contemos con un globo como el de cantoya
Los de Artemisa son los cazadores….y los de Mayabeque …cuales son????
 

PARECIDOS AL EQUIPO VEGUEROS‏

Por Andrés Pascual

Segun me contó alguna vez el segundo catcher del equipo Vegueros en Series Nacionales, Jorge Luis Cornelio, "El Capirro, Luis Giraldo Casanova, salió del dugout sin haber hecho tiempo en el círculo de espera, llegó al home y se balanceó al borde de caerse, entonces fue cuando el umpire se dio cuenta de que se había puesto la camisa al revés y de que le faltaba un spike..." El pelotero no era dueño de sus reacciones, porque estaba totalmente borracho.
 INCLUDEPICTURE "http://eltubeyero22.wordpress.com/wp-includes/js/tinymce/plugins/wordpress/img/trans.gif" * MERGEFORMATINET Como primera medida, el jefe de árbitros en ese juego se dirigió a la cueva para llamarle la atención al manager por permitir la indisciplina del jugador, pero José Miguel Pineda, más ebrio si cabe que Casanova, era un mar de vómitos en una esquina...a las duchas y chirrín chirrán, ni expediente disciplinario ni "periodismo de investigación" oficial que informara sobre el hecho.
Antes de viajar a Miami en 1988, asistí a un juego nocturno entre Vegueros y un equipo de la Nacional que utilizaba el estadio de Artemisa (una horrible e incómoda instalación que le regaló a la ciudad su hijo predilecto, Ramiro Valdés, con las gradas divididas en pequeñas secciones); mientras hablaba con el manager Jorge Fuentes por una esquina del dugout visitante, se aproximó el umpire de home quien, con cara risueña, como si terminara de ver una película de Tin Tan, le dijo al director del equipo pinareño: "Sienta a Casanova, que me acaba de pedir que apague las luces de la pizarra porque no ve bien la pelota que le lanzan..."
Ahora se supo que en Boston se comía pollo frito y se bebía cerveza en tiempo de juego y yo creo que es una justificación para contener la ira popular de un fanático fiel que no puede aceptar, por lo que gastan en salarios y cobran por tickets de entrada, el papelazo del club.
Alguien tiene la culpa, pero en Grandes Ligas no es común castigar a los jugadores-millonarios, eso queda para el manager. En el caso de Terry Francona, se comprueba otra vez que "el agua pasada no mueve molinos" ni la gloria del ayer produce dinero. Por lo que la responsabilidad en que el club perdiera como perdió fue absoluta del hijo de Tito, que no pudo no supo o no quiso imponer, dicen, la disciplina obligatoria...pero nadie habla de que se haya afectado el team work y el Boston fue, como casi sugiere el pitcher Lester, una gran familia que hizo de cada jornada "el día del bebedor".
Cuatro diferencias entre el Boston de John Henry los Vegueros de Castro: en el país donde se impuso "la pelota libre sobre la pelota esclava", no hubo sanciones ni llamados a la obediencia; Casanova bebía veneno con nombres populares como "chispa de tren"; casi nadie sabe de aquellos escándalos, porque ningún periodista podía ni sugerir en privado lo que ocurrió en Camaguey y en Artemisa y, la más importante: no comían pollo en el dugout ni en sus casas al regreso, a menos que esa semana "tocara la ración".



 Casanova jugó borracho varias veces, pero nunca se informó


PUDIERA RESULTAR UN FRACASO ECONOMICO

Por Andrés Pascual

En 1924, los Senadores de Washington ganaron la única Serie Mundial de su historia; entonces tenían como principal atracción de taquilla al Expreso Fargo, Walter Jonson, uno de los mejores pitchers de la historia.
Tom Zachary fue otro de los buenos pitchers del club ganador quien, al lado de Firpo Marberry y de los artilleros Leon Goslin y el manager-segunda base Bucky Harris, le ganaron 4-3 a los Gigantes de John McGraw.
En 1933 el club del "Viejo Zorro" Clark Griffith, dirigido por su yerno y campo-corto Joe Cronin, cayó ante la representación que tenía como casa el estadio Polo Grounds la que, ese año, fue dirigida por el inicialista y último bateador sobre cuatrocientos en el Viejo Circuito, Bill Terry.
Carl Hubbell, Hal Schumacher, Mel Ott, el propio Terry y Goslin, ahora como refuerzo de los neoyorquinos, frustraron el sueño de Griffith de ganar otra Serie Mundial y se impusieron 4 juegos a 1, lo que provocó que el legendario jugador, manager y dueño del Washington vendiera a casi todos los peloteros regulares, comenzando por Cronin.
Fue el año en que el cubano Adolfo Luque ganó el 5to y último juego con un relevo de cero en todo y seis ponches en 5 entradas, lo que le hizo el lanzador de más edad en ganar un encuentro de Serie Mundial hasta hoy.
Este año vuelven al Clásico de Octubre los Vigilantes de Texas por el Joven Circuito, el club era los Senadores de Washington de la segunda década del sesenta, que se trasladaron a Arlington a principios de los 70’s, por lo que aquellos "primeros en la paz; primeros en la guerra y últimos en la Liga Americana", son su antecedente directo.
Si en 1924 un Expreso, el Fargo, fue su gran estrella y está en Cooperstown; hoy otro, el California, Nolan Ryan, también inquilino del recinto, es su dueño. Si lograran ganarle a los Cardenales de San Luis la victoria la van a considerar como la segunda, teniendo en cuenta la que ganaron antes como Nacionales de la ciudad capital en 4 apariciones en este tipo de Serie.
Los Cardenales han estado en 18 Series Mundiales y han ganado 10, nadie en la Liga Nacional los iguala y tienen record de 3-1 contra los Yanquis.
Muchos de los mejores peloteros de la historia han vestido el uniforme del club asentado en la ciudad del estado Missouri: Hornsby, Frish, Botomley, Alexander, los Dean, Ducky Medwick, Musial, Boyer, Schoendiest, Breechen, Gibson, Jack Clark…
El juego cardenal, de pimienta, de coraje (en agosto estaban a 10 juegos del 1ero), de corring, de equilibrio entre bateo y pitcheo, siempre ha contado con la contribución de buenos managers; en los últimos tiempos, a quien discute el mejor del beisbol actual: Tony Larussa
Sin embargo, esta Serie Mundial que comienza el miércoles es una incógnita en cuanto al aspecto económico, aunque resultara un triunfo en lo artístico y en lo deportivo.
Los Cardenales de San Luis son una franquicia veterana, respetable y enjundiosa; pero, quizás, un rival de historia los hubiera ayudado a cumplir con las expectativa del rating, digamos que como el Detroit o como los Yanquis.
Si bien el San Luis tiene a quien señalan como el mejor bateador de la actualidad en Al Pujol, el resto de la alineación no puede equilibrarse con los Vigilantes, salvo Yadier Molina, sin discusión, el mejor catcher de ambas ligas.
Hamilton, Beltré, Young y Cruz son el mejor cuarteto de bateadores de ambos circuitos y Josh y Adrián cuentan a la hora de proponer al mejor pelotero de la actualidad.
Sin mucho alboroto en el pitcheo ninguno de los dos equipos, pudiera ganar el que mejor batee; al modo de mío de ver las cosas, debe ser Texas que, en sentido general, no solo batean más, sino que tiene menos huecos por llenar que el San Luis; además, Ron Washington ha demostrado ser mucho mejor motivador que Larussa, con lo que empata la comparación entre managers y decide por el club de Nolan Ryan.

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Hamilton, Beltré, Young y Cruz, un cuarteto de absoluto respeto

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EL SALON DE LA FAMA DEL DEPORTE CUBANO Y OSCAR RICO‏‏

Por Andrés Pascual

       A veces hay legítimos exponentes de la estirpe considerable como leyenda deportiva que pasan desapercibidos nadie sabe la razón. En muchísimas ocasiones, alguien que debe ser seleccionado a un recinto de memoria imperecedera no logra impactar en el reconocimiento del honorable sino varios años después y Buck Canel es un ejemplo con respecto a Cooperstown, a quien la justicia se le hizo tarde, porque fue elegido postmorten y yo no voy a comparar ni pretendo que alguien lo haga, los méritos del argentino de la memorable frase con OscarRico.
       Pero el marianense tiene méritos para integrar el Salón de la Fama del Deporte Cubano en el capítulo que atiende a managers y propietarios, porque poseyó y dirigió, reconocida por el Consejo Administrativo del Salón de la Fama de Ligas Negras, una sucursal del club que hizo parte de la leyenda de Satchel Paige y de Jackie Robinson. Rico también sirvió como scout de los Monarcas y fue gracias a él que muchos jugadores sepias cubanos se dieron a conocer en Estados Unidos como Panchón Herrera, Luis de la Tejera, Campanela Mieres, Enrique Maroto… Panchón, pudo recibir su pensión de Ligas Negras avalado, entre otros, por Oscar.
       Si Rico no es ampliamente conocido ni reconocido en Cuba por injusticias nacidas yo no quiero ni pensar donde, el recinto de Marino Martínez debe ser contribuyente magnífico al rescate del compatriota olvidado y colocarlo en el nivel que merece.
       Por lo que representó e hizo por el joven jugador negro cubano de los cincuentas, Oscar Rico merece estar en el Salón de la Fama del Deporte Cubano; pero, por lo que significó como cubano para el beisbol negro americano, solo comparable a Alejandro Pompez… yo no sé qué más necesita para brillar en el firmamento que efectúa sus premiaciones en los salones del Big Five anualmente